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Foto: Sedema

Ely, la elefanta que un grupo de ambientalistas quiere rescatar de un zoológico de la CMDX

Organizaciones defensoras de animales aseguran que la salud de Ely se deteriora y que padece osteoartritis, por eso piden su traslado a un santuario.
Foto: Sedema
Por Alba Calderón
13 de julio, 2017
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Para la organización Proyecto Gran Simio de México, la elefanta Ely, la única que sobrevive desde hace seis años en el zoológico de San Juan de Aragón, al norte de la Ciudad de México, está cada vez está más enferma. La han vigilado durante dos años, los últimos dos meses todos los días por cuatro horas, y aseguran que presenta “conductas aberrantes” porque come sus propias heces y se mece para golpearse sin sentido.


Con estas evidencias, distintas organizaciones protectoras de animales abrieron una solicitud en Change.org para que Ely sea trasladada a un santuario y presentarán una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR), por maltrato animal y violaciones a Ley de Protección de Vida Silvestre.

¿Quién es Ely?

A sus 35 años, Ely es la última elefanta de tres que habitaron en el Zoológico de San Juan de Aragón. Se trata de un ejemplar de elefante loxodonta africano, especie que vive alrededor de 70 años máximo en promedio; sin embargo, según organizaciones como Proyecto Gran Simio, la salud del animal se deterioró desde el pasado 9 de abril, cuando, a su compañera Maggie, que según las autoridades tenía 60 años de edad, se le aplicó la eutanasia, porque sufría una osteoartritis avanzada.

“Ely también tiene osteoartritis degenerativa, que tiene mucho que ver con el espacio donde está, el concreto puntualmente, es lo que lastima sus patas”, explica la directora de Proyecto Gran Simio en México, Paulina Bermúdez Landa, quien afirma que la salud y conducta de Ely han empeorado.

Proyecto Gran Simio acusa que Ely padece problemas en su piel y huesos

Proyecto Gran Simio acusa que Ely padece problemas en su piel y huesos

Según la directora general de Zoológicos y Vida Silvestre en la Ciudad de México, Claudia Lewy, la elefanta fue rescatada en 2012 —cuando el Gobierno capitalino pagó más de 3.4 millones de pesos— del Circo Hermanos Vazquez  y, desde entonces, “se encuentra en muy buen estado de salud y su ánimo ha mejorado”, gracias a la administración de tratamientos, el cambio de su dieta y entorno.

Lista de animales adquiridos en 2011 por CDMX

Lista de animales adquiridos en 2011 por CDMX

Ya sufrió durante los primeros años de vida una negligencia absoluta, porque estaba desnutrida, básicamente su dieta consistía en bolillos. Y sí sufrió una fractura en uno de los carpos (un hueso que forma parte de las patas), cuando era muy joven. Tenía una fístula (daño) en la mandíbula por el gancho que utilizaban en el circo para manejarla”, explica la funcionaria.

Autoridades capitalinas afirman que el espacio y salud de Ely han mejorado

Autoridades capitalinas afirman que el espacio y salud de Ely han mejorado

De acuerdo con Lewy, las condiciones de las dos elefantas son distintas y rechaza que Ely tenga alguna enfermedad crónica, en la piel o relacionada con la osteoartritis, ya que, dice, el animal llegó con enfermedades que han sido tratadas, y hace ejercicios diariamente para mejorar su salud, sin necesidad de trasladarla a otro espacio. “Ely es una elefanta feliz”, asegura. 

Imagen actual de la elefanta Ely

Imagen actual de la elefanta Ely

Ely no está en una condición para ponerla a dormir. Ha sido evaluada por expertos en elefantes. El albergue fue totalmente remodelado para poder atender las necesidades específicas”, dice la coordinadora de zoológicos, quien explica que la elefanta cuenta con un espacio de tierra y césped, “acolchonado” para reducir el impacto del cemento en sus patas, pero solo en “su cuarto de noche” y en una parte del área del exhibidor. Además, le pusieron una pila de agua para que se pueda refrescar.

“No tiene ningún problema para desplazarse, para alimentarse, para nadar y disfrutar de su entorno”, afirma la funcionaria.

Área del exhibidor adecuada con tierra para Ely.

Área del exhibidor adecuada con tierra para Ely.

Zona del exhibidor adecuada con césped.

Zona del exhibidor adecuada con césped.

Sin embargo, una gran parte del espacio en el que Ely vive aún es de concreto.

“Tiene la opción de pasar el día como a ella mejor le convenga. Puede estar en los cuartos de noche, donde está acojinado, puede estar en el pasto, puede estar en la tierra”, argumenta Lewy. Quien dice “que sin duda alguna” el Zoológico de San Juan de Aragón es uno de los mejores recintos para elefantes en América Latina.  Actualmente el zoológico en el que vive Ely, tiene alrededor de mil animales.

Para demostrar que Ely sufre problemas en su piel y patas, Paulina Bermúdez organiza visitas con asambleístas capitalinos, que puedan atestiguar la condiciones de la elefanta en el zoológico, y advertir que la compra de grandes animales no representa un beneficio para su salud.

El domingo pasado acudirían con Carlos Candelaria, del Partido Encuentro Social, pero, según la directora de Gran Simio de México las autoridades administradoras del zoológico rechazaron que la organización participara en la visita, por lo que fue cancelada. El asambleísta solicitó un informe detallado de la salud de la elefanta a las autoridades ambientales capitalinas.

La coordinadora de zoológicos insiste que, según diagnósticos de sus médicos veterinarios, la salud de Ely ha mejorado, y lo demás son opiniones equivocadas. “Va mucho más allá de percepciones subjetivas del individuo, particularmente, si no se conoce a profundidad la biología de la especie en cuestión”.

La Medicina Veterinaria previene y evita la tendencia, comprensible pero errónea, de antropomorfizar (humanizar) a los animales, que deben ser evaluados desde un punto de vista experto“, advierte en su postura la Sedema.

Otros casos similares

Esta no es la primera vez que la organización Gran Simio en el país pide el rescate de animales que habitan en zoológicos de la Ciudad de México. Hace dos años denunciaron que, tras la muerte del oragután Jambi, su hermano Toto presentaba un grave deterioro en su salud, por lo que pidieron fuera trasladado a un santuario en Brasil.

A la par de la campaña para trasladar a Toto en México, en Argentina un grupo de ambientalistas exigió el traslado de la orangután Sandra al mismo santuario de Brasil.

Para diciembre de 2015, el gobierno de Argentina declaró a Sandra como “persona no humana”, y reconoció que la inteligencia y sensibilidad de estos animales requiere tratos dignos, pero su traslado aún no es autorizado. Sin embargo, el gobierno argentino permitió en abril pasado que la chimpacé Cecilia pasara sus últimos años en el santuario de Brasil, bajo el argumento de que fue “privada ilegítimamente de su libertad”. 

Pese a que Douglas Cress, coordinador de la Asociación Para la Supervivencia de los Grandes Simios de la ONU, recomendó al gobierno capitalino el traslado de Toto, quien ha pasado toda su vida en cautiverio, el orangután continúa en su jaula en el Zoológico de Chapultepec.

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La mayoría de las misteriosas emisiones de gas que destruyen la capa de ozono provienen de China

El gas, llamado CFC-11, es usado en la fabricación de espumas aislantes de poliuretano para casas y es además un potente gas de invernadero. A pesar de que un tratado internacional prohibió su producción, un equipo internacional de investigadores confirmó que sigue siendo emitido en grandes cantidades en el este de China.
24 de mayo, 2019
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Rigby et al
Estaciones de monitoreo en Corea del Sur y Japón fueron clave para determinar que las emisiones del gas prohibido provenían del este de China.

Ya no hay dudas sobre las principales fuentes del enigmático aumento de un gas que destruye la capa de ozono.

El gas, llamado CFC-11, era usado principalmente en la fabricación de espumas aislantes para casas, pero se acordó a nivel internacional que la producción cesaría gradualmente a partir del año 2010.

Sin embargo, los científicos detectaron un extraño fenómeno: el ritmo de reducción se ha vuelto más lento en los últimos seis años.

Un nuevo estudio publicado en la revista Nature asegura tener una explicación. Gran parte de las emisiones provienen de fábricas que siguen manufacturando material aislante con el gas dañino en provincias del este de China.

El CFC-11 es también llamado triclorofluorometano, y es un tipo de clorofluorocarbono o CFC, una serie de sustancias químicas desarrolladas inicialmente como refrigerantes en la década de 1930.

A los científicos les llevó décadas descubrir que cuando los CFCs se descomponen en la atmósfera, liberan átomos de cloro que rápidamente destruyen la capa de ozono que nos protege de la luz ultravioleta.

El gran agujero en la capa de ozono sobre la Antártica fue descubierto recién a mediados de la década de 1980.

La comunidad internacional acordó el llamado Protocolo de Montreal en 1987, que prohibió la emisión de los CFCs más perjudiciales.

Estudios recientes indican que si se respeta la prohibición, la brecha en la capa de ozono en el Hemisferio Norte podría desaparecer para 2030, y la de la Antártica para cerca de 2060.

¿Cuándo se descubrió el problema de los CFC?

CFC-11 era el segundo CFC en abundancia, y las emisiones del gas comenzaron a bajar tras el protocolo de Montreal de acuerdo a lo esperado.

Sin embargo, en 2018 un equipo de investigadores encontró que el ritmo de disminución se redujo en un 50% después de 2012.

Uso espuma aislante en la construcción de una casa

Getty Images
El gas prohibido, CFC-11, es usado en la fabricación de espumas aislantes para la construcción.

Las mediciones de estaciones de monitoreo en Corea del Sur y Japón fueron clave para detectar las misteriosas fuentes de CFC-11.

Los científicos especularon que el motivo de la caída en el ritmo de reducción era que el gas se seguía produciendo en el este de Asia.

Los autores del nuevo estudio señalan que si las fábricas que usan CFC-11 no son clausuradas, esto puede retrasar en una década la reparación de la capa de ozono.

¿Qué hallaron los científicos en el terreno?

Estudios adicionales de la Agencia de Investigación de China en 2018 indicaron que efectivamente ese país era la fuente de las emisiones.

El organismo constató el uso ilegal de CFC-11 en la gran mayoría de las fábricas productoras de aislantes de poliuretano que fueron investigadas.

Atmósfera sobre la superficie de Tierra

Getty Images
El Protocolo de Montreal prohibió el uso de algunas sustancias que destruyen la capa de ozono, vital para protegernos de los rayos ultravioleta.

Un vendedor señaló a la agencia que cerca del 70% del material aislante en hogares chinos es fabricado usando el gas prohibido.

Y el motivo es simple: CFC-11 es un producto de mejor calidad y mucho más barato que otros alternativos.

¿Qué demuestra este nuevo estudio?

El trabajo confirma más allá de cualquier duda razonable que entre el 40 y el 60% del aumento en emisiones de CFC11 proviene de provincias en el este de China.

Los científicos demostraron que desde 2012, los niveles de CFC-11 aumentaron debido a la producción en fábricas chinas en esa parte del país.

Los investigadores calcularon que hubo un aumento de un 110% en la producción del gas en esa región entre 2014 y 2017, en comparación con el período entre 2008 y 2012.

Agujero en la capa de ozono

NASA
El agujero en la capa de ozono sobre Antártica, visto en esta imagen en septiembre de 2018, podría repararse para 2060. Pero la producción de gases prohibidos en China puede retrasar esto una década.

“Este nuevo estudio se basa en aumentos bruscos en las mediciones del aire que viene de China”, señaló al programa Inside Science de la BBC el autor principal del estudio, Matt Rigby, profesor del departamento de química de la Universidad de Bristol en Inglaterra.

“Usando simulaciones por computadora del transporte de estos gases en la atmósfera pudimos calcular emisiones de diferentes regiones, y así llegamos a la estimación de emisiones extra de 7.000 toneladas de CFC-11 provenientes de China en comparación con los niveles anteriores a 2012”.

“Sin embargo, los datos indican los niveles del gas en la atmósfera, pero no cómo fue usado ese gas donde fue producido”, afirmó Rigby

Es posible que el gas haya sido producido en otra región de China o incluso en otro país, y haya sido transportado a las fábricas de espumas aislantes. Es en esta última etapa que parte del CFC-11 es emitido a la atmósfera”.

¿De dónde proviene el resto de las emisiones?

Los científicos no están seguros. Es posible que el 40% restante provenga de otras partes de China, que no están cubiertas por las estaciones de monitoreo.

También podrían originarse en India, África o Sudamérica, pero el monitoreo de las emisiones de CFC-11 en esas regiones es muy escaso, según el estudio.

¿Tiene el aumento de CFC-11 implicaciones para el cambio climático?

Sí. Los autores del estudio señalan que estos clorofluorocarbonos también son gases de invernadero extremadamente potentes.

Uso de espumas aislantes

Getty Images
El gas usado en espumas aislantes de poliuretano es un potente gas de invernadero. Una tonelada de CFC-11 equivale a cerca de 5.000 toneladas de CO2 o dióxido de carbono.

Una tonelada de CFC-11 equivale a cerca de 5.000 toneladas de CO2 o dióxido de carbono.

“Estas emisiones extra que identificamos en el este de China equivalen a la emisión de cerca de 35 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera al año, una cantidad similar al 10% de las emisiones anuales de todo Reino Unido, o las emisiones anuales totales de Londres“, afirmó Rigby.

¿Qué medidas tomará China?

Las autoridades chinas afirman que ya comenzaron a tomar medidas para reducir la producción del gas dañino por parte de lo que describe como “fabricantes corruptos”.

Varios sospechosos arrestados en la provincia de Henan en noviembre poseían 30 toneladas de CFC-11.

Clare Perry, de la Agencia de Investigaciones Ambientales, Environmental Investigations Agency o EIA, una ONG británica, señaló que el nuevo estudio enfatiza la necesidad de acabar con la producción de ese gas.

“Creo que con este estudio ya no quedan dudas de que China es la fuente de estas emisiones inesperadas, y esperamos que las autoridades chinas hagan todo lo necesario para descubrir las fuentes de la producción CFC-11“.

“A menos que la producción de esta sustancia química se elimine será casi imposible impedir su uso por parte de las compañías fabricantes de espumas aislantes”.


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