Escuché disparos y todos en el bus entraron en pánico: hablan los testigos del ataque en Londres
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Escuché disparos y todos en el bus entraron en pánico: hablan los testigos del ataque en Londres

Decenas de personas presenciaron el momento en que un hombre arrolló a varias personas para luego apuñalar y matar a un policía.
AFP
Por BBC Mundo
22 de marzo, 2017
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Políticos, periodistas y transeúntes presenciaron este miércoles un ataque en Londres, cuando un sujeto atropellaba a varias personas en el puente de Westminster, en el centro de Londres, para luego apuñalar y matar a un policía que protegía el Parlamento británico.

La policía calificó de “hecho terrorista” el ataque que causó 5 muertes —incluido el atacante que fue abatido por la policía— y al menos 40 heridos.

Leer: Ataques en Londres dejan al menos 5 muertos y varios heridos; se sospecha de terrorismo

Uno de los primeros testigos en relatar los hechos a la BBC fue el periodista Quentin Letts, del diario británico The Daily Mail, quien se encontraba trabajando en una oficina que tiene vista a los alrededores del Parlamento.

Letts relató que vio al atacante, vestido de negro y que tenía en la mano “como algún tipo de palo”. “Y lo confrontaron dos agentes de la policía con chaquetas amarillas y uno de ellos cayó“, dijo Letts.

Policías armados arribaron a la sede del Parlamento tras el incidente de este miércoles.Policías armados arribaron a la sede del Parlamento tras el incidente de este miércoles.

Podíamos ver al hombre moviendo el brazo de una manera que sugería que estaba o apuñalando o golpeando al policía de chaqueta amarilla y uno de los agentes corrió luego a buscar ayuda, la cual llegó muy rápido”.

“Mientras este atacante corría hacia la entrada que usan los diputados para entrar al Parlamento, diría que corrió unas 15 yardas (14 metros) (…), dos hombres vestidos de civil con armas le gritaron en lo que sonó como una advertencia, él la ignoró y luego dispararon dos o tres veces y él cayó“, describió el periodista.

Un conductor de autobús habló del momento en que vio el automóvil atropellando a los transeúntes mientras manejaba por el puente de Westminster.

Michael Adamou, de 25 años, conducía el autobús rojo cuando vio un auto de color gris modelo Hyundai aproximándose a la sede del Parlamento.

“Cuando crucé a la izquierda para atravesar el puente, vi cómo un auto se llevaba a dos personas por delante“, dijo.

Adamou creyó inicialmente que el conductor había perdido el control del vehículo, pero después vio “a algunas personas corriendo hacia el Parlamento mientras la policía intentaba detenerlos a todos”.

“Tras unos segundos, escuché disparos y todos en el bus entraron en pánico“.

“Pensé que estaba desmayado”

El estudiante colombiano Sebastián Ramos, de 18 años, atravesaba el puente en bicicleta cuando vio a un hombre tirado en la acera.

Pensé que estaba desmayado. Pero mientras avancé vi a tres o cuatro personas más tendidas en el piso”, le dijo a BBC Mundo.

herido
Tras el ataque, al menos 20 personas resultaron heridas.

Ramos caminó hacia los alrededores del Parlamento, donde se encontró con personas corriendo intentando salvaguardarse y con algunos heridos.

Un señor tenía una herida profunda en la cabeza. Botaba mucha sangre“, describió.

“El tiempo se detuvo”

Un grupo de jóvenes boxeadores también quedaron atrapados en el incidente.

Estaban saliendo de una conferencia de prensa de un evento sobre la Serie Mundial de Boxeo cuando se encontraron cara a cara con el presunto agresor.

Escuchamos un disparo a todo volumen y gritos y luego noté que había humo. Pensé que había sido un accidente de tránsito”, le dijo Frazer Clarke, de 25 años, a la agencia británica PA.

“Miré hacia la puerta principal y la gente corría, un policía y otro hombre estaban viniendo a la puerta con dos cuchillos. Estaba apuñalando al policía con los cuchillos. El policía tropezó y cayó al suelo. Otro agente caminó hacia el hombre que llevaba los cuchillos y le disparó dos veces”

“Después la gente empezó a gritarnos que entráramos. El tiempo se detuvo y quedé en estado de shock“.

A woman ducks under a police tape after an incident on Westminster Bridge

El parlamentario conservador Grant Shapps estaba dentro de Portcullis House, donde quedan las oficinas administrativas del Parlamento, cuando escuchó gritos y vio a agentes de la policía apuntando sus armas hacia la puerta.

“Después oí cuatro disparos uno detrás del otro. Inmediatamente llegaron agentes de la policía a decirnos que nos agacháramos y luego volvimos a entrar detrás de las paredes del palacio”.

Niños de escuela

Michelle Langham se encontraba visitando las Cámaras del Parlamento en ese momento.

Tuvo que permanecer en el vestíbulo central luego de que este fuera cerrado tras el incidente y señaló que había muchos niños en el lugar.

“Estábamos en el café cuando pasó. Vimos a un policía tirado en el suelo. Hubo mucha conmoción. A todos los que estaban en la calle les pidieron que entraran en el café. Había mucha gente gritando”, señaló.

An armed police officer stands guard near Westminster BridgeEl ataque ocurrió en una zona aledaña al Big Ben y al Parlamento.

“No nos han dicho nada de las muertes, nos estamos enterando de todo por medio de las redes sociales. Dentro no nos han dicho nada”.

Otro testigo, Ismael, estaba detenido en un semáforo cerca del puente de Westminster.

Detalló: “Mientras esperaba que cambiara el semáforo, un auto aceleró y me adelantó.

“Esa pequeña tienda que está después del semáforo… ahí fue que golpeó a la primera víctima… golpeó a otra víctima unos metros más adelante y luego a una tercera. Fue ahí que me pareció que algo estaba pasando.

“(El automóvil) continuó circulando… hasta el final del puente (…). No sé qué está pasando pero había mucha gente en el pavimento y el auto siguió derecho”.

Los investigadores forenses analizaron el automóvil que se estampó contra las barandillas de la sede del Parlamento.Los investigadores forenses analizaron el automóvil que se estampó contra las barandillas de la sede del Parlamento.

La exsecretaria de Educación Nicky Morgan le dijo a la agencia PA: “Estaba caminando desde el edificio Portcullis House por el camino que llevaba al estacionamiento cuando de repente se oyeron disparos.

“Pasó un tiempo antes de caer en cuenta de que realmente eran disparos y en ese punto ya la gente gritaba: ‘¡Agáchense, regresen!'”.

George Eaton, editor de la revista New Statesman, estaba dentro de la sala de prensa de la Cámara de los Comunes cuando sucedió el ataque.

Le dijo al medio británico Sky News: “Vi a un grupo grande de personas escapando del atacante, quien parecía llevar un cuchillo”.

“Luego entró por las puertas del Parlamento y se enfrentó a los policías. Sabemos ahora que uno de ellos fue apuñalado. Luego la policía armada mató al hombre”.

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Stealthing: la nueva legislación de California que prohíbe el retiro no consensuado del condón durante el sexo

El gobernador de California, Gavin Newsom, promulgó hace unos días una ley bipartidista que prohíbe la extracción no consensuada del condón, una práctica conocida como "stealthing".
12 de octubre, 2021
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Hace unos 30 años, solo unos meses después de comenzar a trabajar como prostituta, Maxine Doogan quedó embarazada.

La joven había estado con un nuevo cliente en un salón de masajes en Anchorage, Alaska, cuando se dio cuenta de que el hombre se había quitado el condón subrepticiamente durante el acto sexual.

Conmocionada, corrió al baño. Cuando regresó, el cliente se había ido.

Doogan, que entonces tenía veintitantos años, fue a una clínica de salud cercana para una ronda de pruebas de infecciones de transmisión sexual y luego dio un agradecimiento en silencio por cada resultado negativo.

Seis semanas después, sin embargo, tuvo que practicarse un aborto.

Le costó alrededor de US$300 y, después del procedimiento, no pudo trabajar durante un mes.

Lo que hizo el cliente estuvo mal. Pero hasta donde ella sabía, no era ilegal.

“Simplemente no había recursos contra algo así”, dijo.

Ahora, en un estado de EE.UU. sí lo hay.

Nueva ley

El gobernador de California, Gavin Newsom, promulgó hace unos días una ley bipartidista que prohíbe la extracción no consensuada del condón, una acción conocida como “stealthing“.

La nueva legislación agrega la práctica a la definición civil estatal de agresión sexual, lo que convierte a California en el primer estado de EE.UU. en ilegalizarla.

La ley les da a las víctimas un remedio legal claro para el asalto que Doogan, quien ahora vive en San Francisco, sufrió hace décadas.

Y los defensores dicen que marca un cambio radical para otros sobrevivientes que, a diferencia de Doogan, ahora podrían tener su día en la corte.

“Queríamos asegurarnos de que no solo sea inmoral, sino ilegal”, dijo la asambleísta de California Cristina Garcia, quien presentó el proyecto de ley.

Cristina Garcia

Getty Images/BBC
Cristina Garcia llevaba años abogando por la ley.

Garcia ha estado trabajando versiones de esta legislación durante años.

En 2017 y nuevamente en 2018, presentó un proyecto de ley que habría convertido el stealthing en un delito penal y permitido a los fiscales pedir condenas de cárcel para los perpetradores.

Estos proyectos de ley murieron antes de nacer o no consiguieron una audiencia en el Congreso estatal.

Ahora, esta nueva versión, que enmienda solo el código civil, fue aprobada por los legisladores de California sin oposición.

El contenido

Los sobrevivientes pueden demandar a los infractores por daños, pero no se pueden presentar cargos penales.

“Sigo pensando que esto debería estar en el código penal”, le dijo Garcia a la BBC.

Si se rompió el consentimiento, ¿no es esa la definición de violación o agresión sexual?“, planteó.

Los analistas legislativos han dicho que el stealthing podría considerarse un delito menor de agresión sexual, aunque no se menciona explícitamente en el código penal.

Pero la nueva ley de Garcia elimina cualquier ambigüedad en los reclamos civiles que, según los expertos, facilitarán a los sobrevivientes la persecución de sus casos.

Alexandra Brodsky

Getty Images/BBC
Brodsky’s 2017 paper is now widely credited for bringing the term “stealthing” into popular use

“Podemos empezar a hablar de ello de una manera en la que tengamos un lenguaje común”, dijo Garcia.

La legisladora dice que se sintió inspirada para llevar el tema del stealthing a la Cámara después de leer un artículo de investigación de la Facultad de Derecho de Yale de 2017 de la entonces estudiante Alexandra Brodsky, a quien ahora se le atribuye ampliamente haber llevado el término al uso popular.

Brodsky, que ahora trabaja como abogada de derechos civiles y es autora de Sexual Justice, que analiza cómo responder de manera justa a la agresión sexual, detalló una serie de historias en su artículo de sobrevivientes en el contexto de relaciones románticas o sexuales consensuadas.

Sus relatos a menudo comenzaban de la misma manera: “No estoy segura de que esto sea una violación, pero…”.

Las narraciones detallaban el miedo de las víctimas a las infecciones de transmisión sexual y al embarazo, así como sus intensos sentimientos de violación y traición.

Pero las y los sobrevivientes con los que habló Brodsky, muchos de los cuales informaron haber sido violados anteriormente, no describieron el stealthing como equivalente a una agresión sexual.

La gente aún no estaba haciendo esa conexión, dice Brodsky.

“Creo que una gran parte del problema era que mucha gente pensaba que era la única persona a la que le había pasado”, agrega.

Graphic of a condom

Getty Images/BBC

Pero la investigación muestra que el stealthing es “deprimentemente común”, según el análisis del comité judicial del Senado de California al evaluar el proyecto de ley de Garcia.

Demoras

Un artículo de 2019 publicado en la Biblioteca Nacional de Medicina encontró que el 12% de las mujeres de entre 21 y 30 años informaron haber experimentado el stealthing.

Ese mismo año, investigadores de la Universidad de Monash en Australia encontraron que una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres que tienen sexo con hombres habían sido sometidos a la práctica.

Y otro estudio de 2019 encontró que casi el 10% de los hombres informaron que se quitaron un condón durante las relaciones sexuales sin consentimiento.

En su artículo, Brodsky citó a un conocido bloguero que usó su sitio ahora desaparecido para dar consejos a otros hombres sobre cómo quitarse los condones en secreto sin llamar la atención.

Es el deber de una mujer abrir las piernas, escribieron los comentaristas, y el derecho del hombre a “esparcir su semilla”.

Stock image of condoms

Getty Images/BBC

Pero si bien ha aumentado la conciencia sobre el stealthing, la respuesta legislativa se ha retrasado.

Incluso en países donde esta práctica se ha considerado una agresión sexual, incluidos Reino Unido, Nueva Zelanda y Alemania, rara vez se enjuicia, en parte debido a las dificultades para demostrar la intención.

Esta es la ventaja de las demandas civiles: la carga de la prueba es menor que en los casos penales, y la decisión de presentar una demanda recae en los sobrevivientes, no en los fiscales.

Y tanto Brodsky como García creen que hay un significado inherente en que el estado etiquete oficialmente el stealthing como un acto ilegal.

“Imagínese lo que se sentirá cuando ellos (los y las sobrevivientes) vean que el estado de California piensa que no merecen ser tratados de esta manera“, dice Brodsky

La ley

El proyecto de ley fue apoyado por el Proyecto Legal, Educativo y de Investigación de Proveedores de Servicios Eróticos (Esplerp), una organización de defensa fundada y dirigida por Doogan.

La ley permitirá a las trabajadoras sexuales demandar a los clientes que se quiten los condones, dijo, y con suerte allanará el camino para una mayor protección legal para las trabajadoras sexuales y otros grupos típicamente marginados por el sistema de justicia penal.

“ le puede pasar a cualquiera”, advierte Doogan.

Todavía existe el problema de que los casos de agresión sexual se aborden.

Aquellos que hacen estas afirmaciones a menudo se encuentran con “escrutinio y escepticismo”, según Brodsky.

Y cuando se trata de stealthing, esta respuesta se intensifica porque, “por definición, el daño ocurre después de que han dado su consentimiento para el sexo”.

Pero la medida ha sido celebrada como un primer paso importante, especialmente después de que fracasaran los esfuerzos recientes para aprobar una legislación similar en Nueva York y Wisconsin.

“Estoy orgullosa de que California sea el primero en la nación, pero estoy desafiando a otros legisladores estatales a seguirnos rápidamente”, dijo García.

“Un estado menos, quedan 49”.


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