close
Suscríbete a nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
BBC Mundo
La adicción a las redes sociales, un problema cada vez más extendido
Si expertos consideran que si se aceptó que el juego de apuestas genera dependencia, ¿las redes sociales pueden dar pie a trastornos parecidos?
BBC Mundo
Por Omar Páramo/ UNAM Global
1 de abril, 2017
Comparte

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM) —informalmente llamado “la Biblia de la psiquiatría”—, en su última edición incluye a la ludopatía y la describe como una adicción sin sustancia. Esto ha hecho que muchos expertos consideren que si ya se aceptó que el juego de apuestas genera este tipo de dependencia, es preciso admitir que las redes sociales y el internet pueden dar pie a trastornos parecidos, indicó Georgina Cárdenas López, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM.

Sobre este punto señaló la existencia de estudios —aún sin resultados conclusivos— que sugieren que usar plataformas como Facebook o Twitter provoca que el cerebro de ciertos individuos libere dopamina, al igual que lo haría si éstos hubieran ingerido una copa de alcohol o tuvieran ante sí una mano de póker ganadora.

Esto bastaría para encender focos rojos, pero antes de emitir juicios apresurados es preciso considerar que las redes sociales, bien empleadas, resultan positivas, pues no sólo son una herramienta académica invaluable, sino que han hecho que las nuevas generaciones adquieran la capacidad de realizar múltiples tareas a un mismo tiempo, dijo.

“Tan sólo basta ver a un joven y cómo puede estudiar, escuchar música, redactar un mail, responder mensajes de celular y atender una conversación, todo a la vez, lo que es muy útil en la actualidad”.

El problema surge cuando la persona tiende a aislarse, deprimirse, perder autoestima, estresarse y exhibir torpeza al relacionarse con los demás. Lo paradójico es que muchas veces los sujetos con estas limitaciones se refugian en un mundo virtual a fin de fingir normalidad, pues espacios como Facebook permiten alardear de cualidades que quizá no tenemos y aparentar una vida maravillosa, acotó Cárdenas.

Aunque se ignora cuántos afectados por esta adicción hay en el país, la cifra podría ser alta, pues según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (del INEGI), en 2015 había 62.4 millones de usuarios de internet en México y el 71.5 % de ellos lo usaba para acceder a redes sociales.

Por esta razón, la investigadora sugirió poner atención a síntomas como dormir menos por estar frente a una pantalla, descuidar actividades importantes, pensar todo el tiempo en conectarse, alejarse de las personas o mostrar un rendimiento escolar o laboral deficiente, pues todos ellos son indicadores de que hay un problema.

Georgina Cárdenas aún no tiene claro si la dependencia a las redes debe describirse como “sin sustancia” o si es de índole conductual, pero sí está segura de que se trata de una adicción, “y lo es a tal grado que en Estados Unidos han surgido grupos de apoyo —al estilo de Alcohólicos Anónimos— a donde acuden individuos preocupados porque el internet interfiere con su vida y que buscan desintoxicarse”.

El mundo virtual contra el real

En abril de 2012, cuatro investigadores de la Universidad de Bergen (Noruega) publicaron en la revista Psychological Reports una propuesta para medir la adicción a Facebook —la Bergen Facebook Addiction Scale— y en dicho texto argumentaban que “la proclividad a desarrollar dependencia se relaciona con diferencias individuales en cuanto a sensibilidad a la gratificación y al castigo”.

Para Cárdenas, con dicha frase los europeos pusieron el dedo en un asunto nodal, pues internet se ha vuelto el paraíso de lo inmediato (donde basta abrir un chat para contactar a alguien en los antípodas o postear una foto para recibir un aluvión de “likes”) y, por lo mismo, cada vez hay más millenials frustrados cuando se enfrentan —como se dice en términos psicológicos— a una demora de recompensa.

“Los jóvenes tienden a ser cada vez más impacientes y ello profundiza la brecha entre el mundo virtual y el real, pues mientras en el primero todo sucede muy rápido, en el segundo se requieren años para concluir los estudios o ganarse una promoción laboral; por ello, no faltan quienes prefieren refugiarse en la web, donde la gratificación es fácil e instantánea”, señaló.

Actualmente Cárdenas y sus colaboradores desarrollan un protocolo de investigación para ahondar en el tema, el cual está siendo adaptado para ajustarse a las características de las nuevas generaciones.

“Aún queda mucho por hacer y hacen falta estadísticas, pero debido a que esto se ha convertido en un problema serio en muchos países, en pocos años los avances serán notables”, concluyó.

 

Edición: Francisco Medina

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.
Qué es Yolo, la polémica nueva aplicación para Snapchat acusada de facilitar el bullying
Yolo permite mandar preguntas de manera anónima, lo que genera preocupación sobre el acoso entre adolescentes.
9 de mayo, 2019
Comparte

Yolo es una aplicación que permite hacer preguntas anónimas a los usuarios de Snapchat.

Desde que se lanzó, hace solo una semana, se convirtió en la aplicación de iPhone más descargada en Reino Unido y Estados Unidos.

Se trata de un hecho excepcional, ya que es muy inusual que una aplicación se cuele entre las más descargadas de Apple justo después de su lanzamiento sin una campaña de marketing fuerte.

Sin embargo, en este caso, el éxito viral del producto está generando preocupación.

En el pasado ya ha sucedido que los servicios que permitían el envío de preguntas y respuestas anónimas generaran polémica por ser una plataforma parala intimidación y el bullying.

Con Yolo se teme lo mismo.

Tal es así que una organización benéfica para niños con sede en Reino Unido afirmó que el propio Snapchat podría tener que tomar cartas en este asunto.

“Las aplicaciones como Yolo, que permiten comentarios anónimos, se pueden utilizar fácilmente para mandar mensajes abusivos o molestos”, asegura Andy Burrows, de la Sociedad Nacional para la Prevención de la Crueldad contra los Niños (NSPCC) a la BBC.

“Snapchat debe justificar cómo esta aplicación cumple con su deber de proteger a los niños“.

Además, una campaña de protección infantil con sede en EE.UU. sugirió que la recomendación de edad de Yolo es demasiado baja.

“La calificación de que se puede usar a partir de los 12 años es demasiado baja”, aseguró Protect Young Eyes.

Y agregó: “El anonimato siempre crea un caldo de cultivo para el odio y contribuye a que los adolescentes tomen malas decisiones”.

Éxito inesperado

Yolo es una de las primeras aplicaciones creadas utilizando Snap Kit, una plataforma de creación que lanzó el año pasado Snapchat y que permite que desarrolladores externos integren sus productos con la red social.

El nombre es un acrónimo de “you only live once“, que significa “solo se vive una vez“.

Con esta aplicación, se puede invitar a otros a “mandar mensajes anónimos“, que se superponen sobre una foto.

La publicación puede enviarse tanto a un grupo específico de contactos de Snapchat como adjuntarse a una historia y compartirse más ampliamente.

Los que ven la solicitud pueden enviar un mensaje anónimo a través del propio Yolo. Si la persona que lo publicó decide responder, su respuesta aparece a su vez en Snapchat.

Yolo es una creación de Popshow Inc, una empresa francesa que anteriormente lanzó una aplicación que permitía a los usuarios publicar sus reacciones ante videos divertidos.

La BBC no consiguió contactar con ellos, pero uno de los fundadores aseguró a la web especializada TechCrunch que no creían que Yolo se volvería tan popular.

“No esperábamos que tuviera tanto éxito. Lo inventamos solo para aprender nosotros”, explicó Gregoire Henrion. “Y se volvió viral“.

Popshow parece consciente de los riesgos que entraña la aplicación.

Cuando se abre por primera vez, la aplicación muestra una advertencia que dice: “Yolo no tolera contenidos censurables ni usuarios abusivos. Se les prohibirá cualquier uso inapropiado”.

En general, la aplicación recibió comentarios positivos dentro de la App Store de Apple, pero algunos usuarios mostraron inquietud sobre si existen medidas para abordar los problemas que puedan surgir.

Un usuario indicó que la aplicación se había utilizado para mandar mensajes a otros deseándoles la muerte, mientras que otro aseguró que lo habían llamado “bicho raro”.

“La gente sufrirá acoso, no es una buena idea”, escribió un tercero.

Hay otras aplicaciones anteriores de preguntas y respuestas anónimas que fueron objeto de quejas por acoso, como Ask.fm, Whisper, Yik Yak y Lipsi.

El creador de Polly, otra aplicación basada en Snap Kit con opciones de anonimato, tuiteó que su equipo había decidido evitar que los usuarios enviaran mensajes de incógnito porque los problemas que se podían crear eran difíciles de gestionar.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=kw3FYvWT-Po

https://www.youtube.com/watch?v=QCh6w30ZQiE&t=4s

https://www.youtube.com/watch?v=6AMWU9EbdCU

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.