Gobierno de Peña gasta 20 veces más en seguridad y además oculta en qué invierte los recursos
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

Gobierno de Peña gasta 20 veces más en seguridad y además oculta en qué invierte los recursos

En lo que ha sido el año más violento de la gestión de Peña Nieto, el gasto en la partida 33701 “Gastos de seguridad pública y nacional” pasó de 796 millones a 18 mil 539 millones, sin que haya forma de conocer cómo se ejerció ese gasto millonario.
Cuartoscuro Archivo
Por Tania L. Montalvo
8 de mayo, 2017
Comparte

El gobierno federal tiene una partida “secreta” a la que año con año se le asignan miles de millones de pesos, sin justificación y sin que la autoridad explique en qué se usan esos recursos públicos.

La partida 33701 “Gastos de seguridad pública y nacional” creció veinte veces sólo en 2016, el año más violento de la gestión del presidente Enrique Peña Nieto.

Aunque el Congreso le asignó sólo 796 millones de pesos, el gobierno federal terminó gastando 18 mil 539 millones.

Pero este aumento discrecional del gasto no es exclusivo de 2016, en realidad es una constante en la gestión de Peña Nieto, pues desde 2013 se ha inflado la bolsa sin que se rindan cuentan sobre cómo se gastan esos recursos. 

El gobierno federal asegura que, como esta partida es sobre “seguridad pública y nacional”, está impedido legalmente para transparentar su uso o detallar a qué se destinan los recursos. Pero bajo ese argumento tampoco explica por qué a lo largo de cada año los recursos de la bolsa aumentaron entre diez y veinte veces, alejándose del monto asignado por la Cámara de Diputados tras una propuesta del mismo gobierno federal sobre cuántos recursos son necesarios para “seguridad pública y nacional”.

Según la Secretaría de Hacienda, la partida 33701 debe destinarse a “a la realización de programas, investigaciones, acciones y actividades en materia de seguridad pública y nacional, en cumplimiento de funciones y actividades oficiales, cuya realización implique riesgo, urgencia o confidencialidad”.

Pero aunque en cuatro años de gestión el gobierno de Enrique Peña Nieto tuvo 2 mil 915 millones de pesos para esos fines, terminó gastando 40 mil 545 millones de pesos; lo que implica un aumento presupuestal de 1,291% en términos nominales.

Los recursos de esta bolsa se han dividido entre ocho instancias de gobierno federal: Presidencia, Gobernación, Defensa Nacional, Marina, Hacienda, la Procuraduría General de la República, Función Pública y la Comisión Federal de Competencia Económica.

Entre 2013 y 2015, la Secretaría de Gobernación fue quien reportó más recursos ejercidos de esta partida, unos 7 mil millones de pesos cada año.

Pero en 2016, la Secretaría de la Defensa Nacional superó a Gobernación y gastó 9 mil 200 millones de pesos pese a que sólo tenía presupuestados 400 millones.

En la revisión de la Cuenta Pública 2014, la Auditoría Superior de la Federación auditó un monto asignado al Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social a través de Gobernación.

Los hallazgos de la auditoría indican que los recursos de la partida 33701 se usan sin justificación y sin que se cumpla con las premisas de “urgencia, riesgo y confidencialidad extrema” que indica la definición de Hacienda.

Los únicos datos disponibles sobre el uso de esta partida es la descripción del gasto por dependencia que entrega la Secretaría de Hacienda en la Cuenta Pública entre las que se encuentran “Inhibición y sanción de las prácticas de corrupción”, “justicia militar, “defensa de la integridad, la Independencia y la soberanía del territorio nacional”, “servicios de inteligencia” u “operativos para la prevención y disuasión del delito”.

En ningún caso se detalla el destino de las compras o el uso específico que tienen estos recursos millonarios.

Estas modificaciones presupuestarias las realiza el gobierno federal sin dar cuenta al Legislativo que, a su vez, tampoco le da seguimiento a los cambios para exigir que se justifiquen.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

‘La gente se volvió loca comprando’: por qué se dispararon los precios de la vivienda en el mundo

El aumento del valor de las viviendas experimentó el crecimiento más veloz desde fines de 2006. Existe una "carrera por el espacio" que surgió con la pandemia de covid-19.
29 de julio, 2021
Comparte

Ni Wall Street ni el mercado de las viviendas sufrieron los estragos económicos causados por la pandemia de Covid-19.

Al contrario, precisamente en medio de la crisis, los mercados financieros marcaron máximos históricos y el precio de las viviendas en varias de las mayores economías del mundo se disparó.

Un fenómeno que deja en evidencia la histórica desigualdad económica que divide a las sociedades y que tras la recesión se hizo aún más profunda.

Mientras algunas de las familias que perdieron su empleo están enfrentando desalojos, otras han logrado consolidar su posición económica e incluso mejorarla.

El precio de las viviendas a nivel mundial registró un incremento promedio de 7,3% en el primer trimestre de este año, comparado con el mismo período del año anterior.

Se trata del crecimiento más veloz desde fines de 2006, según un estudio realizado por la consultora inmobiliaria británica Knight Frank que analizó el mercado en 56 países.

El ranking de la escalada de precios está liderada por Turquía (con un aumento de 32%), seguido por Nueva Zelanda (22,1%) y Luxemburgo (16,6%).

De los cinco países latinoamericanos incluidos en el informe, Perú encabeza el ranking de la región con un alza de 10%.

“Los precios de las viviendas están subiendo debido a la pandemia, no a pesar de ella”, le dice a BBC Mundo Kate Everett-Allen, jefa de Investigación Residencial Internacional de la firma.

Con los profundos cambios generados a partir de 2020, explica, se ha generado una reevaluación masiva de las necesidades habitacionales de las personas.

“Esto es una carrera por el espacio”, apunta.

“La gente se volvió loca comprando”

Esa ha sido la experiencia de Mariana Godoy, una corredora de propiedades venezolana que vive en Miami junto a su esposo y tres hijos.

Con la pandemia, su casa se transformó de un momento a otro en oficina y escuela al mismo tiempo.

Casa en venta

Getty Images
Se trata del aumento de precio más veloz desde fines de 2006.

Los cinco miembros de su familia tuvieron que compartir el mismo espacio las 24 horas del día, algo que nunca habían experimentado antes.

“Lo que necesitamos es más espacio”, cuenta. “El problema es que los precios subieron tanto, que ahora preferimos esperar un poco antes de comprar”.

“Como los intereses de los créditos han estado muy bajos, la gente se volvió loca comprando y están dispuestos a pagar lo que sea”.

Hay algunas propiedades en determinados barrios de Miami, explica, cuyo precio después de la pandemia se ha disparado casi al doble.

Eso no quiere decir que la situación sea similar en todas partes, pero la tendencia alcista es un hecho.

El valor promedio de las viviendas en Estados Unidos aumentó 13,2%, el ritmo de crecimiento más rápido de los últimos 15 años.

Un boom en los suburbios de las ciudades

Una parte importante del incremento en el valor de las viviendas, al menos en los países más ricos, se relaciona con la búsqueda de más espacio y eso explica por qué el boom inmobiliario está más centrado en los suburbios de las grandes ciudades.

Quienes tienen un alto nivel de ingresos se han lanzado a la búsqueda de propiedades que les permitan aprovechar las circunstancias excepcionales que se han creado en estos tiempos de pandemia.

Persona recibe las llaves de una casa

Getty Images

Entre esas condiciones inéditas están las bajas tasas de interés de los créditos hipotecarios a nivel global y los gigantescos estímulos fiscales que han desplegado los gobiernos de países desarrollados para reactivar las economía.

A eso se suma un cambio fundamental: la posibilidad del teletrabajo.

Y los profesionales que pueden trabajar a distancia son precisamente quienes suelen tener mayores ingresos que el resto de la población.

“Las personas están menos atadas a la oficina y algunas han optado por mudarse a los suburbios” de las grandes ciudades, dice Everett-Allen.

A ese panorama hay que agregar que en algunos mercados aumentó la demanda por viviendas y, al mismo tiempo, disminuyó la cantidad de propiedades disponibles.

Esta combinación ha empujado aún más arriba los precios habitacionales.

América Latina

En Latinoamérica el aumento de precios es menos generalizado y está particularmente circunscrito a los compradores más ricos.

Según el análisis de Knight Frank los precios promedio de las viviendas subieron en el primer trimestre un 10% en Perú, 6,6% en México, 4% en Brasil, 1,7% en Chile y 3,2% en Colombia.

Casas

Getty Images

En el caso de Perú, sin embargo, las fuentes consultadas por BBC Mundo en el mercado local manejan otras cifras.

Una situación que quizás podría explicarse por la utilización de distintas metodologías en la manera de abordar el análisis.

“Ha habido un incremento del 5.3% del precio de la vivienda en los últimos 12 meses, lo cual se sustenta básicamente por las ventas en Lima Moderna”, le dice a BBC Mundo Ricardo Arbulú, presidente del Comité de Análisis de Mercado de la Asociación de Empresas Inmobiliarias del Perú, ASEI.

Otros expertos como Víctor Saldaña, presidente de la Asociación Peruana de Agentes Inmobiliarios, ASPAI, insiste en que es muy difícil contar con cifras detalladas sobre la evolución de precios, porque los valores de los apartamentos y las casas son muy diferentes, y porque las variaciones por barrio son demasiado disímiles.

Su percepción es que “los precios en Lima se han mantenido más o menos iguales”, señala en diálogo telefónico desde Lima.

¿Una burbuja?

A nivel global ha existido un cierto debate sobre si el aumento de precios de las viviendas está creando una burbuja.

Sin embargo, la opinión más prevalente entre los analistas es que es muy poco probable que los precios sufran una fuerte caída.

Casa en venta en California

Getty Images

Puede haber una estabilización de la tendencia alcista en el futuro en la medida que vuelvan condiciones de mercado más parecidas a las que existían antes de la pandemia, aunque, por lo pronto, el frenesí de la demanda sigue pujante.

Y si el teletrabajo o el modelo de trabajo híbrido se hace más común en los sectores de mayores ingresos, es posible que se mantenga la necesidad de conseguir más espacio habitacional.

Lo que sí ha ocurrido es que en algunos mercados donde los precios se dispararon demasiado, las autoridades han tomado algunas medidas para “enfriarlos”.

Por ejemplo, en Nueva Zelanda, el gobierno cambió algunas reglas para evitar deducciones de impuestos que favorecen a los inversionistas y amplió de 5 a 10 años el período en que se gravan las ganancias obtenidas con la venta de propiedades.

El objetivo, dicen las autoridades, es frenar “la especulación”. Y en países como Canadá, el gobernador del banco central advirtió que existe una “exuberancia excesiva” en el mercado de las viviendas, la cual será vigilada de cerca.

El tema es complejo porque muchas veces, cuando los precios escalan de un modo inusual, las familias con menos ingresos terminan siendo desplazadas hacia zonas más periféricas.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=XIphRMBUYy0

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.