Averiguaciones por homicidios en la CDMX son las más altas en 20 años
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Averiguaciones por homicidios en la CDMX son las más altas en 20 años

Diciembre de 2016 y mayo de 2017 son los meses en los que más averiguaciones por homicidio doloso se presentaron en los últimos 20 años en la Ciudad de México.
Cuartoscuro
Por Arturo Angel
27 de junio, 2017
Comparte

Las averiguaciones previas por homicidios dolosos en la Ciudad de México (Cdmx) se han disparado más de 30 % en la administración del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera.  

Pese a que, según los datos oficiales de INEGI y el Consejo Nacional de Población, la población en la capital ha disminuido, la violencia ha alcanzado niveles récord. Diciembre de 2016 y mayo de 2017, son los meses que más averiguaciones por homicidio doloso se presentaron en los últimos 20 años.

La renuncia del Procurador de Justicia de la Cdmx, Rodolfo Ríos Garza, ocurrida el pasado sábado, se da cuando dicha dependencia acumula 438 averiguaciones previas por homicidio doloso de enero a mayo en 2017, la cifra más alta de homicidios para este periodo desde que hay registros disponibles (1997).

Los datos oficiales de incidencia delictiva del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) arrojan que de enero a mayo de 2013, primer año del gobierno de Mancera, se registraron 336 averiguaciones por homicidio. Luego vino 2014 que es el único año donde se logró una reducción de homicidios, con 304 casos.

En 2015, sin embargo, comenzó el incremento con 345 homicidios dolosos de enero a mayo. En los primeros cinco meses de 2016 la cifra ascendió a 370 averiguaciones y para este 2017 se disparó a 438. Esto representa un incremento del 30.3 %.

De acuerdo con los datos del Sistema Nacional de Seguridad, las 438 averiguaciones abiertas por homicidio este año en la capital han dejado un saldo de 482 víctimas.

En 2013, la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes fue de 3.77 casos entre enero y mayo; para 2014 fue de 3.42 en el mismo periodo; en 2015 ascendió a 3.89; en 2016 llegó a 4.18 homicidios y en 2017 el registro es de 4.97 homicidios por cada cien mil habitantes.

Las cifras revelan que el porcentaje de la tasa de homicidios dolosos en la Cdmx ha repuntado casi 32 % en toda la administración de Mancera.

Meses récord en violencia

En mayo de 2017, se registraron 103 carpetas de investigación por homicidio doloso en la ciudad; es la segunda cifra mensual más alta de averiguaciones por asesinatos para la CDMX en los últimos 20 años. Equivale a un promedio de al menos tres averiguaciones de homicidios dolosos por día.

El único mes con más homicidios registrados fue diciembre de 2016, donde la cifra ascendió a 104 casos, uno más que en mayo. Desde diciembre de 1998, no se tenían registros tan elevados, entonces se abrieron 101 averiguaciones por ese delito.

Delegaciones violentas

Cuauhtémoc fue la delegación con mayor tasa de homicidios dolosos en la ciudad. El promedio es de 9.61 casos por 100 mil habitantes.

Averiguaciones por homicidios en la CDMX son las más altas en 20 años

Gráfico: Omar Bobadilla (@obobadilla)

Esta tasa de homicidios casi duplica a la tasa promedio de asesinatos de la ciudad, que es de 4.97 casos, y también supera a la tasa nacional de homicidios este año, que es de 8.03 casos. Es la única delegación de la ciudad por encima del promedio nacional.

La mayor probabilidad de ser asesinado en la ciudad se encuentra en la delegación Cuauhtémoc.

La segunda demarcación con mayor violencia homicida este año es Venustiano Carranza, con 7.93 carpetas de investigación de homicidio por cada cien mil habitantes, seguida de Gustavo A. Madero con 7.14 casos, Álvaro Obregón con 6.84 y Xochimilco con 5.28.

Las otra delegación que se encuentra por encima de la tasa promedio de la Cdmx es Miguel Hidalgo con 5.01 homicidios por cada cien mil habitantes.

En el otro extremo de la lista se encuentra Magdalena Contreras con 1.24 homicidios por cien mil habitantes, lo que la convierte en la delegación con la menor tasa de asesinatos. Cerca está Cuajimalpa con 1.55 homicidios.

Las razones de Mancera y los homicidios sin respuesta

En los últimos meses, el jefe de Gobierno de la Cdmx, Miguel Ángel Mancera, ha atribuido el incremento de la violencia en la ciudad a una reforma al artículo 19 de la Constitución Política, en el nuevo sistema penal, que implica que la portación de armas de fuego no es por sí misma un delito grave que amerite prisión preventiva.

“Hay un incremento (en la inseguridad) que obedece a que tenemos muchas más personas que antes estaban en prisión (…) Hoy la Ciudad de México tiene 12 mil o más presos que estaban en prisión (…) nuestro sistema penitenciario tenía 42 mil personas en prisión, hoy tenemos 30 mil”, dijo Mancera en una de las entrevistas.

Pero Animal Político verificó que no hay datos disponibles que sustenten esta afirmación. El Sabueso publicó que si bien la población penitenciaria ha descendido, esto no corresponde en tiempo con el incremento de homicidios.

De hecho, como se aprecia con los datos oficiales ahora, el incremento en los homicidios en la ciudad comenzó desde 2015, mientras que el nuevo sistema penal entró en funcionamiento a mediados de 2016.

El pasado 24 de junio, se dio a conocer oficialmente la renuncia al cargo del procurador capitalino Rodolfo Ríos Garza, sin que se diera a conocer las razones. Ríos Garza se había mantenido en el cargo desde el arranque de la administración de Mancera.

Con su salida quedan sin resolver varios casos de homicidio que tuvieron un impacto público, como el ocurrido en un departamento de la colonia Narvarte, en la que cuatro mujeres y un hombre fueron asesinados. Entre las víctimas se encontraban la activista Nadia Vera y el fotoperiodista Rubén Espinosa, quienes habían salido de Veracruz por temor a supuestos actos de intimidación del gobierno estatal.

Otro homicidio sin esclarecer aún es el de la joven Lesvy Berlín Osorio, cuyo cuerpo fue encontrado sin vida en instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México. El caso ocasionó además la renuncia de la directora de comunicación social de la Procuraduría Elena Cárdenas, debido a mensajes de la dependencia difundidos en redes sociales donde se revictimizó a la joven asesinada.

Además hay otros homicidios cuya resolución ha sido polémica y luego revertida. En diciembre de 2013, la Procuraduría acusó a Yakiri Rubio de homicidio,a pesar de que la joven denunció que se había defendido de una violación sexual, luego de que dos hombres la atacaran en un hotel.

El 22 de mayo de 2015, un juez terminó absolviendo a Yakiri del delito de homicidio, por irregularidades en las pruebas presentadas por la Procuraduría a cargo de Rodolfo Ríos.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Coronavirus: qué es el cerebro pandémico y cómo nos afecta en el día a día

La exposición al estrés crónico que ha traído la pandemia está teniendo más consecuencias de las que imaginamos. Te contamos algunas y cómo contrarrestarlas.
26 de julio, 2021
Comparte

Me siento a escribir este texto. Arranco. Voy bien, llevo 100 palabras. Bueno, pienso que esta última línea quizás no se entiende. La borro. Lo borro todo. ¿Cómo retomo? Página en blanco. Mente en blanco. Pasan los minutos. Reviso el teléfono. ¡Es imposible concentrarse!

Es muy probable que en el último año y medio hayas sentido algo parecido ante cualquier actividad.

Si es así, no te preocupes. Muchos lo comparten. Tenemos cerebro pandémico.

No se trata de un término clínico, pero es así cómo algunos científicos denominan a la serie de dolencias que está sufriendo nuestro cerebro a raíz de la pandemia.

El estrés crónico y los largos ratos de confinamiento no solo han afectado nuestra capacidad de memoria y concentración.

Hay expertos que creen que también es posible que hayan reducido en tamaño algunas zonas de nuestro cerebro.

Pero, ¿nos quedaremos así para siempre?

Estrés prolongado

Los especialistas coinciden en que el principal responsable de los cambios en nuestra cabeza es la larga exposición al estrés durante tanto tiempo, el estrés crónico.

“Hay niveles de estrés ‘buenos’. Si necesitas culminar una tarea en un tiempo ajustado, una vez lo haces el estrés se va. Se acaba todo”, ejemplifica Michael Yassa, neurólogo del Centro de Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria en California.

Mujer mirando a través de la ventana durante el confinamiento.

Getty Images
El aislamiento social provoca una exposición al estrés prolongado, impactando el volumen de varias zonas de nuestro cerebro involucradas en nuestras actividades diarias.

“Pero cuando el fin no está la vista y el estrés continúa por una sesión prolongada, entonces se vuelve problemático”, le explica Yassa a BBC Mundo.

Es lo que nos está sucediendo con la pandemia. Vivimos un estado dilatado de espera, de confinamientos y relajaciones, restricciones y medidas sin saber cuándo recuperaremos lo que ahora llamamos normalidad.

El estrés prolongado libera cortisol, y si tienes problemas continuos con esta hormona, puede llegar a afectar el volumen de algunas zonas del cerebro.

La neuropsicóloga Barbara Sahakian, de la Universidad de Cambridge en Reino Unido, ha estado analizando los efectos del distanciamiento social y la ansiedad por la pandemia en nuestra masa cerebral.

“A través de escáneres a personas socialmente aisladas hemos detectado cambios en el volumen de las regiones temporales, frontales, occipitales y subcorticales, así también como en el hipocampo y la amígdala”, le dice Sahakian a BBC Mundo.

“Ya en el pasado, altos y prolongados niveles de cortisol han sido asociados con disrupciones del humor y la reducción del hipocampo. Esto se observa sobre todo en pacientes con depresión”, añade.

En 2018, por ejemplo, un estudio publicado en la revista Neurology de la Academia Estadounidense de Neurología demostró que un alto nivel de cortisol en pacientes se asoció con una peor memoria y percepción visual, así como con volúmenes más bajos de materia gris total, occipital y lobar frontal.

Y esos cambios de volumen como los detectados por Sahakian pueden incidir directamente en las actividades que realizamos a diario.

“Ese conjunto de dolencias que afectan a la salud mental y nos generan depresión y ansiedad, es lo que coloquialmente estamos llamando cerebro pandémico”, apunta Yassa.

¿Cómo nos afecta el cerebro pandémico en el día a día?

La doctora Sahakian pone un ejemplo muy común.

“Aparcas tu auto en un estacionamiento público de múltiples niveles de un centro comercial. Regresas después de varias horas. Por un momento te pierdes y no recuerdas dónde dejaste tu auto. Pues bien, el hipocampo es la zona del cerebro responsable de aplicar esa memoria, precisamente una de las zonas más afectadas por los efectos de la pandemia”.

Aparcamiento en Santa Mónica, Los Ángeles, Estados Unidos.

Getty Images
Los efectos del llamado cerebro pandémico pueden notarse si tenemos dificultades para reencontrar nuestra plaza de aparcamiento.

El hipocampo también está involucrado en los procesos de aprendizaje. Además, es una zona que normalmente se deteriora con la edad.

“Es por ello que los ancianos pueden ser más vulnerables, aunque también hemos detectado que los niños pueden experimentar retrasos en su desarrollo social y del lenguaje”, argumenta Sahakian.

Pero los efectos del llamado cerebro pandémico van mucho más allá de una afectación leve de la memoria o un retroceso de la capacidad de aprendizaje.

Son muchos los receptores que son sensibles al cortisol, así que varias redes neuronales quedan afectadas, notándose en nuestros posibles cambios de humor frecuentes, sentimientos de miedo o la incapacidad para concentrarnos, realizar varias tareas a la vez o tomar decisiones sin titubear.

Esto se debe a su impacto en el sistema límbico y la amígdala, esta última encargada de hacernos sentir emociones.

“Muchos pacientes describen un sentimiento de “neblina mental” y se quejan de que ya no toman decisiones de la misma forma que lo hacían antes”, explica Yassa.

Por supuesto, esta carga psicológica también viene acompañada de irremediables consecuencias fisiológicas.

“La depresión y la ansiedad nos afectan el sueño, cambian el apetito y producen fatiga”, añade el neurólogo.

Escáner de cerebro.

Getty Images
Sahakian y su equipo han estado investigando las variaciones en nuestro cerebro que provoca la pandemia.

No afecta a todos por igual

Como en todo, el cerebro pandémico lastra más a unos que otros. En esto entra en juego la resiliencia individual y el nivel de estrés al que estemos sometido.

No sufren lo mismo quienes han padecido el aislamiento social que aquellos que perdieron un familiar o conocido, se quedaron desempleados o estuvieron infectados.

En estos casos, además del estrés crónico, también puede aparecer el estrés postraumático, incrementando la inestabilidad de la salud mental, la depresión, el dolor y la ansiedad.

Algunos hemos mostrado más resiliencia y creamos estrategias durante los confinamientos para mantenernos sanos, como seguir una rutina de ejercicio físico, pero para los más afectados este tipo de actividades puede ser más difícil de seguir”, diferencia Sahakian.

“La autogestión del estrés es algo personal que no todos logramos de la misma manera. Todos hemos tenido estrés en nuestra vida. Si logramos superarlo, este estrés hasta puede ser bueno en cierto punto” añade.

¿Es posible recuperarse?

El doctor Yassa quiere pensar que sí es posible superar los cambios sufridos, pero reconoce que no será de la noche a la mañana y que tomará tiempo.

“La gente se sobrepone a desastres naturales o la pérdida de seres queridos, así que de esto también deberíamos superarlo. Pero primero debe desaparecer la causa”, aclara.

“Según se vayan recuperando las libertades y la gente retome el contacto social, todos mejoraremos”, amplía Sahakian.

Persona llorando en una tumba en Indonesia en plena ola de coronavirus.

Getty Images
Las personas que han sufrido un ser querido pueden tardar más en recuperarse de los efectos psicológicos de la pandemia.

Mientras esperamos por la vuelta a la normalidad, los expertos igualmente aconsejan aplicar técnicas para traer de vuelta nuestras funciones cognitivas.

“Debemos retarnos con juegos de memoria para recuperarla, así también como ponernos a aprender cosas nuevas”, recomienda la doctora.

Yassa opina que debemos enfocarnos en crear una especie de armonía de ritmos.

“Levantarnos a la misma hora, comer regularmente y hacer ejercicio físico da mejores oportunidades al cerebro para recuperarse“.

Pero si bien estas actividades pueden ser suficientes para muchos, Sahakian reconoce que algunos podemos necesitar la ayuda de profesionales.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarganuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=WhrDWNcNQEM

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.