Observatorio del Feminicidio reconstruye la muerte de Lesvy para refutar versión de suicidio
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Foto: Alba Calderón

Observatorio del Feminicidio reconstruye la muerte de Lesvy para refutar versión de suicidio

El Observatorio argumenta que en una cabina telefónica, como en la que ocurrió la muerte de Lesvy, no hay forma de cometer suicidio; aseguran que tienen evidencia, en al menos seis casos, donde PGJ capitalina no investiga con perspectiva de género.
Foto: Alba Calderón
Por Alba Calderón
4 de agosto, 2017
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A tres meses de la muerte de Lesvy Berlín Osorio, quien según su familia y defensa fue asesinada por su novio, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio presentó un peritaje realizado por un maestro en criminalística del Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE), para intentar refutar la versión de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México que presume que la joven se suicidó.

El pasado 3 de mayo, el cuerpo de Lesvy fue hallado en una caseta telefónica de las instalaciones del Instituto de Ingeniería en Ciudad Universitaria (CU), de acuerdo a la procuraduría capitalina la joven rodeó su cuello con el cable telefónico y se dejó caer provocándose la muerte por asfixia.

El peritaje independiente determinó que la joven no podría suicidarse en un espacio tan reducido, porque su cuerpo no lograría suspenderse y causar la fuerza necesaria para la asfixia.

Víctor Chávez, maestro en criminalística del INACIPE, explicó que la reconstrucción se hizo en una caseta telefónica de 1.80 metros, con un cable de 80 centímetros y con una mujer de 1.62 metros de estatura, como Lesvy. La joven que participó en el ejercicio rodeó su cuello con el cable telefónico y dejó caer su cuerpo para comprobar si era posible un suicidio.

No se pudo lograr la suspensión del cuerpo, por lo tanto no pudo haber asfixia… no hay suficiente presión alrededor del cuello… En ninguna pudimos reproducir la posición final en la que fue encontrada Lesvy, ya que no son mecánicas suicidas”, argumentó el perito independiente.

Aunque esta reconstrucción, por el momento, no tiene validez jurídica ante las instancias de justicia capitalina, las organizaciones que participaron esperan que su difusión ayude a entender las demandas que tiene la familia, en este caso.

Leer también: No hay pruebas de suicidio, dicen familiares de Lesvy 

Familia de Lesvy lucha contra la criminalización de la joven

“Estamos aquí denunciado el actuar y las declaraciones de la procuraduría, que responsabilizó a la víctima de lo acontecido, por ‘haber consumido drogas y alcohol dentro del campus, y por deserción escolar‘”, expresaron los familiares y amigos de la joven, en un mitin que se organizó en CU para recordar el caso.

Aracely Osorio, mamá de Lesvy, afirmó que seguirán protestando contra la criminalización que, dijo, hizo la procuraduría capitalina de la joven de 22 años, al ofrecer datos no comprobados sobre su vida e incluso difundir parte de las declaraciones de quien fuera su novio, y a quien la familia considera el responsable de su muerte.

Aracely Osorio, mamá de Lesvy, en el mitin de CU

Aracely Osorio, mamá de Lesvy, en el mitin de CU

“Quisieron conocer a Lesvy de esa manera porque así les convenía. Vamos a seguir dando a conocer quién era Lesvy. Ya están sorprendidas las autoridades, y se van a sorprender más”, advirtió Aracely.

Poder Judicial determinará si presunto agresor será procesado por feminicidio

El pasado 10 de julio José Luis “N”, quien fuera el novio de la joven, fue vinculado a proceso bajo el cargo de homicidio simple doloso por omisión, según la hipótesis de la procuraduría capitalina él estuvo presente cuando Lesvy se suicidó, por lo que es considerado responsable de no impedir su muerte; lo que contradice la primera versión difundida por la PGJ, cuando informaron que la pareja de Lesvy negó haber estado con ella cuando murió.

Rodolfo Domínguez, coordinador general de Justicia Derechos Humanos y Género, quienes colaboran con el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, explicó que desde hace dos semanas impugnaron la resolución del juez, y esperan que el Poder Judicial determine (en un máximo de 15 días) la próxima audiencia donde el presunto responsable podría ser acusado de feminicidio, y no sólo por homicidio doloso por omisión.

El código penal de la Ciudad de México establece que la máxima sanción que José Luis podría tener por un homicidio simple (de 8 a 20 años), no representa ni la pena mínima que alcanzaría de ser juzgado por feminicidio (de 30 a 60 años, por haber sido pareja sentimental de la víctima).

“Nuestra apelación lo que busca evidenciar es que hay una falta a la debida diligencia; no solo en la forma en cómo está investigando la procuraduría, sino en la forma en cómo está resolviendo el juez de control. Está siendo una investigación con falta de perspectiva de género”, explicó el abogado, quien asesora jurídicamente a la familia de Lesvy.

El Colectivo Pan y Rosas participó en un mitin en CU para exigir una investigación por feminicidio

El Colectivo Pan y Rosas participó en un mitin en CU para exigir una investigación por feminicidio

También advirtió que las autoridades tienen la obligación de considerar como evidencia los testimonios de amigos de la pareja, quienes aseguran que Lesvy era víctima de violencia en su relación.

Leer también: PGJDF ocultó pruebas de abuso sexual contra niños asesinados en Magdalena Contreras

Observatorio del Feminicidio investiga otros 6 asesinatos de mujeres en CDMX

Según Rodolfo Domínguez, la falta de seguimiento a los protocolos para la investigación de feminicidios es una constante en las autoridades de justicia capitalinas. Explicó que actualmente asesoran otros seis casos de posibles feminicidios donde la procuraduría cometió omisiones y no investigó con perspectiva de género.

Hay omisiones y negligencias muy graves en las investigaciones, en la forma en que tratan los lugares del hallazgo, que muchas veces no acordonan adecuadamente, lo que significa pérdida de material probatorio fundamental. Hay mala búsqueda y preservación de indicios”, explicó.

Desde 2011, la Ciudad de México cuenta con un protocolo para la investigación de los asesinatos de mujeres, en el que incluso el Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidio colaboró. Sin embargo, Rodolfo Domínguez advirtió que actualmente desconocen los procesos de capacitación que se dan a los funcionarios públicos para que apliquen dicho mecanismo.

“Hemos detectado que muchas de las capacitaciones que reciben no están actualizadas. Y lo más importante: no hay mecanismos de evaluación de estas capacitaciones”, señaló.

El Informe sobre los avances financieros y programáticos en materia de Igual de Género, de la Ciudad de México, detalla que en el primer trimestre de 2017 se destinaron 1 mil 829 millones de pesos para que 77 instancias gubernamentales hagan diversas labores, entre ellas la capacitación con perspectiva de género de sus funcionarios. Para este año la PGJ capitalina tiene destinados 12 millones 447 mil pesos para la Atención Integral a Víctimas de Violencia, de los que ya gastó 5 millones 427 mil pesos.

En las recomendaciones se advierte que existe una “desarticulación entre las diferentes áreas que integran los informes, lo anterior provoca que éstos presenten datos incongruentes, incompletos e incluso que exista contradicción entre los diferentes apartados, lo que dificulta la revisión y análisis”, de las acciones realizadas.

También señala que “las personas designadas para las asesorías y/o capacitaciones no tuvieron incidencia en la programación de las acciones”, y agrega que  “las asesorías deben ser complementadas con el trabajo organizado al interior de cada Ente Público”.

El caso de Lesvy, según el abogado, representa “muchos casos que son invisibilizados, que se toman como accidentes, se toman como suicidio, cuando realmente se trata de un feminicidio”.

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¿Por qué no se liberan las patentes de la vacuna COVID para que lleguen a todo el mundo?

Varios países están pidiendo que se suspendan los derechos de propiedad intelectual de las farmacéuticas para poder acelerar la producción de vacunas. Hasta ahora no han tenido éxito.
19 de marzo, 2021
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La historia parece repetirse: un abierto enfrentamiento entre quienes apoyan los derechos de propiedad intelectual en los medicamentos y los que piden acceso a fármacos más baratos para salvar vidas.

Ya ocurrió en 1998 cuando África se vio azotada por la epidemia de VIH y varios gobiernos del continente estaban pidiendo retirar las patentes de las farmacéuticas para poder obtener las medicinas que podían prevenir el Sida y evitar muertes.

Los países ricos, donde están basadas las farmacéuticas que producían esos fármacos, se negaron.

Y los costosos medicamentos antirretrovirales -que desde 1996 estaban disponibles en los países desarrollados- tardaron 10 años en llegar a los países de bajos ingresos a un precio accesible para todos.

Ahora con la pandemia de covid-19 está volviendo a ocurrir.

Varios países de bajos y medianos ingresos están pidiendo a la Organización Mundial de Comercio (OMC) -el organismo que rige los acuerdos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio-, que se establezca una exención de estos derechos para poder producir masivamente y de forma accesible las vacunas de covid-19.

Los países ricos, incluidos Reino Unido, Estados Unidos, Suiza y naciones europeas, se oponen a la propuesta, presentada por Sudáfrica e India y apoyada por decenas de países en desarrollo.

Argumentan que esas patentes son necesarias para incentivar la investigación y el desarrollo de medicamentos.

Sólo 10 países

Hasta ahora sólo unos cuantos países de altos ingresos parecen tener acceso a las inoculaciones.

La OMS dijo a principios de febrero que se han administrado unos 200 millones de vacunas contra covid-19. Pero el 75% de estas vacunas, señala la organización, se dieron en 10 países ricos.

Gavin Yamey, profesor de Salud Global y Política Pública de la Universidad de Duke, Estados Unidos, afirma que en unos 130 países, donde viven más de 2.500 millones de personas, no se ha recibido ni una sola vacuna.

“Ha sido sumamente deprimente ver cómo las naciones ricas han vaciado las estanterías. Se han arrebatado las vacunas básicamente diciendo ‘yo primero’ y ‘sólo yo’ y esto no solo es muy injusto, también es una actitud terrible de salud pública”, le dijo el experto a la BBC.

vacuna

Getty Images
En unos 130 países, donde viven más de 2.500 millones de personas, no se ha recibido ni una sola vacuna.

En efecto los expertos aseguran que para detener esta pandemia global se requiere de una respuesta global porque no se puede acabar con la crisis si sólo unos cuantos países tienen a su población vacunada de forma masiva.

Es por eso que se han presentado propuestas para que las farmacéuticas suspendan temporalmente las patentes de sus vacunas y compartan su conocimiento tecnológico para poder acabar con lo que los expertos llaman “apartheid de vacunas”.

¿Qué son las patentes?

Las patentes protegen la propiedad intelectual de un producto para que no pueda copiarse.

En la industria farmacéutica, cuando se descubre y desarrolla un medicamento, la empresa patenta su descubrimiento para que nadie más pueda fabricarlo.

Esto le permite controlar el precio y la producción, lo que a su vez puede generar precios elevados y medicamentos que son inaccesibles para los más pobres.

Una de las propuestas para acelerar la producción de vacunas, diseñada por la OMS, es el llamado C-TAP (Acceso Mancomunado a la Tecnología contra la covid-19).

Este es un mecanismo global para compartir de forma voluntaria conocimientos, datos y propiedad intelectual de tecnologías sanitarias para la lucha contra covid.

El C-Tap fue creado por la OMS en junio de 2020 y unos 40 países lo suscriben, pero como explica a BBC Mundo Raquel González, responsable de relaciones externas de la organización Médicos Sin Fronteras (MSF), el programa hasta ahora ha tenido muy pocas respuestas.

“Al día de hoy no se ha compartido ninguna tecnología. No se ha compartido nada. Es decir la cartera de productos en el C-Tap está a cero”, señala González.

“Fue una iniciativa que de manera indirecta permitiría un aumento de la fabricación, particularmente en los países en desarrollo, pero ha tenido nula respuesta por parte de la industria farmacéutica, que en este caso es la titular de las patentes”, agrega González.

La otra forma de hacer que las farmacéuticas compartan sus tecnologías es la que presentaron Sudáfrica e India a la Organización Mundial de Comercio para suspender los derechos de propiedad intelectual de las vacunas mientras dure la pandemia.

El objetivo, explica Raquel González, es facilitar la transferencia de tecnología y el conocimiento científico para que los países en desarrollo puedan aumentar la producción de vacunas y hacerlas accesibles a sus poblaciones.

“Lo que plantean India y Sudáfrica es que hay laboratorios farmacéuticos y hay fábricas de producción que se podrían poner en marcha si se compartiera el conocimiento . Si no se comparte el conocimiento ahora mismo las únicas compañías que pueden fabricar la vacuna son las que tienen la patente”, señala.

Un trabajador médico en Italia manipula dosis de AstraZeneca.

Reuters
Las patentes le permiten a las farmacéuticas controlar el precio y la producción de sus vacunas.

Pero los países de altos ingresos se oponen a la propuesta argumentando que la suspensión de patentes obstruirá la innovación científica al desalentar a los inversores privados a involucrarse en la industria.

Señalan que las regulaciones que existen actualmente, que permiten a los fabricantes de fármacos establecer acuerdos bilaterales con los productores de fármacos genéricos, son “suficientemente flexibles cuando se trata de enfrentar una emergencia de salud pública”.

“Creo que la PI (propiedad intelectual) es una parte fundamental de nuestra industria”, declaró en mayo Pascal Soriot, presidente ejecutivo de la empresa AstraZeneca, durante una conferencia de prensa para discutir la creación del C-Tap.

“Y si no proteges la PI, entonces esencialmente no hay ningún incentivo para nadie para innovar”, agregó.

Los críticos señalan, sin embargo, que las farmacéuticas han recibido miles de millones de fondos públicos, principalmente de Estados Unidos y Europa, para el desarrollo de las vacunas de covid, por lo cual deben compartir su tecnología.

Un informe publicado en febrero en la revista médica The Lancet muestra que los productores de vacunas recibieron unos US$10.000 millones de fondos públicos y de organizaciones sin ánimo de lucro para financiar sus vacunas.

Y la cifra, dice el informe, quizás es un subestimado ya que muchos datos sobre estos proyectos no son públicos.

Pero indica que las cinco mayores farmacéuticas recibieron cada una entre US$957 millones y US$2.100 millones.

Y a cambio de este financiamiento, dice el informe, los países de altos ingresos pudieron asegurar contratos para recibir dosis suficientes para vacunar a toda su población.

Sin embargo, la industria farmacéutica subraya que no son las patentes las que están provocando una escasez de vacunas en los países de medianos y bajos ingresos.

“Los derechos de PI no son el problema” señala Thomas Cueni, director de la Federación Internacional de Productores y Asociaciones Farmacéuticas (IFPMA) que representa a los principales productores de vacunas.

“Los cuellos de botella (en la producción de vacunas) son la capacidad, la escasez de materias primas, la escasez de ingredientes. Y tiene que ver con el conocimiento”, declaró durante una conferencia organizada hace unos días por la OMS sobre distribución de vacunas.

vacuna

EPA
Según la IFPMA las patentes no son el obstáculo para acelerar la producción de vacunas, sino la escasez de ingredientes y capacidad de producción.

Según la IFPMA “el aumento sin precedentes en la fabricación de vacunas, de cero a miles de millones de dosis en tiempo récord, ha conducido a una escasez que ha impactado todo la cadena de abastecimiento de vacunas”.

Barreras técnicas y legales

Los expertos señalan que, aún si se lograra, una suspensión temporal de patentes no sería suficiente para acelerar el acceso global a las vacunas.

“No creo que la suspensión de patentes sea la respuesta”, le dice a BBC Mundo Rory Horner, profesor del Instituto de Desarrollo Global de la Universidad de Manchester, Inglaterra, quien ha estado investigando la industria farmacéutica de India y África subsahariana.

“Las vacunas son productos mucho más complejos de fabricar que otras medicinas”, explica.

“En los 1980, antes de que se establecieran las protecciones de patentes, los laboratorios podían copiar un fármaco en el laboratorio y venderlo por una fracción del precio en India. Era un proceso relativamente simple”.

“Pero para producir una vacuna necesitas la cooperación de la compañía que la inventó y la información sobre los varios procesos y etapas involucrados en la fabricación del producto”, explica el experto.

Esto se aplica principalmente a la producción de las nuevas vacunas “complejas” de ARN-mensajero que están produciendo las empresas Pfizer y Moderna y que ya fueron aprobadas.

Para que los laboratorios de los países de medianos y bajos ingresos puedan producir las vacunas contra la covid necesitan conocimientos técnicos, que muchas veces se mantienen como secretos comerciales de las farmacéuticas, y se necesita acceso a información sobre seguridad que a menudo está protegida como datos confidenciales de la empresa dueña de la patente.

“Estamos hablando de barreras técnicas, además de las barreras legales,para poder aumentar la producción de vacunas de covid”, le dice el profesor Horner a BBC Mundo.

Pero quienes piden la exención de los derechos de propiedad intelectual afirman que en los países de medianos y bajos ingresos sí hay laboratorios y empresas capacitadas para producir estas vacunas.

“Efectivamente no todos los países tienen capacidad de producción, pero sí hay muchos países de rentas bajas o medias, como India o Pakistán, que sí podrían tener capacidad de producción”, señala Raquel González de MSF.

“Digamos que si tenemos la receta de cómo se hace una vacuna, lógicamente va a pasar un tiempo hasta que se hace una fábrica de producción y se consigue la materia prima. Si hay ahora mismo, por nombrar un número, 10 plantas de producción, si se comparte la tecnología y el conocimiento a lo mejor dentro de cinco meses podría haber 15 plantas de producción”, le dice a BBC Mundo.

Mujer siendo vacunada en India

EPA
AstraZeneca tiene un acuerdo bilateral con el Instituto Serum de India para que produzca su vacuna.

En efecto, la transferencia de tecnología tomará tiempo y tiempo es lo que no se tiene con la pandemia de covid-19.

¿Acuerdos bilaterales o Covax?

Algunos expertos creen que una solución es establecer más acuerdos bilaterales -como los que han hecho las empresas AstraZeneca y Novavax con el Instituto Serum de India, y Johnson & Johnson con Aspen Pharmacare en Sudáfrica- para producir sus vacunas y distribuirlas a países de medianos y bajos ingresos.

Pero el profesor Rory Horner cree que hace falta más que solo los acuerdos bilaterales para acelerar el acceso de las vacunas de covid-19.

“En términos de producción (estos acuerdos) ayudarían, pero también se trata de mejorar la adquisición, la compra y distribución de vacunas“, le dice el experto a BBC Mundo.

“El hecho de que las vacunas estén tan inequitativamente distribuidas no es el resultado de la capacidad de fabricación en el mundo, es resultado de cómo algunos países han podido comprar y tener acceso a esas vacunas primero”.

Horner cree que la solución está en Covax, el mecanismo creado por la OMS en 2020 para el acceso global a las vacunas y mejorar la distribución en los países de bajos ingresos.

Pero el proyecto se ha visto en dificultades porque aunque los países desarrollados han donado dinero para Covax también han comprado todas las dosis de vacunas y Covax no ha podido cumplir su objetivo de entregar vacunas a los países de bajos ingresos.

“Lo ideal será que Covax no sólo tenga el dinero de los países ricos sino también las dosis, los derechos y el acceso prioritario a esas dosis que los países ricos han acaparado”, señala el experto de la Universidad de Manchester.

“Covax es un programa extraordinario que ha tenido que evolucionar en un contexto muy difícil, así que si logra avanzar sería algo realmente beneficioso”, agrega.

Y el profesor Gavin Yamey de la Universidad de Duke está de acuerdo: “Esta es una pandemia global y necesitamos una respuesta globa que incluya vacunación en todo el planeta y Covax es un mecanismo esencial para lograrlo”.

“Pero tenemos que hacer mucho más para solucionar este apartheid de vacunas”, dice el experto.


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