Desde acelerar citas médicas hasta conseguir un aventón, las creaciones de hackers mexicanos
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Desde acelerar citas médicas hasta conseguir un aventón, las creaciones de hackers mexicanos

Aunque la palabra hacker tiene una connotación negativa en el caso de estos hackers mexicanos buscan soluciones en beneficio de la gente.
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Por Nayeli Roldán
10 de marzo, 2017
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Hace siete años, cuando Ulises Bacilio estudiaba una especialidad en el Hospital Nacional de Cardiología se topó con la burocracia de un sistema de salud que asigna citas mensuales a los pacientes y entrega resultados de estudios después de semanas de aplicarlos.

El problema impactaba directamente en la vida de las personas y, según Ulises, la solución no era complicada. Se imaginaba que un programa podría automatizar los procesos y simplificaría el trabajo. Convenció a su jefe de invertir cinco mil pesos en unas computadoras e inició la primera versión de un software que actualmente sirve a 500 hospitales.

El software funcionó en el hospital para el área de cardiología porque, además de automatizar citas, permite integrar las imágenes de los estudios y, sobre todo, con una resolución que permite identificar cualquier anomalía. El problema estaba resuelto en ese hospital, pero otros doctores, al conocer el sistema quisieron obtenerlo también.

Fue así como la idea de hacer eficiente la labor de un médico se convirtió en el inicio de una pequeña empresa de desarrollo tecnológico. Ulises estudió programación en un curso de tres meses y avanzó en la construcción de un software de mejor respuesta. A partir de 2010, comenzó a comercializar el programa a través de la empresa Pacs Teleradiología de México.

Desarrolladores siguen mejorando el sistema que también permite el diagnóstico vía remota, para que especialistas de distintas partes del país puedan tener los estudios de un paciente y dar su opinión si se requiere.

Ulises tiene 37 años y en su empresa laboran 30 empleados directos de diferentes disciplinas: ingenieros, médicos, especialistas en tecnología. El software sirve a 60 mil pacientes y mil 200 médicos.

¿Cómo lograr que la tecnología no sólo haga la vida más cómoda, sino que solucione problemas cotidianos? Teniendo a gente que lo imagine y lo haga, como Ulises. Esa es la materia prima del avance tecnológico de un país, asegura Manuel Morato, uno de los socios de Dev.f, una escuela para hackers.

Otro ejemplo es Pablo Trinidad: a los 17 años, como estudiante del Cecyt 9 del IPN, aprendió a programar y en el curso fue reclutado para un tech startup en Silicon Valley donde se dedicó al análisis de millones de interacciones en redes sociales.

Estuvo sólo tres meses, pero a su regreso a México inició su propia empresa Inventive, que con otros seis jóvenes desarrollan aplicaciones de impacto social. Uno de ellos fue Comparte ride que fue creado como una opción de transporte alternativo para los universitarios durante la contingencia ambiental de abril de 2016 en la Ciudad de México.

Se trata de una aplicación sobre oferta y demanda de rides por usuarios que funciona sólo en universidades con comunidades privadas, es decir, sólo los usuarios que pertenecen a ellos pueden interactuar.

Pablo ahora tiene 19 años y piensa estudiar Ciencias de la computación o Matemáticas porque a pesar de tener conocimientos que le permitieron crear una empresa el título es una validación importante y además quiere conocer a más personas “talentosas y diversas”. 

El hacker como solución de problemas no de caos

Aunque la palabra hacker generalmente viene acompañada de una connotación negativa, como alguien que roba información y genera caos, en realidad se trata de un desarrollador que busca soluciones.

“En un país lleno e problemas, desigualdad, buscamos que con nuestro trabajo se mejore la vida de las personas a través de la tecnología”, asegura Morato.

La barrera que puede detener el avance de la tecnología e innovación en un país “es no tener gente para hacerlo”. Ulises y Pablo son muestra de que existe talento. Hay personas creativas en todos los ámbitos que pueden solucionar problemas, ¿pero cómo encontrarlas?

Manuel es licenciado en creación y desarrollo de empresas, pero le interesaba la programación y por eso participaba en hackathones, eventos donde desarrolladores se reúnen para hacer un proyecto de manera colaborativa en un mismo sitio y por corto tiempo. Ahí coinciden ingenieros, pero también gente interesada en el desarrollo tecnológico que se dedica a otras profesiones.

Así conoció a Enrique Díaz y Elías Shutheib. Los tres se dieron cuenta que los hackathones significaban una “curva de aprendizaje”, pero se limitaba a esas reuniones, aún cuando había mucho potencial.

Sólo con la idea de juntarse y compartir conocimientos de programación, se les ocurrió crear cursos para aprender a programar y aplicar los conocimientos de forma inmediata. Así nació Dev.f, con la participación de 17 personas en la primera generación.

A diferencia de una escuela formal de ingeniería, la visión de Dev.f es buscar soluciones a problemas de forma creativa con la meta de desarrollar un producto final y, sobre todo, vinculación con el sector laboral que demanda cada vez a más desarrolladores que sean capaces de reaccionar “a la par de la tecnología”.

La escuela tiene como filosofía “desarrollar personas” y, por eso, sobre la marcha fueron adaptando los cursos por niveles a los que nombran “cintas”, como en el karate, desde la blanca, para principiantes que incluye conocimientos básicos de programación y creación de páginas web, hasta negra para crear aplicaciones en iOS, androide y aplicaciones web para visualizar información en tiempo real.

Enrique Díaz y Manuel Morato explican que además de enseñar programación, la escuela de hackers busca generar impacto social en dos vías: uno en las propias personas que desarrollan sus habilidades para crear cosas y encontrar mejores oportunidades de empleo donde aplican su creatividad sin necesidad de tener un doctorado y por otra parte en el impacto social.

En las 12 generaciones que han pasado por Dev.f hay personas de todas clases sociales, edades y profesiones. Este es un “experimento social” porque hay talento en todas partes que sólo espera una oportunidad de desarrollo. Por eso, aunque un curso tiene el costo de 25 mil pesos, existen becas para aquellos que no tienen posibilidades de pagarlo.

Apenas este miércoles hicieron oficial la alianza con Facebook, que patrocinará 160 becas para jóvenes para desarrollar aplicaciones y cuya convocatoria cierra el 22 de marzo. Con las becas, dicen, se busca reconocer el “mérito”. “No se trata de ser influyente o rico para desarrollar tecnología, sino de tener talento para crear algo que tenga valor social”.

Se trata de la alianza más grande, pero antes habían tenido acuerdos con empresas como Bosh que también otorgaba becas y se sumaba como empleador, igual que farmacias similares o mercado libre. Además de otras alianzas previas con Facebook para impartir clases en sus instalaciones.

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Cortesía Alcaldía de Iztapalapa

Cuitláhuac, el poco recordado hermano de Moctezuma que demostró que los españoles no eran invencibles

Poco mencionado en los libros de historia, este "guerrero invicto" fue el único que logró derrotar a las huestes de Hernán Cortés.
Cortesía Alcaldía de Iztapalapa
27 de diciembre, 2020
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Cuitláhuac, según un cómic recientemente publicado para conmemorar los 500 años de su muerte.

Cortesía Alcaldía de Iztapalapa
Un cómic recién publicado narra la vida de Cuitláhuac.

La historia de la conquista de México por los españoles se ha contado muchas veces y de muchas maneras.

Los nombres del rey mexica Moctezuma o del conquistador castellano Hernán Cortés les resultan familiares a la mayoría, pero, paradójicamente, hay un personaje central del que se ha hablado y escrito mucho menos.

Se trata de Cuitláhuac, hermano menor de Moctezuma.

A la muerte de su hermano en junio de 1520, Cuitláhuac le sucedió en el trono mexica y se puso al frente de la resistencia contra los invasores europeos, a los que derrotó en la llamada Noche Triste, causándoles numerosas bajas y expulsándolos de Tenochtitlán, la Ciudad de México actual.

Para Patrick Johansson, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y autor del libro “Cuitláhuac, señor de Iztapalapa y tlatoani de Tenochtitlán”, el heredero de Moctezuma “es importantísimo para los mexicanos porque fue el único que logró derrotar a los españoles en la guerra de la Conquista”.

En 2020 se cumplen 500 años de la muerte de Cuitláhuac, que sucumbió a la epidemia de viruela que se desató entre los mexicas tras la llegada de los españoles.

Aunque otra epidemia, la del coronavirus, ha ensombrecido la efeméride, se han organizado diversas actividades culturales para recordar y reivindicar su figura, descrita en un cómic reciente como “el guerrero invicto” del México prehispánico.

Quién fue Cuitláhuac

Sobre Cuitláhuac hay tantas dudas como certezas y los historiadores no han logrado rescatar completamente su biografía de entre la bruma del pasado.

Se sabe que nació en el último cuarto del siglo XV en Iztapalapa, hijo de Axayácatl, tlatoani o rey de los mexicas.

Fue tlatoani de Iztapalapa, una de las poblaciones que hoy conforman la Ciudad de México, cuya Alcaldía promueve ahora actos en su memoria y ha declarado 2020 como el año de Cuitláhuac.

Como capitán general de los ejércitos de su hermano Moctezuma, Cuitláhuac destacó en las campañas para someter a otros pueblos del actual México, algunos de los cuales se aliarían con las fuerzas de Cortés para luchar contra el dominio Mexica.

Este dibujo muestra una vista panorámica de Tenochitlan y del llamado "Valle de México".

DeAgostini/Getty Images
Este dibujo muestra una vista panorámica de Tenochtitlan y del valle de México, sobre el lago de Texcoco.

Al contrario que su hermano, Cuitláhuac receló desde el primer momento de los contingentes españoles y se mostró en contra de que Moctezuma, tlatoani de los mexicas, los recibiera en Tenochtitlán, la capital de su imperio. Pero Moctezuma se inclinó por no seguir sus consejos y recibió con honores a aquellos forasteros barbudos y provistos de armaduras.

Cómo venció Cuitláhuac a los españoles

Según el relato tradicional, en Tenochtitlán se vivió una revuelta general después de que el español Pedro de Alvarado ordenara matar a un grupo de guerreros locales aprovechando que se encontraban celebrando una fiesta en honor de sus dioses.

El episodio, ocurrido mientras Cortés combatía a otra expedición española enviada desde Cuba para capturarlo, pasó a la historia como la Matanza del Templo Mayor y provocó la ira de los mexicas, que sitiaron a los españoles en el Palacio de Axayácatl.

Igual que otros notables mexicas, Cuitláhuac había sido hecho prisionero por Cortés, que poco después lo habría liberado para que regresara con provisiones en un momento en que los españoles ya no encontraban qué comer. Cuitláhuac rompió su promesa de regresar y se puso al frente de la resistencia mexica contra los invasores.

Pero Johansson cree en otra versión: “Aunque las fuentes no lo digan, probablemente Cuitláhuac estuvo de manera anónima detrás de la sublevación y el ataque contra los españoles desde semanas atrás”.

Las crónicas españolas señalan que Moctezuma murió como resultado de las pedradas que recibió de su pueblo cuando, siguiendo órdenes de Cortés, salió a lo alto del Palacio a intentar apaciguarlo, aunque todavía hoy los historiadores debaten sobre la veracidad de esta versión, que no coincide con la que aparece en las fuentes autóctonas.

Sea como sea, lo cierto es que Cuitláhuac rompió con la política de su hermano y se puso al frente de una feroz resistencia contra los conquistadores.

Una representación de México-Tenochtitlan

Cortesía de Tomás J. Filsinger
Ciudad de México-Tenochtitlan comenzó como una isla conectada por canales a los pueblos vecinos.

Con Cuitláhuac al mando, los mexicas se impusieron en lo que los españoles llamaron la Noche Triste y cada vez más en México empiezan a llamar la Noche Victoriosa del 30 de junio de 1520.

Los españoles y sus aliados indígenas tlaxcaltecas tuvieron que huir de la ciudad. Muchos perecieron al encontrar bloqueados los puentes que cruzaban los canales y acequias que la rodeaban.

“La estrategia de Cuitláhuac fue muy inteligente”, concluye Johansson

Cuitláhuac fue proclamado sucesor como tlatoani de Moctezuma y a las pocas semanas se celebró su subida al trono en una Tenochtitlán de la que habían desaparecido las cruces cristianas colocadas por los conquistadores y engalanada de nuevo con ofrendas a los divinidades indígenas.

Según escribió el padre Francisco Javier Clavijero en su “Historia Antigua de México”, publicada en 1780, “es de creerse que los sacrificios que se hicieron en la fecha de su coronación fueron de aquellos españoles que él mismo hizo prisioneros”.

Pero su reino estaba ya herido de muerte. Solo una semana después del triunfo en Tenochtitlán, los mexicas eran derrotados en la batalla de Otumba, un episodio que, a juicio de Johansson, revela que “los mexicas tenían una idea ritual de la guerra”, que no logró imponerse a la “guerra moderna de los españoles”.

Cuitláhuac contrajo la viruela, enfermedad llegada con los europeos que diezmó a la población y a los ejércitos mexicas, y murió el 3 de diciembre, o a finales de noviembre según otras fuentes.

De personaje a oscuro a líder que reivindicar

En el Mexico actual, instituciones como la Alcaldía de Iztapalapa intentan que este indígena rebelde alcance por fin el papel que, a su juicio, le corresponde en el relato del pasado mexicano.

No será tarea fácil. La huella de Cuitláhuac en la historia se ha visto perjudicada por la escasa información que hay sobre él en las fuentes.

Cuitlahuac, representado en los "Códices Matritenses".

Dominio público.
Apenas hay información sobre Cuitláhuac, representado en esta imagen de los “Códices Matritenses”.

Son pocos los textos contemporáneos que hablan de él y son obra de los mismos españoles a los que combatió, como Bernal Díaz del Castillo, que lo menciona en su “Historia verdadera de la conquista de la Nueva España”, o el propio Cortés, que lo cita en las célebres “Cartas de relación”.

Para Beatriz Ramírez, cronista responsable del Archivo Histórico de Iztapalapa, “los escritores desde el siglo XVI, sobre todo los más españolizados, preferían hablar de los personajes que apoyaron al Ejército español antes que de alguien que le infligió una derrota”.

Un danzante con un traje prehispánico

Getty Images
Algunas comunidades han seguido recordando año a año la memoria de Cuitláhuac.

Pero la investigadora recuerda que entre varios pueblos originarios se ha honrado su memoria con ofrendas florales y otros ritos que han llegado hasta hoy, y reivindica al guerrero mexica “como un ejemplo de la defensa de la tierra del que se puede tomar ejemplo”.

Johansson destaca que “los textos españoles describen a un hombre inteligente y valeroso”.

“Mucho antes que su hermano Moctezuma, supo ver la amenaza que suponían los invasores para toda una cultura y una forma de vida, y por eso quiso hacerles la guerra desde el principio”.

Seguramente fue esa una de las razones que lo impulsaron a enviar embajadas a otros pueblos indígenas proponiendo una confederación contra los españoles, en una tentativa en la que Johansson aprecia el “primer proyecto nacional de los pueblos indígenas”.

¿Por qué fracasó ese intento?

Responde Johansson: “Los mexicas habían sido terribles a la hora de someter a los otros pueblos del México prehispánico”.


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