Ha viajado durante 9 años por 193 países del mundo, y esto es lo que le gustó y no de AL
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Henrik Jeppesen

Ha viajado durante 9 años por 193 países del mundo, y esto es lo que le gustó y no de AL

Henrik Jeppensen, un danés de 28 años, que ha visitado los 193 países del mundo, analiza para BBC Mundo su errancia por Latinoamérica y el Caribe. Y da consejos para el buen viajero.
Henrik Jeppesen
Por Irene Hernández Velasco Especial para BBC Mundo
1 de febrero, 2017
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Ha visitado todos y cada uno de los 193 países reconocidos por Naciones Unidas que se cuentan en el mundo. Ha dedicado más de 3.000 días de su vida (alrededor de 9 años en total) a viajar, se ha alojado en más de un millar de hoteles, se ha subido haciendo autostop a más de un millar de coches , ha realizado más de 850 vuelos a bordo de aviones de 200 compañías aéreas distintas, ha llenado de visados y sellos diez pasaportes, le han robado cuatro veces…

Todo eso, antes de cumplir los 28 años. Y lo que es más sorprendente aún: con poco dinero. En total calcula que ha gastado unos 80,000 dólares en su particular odisea de viajar a absolutamente todos los países existentes, unos 25 euros diarios incluidos vuelos, transporte, alojamiento, comidas, visados…

Con todos ustedes Henrik Jeppesen, un danés que empezó a trotar por el mundo en 2006, cuando con 17 añitos se plantó él sólo en Egipto, y que en abril pasado, tres días antes de cumplir 28 primaveras, logró hacer realidad su sueño: llegó a Eritrea, el único país del planeta que le quedaba por visitar.

Ahora, a sus 28 años, tiene un nuevo reto a la vista: visitar los 132 territorios (aquellos lugares con Estado no reconocido o Estado con reconocimiento limitado) que se cuentan en el planeta, de los cuales ya ha estado en 94.

HENRIK JEPPESENDerechos de autor de la imagenHENRIK JEPPESEN
Image captionEn uno de sus viajes a África.

“Estoy atento a cada pequeño gasto. Procuro alojarme con gente del sitio Con frecuencia, en lugar de ir a restaurantes, como alimentos baratos que compro en los supermercados. En lugar de taxis, siempre que es posible hago autostop o utilizo buses locales. Los puntos de hoteles y compañías aéreas también ayudan.

“Muchos días gasto menos de 5 dólares. Es mucho más barato visitar todos los países del mundo de lo que la gente cree, pero para eso uno debe estar dispuesto a vivir con un presupuesto local, no como un turista”, asegura Jeppesen, cuyas aventuras se pueden seguir a través de su blog (vísitalo aquí) o de sus cuentas en Facebook (mírala aquí) e Instagram (vela aquí).

Le hemos pedido a este viajero redomado que nos cuente brevemente cómo fue su experiencia en los países de Latinoamérica y el Caribe. Y esto es lo que nos ha contado…

México:

Una gran aventura. El área turística de Cancún me pareció muy cara y con los precios inflados, pero aun así la disfruté. México DF es un lugar donde uno tiene que tener cuidado. En mi hotel por ejemplo me recomendaron no andar por la calle. Mi lugar preferido en México es San Miguel de Allende. Una auténtica y fantástica experiencia mexicana.

Hotel Four SeasonsDerechos de autor de la imagenHENRIK JEPPESEN
Image captionEl viajero le tomó una foto al Hotel Four Seasons de Ciudad de México.

Belize:

El único país de habla inglesa en Centroamérica. Me alojé en un establecimiento increíble propiedad de Francis Ford Coppola y viví magníficas experiencias con la gente de allí. Resultaba raro estar en Centroamérica y poder hablar en inglés con la gente. Pero a mí me resultó agradable ya que mi español no es para nada bueno. Desde Belize viajé por tierra a Guatemala.

Guatemala:

He estado en Flores, en el norte, y en la turística ciudad de Antigua. También estuve en un lugar maravilloso en el campo llamado La Reunión. Guatemala resultó una gran aventura. Me acuerdo de tomar un bus en un remoto lugar cerca de Flores para ir al aeropuerto de Flores después de llegar a la parada de autobús tras un largo viaje en moto. Guatemala es un país magnifico para un viaje de aventuras.

Antigua, GuatemalaDerechos de autor de la imagenHENRIK JEPPESEN
Image caption“Antigua, una ciudad muy bonita en Guatemala, 2012”, escribió Jeppesen.

Honduras:

Sí, es peligroso, pero a mí no me pasó nada. Tuve mucho cuidado tanto en San Pedro Sula como en Tegucigalpa. No pude disfrutar de paseos por las calles, pero la gente es increíble y lo pasé estupendo.

El Salvador:

Antes de visitar El Salvador vi una película sobre la guerra. Me sentí muy triste. Tuve problemas en San Salvador a causa de mi muy limitado español, pero me las apañé.

Monumento al Divino Salvador del Mundo, San Salvador, El Salvador.Derechos de autor de la imagenHENRIK JEPPESEN
Image captionMonumento al Divino Salvador del Mundo, San Salvador, El Salvador.

Nicaragua:

Es el país que por lo general más recomiendo de Centroamérica. Nicaragua es barato y tiene un montón de cosas que ver y que hacer. Me gusta especialmente la ciudad turística de Granada. Hay una isla cerca de Granada llamada Jícaro con un súper hotel ecológico. Vale la pena visitarla.

LagoDerechos de autor de la imagenHENRIK JEPPESEN
Image captionDesde el municipio Jicaro, en Nicaragua, 2012.

Costa Rica:

Me gusta Costa Rica, pero para mi gusto tiene demasiados turistas. Hice autostop con muchos coches desde la ciudad de Liberia hasta llegar al complejo Four Seasons Resort. Tuve suerte de alojarme allí. Nature Air me patrocinó el viaje, lo que me permitió quedarme en un remoto eco-refugio sin internet. Fue bastante estresante para mí no tener acceso a mi correo electrónico y a mi blog, pero también resultó una experiencia única.

San José, Costa Rica                                    HENRIK JEPPESEN
En San José.

Panamá:

He ido varias veces a Panamá, un importante punto de conexión para la compañía aérea Copa Airlines. Ciudad de Panamá ha progresado mucho y probablemente sea la ciudad de aspecto más moderno de toda Centroamérica.

Ciudad de Panamá                                     HENRIK JEPPESEN
Desde Ciudad de Panamá

Colombia:

Uno de los mejores países del mundo a los que viajar. Enormemente subestimado y con frecuencia injustamente retratado por los medios de comunicación. Pasé siete días en la parte continental y otros tres días en la isla de San Andrés. Ambas fueron magníficas experiencias. Estoy planeando volver a Colombia para disfrutar más de ese fantástico país. Su gente y su cultura son increíbles.

Cartagena                                   HENRIK JEPPESEN
“Cartagena, una hermosa ciudad turística en Colombia”, escribió Jeppensen en Instagram.

Perú:

Perú tiene una de mis vistas favoritas el mundo, el Machu Picchu. Fue un día estupendo cuando lo vi. Llegué con el tren Belmond Hiram Bingham (Orient-Express en ese momento) y a pesar de todos los turistas me enamoré de esa vista. También fui al Valle Sagrado, Lima y Cusco. El Valle Sagrado es increíblemente bonito y un poco más cómodo que Cusco, donde pasé momentos duros a causa de la altitud.

Machu PichuHENRIK JEPPESEN
Machu Picchu, Perú, 2011

Guyana:

El único país de habla inglesa de Sudamérica. Fui de Georgetown a Paramaribo por tierra y fue una fantástica aventura. Para mí, fue estupendo poder hablar inglés con gente de Sudamérica. Me quedé en un hotel pequeñito y el gerente me llevó por la ciudad. Georgetown no es la ciudad más segura del mundo, así que fue una gran suerte moverme con un contacto local.

Surinam:

Un país único en Sudamérica ya que es una ex colonia holandesa. Puedes ver arquitectura holandesa en su capital, Paramaribo. Fue difícil encontrar un sitio dónde dormir, pues cuando llegué no tenía ninguno. Me puse a caminar por las calles de la ciudad y hablé con desconocidos. Conocí así a una persona que me dejó quedarme en su casa.

He viajado con poco presupuesto en muchas ocasiones y he dormido varias veces en lugares públicos. Esta vez tuve suerte. Me alegra que mucha gente alrededor del mundo haya confiado en un extraño como yo.

Royal Torarica                                    HENRIK JEPPESEN
“Royal Torarica, Paramaribo, el mejor hotel en Surinam”, dice en Instagram Jeppensen.

Ecuador:

Estuve en Quito, Guayaquil y las Islas Galápagos. Quito es una ciudad preciosa y las Galápagos es uno de esos lugares que como viajero estaba en mi ‘lista de cosas que hacer antes de morir’ por una razón: me encantan los animales. Lo pasé genial. Creo que volveré algún día.

TortugaHENRIK JEPPESEN
Tortuga gigante, Galápagos, 2011

Venezuela:

Volveré pronto a este país para visitar la Isla Margarita, por lo que me siento muy excitado. Mi única visita a Venezuela fue a Caracas en 2012. Es una ciudad en la que uno tiene que andar con cuidado.

Recuerdo que me pareció muy molesto que, dados los desorbitados precios oficiales que había para todo, tuviera que recurrir al mercado negro para no arruinarme totalmente. Lo siento mucho por la buena gente de ese país y espero que la situación mejore en el futuro.

CaracasHENRIK JEPPESEN
Desde la capital venezolana, Caracas.

Bolivia:

Fui tanto a La Paz como a Santa Cruz. No disfrute mucho en La Paz a causa de la altitud. Me sentí realmente mal cuando caminaba por la ciudad, aunque no tan mal como en algunas partes del Tíbet y Cusco. Cuando estuve allí en 2012 creo que Bolivia era el único país de América Latina que no había prohibido fumar en los lugares públicos. Fue sorprendente para mí.

La Catedral Metropolitana Basílica de San Lorenzo                                   HENRIK JEPPESEN
La Catedral Metropolitana Basílica de San Lorenzo en Santa Cruz.

Brasil:

Brasil es uno de mis países preferidos. He estado varias veces allí, en lugares como Salvador, Bahía, Río de Janeiro, Sao Paulo y mi favorito: Fernando de Noronha. Es una maravillosa isla que se encuentra a alrededor de una hora de la parte continental. Es muy segura y muy fácil moverse por ella haciendo autostop.

La comida es fantástica en Brasil, la gente acogedora y espero no tardar mucho en hacer una tercera visita. Ya sé que no es el país más seguro del mundo, pero se trata en muchas ocasiones de usar el sentido común, como en otros lugares.

Restaurante FasanoHENRIK JEPPESEN
“Restaurante Fasano, uno de los mejores del mundo, Sao Paulo, Brasil, 2011”.

Paraguay:

Sólo he estado en su capital, Asunción, pero fue maravilloso. Disfruté de los edificios históricos y de charlar con la gente del lugar.

Palacio de los López                                   HENRIK JEPPESEN
Palacio de los López, sede de gobierno de Paraguay.

Argentina:

Un país que amo especialmente por su comida. Allí he comido cosas deliciosas. La gente es cálida, y me gustan las experiencias culturales que viví. Buenos Aires es una gran ciudad, espero volver pronto a Argentina y tomar un barco desde Ushuaia hasta nuevos territorios, pero es un proyecto en el que aún estoy trabajando.

Uruguay:

Desde Buenos Aires tomé el ferry hasta la ciudad de Carmelo. Me quedé a las afueras y alquilé una bicicleta para explorar la ciudad y sus alrededores. Fue fantástica. No fui a la capital, Montevideo, pero solo tengo 28 años y creo que en algún momento volveré a Uruguay.

Chile:

Increíble país, increíble comida, increíble gente. Hay muchísimas cosas que ver y, como no me dio tiempo a verlo todo, estoy planeado volver muy pronto a Chile. Podría ser uno de mis próximos destinos. Porque tras visitar todos los países del mundo, mi objetivo ahora es visitar todos los territorios del mundo, lo que es bastante más difícil.

En mi lista hay dos territorios chilenos: la isla de Pascua y el Archipiélago Juan Fernández. Estoy muy ilusionado de visitar ambos lugares en un futuro no muy lejano, espero.

Santiago de Chile                                    HENRIK JEPPESEN
Una panorámica desde Santiago de Chile

República Dominicana:

Probablemente, el destino con mejor relación calidad/precio del Caribe. Playas maravillosas y gente amable. Viajé en bus por el país y me divertí. Terminé mi viaje en la capital y me entretuve tomando fotografías de sus magníficos edificios histórico.

PlayaHENRIK JEPPESEN
Punta Cana, República Dominicana

Haití:

Aunque Haití es una de los países menos desarrollados del mundo y muchos no lo consideran seguro, debo decir que yo realmente lo disfruté. Es una gran experiencia para un viajero. Durante un tour por la ciudad de Puerto Príncipe fui a uno de los lugares considerados más peligrosos del mundo por las Naciones Unidas: Cité Soleil.

Los empleados de mi operador turístico, Europcar, me comentaron que ellos nunca habían estado allí pero que podíamos ir. Lo hicimos en un coche blindado a prueba de balas. Fue muy interesante y no tuvimos ningún problema.

Cuba:

Es uno de los principales destinos en las listas de muchos viajeros. Es un poco diferente del resto del Caribe y es toda una experiencia. La capital, La Habana, es preciosa y llena de historia. Hacer autostop es muy fácil en las zonas rurales, al menos cuando yo estuve, pero en las ciudades te pedían dinero por llevarte, algo que no ocurre en otros lugares. Pero esa es su cultura, y si he aprendido algo viajando por el mundo es que en cada sitio las cosas funcionan de manera un poco diferente.

La Habana, CubaHENRIK JEPPESEN
En La Habana, en 2012.
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"Dejé de comer hace dos años por culpa de una enfermedad rara"

Fernanda Martinez, de 22 años, sufre una rara enfermedad que afecta la producción de colágeno en su cuerpo. Sufre, además, de muchas otras condiciones, pero eso no ha hecho que pierda su sentido del humor ni las ganas de compartir su experiencia en las redes.
29 de agosto, 2020
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“¿Y qué te pasa si comes algo?” Son preguntas como estas con las que Fernanda Martinez, una brasileña de 22 años, tiene que lidiar a diario en sus redes sociales.

“Riesgo de vida”, responde, mientras explica los diagnósticos de parálisis del tracto digestivo e insuficiencia intestinal que hicieron que dejara de “comer” hace más de dos años.

Martinez sufre de síndrome de Ehlers-Danlos, una condición genética que causa anormalidades en la producción de colágeno en el cuerpo y puede afectar al sistema digestivo.

Cuando dejó de hacer adecuadamente la digestión, en 2018, comenzó a recibir alimentos directamente por una sonda.

Y, desde octubre de 2019, como la absorción de los alimentos también comenzó a ser insuficiente, la joven tuvo que iniciar la denominada nutrición parenteral, que es cuando los nutrientes se administran a través de la vena.

“Es como si digiriéramos la comida externamente y creáramos un suero con aminoácidos, proteínas, lípidos, grasas, glucosa y lo inyectamos directamente en una vena más gruesa”, explica la nutricionista Pâmela Finkler Richa, quien acompaña semanalmente a la joven.

Pero las explicaciones de Fernanda no se detienen ahí. La sordera unilateral, el angioedema hereditario, el cáncer de tiroides, la urticaria acuagénica y la fibromialgia son otros de los diagnósticos que ella les explica a sus más de 400.000 seguidores en las redes sociales, entre sus perfiles personales y su proyecto “Viviendo con Enfermedades Raras” .

Sus videos con buen humor y mensajes de optimismo y aliento para quienes también enfrentan enfermedades raras cuentan con más de 1 millón de visitas en TikTok, la red donde tiene más éxito.

“La curiosidad no me molesta y recibo muchos mensajes tanto de apoyo, como de personas que reflexionan sobre sus propios problemas cuando ven la forma en que yo lidio con las cosas”.

https://www.instagram.com/p/CAy3Qhmjog_/

En conversación con BBC News Brasil, Fernanda compartió su historia desde su casa en Florianópolis, y respondió las cuatro preguntas que recibe con más frecuencia.

¿Qué tienes?

“Desde que era un bebé, ya mostraba algunas señales de que algo no andaba bien.

Era una niña con mucho dolor en las piernas, brazos. Nací con reflujo severo, sorda de un oído. Mi familia solo se dio cuenta cuando yo tenía 2 años, pero los problemas ya estaban ahí.

También tenía articulaciones hipermóviles, que son aquellas que se mueven más allá del rango normal. Tenía mucha facilidad para contorsionarme, sacar las articulaciones de lugar.

Esos síntomas iban empeorando a medida que iba creciendo. Todos sabían que algo andaba mal, pero no sabían qué era.

No sabía tampoco a quién recurrir, hasta que encontré un grupo de Facebook que hablaba sobre el Síndrome de Ehlers-Danlos.

Me identifiqué con los relatos y busqué un genetista. Ella me hizo todos los exámenes que lo confirmaron. El diagnóstico del síndrome llegó cuando tenía 17 años. Pero las complicaciones ya eran graves.

Esa era la principal enfermedad de base que tenía, y que prácticamente empujó todas las demás.

Yo ya tenía lesiones en las articulaciones, sufría de disautonomía, que es cuando el sistema nervioso autónomo está afectado. Tenía problemas de alimentación, con diarrea, vómitos, dolores de estómago.

Fernanda Martinez

Archivo personal
Fernanda Martinez tiene muchos seguidores en las redes, sobre todo en TikTok.

Pero ahora, con un nombre para todo lo que me estaba pasando, pude empezar a respirar mejor. Ahora tenía una explicación y podía hablar con los médicos y otras personas de lo que tenía.

Descubrí que el síndrome afecta especialmente al colágeno, que actúa de soporte y como pegamento del cuerpo.

No es que no tenga colágeno, pero es de mala calidad en todo el cuerpo: las articulaciones son más frágiles y pueden salirse de lugar, los órganos son más frágiles, los vasos sanguíneos se rompen con facilidad.

Para quien busca en internet, lo que llama la atención del síndrome es el problema de las articulaciones, o la piel suelta, elástica. Pero eso no es todo. Hay muchos órganos internos y otros síntomas, como lo que pasa conmigo”.

(Los Síndromes de Ehlers-Danlos consisten en un grupo de condiciones genéticas causadas por anormalidades en la producción de la estructura de colágenos en el cuerpo, presentes desde en los huesos hasta en otros órganos internos. Una clasificación de 2017 definió 13 tipos. El de Fernanda es el llamado SEDh o “hipermóvil”, que es el más común y afecta principalmente a las articulaciones y los músculos. Algunas de sus manifestaciones incluyen fibromialgia, escoliosis, fatiga crónica y problemas respiratorios, digestivos y gastrointestinales. Se estima que 1 de cada 5.000 personas en el mundo tienen el síndrome, que se pueden manifestar de forma más leve o grave).

¿No comes nada? ¿Y el hambre?

“No puedo comer ni beber nada.

Mis órganos internos y mis músculos se han debilitado debido al síndrome. Mi sistema nervioso, que coordina los movimientos peristálticos, también está afectado.

A finales de 2016, empecé a tener muchas dificultades para comer, hasta llegar al punto de la desnutrición severa.

Me pasé un año y medio en eso, comiendo cada vez menos, tratando de cambiar de dieta.

En mayo de 2018 no pude comer más y me pusieron una sonda.

Después de que me colocaran la sonda pasé un año y medio bien. Me sentía con más energía, solo que mi cuerpo empezó a rechazar también todo lo que llegaba por la sonda.

Mi intestino no absorbía más nutrientes.

A fines de 2019, sufrí desnutrición severa otra vez y me internaron nuevamente. Fue cuando me colocaron un suero para la nutrición parenteral.

(La nutricionista Pâmela Finkler Richa, que acompaña a Fernanda, agrega que la desnutrición severa provocó que la joven desarrollara una obstrucción en el duodeno, impidiendo el paso y absorción de los alimentos).

Ahora recuperé gran parte del peso, pero apareció un problema en el hígado, donde se metaboliza la nutrición. Pero voy a tener que arreglar ese problema del hígado porque no se puede volver atrás

Hace un buen tiempo que no siento hambre, porque eso depende de los movimientos del estómago, el mío no se mueve más.

Fernanda Martinez

Archivo personal
A Fernanda le apasiona la medicina.

Antes tenía más ganas psicológicas de comer. Cuando las tengo, mastico y escupo, sin tragar.

Hago eso de masticar más para mantener la rutina, por ejemplo para acompañar a mi madre durante el almuerzo, para que no esté sola”.

(Fernanda tiene un sistema de cuidado domiciliario instalado en la casa donde vive con su madre y su abuela, donde está acompañada a diario por dos enfermeras. La nutrición parenteral se realiza durante un período de 12 horas al día, desde la noche hasta la mañana del otro día.

¿Cómo te bañas?

“Mi urticaria acuagénica, que la gente suele llamar alergia al agua, apareció cuando tenía unos 15 años.

Fueron reacciones espaciadas, pero empeoraron.

Evito el agua todo lo que puedo. Intento no sudar, no puedo meterme en la piscina, ni en el mar. Y no puede mojarme la lluvia.

Para tomar una ducha, me tomo un antialérgico, para tratar de mejorar algún síntoma. Lo trago solo con saliva.

Baño de cuerpo entero solo dos veces por semana. Me arde, la piel se me llena de machas rojas. Cuando está muy fuerte duele bastante, como si tuviese miles de agujas pinchando mi cuerpo.

Últimamente tomo menos baños, porque no puedo soportar el antialérgico en el estómago. Entonces me baño lo más rápido posible, o lo hago con un paño húmedo.

Pero incluso aunque no tuviese alergia, no podría meterme a la ducha directamente. El catéter por donde recibo el suero no se puede mojar, hay que tener mucho cuidado.

No han identificado si eso está relacionado directamente con el síndrome, pero hay otros pacientes que también lo tienen.

Como ese problema, hay otros que tienen que investigar a ver si tienen relación con el síndrome, como el angioedema (que causa hinchazón en las extremidades del cuerpo, la cara y los genitales).

La única enfermedad que tengo la certeza de que no está relacionada con el Síndrome de Ehlers-Danlos es un cáncer papilar de tiroides que tuve. Mis padres también lo tuvieron. Es de familia.

Y hay casos de personas que tuvieron ese cáncer y que también desarrollaron urticaria acuagénica”.

¿Existe una cura?

No hay un tratamiento específico, se va tratando lo que aparece. La parte intestinal, no se espera que se revierta. Probablemente, la nutrición parenteral va a continuar por el resto de mi vida.

El resto de las enfermedades, como los problemas en las articulaciones, se puede controlar más, con fisioterapia, para evitar lesiones.

Una reversión completa, una cura, hasta ahora no la hay. Lo que se puede hacer es tratar de tener una mejor calidad de vida, no perderme las cosas que me gusta hacer, como jugar en línea.

No estoy disgustada con mis condiciones. Trato de aprender de ellas.

Me apasioné por la medicina después de conocer a varios médicos, ahora quiero estudiar medicina apenas pueda.

Quiero catalogar a las enfermedades raras. No a todas, porque son muchas, pero hacer un registro de lo máximo que pueda, para ayudar a quienes recibieron un diagnóstico y no saben qué significa.

No es para sustituir al médico, pero para ayudar a entender la propia enfermedad, o explicarla de forma simple a esas personas. Y, si puedo ayudar a una sola persona, la tarea estará cumplida.

El 99% del tiempo, las personas diagnosticadas con síndromes raros están sumidas en su propia enfermedad.

Pero el 1% — de alegrías, ganas, deseos — es lo que equilibra nuestras vidas. Entonces, mi necesidad es también mostrar ese 1%. Es tan importante como el otro 99%”.

Si alguna vez hubiese una cura, querría ser la primera en la fila “.


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https://www.youtube.com/watch?v=bDR5eXAxyfs&feature=emb_logo

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