En las entrañas del Cártel de Sinaloa: así es estar codo a codo con la gente del Chapo
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Discovery

En las entrañas del Cártel de Sinaloa: así es estar codo a codo con la gente del Chapo

La serie documental Clandestino, en la que periodistas se introducen a las entrañas del Cártel de Sinaloa, ya está en Discovery Channel.
Discovery
Por Arturo Daen
17 de marzo, 2017
Comparte

El vehículo avanza y se escucha el sonido de las llantas sobre la terracería a las afueras de Culiacán, tierra del Cártel de Sinaloa. En el asiento de copiloto hay un hombre con máscara de simio y un arma larga en las manos. El auto frena: a unos metros hay un pelotón con capuchas negras que los observa.

David Beriain va detrás del copiloto. El periodista español y su equipo han logrado colarse a las entrañas de una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo: el cártel de Sinaloa, que forjó el mítico Joaquín el Chapo Guzmán.

Están filmando el traslado de droga, armas, y la complicidad de los criminales con las autoridades.

El cártel le abrió las puertas a David, pero le hizo una advertencia muy clara. “Si pasa algo, si sentimos que algo está mal, alguien lo va a pagar. Tenemos cómo encontrarlos aquí en México, en Europa o en cualquier parte del mundo”.

Los periodistas deben seguir sus indicaciones, y lo más importante: tener palabra. Una traición significará morir asesinado.

David y su equipo bajan del vehículo y están entonces, por primera vez, cara a cara con un grupo de hombres armados del cártel, en uno de sus centros de operaciones.

“Andamos armados para cuidar a nuestra gente, porque nos vemos todos como una familia”, les dice minutos después uno de los hombres.

En el lugar, además de cuernos de chivo, hay una ametralladora capaz de derribar aviones o helicópteros, ya sea de “enemigos o del propio gobierno”.

Están listos para una guerra con tal de defender su territorio.

Entre cocineros de metanfetamina

El encuentro de David y su equipo con los narcotraficantes puede verse en la serie documental Clandestino, cuyo primero de tres episodios fue transmitido el miércoles pasado, por el canal de Discovery Channel.

El periodista también logró estar en un monte del territorio sinaloense, donde hombres con trajes protectores blancos cocinan metanfetamina. Vio el momento en que las sustancias hacían ebullición, antes de convertirse en la droga.

Las mentanfetaminas, según le dijo a David uno de los narcotraficantes, son “la droga de las pobres”. Aquellos que tienen más recursos, optan por la cocaína. Si bien esta última droga les deja más ganancias, el mercado le exige al cártel tener un menú diverso, que incluya las metanfetaminas, explicaron los criminales.

“Esta organización abarca todo México”, le mencionó a David otro de los encapuchados, “unas 15,000 personas operan en todo el país”.

Cuando el periodista español logró adentrarse y estar con la gente del cártel, ya había sido detenido el Chapo Guzmán. Esa situación aumentó la tensión y la sospecha sobre los extraños, sobre cualquier persona que pudiera traicionarlos.

El cártel de Sinaloa tiene guerras sangrientas con otros grupos criminales, como el Cártel Jalisco Nueva Generación, para preservar el control de diferentes zonas del país.

“De tanto matar gente, se va volviendo como un vicio”, le dijo uno de los sicarios.

“Aquí somos nosotros los que tenemos el poder”

En entrevista, David relató que logró tener acceso al cártel de Sinaloa con la ayuda de productores audiovisuales locales, personas “muy generosas para aceptar trabajar con nosotros, a pesar de que son ellos los que más tienen que perder, porque van a seguir viviendo en Sinaloa”.

Además de tener acceso a campos de mariguana y amapola del cártel, en la sierra de Sinaloa, el periodista pudo observar el traslado de droga en lanchas, coches, carros, o mediante burreros, en la espalda o metido en la vagina de mujeres.

“Todo eso lo hemos grabado en México e incluso cruzando la frontera, para llegar a territorio estadounidense”.

Aunque no estuvo presente en algún enfrentamiento, sí pudo observar a algunas personas asesinadas por estar involucradas en la compra y venta de drogas.

Uno de los aspectos que más lo marcó al realizar este trabajo fue la normalidad con que la gente del cártel se mueve en territorio sinaloense. En una ocasión, al ir en un vehículo con gente armada, con sus AK-47 a la vista en Culiacán, se les acercó un policía.

—¿Qué andan haciendo? —les preguntó el oficial.

— Aquí, señor, trabajando.

—Ah, bueno. Pues ya, continúen.

David les preguntó después por qué la Policía no les había hecho nada. “Señor, porque aquí somos nosotros los que tenemos el poder, porque esa persona, su jefe o el jefe de su jefe, está en la nómina del cártel”,  le respondió uno de los narcotraficantes.

“Que no nos apunten con el dedo, porque aquí todo mundo está inmiscuido: políticos, policías, todo el mundo”, agregó.

En su interacción con el cártel, David percibió que los narcotraficantes no tienen temor al gobierno: “Ellos me decían que no tenían ningún tipo de miedo a ningún tipo de órgano gubernamental, me hacían entender que tenían cooptados a todos los tipos de policía local, federal, la estatal, todos, y el Ejército en sí mismo no era tampoco un problema para ellos.

Lo único que temían ellos era la Marina, y a la DEA. Para ellos es un poco lo mismo, porque consideran a la Marina el brazo armado de la DEA”.

En cuanto a la forma de operación y la estructura del cártel, David mencionó que no resultó tan afectada con la detención del Chapo Guzmán. Si bien los narcotraficantes con los que tuvo contacto mostraron tener un respeto reverencial hacia el Chapo, también le explicaron que esta organización está integrada por “varias familias”, y “socios”, una estructura que lleva a que la detención o muerte de un solo líder no impida que sigan operando.

“Es una red de alianzas clientelares muy fuerte. El hecho de que caiga una cabeza como la de Joaquín Guzmán, no va a cambiar eso. Porque el cártel se basa en una estructura mucho más compleja, en una red de alianzas mucho más compleja, y en algo mucho más profundo, que es la ley de la oferta y la demanda”, dijo David.

“El narcotráfico, tal como yo lo veo, no es otra cosa que la versión más salvaje, sangrienta, terrible, implacable, de algo que gobierna nuestras vidas, que es la ley de la oferta y la demanda”, agregó.

El principal negocio de este grupo criminal, relató David, es comprar drogas como la cocaína en países como Colombia, Bolivia y Perú, y luego venderla a un precio mucho más alto.

“Aquí la venden a minoristas que van a ser los que acepten el reto, correr el riesgo de pasarla al otro lado de la frontera”, apuntó el periodista.

“El cártel, lo que va a hacer es monopolizar ese traslado. Es decir, vamos a ser nosotros los que traemos la droga, vamos a establecer el precio, el nivel de calidad, y cualquiera que se meta con eso se va a morir”, agregó.

Para llevar la droga a Estados Unidos, predomina la operación hormiga, según los testimonios que le dieron a David, quien ha realizado antes reportajes de guerra en sitios como Afganistán, Iraq, Congo, Colombia y Libia.

“Ya nadie se arriesga a pasar toneladas, es demasiado riesgo, y al final es más rentable hacerlo poco a poco”, comentó.

El objetivo de estar codo a codo con la gente del cártel de Sinaloa, más que hacer una denuncia, apuntó David, fue tratar de entender cómo operan este tipo de organizaciones criminales.

Conocer la experiencia humana de quienes las integran, siguiendo sus movimientos en Culiacán, Altata, Baja California y California, en Estados Unidos, y escuchando sus relatos.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

En qué se diferencia la pérdida de olfato y gusto por COVID de la producida por un resfriado

La COVID-19 difiere de las típicas enfermedades respiratorias en varios aspectos, incluyendo la forma en la que impacta sobre el sentido del olfato y el del gusto.
19 de agosto, 2020
Comparte

La pérdida del olfato que puede acompañar al coronavirus es única y muy diferente a la que puede experimentar alguien afectado por un fuerte resfriado o gripe, dicen investigadores europeos que han estudiado el tema.

Por ejemplo, cuando los pacientes con covid-19 tienen pérdida del olfato, esta tiende a ser repentina y grave.

Y, por lo general, tampoco tienen la nariz tapada, ni moquean. De hecho, la mayoría de las personas con coronavirus aún pueden respirar libremente.

Otra cosa que distingue a la enfermedad es que provoca una pérdida “total” del sentido del gusto.

Es decir, el coronavirus no simplemente reduce la capacidad de distinguir los sabores por la afectación del sentido del olfato, explican los investigadores en la revista Rhinology.

Los pacientes con coronavirus con pérdida del gusto realmente no pueden diferenciar entre amargo o dulce, afirman.

Los expertos sospechan que esto se debe a que el SARS-CoV-2 afecta a las células nerviosas directamente involucradas con el olfato y el gusto.

https://www.youtube.com/watch?v=Xs_NI20P8DE

Los principales síntomas del coronavirus son:

• alta temperatura

• tos nueva y continua

• pérdida del olfato o el gusto

En países como Reno Unido la recomendación es que cualquiera que tenga estos síntomas debe aislarse y hacer arreglos para que le practiquen una prueba para verificar si tiene el virus.

Los otros habitantes de la casa también deben aislarse para evitar una posible propagación.

La investigación sobre el olfato

Para averiguar más sobre el impacto del coronavirus sobre el sentido del olfato, el investigador principal del estudio publicado en Rhinology -el profesor Carl Philpott, de la Universidad de East Anglia, en Reino Unido- llevó a cabo pruebas de olfato y gusto en 30 voluntarios.

De estos, 10 tenían covid-19, 10 padecían de fuertes resfriados y 10 eran personas sanas, sin síntomas de resfriado o gripe.

Mujer con mascarilla huele una flor

Getty Images
En la mayoría de los casos, la pérdida de gusto y olfato es reversible.

La pérdida del olfato fue mucho más profunda en los pacientes con covid-19.

Estos también fueron menos capaces de identificar los olores y no podían distinguir para nada entre sabores amargos o dulces.

“Realmente parece haber características que distinguen al coronavirus de otros virus respiratorios“, destacó Philpott, quien trabaja con la organización benéfica Fifth Sense, que ayuda a personas con trastornos del olfato y el gusto.

“Esto es muy emocionante porque significa que las pruebas de olfato y gusto podrían usarse para discriminar entre pacientes con covid-19 y personas con un resfriado o una gripe normal”, dijo.

Niño oliendo un limón de manos de su padre

iStock
Según Philpott, pruebas de olfato caseras podrían ayudar a distinguir entre gripe y covid-19.

Según el científico, la gente podría hacer sus propias pruebas de olor y sabor en casa usando productos como café, ajo, naranjas, limones y azúcar.

Pero también hizo hincapié en que las pruebas de diagnóstico con hisopos de garganta y nariz siguen siendo esenciales si se teme haber sido infectado por el coronavirus.

Según Philpott, en la mayoría de las personas que se recuperan del coronavirus el sentido del olfato y el gusto regresan después de unas pocas semanas.

Punto de entrada

El profesor Andrew Lane es un experto en problemas de nariz y sinusitis en la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, y ha estado tratando de comprender cómo el coronavirus podría causar la pérdida del olfato.

Para ello él y su equipo han estudiado muestras de tejido de la parte posterior de la nariz, identificando niveles extremadamente altos de una enzima que estaban presentes únicamente en el área responsable del olfato.

Gráfico de cómo se reproduce el coronavirus en el cuerpo

BBC

Se cree que esta enzima, llamada ACE-2 (enzima convertidora de angiotensina II), es el “punto de entrada” que permite que el coronavirus ingrese a las células del cuerpo y cause una infección.

La nariz es uno de los lugares donde Sars-CoV-2, el virus que causa la covid-19, ingresa al cuerpo.

“Ahora estamos haciendo más experimentos en el laboratorio para ver si el virus realmente está usando estas células para acceder e infectar el cuerpo”, dijo el profesor Lane luego de publicar sus hallazgos en el European Respiratory Journal.

“Si ese es el caso, es posible que podamos abordar la infección con terapias antivirales administradas directamente por la nariz“, agregó.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=PM9KBQyKHz8

https://www.youtube.com/watch?v=Zh_SVHJGVHw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.