Por qué los sentimientos de odio y rabia pueden hacer que seamos más felices
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BBC Mundo

Por qué los sentimientos de odio y rabia pueden hacer que seamos más felices

Un estudio revela que el secreto de la felicidad puede recaer en sentir emociones menos agradables como la rabia y el odio.
BBC Mundo
Por Katie Silver Salud, BBC
24 de agosto, 2017
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Algunas personas son más felices si son capaces de sentir las emociones que desean, incluso si incluyen sentimientos como el odio o la rabia.

Esa es la conclusión de un estudio liderado por científicos de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Los resultados, recogidos por un equipo internacional de investigadores, revelaron que la felicidad es mucho más que simplemente “experimentar placer evitando el dolor”.

Los científicos le preguntaron a los sujetos sometidos a estudio qué emociones sentían y cuáles querrían sentir.

Después, compararon las respuestas con la manera en la que valoraban su felicidad total o su nivel general de satisfacción en la vida.

Los investigadores descubrieron que aunque por lo general las personas querían experimentar más momentos placenteros, el mayor nivel de satisfacción se alcanzaba si las emociones que experimentaban eran las mimas que deseaban sentir.

Por ejemplo, si alguien se enoja por determinada situación y acepta ese sentimiento, su felicidad total es mayor que aquel que no se molesta pero le gustaría hacerlo.

El estudio se realizó entre personas de distintas culturas e incluyó a más de 2.300 estudiantes universitarios de Estados Unidos, Brasil, China, Alemania, Ghana, Israel, Polonia y Singapur.

Emociones negativas

Una mujer salta en el aire de felicidad

“Si sientes las emociones que quieres sentir, incluso si no son placenteras, entonces te sientes mejor”, le dijo a la BBC la directora del estudio, la doctora Maya Tamir, de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Sorprendentemente, el estudio también concluyó que el 11% de las personas quieren tener sentimientos menos positivos como el amor y la empatía, mientras que un 10% quiere sentir odio o rabia.

Tamir explicó: “Alguien que no se enfada al leer algo sobre abusos a menores puede pensar que debería sentir rabia por la situación de esos niños, así que quieren sentir más rabia de la que realmente sienten en ese momento”.

La investigadora dijo además que una mujer que quiera dejar al compañero que la maltrata pero no es capaz de hacerlo sería más feliz si pudiera amarlo menos, por ejemplo.

Sentirse mal puede ser bueno

Dos mujeres jóvenes abrazadas

La doctora Anna Alexandrova, del Instituto de Bienestar de la la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, dijo que los expertos cuestionaron cómo la gente percibe la felicidad.

“Este estudio ahonda la forma en la que se viene midiendo la felicidad de manera tradicional que básicamente la define como la diferencia entre las emociones negativas y positivas”, señala la experta.

Sin embargo, en lo que se refiere a emociones negativas este estudio sólo analiza la rabia y el odio, y esto es una limitación según la doctora Alexandrova.

“La rabia y el odio pueden ser compatibles con la felicidad, pero esa no es una indicación de que otros sentimientos negativos como el miedo, la culpa, la tristeza y la ansiedad lo sean“, señaló la experta.

La profesora Tamir dijo que la investigación no se aplica en aquellas personas con depresión. “Las personas diagnosticadas clínicamente con depresión quieren estar más tristes y menos felices que el resto de la gentes”.

Dos amigas sonriendo

“Eso sólo agrava el problema”.

La académica dice que este estudio trata sobre las cosas malas que tiene fijarse expectativas de felicidad plena.

“En las culturas occidentales, la gente quiere estar feliz siempre. Incluso si son felices la mayor parte del tiempo, continúan sintiendo que podrían sentirse todavía más contentos y eso acaba por restarles felicidad”.

El estudio viene a demostrar que cuando estamos enojados también podemos sentirnos felices, siempre que aceptemos ese sentimiento.

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Cuartoscuro

Semarnat autoriza Fase 1 del Tren Maya y la tala de 800 hectáreas de selva

El Impacto Ambiental de la fase 1 fue entregado el 1 de diciembre pasado y señala que la pérdida de cobertura vegetal por la implementación del proyecto es de 800.95 hectáreas.
Cuartoscuro
Por Animal Político
6 de diciembre, 2020
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La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó el Impacto Ambiental de la fase 1 del proyecto Tren Maya, que correrá de Palenque, Chiapas a Izamal, Yucatán. Con esto también permite la tala de 800 hectáreas de selva.

El Impacto Ambiental de la fase 1 fue entregado el 1 de diciembre pasado y señala que la pérdida de cobertura vegetal por la implementación del proyecto es de 800.95 hectáreas, “afectación de masa forestal que contribuirá a la emisión de carbono, considerado uno de los causantes del cambio climático”.

Empero, Semarnat justificó que con medidas como el programa de reforestación y reubicación de especies “se restaurará cualquier modificación al microclima” y las condiciones climáticas recuperarán su estado original.

En el documento se informa que esa secretaría “considera que el desarrollo del proyecto no compromete la integridad funcional de los ecosistemas presentes en el Sistema Ambiental Regional, ni generará impactos ambientales relevantes. A los mismos, que pudieran ocasionar un desequilibrio ecológico.

Lee: Encuentran más de 2 mil vestigios arqueológicos en la construcción del Tren Maya en Campeche

“Aunado a lo anterior, serán aplicadas las medidas de prevención, mitigación y compensación propuestas por el promovente para asegurar el mantenimiento de la diversidad de los recursos”.

En el documento de más de 500 páginas se postulan 16 condicionantes para la construcción de esta obra en materia de impacto ambiental y su autorización tendrá una vigencia de tres años, un año y seis meses para la reparación del sitio y 50 años de vigencia para su operación.

El Tren Maya cruzará por áreas protegidas como el Sistema Lagunar Catazajá y La Libertad en Chiapas y Tabasco; el sitio Ramsar Anillo de Cenotes en Yucatán y la Reserva de la Biosfera Los Petenes en Campeche.

El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) será la encargada de dar seguimiento a los acuerdos de la consulta indígena realizada en noviembre y diciembre del año pasado sobre el proyecto del Tren Maya, y dar cumplimiento a los mismos, de acuerdo al convenio 169 de la OIT.

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