Sobrepoblación desborda a prisiones estatales; en penales federales hay 10 mil lugares disponibles
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Cuartoscuro

Sobrepoblación desborda a prisiones estatales; en penales federales hay 10 mil lugares disponibles

Los estados alegan desinterés de la federación por llevárselos y ésta dice que es la ley y jueces los que lo impiden. Presupuesto para sistema penitenciario se ha reducido 3 mil millones dos años.
Cuartoscuro
Por Arturo Angel
30 de marzo, 2017
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El sistema carcelario en México tiene hoy dos realidades. Por un lado hay más de 100 penales estatales y municipales desbordados por una sobrepoblación de reos locales y federales. Por otro existen 17 penales federales – entre ellos ocho nuevos por los cuales el país debe 200 mil millones de pesos – en los que hay casi 10 mil lugares desocupados.

Un informe oficial sobre población penitenciaria –que se puede encontrar en la sección de transparencia focalizada de la página de la Comisión Nacional de Seguridad– evidencia los contrastes: 75% de cárceles locales sobrepobladas tienen reos federales, mientras que ni uno solo de los penales federales está ocupado al 100%.

Por lo que se refiere al nivel local existen 362 cárceles en el país de las cuales, 278 están bajo administración estatal y  71 bajo control municipal. De todos esos penales hay 157 que tienen problemas de sobrepoblación, que equivalen  a más del 43% de los que existen.

Los datos revelan que de las cárceles con sobrepoblación hay 38 que sólo tienen internos que cometieron delitos locales y que, en teoría, son únicamente a los que deberían albergar pues ninguno cumple requisitos de seguridad para albergar reos federales.

Sin embargo, los otros 119 penales locales con sobrepoblación tienen tanto reos locales como federales. Esto significa que 3 de cada 4 cárceles con hacinamiento albergan a reos federales que no deberían estar ahí.

¿Cuántos reos federales hay recluidos en los penales locales? De acuerdo con los datos oficiales hay casi 23 mil 500 internos federales que se suman a los poco más de 185 mil reos locales.

Si se toma en cuenta que la sobrepoblación en los penales estatales asciende a 24 mil reos –según la misma estadística –quiere decir que si los reos federales no estuvieran en las cárceles locales el índice de hacinamiento se reduciría prácticamente a cero.

La otra cara de la moneda son los centros penitenciarios federales. De acuerdo con los datos oficiales existen 17 Centros Federales de Prevención y Readaptación Social con capacidad para albergar a casi 34 mil internos pero en realidad, solo hay  24 mil 180 espacios ocupados, mientras que cerca de diez mil se encuentran vacíos.

Los números evidencian que ninguno de los centros penitenciarios federales está ocupados a su máxima capacidad y algunos prácticamente están a la mitad. Por ejemplo, el CEFERESO de Morelos tiene el 47 por ciento de sus espacios desocupados, el CEFERESO número 6 Sureste tiene el 42 por ciento de sus espacios libres.

El caso más extremo es el del centro penitenciario federal en las Islas Marías en donde apenas están ocupados el 20 por ciento de los espacios. Solo ahí hay 4 mil 397 espacios disponibles.

Bombas de tiempo

Los penales con sobre población en los que además hay internos federales han sido escenario de múltiples incidentes a lo largo de los últimos años.

Por citar los casos más recientes, apenas el pasado 16 de marzo se fugaron del Centro de Ejecución de las Consecuencias Jurídicas del Delito de Culiacán Sinaloa un grupo de internos encabezados por Juan José Esparragosa Moreno alias “El Negro” hijo de uno de los máximos líderes del Cártel de Sinaloa.

De acuerdo con los datos oficiales este penal tiene espacio para 2 mil 700 reos sin embargo albergaba a cerca de dos mil 750 y aunque no cuenta con las capacidades de seguridad necesarias para tener a reos federales, casi el 20 por ciento de todos sus reos son precisamente internos federales muchos de ellos ligados al crimen organizado.

Aun peor es el caso del penal estatal de Ciudad Victoria Tamaulipas conocido como “CEDES Victoria” donde tan solo en la última semana ocurrieron dos incidentes graves: la fuga el pasado 23 de marzo de 29 reos a través de un túnel  y el incendio provocado por otro grupo de internos el 26 de marzo que dejó tres muertos y un herido.

Dicho penal está diseñado para albergar como máximo a mil internos pero hasta el cierre del año pasado habían mil 207, es decir, una sobrepoblación superior al 20 por ciento en el penal. En este centro penitenciario uno de cada cuatro reos, es decir el 25 por ciento, son internos federales que tampoco deberían estar en dicha instalación.

La estadística oficial revela que hay 17 estados cuya suma de todos sus reos supera los espacios que tienen disponibles en sus reclusorios. Esto además de las entidades que tienen sobrepoblación en uno o dos penales en particular.

El caso más grave es el del estado de México el cual tiene más de 16 mil 300 reos en condiciones de hacinamiento. Su porcentaje de sobrepoblación supera el 160 por ciento.

En cuanto al número de internos que están en sobrepoblación la segunda cantidad más alta la acumula la Ciudad de México con un total de nueve mil 765 internos, que representan un rebase de más del 40 por ciento de la capacidad instalada. El problema más grave está en el Reclusorio Oriente en donde solo hay espacio para cinco mil 300 reos pero hay más del doble.

Respecto a la proporción de hacinamiento, el lugar más alto luego del estado de México lo ocupa Nayarit donde hay 19 penales que tienen un total de mil 392 espacios. La realidad es que el estado concentra tres mil 119 internos que representa una sobrepoblación del 124 por ciento.

Deuda millonaria… ¿e inútil?

Entre 2010 y 2016 el gobierno federal ha inaugurado ocho nuevos penales federales, varios de ellos con retrasos en su construcción. Para la puesta en marcha de estos complejos se requirió una inversión superior a los 200 mil millones de pesos.

Animal Político publicó el pasado 28 de febrero un análisis de la Auditoría Superior de la Federación que reveló que este dinero en realidad no se pagó sino que se comprometió cubrir en pagos mensuales hasta más allá del año 2030. De acuerdo con los auditores se trata de un endeudamiento que terminó disfrazándose.

Con la construcción de estos penales la capacidad para albergar reos en los penales federales de mediana y alta seguridad creció hasta casi 34 mil espacios de los cuales, por lo menos hasta el año pasado, estaban desocupados más de 9 mil 700.

En contraste con este endeudamiento el presupuesto que se asigna al sistema penitenciario del país en los últimos dos años ha presentado reducciones sostenidas. Pasó de 19 mil 374 millones en 2015, a 18 mil 308 millones en 2016 y 16 mil 615 millones de pesos en 2017.

Lo anterior significa una reducción de casi 13 mil millones de pesos que equivale a un recorte de 18.7 por ciento en los últimos dos años.

Se pasan la bolita

La crisis de seguridad y operación en los penales del país detonada por los incidentes registrados en las últimas semanas ha provocado que las autoridades, tanto del nivel estatal como del federal, intercambien señalamientos y acusaciones sobretodo en lo relacionado con los internos del orden federal.

Por ejemplo, el vocero del Grupo de Coordinación Nuevo León Aldo Fasci, dijo en una entrevista en el programa Atando Cabos que si bien los gobiernos estatales tienen una responsabilidad en la operación de los penales, el “problema de fondo” es que no existe la infraestructura ni capacidades para resguardar en ellos a reos de alta peligrosidad del fuero federal.

“Renato Sales (coordinador nacional de seguridad) nos dice que asumamos nuestra responsabilidad pero ellos la deben asumir también, deben meterle dinero a los penales porque no hay condiciones de seguridad (…) nosotros tenemos a reos federales acusados de delincuencia organizada, a secuestradores y homicidas que la federación no se los quiere llevar, entonces que ellos les metan recursos” dijo.

Fasci dijo los incidentes en los penales estatales son cíclicos y se repiten porque no existe infraestructura local para albergar reos federales ni de alta peligrosidad. “Es un problema del 90 por ciento de los penales del país y va a seguir ocurriendo pero la federación se hace loca y no invierte” dijo.

En respuesta el comisionado Nacional de Seguridad Renato Sales acusó que son los estados los que teniendo recursos para sus penales no los ejercen, y aseguró que los gobernadores solo se acuerdan de las cárceles cuando hay muertos o fugas. Puso como ejemplo el caso de Nuevo León que supuestamente subejerció casi 35 millones de pesos que debió invertir en sus cárceles.

“Es un tema que no les interesa porque no es rentable políticamente. El fondo de portaciones para la Seguridad Pública de los estados es de 7 mil millones de pesos y de eso lo único que toman para invertir es las cárceles es menos del diez por ciento” dijo.

Sobre la presencia de reos federales en las cárceles locales Sales dijo que no es culpa de la federación el que existan reos federales en las cárceles estatales sino que son decisiones que toman los jueces.

“Esto es una cuestión de la nueva Ley Nacional de Ejecución Penal y que vincula a los jueces a decidir en el tema de los traslados. Si solo fuera cosa de nosotros trasladábamos de inmediato a todos los reos a penales federales pero no podemos. No es una cuestión ni ministerial sino del poder judicial y muchas veces los jueces lo niegan” dijo Sales.

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Por qué ahora menos mexicanos están regresando a su país desde EU

Por primera vez en más de una década, los mexicanos que están regresando a su país luego de vivir en EU. son menos que los que están migrando. ¿Es el fin de la llamada "migración cero"?
1 de septiembre, 2021
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Hasta hace no mucho, la tendencia era que más migrantes mexicanos regresaban a su país desde Estados Unidos que los que iban a buscar el “sueño americano”.

El fenómeno fue llamado migración “cero” (las cifras incluso estaban por debajo de cero), pues la balanza se mantenía más cargada del lado del regreso de los mexicanos.

Pero eso podría estar cambiando.

El centro de estudios Pew Research Center (PRC) mostró que cada vez menos migrantes mexicanos vuelven a su tierra, mientras que los que migran al país del norte siguen haciéndolo en un número constante.

“Lo más reciente que vimos es que el retorno cayó. Volvió a niveles que habíamos visto más o menos de 1995 a 2000“, explica a BBC Mundo Ana González Barrera, autora del estudio del PRC publicado en julio.

“Y entonces, aunque no ha subido la migración de mexicanos hacia Estados Unidos, el número que se han regresado se detuvo. Y esto hizo que el flujo se volviera otra vez positivo. No había estado en números positivos desde hace más de una década“, señala.

Los cambios en la migración de mexicanos hacia/desde EE.UU.. La migración "cero" se sostuvo en el periodo de 2005 a 2014. Algunos años y periodos no son contados, o se sobreponen, debido a cómo se registra la migración en ambos países y la información disponible..

Sin embargo, para la investigadora sobre migración Luciana Gandini, de la Universidad Nacional Autónoma de México, los números aún no muestran que la migración “cero” esté finalizando.

Pero sí hay políticas más duras de EE.UU. que están deteniendo a los mexicanos migrantes en la frontera.

“Ese nivel de control fronterizo es el que está evitando el cruce de flujos de diverso tipo hacia EE.UU.”

¿Por qué se dio la migración “cero”?

Antonio Villanueva es uno de los cientos de miles de mexicanos que en la década pasada contribuyeron al fenómeno de la migración “cero”.

El hombre de 46 años, originario de Michoacán, llegó en 1998 al estado de Colorado y regresó a México en 2010, cuando el empleo en la rama de la construcción fue uno de los más golpeados por la crisis económica de 2008.

“No había nada. Todas las cuadrillas estaban paradas. (…) Yo andaba solo, no traje familia, así que pare mí fue más fácil la decisión de volver ”, explica a BBC Mundo.

https://www.youtube.com/watch?v=bvQq8iw2ghM&pp=sAQA

En las últimas dos décadas, la gran afluencia hacia el norte desde México fue decayendo e incluso tuvo un efecto inverso: en el periodo de 2005 a 2014 más mexicanos volvieron a su país que los que se fueron.

A eso se le consideró una migración “cero”, o “menos de cero”.

“El máximo de retornados a México desde EE.UU. fue sobre todo en el periodo entre 2005 y 2010, siendo el principal factor de esos años la pérdida de empleos derivada de la gran recesión de 2007 y 2008”, explica González Barrera.

La crisis económica de esos años afectó sectores que emplean a muchos mexicanos, entre ellos la agricultura y la construcción.

porcentaje de mexicanos en las industrias estadounidenses

Cecilia Tombesi / BBC

Pero también el endurecimiento de las leyes y estrategias migratorias generaron más deportaciones y detenciones, lo que desincentivó el cruce.

Villanueva, que había regresado a México en 2010, dice que se volvió a EE.UU. “en los tiempos de las autodefensas en Tierra Caliente”, un periodo de violencia en el estado de Michoacán en 2012.

“Batallé bastante en la frontera. Estuve cinco o seis meses en Matamoros porque estaba difícil cruzar”, explica el hombre que ahora vive en el sur de Florida.

Los controles fronterizos y las deportaciones en la época de Barack Obama inhibieron la migración mexicana hacia EE.UU., según el PRC.

Agentes de la patrulla fronteriza y un migrante

Reuters
EE.UU. ha incrementado su seguridad fronteriza más que nunca en las últimas dos décadas.

Sin embargo, también hubo en México factores demográficos que alteraron la balanza de la histórica migración mexicana al país vecino.

La población mexicana ha envejecido en su conjunto, lo que ha movido la fuerza laboral: ya no hay tantos jóvenes que necesitan las mejores oportunidades laborales que ofrece EE.UU., como en la segunda mitad del siglo XX.

Y las necesidades familiares ya no son las mismas: “Antes, en una familia de nueve personas, dos o tres de ellos vendrían, por ejemplo. Y ahora hay familias de 4 personas, incluyendo papás, por lo que no hay tantas personas dispuestas a hacer el viaje”, dice González Barrera.

Si bien la mayoría de migrantes retornados entrevistados a su retorno a México dijeron que volvían para reunificar la familia, tanto Gandini como González Barrera dicen que esa respuesta no suele ser el motivo único o principal.

¿Por qué los mexicanos vuelven a su país?. Principales motivos (%). .

De forma similar ocurre en el sentido inverso: “La gente que se quiere ir de México no solo es por un tema económico, es por la persecución del narco, por las violencias institucionales, por el crimen organizado. Querer salir de las comunidades tiene que ver con una situación mucho más compleja, quizás, que hace una o dos décadas atrás”, dice Gandini.

¿Qué está pasando ahora?

En Estados Unidos viven unos 47 millones de inmigrantes no nacidos en ese país (de 329 millones de habitantes), de los cuales una cuarta parte son de origen mexicano.

Ese número ha sido históricamente tan grande producto de lo que el PRC llama “una de las migraciones masivas más grandes de la historia moderna”: unos 16 millones entre 1965 y 2015.

Según el cambio visto por el PRC entre 2013 y 2018, en ese periodo unos 870.000 mexicanos migraron a EE.UU., pero solo 710.000 optaron por regresar, una diferencia de 160.000 a favor de la migración.

¿Por qué los mexicanos emigran a otro país?. Principales motivos (%). .

“Esto hizo que el flujo se volviera otra vez positivo, que no había estado en números positivos desde hace más de una década. Pero sigue estando a niveles muy bajos históricamente”, añade.

Para Gandini, sin embargo, 27.000 migrantes por año entre 2013 y 2018 (lo que da el número aproximado de 160.000) es una cifra muy pequeña: “En la época de oro o de bonanza de la migración, esos números rondaban alrededor del medio millón por año”.

“Entonces todavía estamos lejísimos de lo que era el patrón migratorio tradicional de México a Estados Unidos”, añade.

Además, en los últimos años los mexicanos han tenido mayores oportunidades de migrar legalmente a través de las visas de trabajo temporales que benefician tanto a trabajadores agrícolas como a profesionales, parte de los acuerdos de libre comercio.

La frontera de Tijuana

Getty Images
Hoy más mexicanos pueden entrar a EE.UU. legalmente que en las décadas pasadas.

“Sí nos hemos dado cuenta que en años recientes más mexicanos están aquí con un estatus legal que antes. Ahora la mayoría de mexicanos o más de la mitad está aquí con un estatus legal y antes, la década pasada, era al revés. La mayoría estaba con un estatus no autorizado”, dice González Barrera.

Un futuro incierto en la balanza

Para Antonio Villanueva, volver a México como lo hizo en 2010 está para “pensarse dos veces”.

“Con todo lo que ha habido con (el presidente Donald) Trump, está más caro y más difícil sobre todo regresar si las cosas no salen bien allá en Michoacán”, dice.

Estudios del PRC y otras instituciones estadounidenses señalan que la mejora de la economía en México es un incentivo para el retorno de mexicanos. Villanueva dice que sí hay mejores condiciones que cuando se fue la primera vez en 1998, “pero no tanto”.

Planta de producción automotriz en México

Getty Images
El empleo manufacturero en México, como las plantas automotrices, han dado oportunidades a los mexicanos.

Gandini explica que las cifras no muestran una mejora económica en México. La pobreza en 2008 y 2018 era prácticamente la misma (49%), así como el empleo informal (48%-52%).

“Las condiciones de origen están igual o peor, depende cómo se lo mire”, dice.

En los últimos años, los mexicanos siguen intentando emigrar a EE.UU. pero se han encontrado con políticas como la “deportación exprés” instaurada en el gobierno de Trump.

“La detención tenía una duración de 96 minutos. Imagínate lo que implica esto, que no te alcanzan ni a preguntar el nombre”, dice Gandini.

“Y eso hace que no puedas contabilizar ese flujo porque la gente no cruza, o cruza pero es deportada inmediatamente. Entonces no puedes medir esa cantidad de personas”.

Gráfico de detenciones en la frontera EE.UU.-México

BBC

González Barrera coincide en que no es claro qué pasará con la balanza de la migración, si seguirá siendo positiva hacia los cruces a EE.UU. o se mantendrá en la tendencia “cero”.

“Los últimos datos del lado mexicano muestran que el retorno de mexicanos sigue a la baja hasta 2020. Y es probable que sigamos viendo la misma tendencia hasta antes de la pandemia, que cambió muchas cosas”, señala.


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