Ellas y ellos son las madres y padres asesinados por buscar a sus hijos desaparecidos
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Especial

Ellas y ellos son las madres y padres asesinados por buscar a sus hijos desaparecidos

No sólo tenían en común el ser familiares de víctimas de desaparición, todos sus casos también convergen en el mismo problema de impunidad, desatención de las autoridades e, incluso, complicidad con grupos criminales
Especial
Por Paris Martínez
15 de mayo, 2017
Comparte

El pasado 10 de mayo de 2017, Día de las Madres, fue asesinada en Tamaulipas la señora Míriam Rodríguez, madre de una joven raptada por el crimen organizado y quien no sólo se encargó de investigar y dar con el paradero de la fosa en donde el cadáver de su hija fue ocultado, sino también con la identidad de los plagiarios y asesinos.

Míriam, lamentablemente, es sólo la más reciente de una larga lista de familiares directos de víctimas de desaparición, que han sido asesinados en los últimos siete años en México, en represalia por las denuncias e investigaciones que han encabezado, para dar con el paradero de sus seres queridos, y de las personas que se los llevaron.

Se trata de padres, madres, hermanos, que no sólo tenían en común el ser familiares de víctimas de desaparición. Todos sus casos también convergen en el mismo problema de impunidad, desatención de las autoridades e, incluso, complicidad entre los grupos criminales que desaparecieron a sus seres queridos y las instituciones que, supuestamente, debían garantizar sus derechos básicos a la vida y a la seguridad.

A continuación, te presentamos un breve resumen de los al menos once casos de familiares de desaparecidos que han sido asesinados de 2010 a la fecha, elaborado a partir de la recopilación de expedientes recabada por la organización civil Cauce Ciudadano.

Marisela


Marisela Escobedo Ortiz fue asesinada el 16 de diciembre de 2010, frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua, en donde mantenía un plantón para denunciar la impunidad en la desaparición y asesinato de su hija, Rubí, ocurrido en 2008.

El asesino confeso, quien informó dónde enterrado de forma clandestina el cadáver de la joven, fue liberado por falta de pruebas, según la conclusión a la que arribó el Poder Judicial.

Dos años después del asesinado de Marisela, su supuesto homicida fue detenido por las autoridades.

Don Nepo


Nepomuceno Moreno Núñez buscaba a su hijo, Jorge Mario, desde el 1 de julio de 2010, cuando el joven de 17 años fue secuestrado, junto con otros dos amigos, por policías municipales y estatales en la carretera que va de Guaymas a Obregón, en Sonora.

Los policías secuestadores exigieron el pago de un rescate, pero luego secuestraron a dos los jóvenes que acudieron a pagarlo.

De los cinco secuestrados, uno fue hallado muerto y otro vivo, con graves lesiones, al día siguiente. El hijo de Nepomuceno y dos más nunca fueron liberados.

En 2011, Nepomuceno se integró al Movimiento por la Paz y, por esa vía, en octubre de ese año, logró presentar su caso ante el entonces presidente de la República, Felipe Calderón, quien públicamente le ofreció revisar su caso.

Un mes después de esa promesa, el 28 de noviembre de 2011, Nepomuceno, Don Nepo, como se le conocía cariñosamente en el Movimiento por la Paz, fue asesinado cuando conducía su camioneta en el centro histórico de la capital sonorense. Los atacantes huyeron.

Sandra Luz


Sandra Luz Hernández buscaba a su hijo, Edgar García, un joven que fue secuestrado en 2012 cuando trabajaba como mensajero en la oficina del entonces procurador de justicia sinaloense, Marco Antonio Higuera.

Dos años después, en 2014, tras denunciar la falta de investigaciones, la señora Sandra Luz fue citada por una persona desconocida, quien supuestamente le proporcionaría información sobre el paradero de su hijo.

El 11 de mayo de 2014, al llegar al punto de encuentro, en el centro de Culiacán, capital de Sinaloa, la señora Sandra Luz fue asesinada, por un un sujeto encapuchado que le disparó 15 veces.

Una semana después, las autoridades estatales presentaron al supuesto homicida, quien confesó el crimen y reveló el lugar donde había escondido el arma y la ropa que había quedado manchada de sangre.

Las prendas y el arma fueron halladas donde el detenido había dicho que estarían.

El 13 de marzo de 2015, sin embargo, el juez Sergio Valdez Meza liberó al homicida confeso, argumentando falta de pruebas.

Luis Abraham


Luis Abraham Cabada Hernández buscaba desde el 30 de junio 1996 a su hermano Jorge y a sus familiares, Juan Emerio y Abraham Hernández. Los tres jóvenes fueron desaparecidos de manera forzada, luego de salir de una fiesta en Culiacán.

El cuerpo de Luis Abraham fue encontrado en una zona rural, el 19 de octubre de 2015, con varios disparos de arma de fuego.

Bernardo

Bernardo Carreto González buscaba a sus tres hijos, desaparecidos en Chilapa desde mayo de 2015, cuando un grupo armado invadió la cabecera municipal de Chilapa, y secuestró al menos a 30 habitantes, entre ellos los jóvenes Miguel, Juan y Víctor Carreto.

Siete meses después del rapto masivo y de denunciar que no había acciones de búsqueda por parte de las autoridades, el 22 de diciembre de 2015, el señor Bernardo Carreto fue interceptado cuando conducía una camioneta por un camino de terracería, por un grupo de hombres armados que lo acribilló.

Los atacantes sólo dispararon contra el señor Bernardo, y perdonaron la vida a tres personas más que lo acompañaban en la camioneta. Luego huyeron.

Doña Coni


La señora Cornelia San Juan Guevara Guerrero, conocida como “Doña Coni”, buscaba a su hijo Oswaldo Espejel Guevara desde el 7 de agosto de 2012, cuando fue secuestrado de su domicilio en Santa María Ajoloapan, Estado de México.

Por Oswaldo, un pequeño comerciante de 35 años y con tres hijos, los secuestradores exigieron un millón de pesos como rescate, dinero que la familia, de escasos recursos, nunca pudo reunir.

A cuatro años de iniciar la búsqueda de su hijo, desconocidos ingresaron al domicilio de la señora Cornelia y la asesinaron a tiros, para luego darse a la fuga.

Medio año después, las autoridades informaron sobre la captura del presunto asesino, quien confesó haber realizado el ataque junto con otros dos cómplices.

José Jesús

José Jesús Jiménez Gaona buscaba a su hija, Jenny Isabel, de 23 años, quien fue desaparecida de manera forzada en mayo de 2011, cuando se dirigía a un restaurante en Poza Rica, Veracruz.

José Jesús formaba parte de la Brigada Ciudadana de Búsqueda de Personas Desaparecidas, integrada por familiares de víctimas, que desde 2015 comenzó a rastrear fosas clandestina en el estado de Veracruz.

El papá de Jenny fue atacado, junto con su esposa, el 23 de junio de 2016, por un grupo de desconocidos que les disparó con una metralleta AK47, desde un auto en marcha. José Jesús murió, y su esposa quedó gravemente herida.

Los agresores escaparon.

Heriberto

Heriberto López Gastélum buscaba a su hijo, Heriberto de Jesús, de 22 años, quien fue raptado y desaparecido en julio de 2016, en Navojoa, Sonora, luego de acompañar a su casa a una amiga.

Dada la inacción de las autoridades, el señor Heriberto López se dedicó a investigar el paradero de su hijo durante los cuatro meses posteriores a la desaparición, hasta que fue asesinado, el 30 de noviembre de 2016, por gente armada que le disparó desde el interior de una camioneta, en Ciudad Obregón, cuando él se encontraba en la vía pública.

Los agresores huyeron.

Emma Gabriela

Emma Gabriela Molina Canto buscó durante dos años a sus hijos, raptados en 2012 por el progenitor, un político priista acusado de corrupción en Tabasco, de nombre Alberto Medina Sonda.

Luego de dos años de denunciar el rapto, y de sufrir constante acoso por parte de la familia Medina Sonda, la señora Emma Gabriela logró ubicar el lugar en donde retenían a sus tres hijos y, con intervención policiaca, los niños fueron recuperados y el padre fue detenido y procesado por el delito de secuestro y, ya en la cárcel, fue procesado también por desvío de recursos públicos.

Emma Gabriela vivió dos años más con sus tres hijos, ante los cuales fue asesinada, el 27 de marzo de 2017, por dos hombres que abordaron a la madre de familia en la puerta de su casa y la degollaron.
Gracias a la intervención vecinal, los asesinos pudieron ser identificados, luego detenidos y actualmente están bajo juicio. La hipótesis de las autoridades apunta a una venganza del progenitor de los niños en disputa, pero también se investiga si con el asesinato, Medina Sonda buscaba impedir que Emma Gabriela revelara información sobre las redes de corrupción de las que éste formaba parte.

Gerardo

Gerardo Corona Piceno buscaba a su hermano Álvaro desde el 3 de agosto de 2012, cuando fue desaparecido en Ixtlahuacán de los Membrillos, Jalisco.

Álvaro fue jefe de la policía municipal, y fue raptado luego de obtener el pago por la venta de un terreno particular.

Luego de cinco años de buscar a su hermano, y de denunciar amenazas directas de la Fiscalía General de Justicia de Jalisco, Gerardo Corona fue asesinado, el 19 de abril de 2017, en la puerta de su casa, cuando estacionaba su vehículo.

El atacante, quien le disparó con un arma de fuego, escapó.

Míriam

Durante dos años, entre 2012 y 2014, la señora Míriam Elízabeth Rodríguez Martínez buscó a su hija, Karen Alejandra Salinas, secuestrada en San Fernando, Tamaulipas.

Las investigaciones realizadas por esta madre permitieron no sólo encontrar la fosa en la que fue ocultado el cuerpo de su hija, sino también la identidad de sus homicidas, quienes fueron capturados.

A partir de su experiencia de rastreo, la señora Míriam se convirtió en representante del colectivo de familias de desaparecidos en San Fernando Tamaulipas.

El pasado Día de las Madres, un grupo de hombres armados allanó la vivienda de la señora Miriam y la asesinó a tiros, para luego escapar.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Ayotzinapa: dónde están las figuras clave en el caso de la desaparición de los 43 estudiantes

Ocho años después de la desaparición de 43 estudiantes en Guerrero, los mexicanos siguen exigiendo respuestas.
26 de septiembre, 2022
Comparte

La desaparición de 43 estudiantes en México el 26 de septiembre de 2014 sacudió a la sociedad mexicana, expuso la gravedad de la corrupción gubernamental y mostró la espiral de violencia que ya había dejado miles de muertos.

Ocho años después, aún se desconoce qué sucedió realmente ese día.

Aproximadamente a media hora en automóvil desde la pequeña ciudad de Cocula, se dijo que un basurero fétido en las colinas era el lugar donde habían sido enterrados los 43 estudiantes que desaparecieron mientras viajaban juntos a una protesta.

Fue allí, en medio de montones de desechos cotidianos donde, según las autoridades mexicanas, miembros del grupo criminal Guerreros Unidos mataron y quemaron a los estudiantes, todos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, después de haber sido secuestrados por agentes de policía corruptos, en la ciudad cercana de Iguala, y entregados al grupo criminal.

Pero en 2016 investigadores independientes refutaron la teoría del gobierno de que los estudiantes fueron asesinados y quemados en el basurero, una de las falsedades más relevantes en un caso que ha puesto al descubierto la doble batalla de México contra la corrupción profundamente arraigada y la violencia desenfrenada.

Ocho años después, solo se han identificado los restos de tres estudiantes.

Ahora, después de años de intenso escrutinio público y críticas, una Comisión de la Verdad creada por el actual presidente, Andrés Manuel López Obrador, ha reformulado el hecho como un “crimen de Estado” y un encubrimiento que involucra a decenas de miembros de grupos criminales, militares, policías locales, estatales y federales, en un hecho que tocó hasta los niveles más altos del gobierno de México.

El público continúa protestando por los fracasos de dos gobiernos sucesivos para descubrir la verdad de lo que sucedió.

En el octavo aniversario del caso, algunos de los actores clave han sido detenidos, otros han desaparecido y aún se sigue buscando respuesta sobre lo que ocurrió con otros.

Jesús Murillo Karam, exprocurador general

El viernes 19 de agosto, el exprocurador general de México, Jesús Murillo Karam, fue arrestado en relación con el caso.

Como procurador general del gobierno de Enrique Peña Nieto, abrió la investigación original sobre la desaparición de los estudiantes.

Jesús Murillo Karam

Getty Images
Jesús Murillo Karam era el procurador general de México cuando desaparecieron los estudiantes.

Fue acusado de desaparición forzada, tortura y obstrucción a la justicia en relación con los estudiantes desaparecidos.

El sucesor de Peña Nieto, López Obrador, dijo que el papel de Murillo Karam en los arrestos falsos después de las desapariciones fue una “prueba” de que supervisó un gran encubrimiento destinado a proteger al gobierno federal de la responsabilidad.

En declaraciones ante un juez el 24 de agosto, Murillo Karam señaló que, si bien estaba dispuesto a aceptar algunos errores de investigación, nadie había podido ofrecer de manera convincente otra versión de lo que les sucedió a los estudiantes.

Ahora está procesado. Si bien no se ha anunciado una fecha para un posible juicio, un juez dictaminó que permanecerá en prisión preventiva hasta entonces.

Tomás Zerón, exjefe de la Agencia de Investigación Criminal

El exdirector de la ahora desaparecida Agencia de Investigación Criminal de México, Tomás Zerón, fue acusado por el gobierno de López Obrador de torturar a testigos en el caso, incluido un miembro de Guerreros Unidos, para ayudar a respaldar la versión del caso del gobierno.

También es buscado por presunta manipulación de pruebas. Zerón negó los cargos, que ha descrito como motivados políticamente.

Tomas Zeron

Getty Images
Se cree que Tomás Zerón está en Israel.

Según los informes, en 2019 Zerón huyó a Canadá y en julio de 2021 funcionarios israelíes y mexicanos dijeron que Zerón huyó a Israel y solicitó asilo.

Desde entonces, México solicitó su extradición que, según el canciller Marcelo Ebrard, era de “máxima prioridad” para el gobierno de López Obrador. Las autoridades israelíes hasta ahora no han concedido la solicitud.

Según el último informe del gobierno mexicano, funcionarios se reunieron con Zerón en Tel Aviv en febrero para discutir la posibilidad de que regrese a México para responder a los cargos en su contra. Él permanece en Israel.

José Luis Abarca, exalcalde de Iguala

El alcalde de Iguala en 2014, José Luis Abarca, huyó del pueblo junto con su esposa, María de los Ángeles Pineda, a los pocos días del crimen. Fueron arrestados en la Ciudad de México más de un mes después.

Ambos siguen en prisión acusados de lavado de dinero y vínculos con el crimen organizado.

Sin embargo, a pesar de las acusaciones de que estuvo involucrado en las desapariciones de estudiantes, algunos familiares de los 43 lo han defendido públicamente, e incluso realizaron una marcha en Iguala el mes pasado para pedir su liberación.

José Luis Abarca

Getty Images
Las autoridades anunciaron el arresto de José Luis Abarca en una conferencia de prensa en 2014.

El pasado 14 de septiembre, un juez lo absolvió de cualquier responsabilidad por el secuestro de Iguala, alegando falta de pruebas. Por separado, enfrenta cargos relacionados con el asesinato de dos activistas locales en 2013, además de los cargos de lavado de dinero y crimen organizado.

Ricardo Mejía, subsecretario de Seguridad Pública, prometió que el gobierno impugnaría el fallo. También descartó cualquier sugerencia de que el exalcalde sería liberado de prisión.

Guerreros Unidos

El grupo criminal acusado de matar a los estudiantes sigue activo. Según las autoridades mexicanas, está fuertemente involucrado en extorsiones y secuestros en Guerrero y otros dos estados mexicanos.

También se cree que produce y trafica heroína de México a Estados Unidos. Ahora se cree que está aliado con el Cártel Jalisco Nueva Generación, uno de los más poderosos de México.

A principios de agosto, las autoridades mexicanas anunciaron que 14 miembros de Guerreros Unidos se encontraban entre un grupo más grande de 83 personas buscadas para arresto en relación con la desaparición de los 43 estudiantes.

Otros 14 miembros del grupo, así como tres de sus familiares todos vinculados al caso han muerto desde entonces, algunos de ellos a manos de otros delincuentes o de las fuerzas de seguridad mexicanas. Otros murieron por causas naturales.

Las autoridades mexicanas también han sido acusadas repetidamente de torturar a presuntos miembros del grupo para obtener confesiones.

La tortura y confesión de seis miembros de Guerreros Unidos está en el centro de los cargos del gobierno contra Murillo Karam.

Otro miembro del grupo que se cree jugó un papel clave en el incidente de Iguala, Juan Salgado Guzmán, fue asesinado a tiros por la policía en septiembre de 2021.

El informe reciente del gobierno encontró una serie de “irregularidades” relacionadas con su muerte, lo que llevó a las autoridades a concluir que había sido “ejecutado” sin provocación después de haber sido herido y cuando ya no representaba una amenaza para los oficiales.

Soldados mexicanos

Getty Images
Soldados mexicanos buscando a los estudiantes desaparecidos en 2014.

El Ejército

Gran parte del misterio que rodea el secuestro de Iguala gira en torno a la participación de los militares.

Las autoridades confirmaron que el Ejército tenía un informante que viajaba con los estudiantes de Ayotzinapa el día de la desaparición y estaba al tanto de los movimientos antes de que ocurriera el ataque.

Las autoridades mexicanas han dicho que los militares no hicieron nada para encontrar al informante, que se encuentra entre los que siguen desaparecidos.

Además, los militares han sido acusados por expertos de ocultar información que podría haber ayudado a localizar a los estudiantes. Imágenes de drones parecían mostrar a marinos mexicanos manipulando evidencia en el vertedero de Cocula.

El 15 de septiembre, las autoridades mexicanas anunciaron el arresto de un general retirado del Ejército, José Rodríguez Pérez, en relación con el secuestro de Iguala. Rodríguez tenía el grado de coronel al momento del hecho y estaba a cargo de una unidad estacionada en Iguala.

Otros dos oficiales militares también fueron arrestados.

No está claro qué evidencia tiene el gobierno contra Rodríguez. Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, dijo a los periodistas que miembros del grupo criminal retuvieron a seis de los estudiantes en un antiguo almacén antes de entregárselos al entonces coronel, quien presuntamente ordenó que los mataran y se deshicieran de sus cuerpos.

En total se emitieron recientemente órdenes de arresto contra 20 miembros de las Fuerzas Armadas, incluidos comandantes y soldados de los dos batallones diferentes que estaban en Iguala en ese momento.

A pesar de la promesa del gobierno mexicano de responsabilizar a los militares por las violaciones de los derechos humanos, muchos de los problemas planteados por la investigación inicial de Iguala parecen no haber sido abordados.

Lee: Ayotzinapa: a ocho años, cinco nuevos arrestos, 21 órdenes de arresto canceladas, 121 absoluciones y ninguna sentencia


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=ZRaWxiFPjYI&t

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.