El Mini Lic, hijo de Dámaso López, líder del Cártel de Sinaloa, se entrega a autoridades de EU
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Foto: Cuartoscuro

El Mini Lic, hijo de Dámaso López, líder del Cártel de Sinaloa, se entrega a autoridades de EU

Dámaso López Serrano, alias El Mini Lic, es considerado líder de una de las cédulas del Cártel de Sinaloa, que encabezó Joaquín "El Chapo" Guzmán.
Foto: Cuartoscuro
Por Redacción Animal Político
27 de julio, 2017
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Dámaso López Serrano, alias El Mini Lic, se entregó a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, en la Garita Fronteriza de Calexico, California, informó la periodista Denisse Maerker, en su noticiero En Punto.

López Serrano tiene una orden de aprehensión del Distrito Sur de California, por el cargo de asociación delictuosa. Según el reporte, se entregó a las 7 de la mañana del miércoles 26 de julio y fue a puesto a disposición de la DEA por la tarde del jueves 27.

El Mini Lic es hijo de Dámaso López Núñez, El Licenciado, uno de los presuntos líderes del Cártel de Sinaloa, quien fue arrestado el pasado 2 de mayo, en la colonia Anzures de la Ciudad de México. López Núñez fue recluido en el Cefereso, Número 9, en Ciudad Juárez, Chihuahua, donde enfrenta cargos por delincuencia organizada.

Desde 2013, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos identificó a El Licenciado “por desempeñar un papel importante en el tráfico internacional de estupefacientes”, para el Cártel de Sinaloa. También lo señalan como responsable de ayudar a fugarse en 2001 a Joaquín El Chapo Guzmán, quien estaba preso en el penal federal de Puente Grande, en Jalisco, donde Dámaso López fue Director de Seguridad.

Leer también: Detienen a Dámaso López, el Licenciado, uno de los presuntos líderes del Cártel de Sinaloa

Tras la captura de El Licenciado, su hijo mantenía la disputa por el liderazgo del cártel, luego de que El Chapo Guzmán fue capturado por tercera vez y extraditado a Estados Unidos, donde enfrenta un juicio en una corte de Nueva York, por 17 delitos.

“Desde entonces, la pugna por el liderato del cártel se ha recrudecido, generando una ola de violencia en Sinaloa y en el cercano Baja California Sur”, se advirtió en una nota publicada por Animal Político.

Los hijos de El Chapo Guzmán  acusaron en una carta, publicada en medios sinaloenses, que fueron víctimas de un atentado ideado por Dámaso López, quien supuestamente el pasado 4 de febrero los convocó a una reunión con el fundador del Cártel de Sinaloa, El Mayo Zambada, donde aclararían los rumores de que ordenó el secuestro de Jesús Alfredo Guzmán Salazar.

Pero al llegar a la cita, López no apareció y sus hombres intentaron asesinar a los hijos de El Chapo, según denunciaron en la carta.

Leer también: Abaten a Pancho Chimal, el exescolta de los hijos del Chapo que se fugó de un penal en Sinaloa

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza es la encargada de mantener a terroristas y sus armamentos fuera de los Estados Unidos y al mismo tiempo facilitar el comercio y viajes internacionales seguros.

Si quieres saber más sobre la conformación de los cárteles que operan en México, puedes consultar Narco Data en Animal Político

 

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Lucie Vildnerova

'Salí de vacaciones de Polonia y terminé quedándome toda la pandemia en Colombia porque acá encontré familia'

Joanna Zdanowska, una polaca de 47 años, era una de las turistas que estaba en Colombia cuando empezó la cuarentena. Y se quedó a gusto porque, según dice, encontró familia en un pequeño pueblo de la costa caribeña del país.
Lucie Vildnerova
4 de enero, 2021
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Joanna Zdanowska, una polaca de 47 años, era una de las turistas que estaba en Colombia cuando empezó la cuarentena por la pandemia de coronavirus.

A diferencia de cientos de extranjeros que volvieron a su país, elladecidió quedarse en un país cuya naturaleza enamora con facilidad.

Su relato, presentado en este texto que resultó de una conversación con BBC Mundo, es prueba de que el virus, además de trágico, abrió la puerta para muchas experiencias e historias positivas.


En agosto de 2020, cuando en Colombia anunciaron el fin de la cuarentena estricta, nosotras ya nos queríamos quedar donde estábamos. No queríamos que nada cambiara.

Mis amigos turistas y yo, que vinimos a América Latina a viajar antes de que empezara la pandemia, encontramos en Palomino, en la Costa Atlántica colombiana, un hogar.

Palomino es un pequeño pueblo muy cerca de una hermosa playa llena de palmeras que se prolonga por varios kilómetros.

En marzo, apenas empezó todo, yo no quise irme a Polonia, como hicieron algunos de mis compañeros, porque tenía la esperanza de que pronto podría seguir viajando.

Pero luego pasaron dos semanas y prolongaron la cuarentena. Y dos más. Y más. Y así hasta que nos quedamos ocho meses en un pueblo al lado de la playa sin poder nadar en el mar.

Estábamos en un hostal y todos los restaurantes y bares estaban cerrados. No había nada para hacer.

Con el tiempo se fueron yendo los turistas y solo quedamos algunos pocos. Pero con los días fuimos conformando una familia de unas quince personas con una relación muy íntima con los dueños de los hostales donde estábamos.

Salí de vacaciones de Polonia y terminé quedándome toda la pandemia en Colombia porque acá encontré familia.

Atrapada a gusto en Colombia

En 2019, decidí tomarme un año sabático porque me aburrí de Polonia, donde además tengo un apartamento que genera renta y me permite viajar tranquila.

Estuve en México y Cuba. Luego tenía el plan de viajar dos meses por Colombia, un país que recomiendan mucho para el turismo. Me quedé 10 meses y sigo contando.

Cuando viajas conoces muchas personas, pero normalmente los ves máximo una semana. Pero cuando vives con alguien seis meses, se genera una relación única.

Turistas en Palomino

Joanna Zdanowska
Los turistas que se quedaron en Palomino toda la cuarentena se convirtieron en miembros y colaboradores de la comunidad.

Porque ninguno trabajaba, entonces pasábamos todos el día juntos. Nos sentimos como en vacaciones permanentes.

Cada día había actividades con la gente local para apoyarnos unos a otros. Nos cocinaban. Algunos trabajaban para los hostales, otros aprendieron a surfear, había una chica que empezó a dar clases de español por internet.

En la casa donde yo me quedé, por ejemplo, había una familia de venezolanos con dos niños que descubrieron que nosotras las tratábamos mejor que sus padres. Entonces pasaban el día con nosotras. Yo les compré libros y les leía cuentos. Les mostraba videos en YouTube. Ahora los niños dicen que nosotras somos sus madres. Eso te rompe el corazón.

Lo que aprendí

Lo mejor de haberme quedado tanto tiempo aquí fue que pude conocer bien a la gente del pueblo, una experiencia que no tiene nada que ver con uno ve en el sector turismo.

Una de las experiencias más extraordinarias que tuve fue cuando fui a un pueblo de arhuacos, un grupo de indígenas que viven en la Sierra Nevada de Santa Marta y han tenido muy poco contacto con culturas occidentales.

Tuvimos que salir a las 4 de la mañana. Nos dijeron que eran 8 horas caminando pero cuando levábamos 9 horas aún no llegábamos. Pensamos que este lugar no existía. A las 10 horas finalmente llegamos, sin poder hablar del cansancio. Y nos quedamos ahí con nuestras hamacas.

Nos dieron su casa más grande. Nos quedamos tres días.

Joanna Zdanowska

Joanna Zdanowska
Joanna dice que los tres días que estuvo en un pequeña villa de indígenas le cambió su forma de pensar.

Esta experiencia cambió mi pensamiento, descubrimos algo que puede ser obvio pero nunca lo habíamos vivido: que no necesitamos nada para ser feliz.

Nos cobraban 50 dólares por cada uno de nosotros cinco. Cuando vimos las condiciones en las que viven los indígenas, decidimos no negociar nada, porque duermen en el suelo, cocinan en el fuego, no hay electricidad, ni gas, todo es muy básico; comen solo cosas que tienen ahí en su finca: yuca, plátano, arroz.

Son cosas muy básicas que me enseñaron mucho y me dieron ganas de seguir viajando, y quizá buscar aprovechar mi experiencia de 14 años en la televisión polaca en alguno de estos países. Creo que es buen momento para vender producciones que ya están listas y no necesitan más que subtítulos o doblaje.

Palomino

Joanna Zdanowska
Palomino es uno de los tantos paraísos de Colombia.

Con mi familia no necesito tener contacto físico. Lo único que me hace falta es ver al hijo de mi hermana, que solo vi cuando tenía un año. Pero hablamos mucho.

Y ahora la situación en Polonia es muy fuerte: en coronavirus Colombia y Polonia son países vecinos. Pero, además, ahora el gobierno en mi país es muy conversador y tengo la impresión de que estamos como hace 30 años: no aceptan la sociedad LGTBI, el aborto es tema de guerra, millones de personas están en la calle protestando.

Además allá es invierno. Y no es que me haya acostumbrado al clima de acá. Cuando hace 38 grados me molesta. Pero estar solo en chancletas y vestido corto en lugar de cinco kilos de ropa te relaja. Y eso me gusta de Palomino.


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