¿Sirvió para mejorar la calidad del aire la prohibición de vehículos en sábado en la CDMX?
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¿Sirvió para mejorar la calidad del aire la prohibición de vehículos en sábado en la CDMX?

Prohibir la circulación de automóviles en Ciudad de México los sábados no ha reducido la presencia de gases contaminantes en el aire
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Por BBC Mundo
2 de febrero, 2017
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Prohibir la circulación de automóviles en Ciudad de México los sábados no ha reducido la presencia de gases contaminantes en el aire, señala un estudio de la Universidad de California.

Los científicos creían, sobre la base de una investigación hecha antes de la inclusión de los sábados, que limitar la circulación de automóviles el fin de semana reduciría las emisiones de los vehículos en 15%.

Pero el estudio de Scientific Reports, que es una publicación científica digital del grupo editorial Nature, señala que “en general, hay poca evidencia de que el programa de extensión ha mejorado la calidad del aire”.

De hecho, el autor de la investigación, el doctor Lucas Davis, halló que los residentes tratan de hacerle frente a la medida usando taxis y comprando vehículos extras.

Ciudad de MéxicoEl investigador analizó las medidas de los niveles de gases contaminantes cada hora.

El programa gubernamental que establece restricciones en la circulación de vehículos en Ciudad de México para reducir los niveles de contaminación en el aire se extendió a los sábados en julio de 2008.

“A través (del monitoreo) de los ocho contaminantes principales, la expansión del programa prácticamente no tuvo ningún efecto perceptible sobre la calidad del aire. Los impactos estimados son cercanos a cero” y al visualizarse los niveles de contaminación, no se puede apreciar ninguna reducción, indica el reporte.

El programa que se conoce como “Hoy no circula” y que comenzó a implementarse en 1989 se basa en el último dígito de la placa de los automóviles para determinar cuáles no tienen permiso para salir en un determinado día de la semana. Por ejemplo, los vehículos cuyas placas terminen en 5 ó 6 no pueden circular el lunes.

Y hasta julio de 2008, la restricción sólo entraba en vigor de lunes a viernes.

Sin embargo, el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Angel Mancera, ha defendido la importancia del programa de restricción de tránsito debido a la alta contaminación.

En junio del año pasado, Mancera dijo ante una panel de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que no se trata de una medida popular, pero sí necesaria aunque reconoció que no es suficiente para solucionar el problema.

“Expertos han dicho que no puede ser aislado solamente el ´Hoy no circula´ como solución efectiva. Hay que trabajar en la verificación de la industria, los servicios y el transporte público”, dijo Mancera, según reseñó la agencia Notimex.

La ciudad más contaminada del mundo

El objetivo de todo el programa -indica el gobierno mexicano en la página web Hoy No Circula- “es ejercer control sobre la contaminación generada por estos vehículos para minimizar el impacto ambiental que producen”.

Colores del engomado que corresponden según el último dígito de la placa del vehículo

“Además de dar una clara ventaja a la hora de limitar la contaminación en la ciudad y con ello mejorar sus condiciones a nivel de salud, ha demostrado ser una excelente medida durante contingencias atmosféricas. También ha impulsado al uso de formas alternativas de transporte”.

Y es que en 1992, Naciones Unidas declaró Ciudad de México como la ciudad más contaminada del mundo.

El crecimiento masivo en el uso de vehículos en la capital causó una especie de capa tóxica en el aire que afectó la salud de miles de personas.

El programa ha sido uno de los más antiguos del mundo:

Ciudad Primer año de la restricción Población en el área urbana (en millones)
Atenas, Grecia 1982 3.5
Ciudad de México, México 1989 20.1
Santiago, Chile 1990 6.2
Sao Paulo, Brasil 1995 20.4
Bogotá, Colombia 1998 9.0
Manila, Filipinas 2003 24.1
La Paz, Bolivia 2003 1.9
San José, Costa Rica 2005 1.2
Pekín, China 2008 21.0
Tianjin, China 2008 10.9
Quito, Ecuador 2010 1.7
Nueva Delhi, India 2016 25.0
Fuente: Scientific Report, Nature

El estatus

Para conocer el impacto de la restricción de la circulación de vehículos los sábados, los investigadores estadounidenses analizaron no sólo muestras de la calidad del aire sino estadísticas sobre el uso de transporte público y las visitas al zoológico durante los fines de semana para tener una visión más clara de la ciudad en general.

“Observé un montón de (sustancias) contaminantes, niveles medios, niveles máximos, cada hora del día, pero no pude encontrar ninguna evidencia de que el programa mejorara la calidad del aire”, le dijo Lucas Davis a la BBC.

Un señor con una mascarilla
La contaminación del aire provocada por la congestión de vehículos ha sido uno de los principales problemas de la capital mexicana.

“La idea era que (el programa) iba a hacer que la gente usara el transporte público pero si observas la información, te das cuenta que no lo hicieron y en forma de anécdota hay gente que dice que ellos no toman el metro el día que no se les permite sacar sus vehículos sino que consiguen que un familiar los lleve o toman taxis”.

El transporte público en Ciudad de México no es caro, indicó el autor, pero con frecuencia está lleno.

Davis también cree que hay factores culturales detrás de la negativa a renunciar al automóvil.

“Conducir es un símbolo de estatus real en Ciudad de México y cuando una familia ha ahorrado suficiente dinero para comprar un carro, hay un estatus asociado con los vehículos privados que es muy fácil de eliminar. Hay un poco de resistencia cultural o socioeconómica vinculada con usar el transporte público”.

Mejoras

Pese a este estudio, otros expertos creen que México ha hecho avances significativos hacia la mejora del medio ambiente al tiempo que tanto la población como la economía se han expandido y cientos de miles de nuevos vehículos han entrado en circulación.

Humo
Image captionNo todos los ciudadanos han optado por el transporte público cuando no pueden usar sus vehículos.

“Además de las restricciones de conducción, Ciudad de México ha hecho inversiones masivas en el transporte público para proveer alternativas más limpias a los vehículos”, señaló Mark Watts, director ejecutivo de C40, una red global dedicada a luchar contra el cambio climático y mejorar el medio ambiente.

“Se han abierto varios carriles nuevos para el tránsito rápido de autobuses recientemente y cuentan con el mayor esquema para compartir bicicletas en América del Norte, el cual funciona todo el año”, señaló Watts.

Y en una reciente reunión de alcaldes, indica Watts, el alcalde de México, Miguel Ángel Mancera, se comprometió a prohibir los vehículos que funcionan con diesel a partir de 2025, “porque son los causantes de (agentes) contaminantes que son los más peligrosos para la salud pública”.

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El poco conocido virus que aumentó en niños durante la pandemia de COVID

Un virus estacional que normalmente afecta a los bebés antes de los 2 años ahora está aumentando de manera drástica, con un comportamiento inusual.
15 de septiembre, 2021
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A principios de 2021, el personal del Hospital Infantil Maimónides en Brooklyn, Nueva York, comenzaba a sentir una cautelosa sensación de alivio.

Los casos de Covid-19 en la ciudad estaban cayendo.

Como efecto secundario del distanciamiento social, el uso de mascarillas y el lavado de manos, también habían visto muchas menos otras infecciones virales, como la gripe.

Pero luego, en marzo, comenzó a llegar un número creciente de niños y bebés con tos, algunos de ellos con dificultades parar respirar.

Eran pacientes contagiados del virus respiratorio sincitial (VRS, también conocido como RSV, por sus siglas en inglés), una infección común durante el invierno que puede causar problemas pulmonares.

En esta época del año, los casos de VRS deberían estar disminuyendo. En cambio, el número de contagios se estaba elevando.

Durante los meses siguientes, el aumento repentino e inesperado de VRS en esta época del año comenzó a notarse en lugares tan lejanos como el sur de EE.UU., Suiza, Japón o Reino Unido.

El extraño comportamiento del virus parece ser una consecuencia indirecta de la pandemia de covid-19, dicen los médicos.

Aumento repentino

En 2020, los confinamientos y las medidas de higiene suprimieron la propagación del coronavirus, pero también de otros virus como el VRS.

Como resultado de estas medidas, los niños no tuvieron la oportunidad de desarrollar inmunidad contra virus como el VRS.

Una vez que se relajaron las medidas, el VRS encontró una gran cantidad de bebés y niños susceptibles a la infección, lo que provocó drásticos aumentos de contagios en momentos inusuales.

Lo que comúnmente era un virus bastante predecible, ahora tenía la capacidad de tomar por sorpresa a hospitales y familias en cualquier época del año.

VRS

Getty
El VRS por lo general causa una enfermedad leve, pero puede generar complicaciones.

Estos brotes inesperados llevaron a las salas de algunos hospitales al límite, pusieron a las familias en alerta y mostraron cuán profundamente el covid-19, y las medidas para evitar su propagación, habían trastocado el mundo.

Para los trabajadores de la salud, la experiencia fue dramática.

“Nuestra unidad de cuidados intensivos volvió a verse desbordada, esta vez no con casos de covid, sino con otro virus”, recuerda Rabia Agha, directora de la División de Enfermedades Infecciosas Pediátricas del Hospital Infantil Maimónides.

En el punto máximo del brote, a principios de abril, la mayoría de los niños ingresados en la UCI eran pacientes de VRS.

En otras partes del mundo, el virus se extendió en poblaciones de niños pequeños que durante meses habían estado protegidos de enfermedades infecciosas, pero ahora estaban repentinamente expuestos a ellas.

“Nos tomó por sorpresa. Sabíamos que era algo a lo que había que estar atentos, pero no pensamos que serían tantos“, dice Christoph Berger, jefe del Departamento de Enfermedades Infecciosas y Epidemiología Hospitalaria del Hospital Infantil Universitario de Zúrich, Suiza.

En ese centro, los casos de VRS por lo general alcanzan su punto máximo en enero, y rondan el cero en los meses de verano, de junio a agosto.

Este año no hubo casos en invierno. En cambio, comenzaron a aumentar abruptamente en junio, luego se dispararon a 183 infecciones en julio, más que en temporadas de invierno anteriores.

Un menor en una camilla de hospital.

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“Estábamos llenos, todas las camas estaban ocupadas, y eso es un desafío”, recuerda Berger sobre el punto álgido del brote en julio.

Su hospital tuvo que trasladar bebés y niños con VRS a otros hospitales que aún tenían espacio. Varios otros hospitales suizos tuvieron que hacer lo mismo.

Durante el verano en Suiza, el VRS significó un problema mayor que el coronavirus.

“Casi no tuvimos casos de covid durante ese período”, dice Berger.

Los pocos niños que llegaron al hospital con covid se recuperaron relativamente rápido. “Aquellos con RSV se quedaron más tiempo”, dice.

Tratamiento

Una infección por VRS no es en sí misma un motivo de alarma.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU., la mayoría de los niños habrá tenido VRS a la edad de 2 años.

Para casi todos ellos será una enfermedad similar a un resfriado, con secreción nasal y tos, y se recuperarán por sí mismos.

Pero en algunos bebés y niños pequeños, el VRS puede causar bronquiolitis, una inflamación de las partes inferiores del pulmón.

También pueden tener dificultades para respirar y alimentarse.

Médico atendiendo a una niña.

Getty Images

Aproximadamente entre el 1% y el 2% de los bebés menores de 6 meses con VRS deben ser trasladados al hospital y recibir oxígeno adicional a través de una máscara, o tubos en la nariz para ayudarlos a recuperarse.

Algunos también pueden requerir una sonda de alimentación. Con ese tratamiento, la mayoría mejorará en unos pocos días.

Antes de la pandemia de coronavirus, los hospitales se preparaban de forma rutinaria para los aumentos repentinos del VRS antes del invierno.

Los pacientes con mayor riesgo, como los bebés prematuros y aquellos con problemas pulmonares y cardíacos, pueden protegerse con palivizumab, una inyección de anticuerpos que ayuda a combatir el virus.

La inyección debe administrarse todos los meses durante los meses en los que el VRS está activo, otra razón por la que prepararse para el aumento de casos es tan crucial.

Saltarse una temporada

La pandemia ha interrumpido el ritmo estacional del VRS y su papel en el desarrollo habitual de la inmunidad de los niños.

“Con las medidas que teníamos para el covid, la gente no se reunía, no viajaba y eran cuidadosos con el distanciamiento y el uso de la mascarilla”, dice Agha.

“Eso realmente ayudó a mantener a raya al covid y a todos los demás virus. Por lo tanto, fue como saltarse una temporada de VRS. Y si te saltas una temporada, no estás produciendo anticuerpos contra el virus, y las madres tampoco están produciendo anticuerpos que luego pueden transmitir a sus bebés”.

Como resultado, esos bebés pueden ser particularmente vulnerables al VRS cuando el mundo se vuelva a abrir.

Los datos de diferentes países respaldan la idea de una brecha de inmunidad causada por una temporada sin VRS.

“El mayor aumento relativo de casos se da en niños de un año, que ‘perdieron’ una temporada de VRS durante el otoño-invierno pasado”, explicaron funcionarios de la oficina de Salud Pública de Inglaterra en un correo electrónico a la BBC, refiriéndose al aumento repentino de casos en algunas partes de Inglaterra durante el verano.

Saltarse una temporada aumenta el grupo de bebés y niños vulnerables, ya que incluye a los que estuvieron protegidos durante el invierno, así como a los nacidos desde entonces.

Eso puede hacer que las oleadas virales sean más fuertes.

En Tokio, los investigadores han informado del mayor aumento anual de casos de VRS desde que comenzó el monitoreo en 2003.

Sus datos sugieren que la acumulación de personas vulnerables durante la pandemia puede haber contribuido al brote inusualmente grande de este año.

Preguntas sin respuesta

Otros aspectos del nuevo panorama viral aún no están claros.

Uno de ellos es por qué el VRS resurgió una vez que se relajaron las medidas contra el covid, pero no ocurrió lo mismo con la gripe, que se ha mantenido bastante moderada.

El patrón del aumento repentino de VRS también ha variado de un país a otro.

Agha y su equipo en Brooklyn observaron que su aumento fue inusualmente severo, afectando a niños mucho más pequeños de lo habitual y enviando una mayor proporción a cuidados intensivos.

En Australia, en cambio, afectó a un grupo de mayor edad que antes.

Una menor con asistencia para respirar.

Getty Images
Otros aspectos del nuevo panorama viral aún no están claros.

Berger dice que los brotes de verano en Suiza no habían sido más severos que las típicas oleadas virales de invierno.

Una gran pregunta es qué significa este nuevo patrón para los próximos meses.

Un aumento repentino de casos durante el verano no significa necesariamente que no habrá más casos en el invierno. Y en algunas áreas, los casos solo están comenzando a aumentar ahora, a principios de otoño.

“El VRS, y la bronquiolitis que causa es definitivamente el aspecto clave para el cual los hospitales infantiles se están planificando“, dice Sophia Varadkar, subdirectora médica y neuróloga pediatra del Hospital Infantil de Great Ormond Street, en Londres.

En ese hospital, los casos han comenzado a aumentar y esperan más en las próximas semanas.

Para quienes atienden bebés, el VRS puede ser una preocupación mayor que el covid-19, advierte Varadkar.

“El covid para los niños, en general, no fue una enfermedad significativa. No hizo que muchos niños se sintieran realmente mal”.

“El VRS es una enfermedad potencialmente mayor, a muchos más niños, y definitivamente sabemos que puede hacer que esos bebés se sientan mal”, señala.

Medidas de cuidado

Con la reapertura de las escuelas, los virus, incluido el VRS, tendrán más oportunidades de propagarse.

Pero el comportamiento de los adultos puede ser aún más crucial.

En Suiza, las guarderías y las instalaciones de juego permanecieron abiertas durante todo el invierno y los niños pequeños no usaban mascarillas.

Casi ningún niño contrajo infecciones virales como el VRS y la gripe ese invierno, presumiblemente porque las medidas de higiene de los adultos ayudaron a protegerlos.

“La gente siempre dice que los niños infectan a los adultos, pero si lo piensas, ese no fue el caso en absoluto aquí, fue al revés”, apunta Berger.

“Cuando los adultos y los niños mayores usan mascarillas, mantienen el distanciamiento social y se lavan las manos, no vemos ni gripe ni VRS. Y cuando relajan esas medidas, el virus circula nuevamente y más niños pequeños terminan en el hospital”.

Incluso después de la oleada de verano, su hospital permanece en guardia. “No tengo idea de cómo continuará esto, y si esos fueron todos los casos, o si veremos otra ola en invierno, no lo sé”, dice Berger.

Lavarse las manos y mantener a los bebés vulnerables alejados de las personas con secreción nasal y tos puede ayudar a evitar la propagar de la infección.

También puede aplanar el punto álgido de una epidemia de VRS, garantizando que los hospitales tengan la capacidad de cuidar a todos los niños que necesiten ayuda.

“Para la mayoría de los niños será una enfermedad leve, podrán ser atendidos por sus padres, solo necesitan cuidado, alimentarse de manera más frecuente, reposo, algo de paracetamol si tienen fiebre, y eso es todo”, dice Varadkar.

Pero si el bebé tiene dificultades para respirar o alimentarse, o si los padres sienten que algo no está bien, deben buscar ayuda, aclara la experta.

Lección para el futuro

En el Hospital Infantil Maimónides en Brooklyn, ha pasado el punto álgido de VRS.

Pero Agha extrae una lección para los hospitales que se adaptan al mundo post covid-19.

“Lo que nos enseñó fue que hay que estar preparados“, destaca. “Estos no son los mismos tiempos que hace dos años: la vida ha cambiado, el mundo ha cambiado y estos virus están evolucionando y comportándose de formas inesperadas”.


Puedes leer la versión original de este artículo en inglés en BBC Future.


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