¿Cuánto dinero desvió Duarte? La Auditoría dice que 60 mil mdp, la PGR que sólo 223 millones
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¿Cuánto dinero desvió Duarte? La Auditoría dice que 60 mil mdp, la PGR que sólo 223 millones

La Auditoría Superior alertó al gobierno mexicano sobre las irregularidades cometidas en Veracruz desde 2012, y lo reiteró en los siguientes cinco años, sin que alguna autoridad federal investigara la red del entonces gobernador, Javier Duarte.
AFP
Por Nayeli Roldán
18 de abril, 2017
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La Procuraduría General de la República (PGR) investiga al exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, por el presunto desvío de 233 millones de pesos de recursos públicos mediante empresas fantasma; sin embargo, según las revisiones hechas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), los desvíos no sólo son “históricos” sino que podrían superar los 60 mil millones de pesos.

La Auditoría alertó al gobierno mexicano sobre las irregularidades cometidas en Veracruz desde 2012 y lo reiteró en los siguientes cinco años a través de los informes de la Cuenta Pública, sin que ninguna autoridad del gobierno federal investigara la red del entonces gobernador.

El organismo de fiscalización ha hecho 64 denuncias penales por las irregularidades detectadas en Veracruz, ocurridas sobre todo durante la administración de Javier Duarte. Esto ubica a la entidad con el mayor número de procedimientos penales en todo el país.

Sin embargo, la PGR apenas firmará un convenio de colaboración con la ASF  para seguir investigando este y otros casos, según informó el subprocurador jurídico y de asuntos internacionales de la Procuraduría, Alberto Elías Beltrán, en entrevista radiofónica.

Aunque cada año la Auditoría detecta presuntos daños al erario por miles de millones de pesos cometidos por funcionarios públicos de todos los niveles, en noviembre pasado, Juan Manuel Portal, titular del organismo, informó que los desvíos en Veracruz eran “históricos” y el dinero etiquetado para educación, salud, seguridad, infraestructura, entre otros rubros, no fueron ocupados para ese fin.

Los incumplimientos provocaron afectaciones inmediatas; por ejemplo, los estudiantes y académicos de la  Universidad de Veracruz marcharon para exigir la entrega del presupuesto; pensionados se manifestaron para exigir sus pagos, pero fueron desalojados violentamente por policías estatales y trabajadores de la administración local también sufrieron retrasos e incumplimientos en el pago de sus salarios.

Aunque estos casos fueron visibles, ninguna auditoría estatal, ni el Congreso local señalaron las faltas en el presupuesto estatal.

Salud, educación, infraestructura…

La Auditoría Superior de la Federación está facultada para revisar el destino del dinero público, pero sólo en el ámbito federal. Es por eso que no podía fiscalizar las finanzas de Veracruz, pero sí pudo revisar los recursos que la Federación distribuye a los estados.

Así detectó las irregularidades millonarias durante la administración de Javier Duarte en los informes de la Cuenta Pública de 2012 a 2015. Sólo 2013 y 2014 existen 82 señalamientos para comprobación de recursos federales y observaciones sin solventar que podrían derivar en más denuncias.

Sólo en 2011, un año después de asumir la gubernatura, la Auditoría señaló que Veracruz recibió 652 millones de pesos para el programa Habilidades Digitales para Todos, sin que hubiera alguna prueba de haber equipado las 3 mil aulas con proyectores, computadoras e internet en las escuelas previstas. Sólo dinero es casi tres veces el monto por el que la PGR investiga a Javier Duarte (223 millones de pesos).

En 2013, Veracruz recibió 190 millones de pesos –el mayor monto asignado con respecto al resto de entidades– para el Programa de Apoyo para Fortalecer la Calidad en los Servicios de Salud, pero no llegó a ninguna clínica ni hospital en el estado.

Según la Cuenta Pública de ese año, la administración de Javier Duarte entregó “minutas de trabajo” y se comprometió a “comprobar la aplicación de los recursos”, pero nunca lo hizo.

Cuando la Auditoría señalaba irregularidades, los funcionarios del gobierno de Veracruz simulaban solventarlas y regresaban el dinero a las cuentas bancarias previstas para manejar el dinero federal, pero después nuevamente lo retiraban. Por estas acciones, la Auditoría interpuso 15 denuncias en 2014.

El auditor Juan Manuel Portal, titular de la Auditoría, aseguró que Veracruz fue la entidad el monto pendiente por aclarar en ese año, incluso mayor a las irregularidades de 16 entidades.

Para profesionalizar a sus policías, Veracruz recibió 114 millones de pesos de subsidio federal en 2013, pero el dinero lo sacó de la cuenta bancaria y tampoco se pudo comprobar el destino. El objetivo de ese presupuesto era capacitar a los agentes, aplicar mejores exámenes de control de confianza y comprar uniformes y equipos.

La Fiscalía de Veracruz también investiga a Flavino Ríos y otros 14 exfuncionarios de la administración de Duarte por retirar casi 200 millones de pesos del Instituto de Pensiones del Estado de Veracruz para una supuesta inversión bancaria que generaría intereses para los trabajadores, pero el dinero nunca fue devuelto.

En 2015, durante la administración del exgobernador Javier Duarte, se desviaron y malversaron 4 mil 630 millones de pesos destinados a servicios de salud y educación en Veracruz, de acuerdo con el informe de la Cuenta Pública de ese año.

Los recursos debían llegar a programas como Escuelas de Tiempo Completo, al Programa de Fortalecimiento de la Calidad en Instituciones Educativas, donde se incluye a la Universidad Veracruzana.

Tampoco recibieron recursos ese año los hospitales incluidos en el Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASS), del Seguro Popular, el Programa de Apoyo para Fortalecer la Calidad en los Servicios de Salud y al Componente de Salud de PROSPERA.

En el último año de gobierno, la administración de Duarte no sólo ejerció el dinero etiquetado, sino que incluso pidió crédito más de mil millones de pesos al Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (BANOBRAS) para construir un museo, un periférico, un centro penitenciario, ampliación de un planetario y pavimentar caminos.

La Auditoría detectó que ninguna de esas obras se concluyó. O nunca se iniciaron o se dejaron a medias por falta de pago a los contratistas.

La administración estatal también se quedó con la parte del presupuesto federal que debía llegar a los municipios de la entidad. En noviembre del año pasado, los ediles denunciaron que el estado no distribuyó 3 mil 300 millones de pesos de 6 fondos federales, utilizados para el pago de empleados y policías, abastecer de gasolina a patrullas, remodelar calles, recolectar basura y pagar el alumbrado público, entre otros servicios.

Pese a las irregularidades detectadas por la Auditoría Superior de la Federación durante seis años, la PGR inició la investigación contra Duarte luego de las denuncias del Servicio de Administración Tributaria (SAT) el año pasado. El organismo indagó el caso tras la publicación del reportaje de Animal Políticoque documentó la triangulación de recursos a través de empresas fantasma.

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Getty Images

Sinovac: la emergencia por la que expertos en Indonesia piden una tercera dosis de esta vacuna china

Desde febrero han muerto al menos 30 médicos y enfermeras que ya habían recibido dos inyecciones de la vacuna china en un país que registra más de 20 mil nuevos contagios al día.
Getty Images
5 de julio, 2021
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Al menos 20 médicos y 10 enfermeras en Indonesia murieron entre febrero y junio de este año, a pesar de estar vacunados con dos dosis contra la COVID-19, según la asociación de los trabajadores de la salud del país.

Los expertos están haciendo ahora un llamado para que estos reciban una tercera dosis de Sinovac (la vacuna china que también se administra en Chile, Uruguay y varios otros países de América Latina), mientras Indonesia lucha contra un aumento en las infecciones impulsado por nuevas variantes.


En la entrada de un centro de vacunación en las afueras de Yakarta, cientos de personas empujan para entrar. Un guardia les dice que tengan paciencia, que adentro no hay espacio.

Menos del 8% de la población(250 millones) de Indonesia ha sido vacunada y con un aumento dramático de casos, impulsado por nuevas variantes como la delta, la gente está desesperada por obtener protección.

Dentro, el alcalde local, Arief Wismamsyah, explica que ha habido un malentendido: deben registrarse antes de acercarse, dice.

Afuera, por un altavoz, los guardias le dicen a la gente que se vaya a la casa… pero nadie se mueve.

“Ningún efecto”

Actualmente Indonesia registra más de 20,000 nuevos casos de COVID-19 por día, aunque los expertos dicen que la cifra es con toda probabilidad mucho mayor, dado que no se hacen suficientes pruebas fuera de la capital, Yakarta.

Multitud frente a un centro de vacunación en Denpasar, Bali, Indonesia, 26 de junio de 2021

Antara/Reuters
Las filas frente a los centros de vacunación son inmensas.

Pero incluso entre los inmunizados hay una creciente preocupación sobre cuánta protección les brindará la vacuna fabricada en China.

De los 949 trabajadores de la salud que murieron por COVID-19 en Indonesia entre febrero y junio, 20 médicos y 10 enfermeras habían recibido ambas dosis de Sinovac.

Los médicos se muestran reacios a hablar públicamente, pero admiten que se sienten muy vulnerables.

Una especialista en pulmones, que prefiere permanecer en el anonimato, es una de las que recibió sus dos dosis.

Después de un mes, dice que se hizo una prueba para verificar el nivel de anticuerpos necesarios para combatir la enfermedad en su cuerpo.

“No tuvo ningún efecto. Esta vacuna no me generó anticuerpos“, le dijo al servicio indonesio de la BBC. “La hice de nuevo un mes después y obtuve los mismos resultados”.

Reconoce que algunos de sus colegas obtuvieron mejores resultados, pero en ella, la vacuna Sinovac tuvo poco o ningún efecto, remarca.

Ensayos

La Sinovac fue aprobada para uso de emergencia por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que indicó que los resultados habían mostrado que previno la enfermedad sintomática en el 51% de las personas vacunadas.

También señaló que la vacuna previno los casos graves de COVID-19 y la hospitalización en el 100% de la población estudiada.

Médicos en Indonesia

EPA
Los trabajadores de la salud comenzarón a ser vacunados con Sinovac en enero.

Sinovac Biotech, que fabrica la vacuna, insiste en que dos dosis son suficientes para ofrecer protección contra los casos graves de la enfermedad.

La farmacéutica informó que está realizando ensayos clínicos sobre la eficacia de una tercera inyección y afirma que los primeros resultados son alentadores.

“Después de dos inyecciones, nuestro cuerpo ya ha producido una memoria inmune. En cuanto a en qué casos se necesitará la tercera inyección, hay que darles a los investigadores más tiempo para estudiarlo”, dijo recientemente Yin Weidong, CEO de Sinovac a la Televisión Central de China.

Yin explicó que cuando los voluntarios que habían sido doblemente vacunados con la vacuna Sinovac recibieron una tercera inyección después de tres y seis meses, la respuesta de anticuerpos llegaba a multiplicarse por 10 en una semana y por 20 en 15 días.

El equipo de mitigación de riesgos de la Asociación Médica de Indonesia dice que cree que, en general, cualquier vacuna aprobada por la OMS y las autoridades indonesias está ayudando a reducir el riesgo de COVID-19 grave.

Pero ahora está evaluando si los trabajadores de la salud deberían recibir una dosis adicional.

Debate sobre la tercera dosis

Dicky Budiman, epidemiólogo de la Universidad Griffith, en Australia, se encuentra entre los que apoyan la medida.

“En este momento en el que nos enfrentamos a una ola impulsada por nuevas variantes, es muy urgente que reciban un refuerzo. Es necesario potenciar la efectividad de la vacuna Sinovac y aumentar los anticuerpos frente a variantes como la delta uno”, opina.

Sinovac

EPA
Indonesia confía en la vacuna Sinovac para frentar el avance de la pandemia.

Tri Yunis Miko, epidemiólogo de la Universidad de Indonesia, dice que la eficacia de la vacuna disminuye con el tiempo, y recuerda que han pasado seis meses desde enero, cuando los trabajadores de la salud recibieron sus vacunas en el país.

Pero Windhu Purnomo, profesor de la Universidad de Airlangga, también en Indonesia, se pregunta si tiene algún sentido recibir una tercera dosis.

“Hemos visto varios casos de trabajadores de la salud que murieron y que estaban completamente vacunados. Eso no debería haber sucedido”, dice.

“Si la vacuna Sinovac de hecho no protege a las personas contra nuevas variantes, entonces la administración de terceras dosis no será de utilidad”.

Siti Nadi Tarmizi, portavoz del gobierno de Indonesia para el lanzamiento de la vacuna, dice que están esperando más información.

“En relación a la sugerencia de una tercera dosis de la vacuna, no ha habido publicaciones científicas ni recomendaciones adicionales de la OMS al respecto. Por lo tanto, debemos esperar”, dijo.

“Tenemos nuestro propio equipo de investigación que se encuentra en la tercera fase de un ensayo clínico que analiza la eficacia de la vacuna Sinovac después de dos dosis. Esto nos proporcionará información sobre si necesitamos agregar una tercera inyección de refuerzo”.

“Al borde de una catástrofe”

Indonesia ha tenido el peor brote de COVID-19 del sudeste asiático, con alrededor de 2.1 millones de casos positivos y 57,000 muertes hasta la fecha.

ICU ward for COVID-19 patients at a government-run hospital in Jakarta, 26/06/2021

Reuters
Las nuevas variantes están propiciando un aumento en el número de casos en el país.

El mes pasado, la Cruz Roja de Indonesia describió la situación del país como “al borde de una catástrofe de COVID-19”, con hospitales llenos y suministro de oxígeno a niveles críticamente bajos.

El número de niños que contraen COVID-19 casi se ha triplicado desde mayo, y las muertes infantiles han aumentado drásticamente a medida que el país sufre la ola de infecciones más grave hasta el momento.

El presidente Joko Widodo anunció recientemente que el gobierno administrará la vacuna a niños mayores de 12 años.

Y las autoridades anunciaron un cierre de dos semanas en la isla principal de Java así como en Bali, con el objetivo de reducir a la mitad el número de casos.

Mientras que otras vacunas pueden estar disponibles en Indonesia, como las de AstraZeneca y Sinopharm, la mayoría de las dosis ha sido suministradas por su aliado cercano, China.

Por ello, la realidad es que el gobierno tiene pocas opciones en este momento, aparte de continuar usando Sinovac.


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