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AFP
Trabajar para ser más fuerte: la historia de Lupita González, de los golpes hasta el éxito mundial
La mexicana Lupita González superó lesiones y otros momentos difíciles para ubicarse como una de los mejores atletas a nivel internacional.
AFP
Por AFP
13 de agosto, 2017
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Lupita González empezó en el deporte en el ring, como boxeadora de peso paja, pero se ha hecho grande en una disciplina muy diferente, la marcha, donde tras la plata olímpica de Rio-2016 ha logrado el mismo metal este domingo, en el Mundial de Londres-2017.

En 2015, en los Juegos Panamericanos en Toronto, su imagen dio la vuelta al mundo cuando, deshidratada y agotada, sufrió un colapso al cruzar la meta.

Antes había ido sufriendo en el último kilómetro. Se desplomó y permaneció un tiempo inmóvil, con sus constantes detenidas, lo que hizo dispararse todas las alarmas, aunque pudo ir recuperándose, para alivio de los que empezaban a temerse lo peor.

Como aquella tarde canadiense, la marchista de Ciudad de México siempre ha sabido ponerse en pie después de cada golpe que le ha ido dando el destino, hasta poder colgarse las platas de Rio el año pasado y la del Mundial londinense en esta ocasión.

Como boxeadora pintaba bien y llegó a una final del torneo Guantes de Oro, pero tuvo problemas para subir de peso y seguir su evolución en el ring. Fue su gran desengaño con el boxeo el motivo principal por el que se decidió a cambiar de deporte.

En el atletismo, todavía con los ecos de los éxitos de Ana Gabriela Guevara, Lupita empezó en los 400 metros, como su ídolo. También corrió 800 metros y 5,000 metros.

Cuando intentaba encontrar su lugar en el atletismo, se lesionó los meniscos y tuvo que guardar reposo. Los médicos le dijeron entonces que no podría volver a practicar deporte de competición.

Se hundió anímicamente, pero otro experto le dijo que podría ir probando poco a poco.

Su descubridor, José Luis Peralta, se dio cuenta entonces de que podía tener cualidades para la marcha, algo a lo que ella se negó de entrada porque no quería “mover las caderas de esa forma”.

Lo que viene después es una historia de buenos resultados.

(L-R) China’s Yang Jiayu, Mexico’s Maria Guadalupe Gonzalez and China’s Lyu Xiuzhi compete during the women’s 20km race walk athletics event at the 2017 IAAF World Championships on The Mall in central London on August 13, 2017. / AFP PHOTO / Daniel LEAL-OLIVAS

Campeona de 10 kilómetros en el campeonato centroamericano y del Caribe en Morelia en 2013, poco después participó en la Copa Mundial de marcha en China, una competición para la que tomó un avión por primera vez.

A la victoria y colapso de los Juegos Panamericanos siguió un año 2016 prometedor, en el que fue segunda en la Copa Mundial de marcha por equipos, en mayo en Roma, antes de pasar al primer lugar tras la descalificación de la ganadora.

Llegó con el segundo mejor tiempo del año a los Juegos de Rio y salió de ellos como una de las triunfadoras.

En este 2017 batalló con dos pequeñas lesiones y la temporada no fue fácil, pero volvió a sobreponerse y se colgó la plata.

Su espíritu ganador, sin embargo, le dejó con un sabor amargo tanto el año pasado en Rio como ahora en Londres.

Las dos platas de estos años se deben sobre todo al combate continuo de esta mujer, que siempre ha aspirado a mejorar.

“Otra vez lo mismo. Desafortunadamente esta vez pensé que podía responder al final. Me falta trabajar más. Todavía me falta algo para el oro”, dijo Lupita González a pregunta de AFP, al término de la prueba de este domingo, tras quedar detrás de la china  Jiayu Yang.

“Una vez más se repite el papel. En Rio fue una plata que me dolió, por dos segundos. Nuevamente no se ha podido al final. Me queda trabajar para ser más fuerte”, señaló.

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Getty Images
Día de la Tierra: 4 animales que desaparecieron de América Latina en los últimos 15 años
La cacería, deforestación de su hábitat y el calentamiento global son algunos de los factores que contribuyeron para la extinción de estas especies.
Getty Images
22 de abril, 2019
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Hay muchas acciones del ser humano que contribuyen a que se extingan los animales.

Esa ave exótica que tienes encerrada en una pequeña jaula o el poco interés en el calentamiento global están contribuyendo a la desaparición de especies en el planeta.

Desde 1992, la Organización de Naciones Unidas (ONU) declaró el 22 de abril como día internacional de la Madre Tierra y este año está enfocado en la preservación de las especies que son afectadas por el impacto ambiental que genera el ser humano en la Tierra.

Distintas organizaciones internacionales han expresado que reforzarán sus programas para proteger a los ejemplares que están en peligro de extinción.

Sin embargo, para algunos animales ya es demasiado tarde y las futuras generaciones solo podrán conocerlos a través de fotografías.

Estos son cuatro animales que vivían en América Latina y que desaparecieron a causa del ser humano.

El guacamayo azul

Cuatro ejemplares de guacamayo azul

Getty Images
Desde hace ya casi 20 años no se ha visto esta guacamaya en su hábitat natural.

Sí, esa ave azul que aparecía en la película animada “Río” se extinguió en su hábitat natural en el año 2000, 11 años antes de que se estrenara el filme cuyo tema central era alertar sobre el peligro de extinción de esta guacamaya.

Esta especie endémica de Brasil se extinguió en su forma salvaje a causa de la deforestación en su entorno y la cacería masiva para ser comerciadas como aves exóticas por su peculiar belleza, según reveló en un estudio la organización Bird Life en septiembre de 2018.

El reporte dice que aunque la especie está extinta en la naturaleza, existen entre 60 y 80 guacamayos azules que sobreviven en cautiverio.

La tortuga gigante de Pinta

Tortuga gigante de Ecuador

Getty Images
La última tortuga gigante de las islas Galápagos pasó la mayor parte de su existencia sin otro compañero de su especie.

El último ejemplar de esta especie vivía en las islas Galápagos, en Ecuador, se le conocía como el Solitario George y falleció el 24 de junio de 2012 por desgaste de su propia edad, más de 100 años.

La población de esta especie de tortuga disminuyó hasta llegar a su extinción a causa de la desmedida cacería para comer su carne y comerciar su caparazón.

Durante la época de los piratas y bucaneros del siglo XVIII, se descubrió que las tortugas podían sobrevivir en la bodega de un barco por muchos meses, sin comida o agua.

Los navegantes, especialmente balleneros que frecuentaban las aguas de Galápagos en el siglo XIX, empezaron a extraer grandes cantidades de tortugas vivas y almacenarlas en el fondo de sus barcos como una fuente de carne fresca durante sus largos viajes, informó Linda J. Cayot, miembro de la organización Galapagos Conservancy, dedicada a preservar la vida del Solitario George.

El sapo dorado

Ejemplar de rana dorada

Getty Images
Estos anfibios dejaron de existir ante la falta de condiciones para su reproducción.

Este tipo de anfibio fue víctima del calentamiento global. Para su reproducción se requería cierto nivel de humedad, pero los cambios climáticos en su hábitat alteraron el ecosistema y no se reprodujeron nunca más.

Habitaban en las charcas del bosque nuboso Monteverde en Costa Rica. Estas charcas se secaron debido a un cambio drástico en la temperatura de la zona que evitó que se formara la neblina que las protegía, de acuerdo con el Centro Científico Tropical (CCT) de Costa Rica.

La última vez que se vio este anfibio fue en 1989. En 2008, el CCT hizo una expedición a los bosques para buscar algún sobreviviente y declaró que no hallaron ningún ejemplar, por lo que ya se declara extinto.

La foca monja del Caribe

Ilustración de una foca monje

National Oceanic and Atmospheric Administration/D
La industria pesquera se beneficiaba de la venta de la piel y grasa de esta foca.

Este mamífero marino que solía nadar por las corrientes del Golfo de México fue declarado extinto en 2008.

La Administración Nacional Atmosférica Oceánica (NOAA por sus siglas en inglés) señaló que su desaparición se debió a causas humanas.

Esta especie de foca era cazada por la industria pesquera para obtener su piel y grasa y comerciar con ellas.

En este día de la Madre Tierra bajo el lema “Protejamos nuestras especies”, la ONU busca sensibilizar sobre el riesgo que corre la biodiversidad y cómo se ve afectada principalmente por las actividades depredadoras de los seres humanos.


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https://www.youtube.com/watch?v=JqmVdgPef-M

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