Escuelas en la CDMX: guía práctica para saber si los planteles son seguros tras el sismo
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Escuelas en la CDMX: guía práctica para saber si los planteles son seguros tras el sismo

Arquitectos e ingenieros explican cómo realizan la revisión de las escuelas en la Ciudad de México, para garantizar la seguridad de los estudiantes en su regreso a clases tras el sismo del 19 de septiembre.
Cuartoscuro
Por Manu Ureste
28 de septiembre, 2017
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Animal Político acompañó a arquitectos e ingenieros que colaboran con la Secretaría de Educación Pública (SEP) en el peritaje de escuelas públicas y privadas, para determinar si éstas pueden reabrir sus puertas tras los daños sufridos por el sismo del pasado martes 19 de septiembre.

Durante un recorrido por la Escuela primaria Modelo, en la colonia Anáhuac de la delegación Miguel Hidalgo, los expertos explicaron cuáles son los principales elementos que revisan para garantizar la seguridad de los estudiantes en su vuelta a las clases. Detallaron qué documentos se expiden una vez realizada la revisión.

A continuación, te presentamos algunas preguntas frecuentes sobre la seguridad de las escuelas, y las respuestas de los expertos consultados.

¿Quiénes realizan el peritaje de las escuelas en la CDMX?

Todas las escuelas de preescolar, primaria y secundaria, así como las de educación media superior y superior, son revisadas por Directores Responsables de Obra (DRO). Estos directores son arquitectos e ingenieros del Colegio de Arquitectos de México y del Colegio de Ingenieros Civiles de México que, de manera altruista, colaboran con la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Secretaría de Desarrollo Urbano (Seduvi) para revisar si los planteles están en condiciones de reanudar las clases.

¿Qué revisan los peritos?

El ingeniero José Arturo Zárate, quien hasta la fecha ha revisado cinco escuelas públicas, explica que en primer lugar realizan un recorrido para verificar si la estructura, a simple vista, está dañada de gravedad o no. Para ello revisan si hay grietas, fisuras o fracturas, en muros de carga, muros de relleno, columnas, trabes, paredes, y escaleras.

¿Cómo determinan si una escuela es segura?

Tras una primera revisión, se activa el ‘semáforo’ de daños.

El semáforo verde indica que tras una inspección visual no se detectaron grietas profundas ni fracturas. Entonces, la escuela está lista para regresar a su actividad normal.

El semáforo amarillo indica que se detectaron ciertos agrietamientos que pueden ser de gravedad, así como desprendimientos de los acabados. Esto supone que se necesita una revisión más a fondo del plantel, explica el ingeniero Zárate. Por lo que éste no puede reabrir de inmediato, hasta que se realice una nueva revisión.

El semáforo rojo se activa cuando se observaron grietas con fallo de cortante en columnas o en muros de carga. En este caso, el plantel se cierra de manera indefinida, hasta que las autoridades lo revisen más a fondo.

¿Qué documentación se expide tras la revisión de una escuela?

El arquitecto Max Betancourt, quien también participa en las labores de revisión de escuelas, expone que tras el peritaje se hace una evaluación por escrito denominada ‘evaluación post-sismo’, que consta de dos páginas.

En ese documento, el Director Responsable de Obra tiene que detallar, “punto por punto” cuál es el estado en que se encuentra el centro educativo. Es decir, precisar si hay derrumbes totales o parciales, si la edificación está separada de su cimentación, si hay una inclinación notoria de la edificación, o si hay daños en instalaciones eléctricas o hidrosanitarias.

En el caso de que haya daños de importancia, este documento técnico se entrega a la Secretaría de Desarrollo y Vivienda (Seduvi) para que se proceda a una revisión más a fondo de la estructura.

Y en el caso de que la escuela esté en buen estado, es decir, en luz verde, entonces el Director Responsable de Obra elabora un ‘Dictamen de seguridad estructural gratuito’, del cual se entrega una copia al director del plantel, para que éste lo haga público en la entrada de la escuela, a la vista de todos los padres de familia.

El dictamen original se entrega a la Seduvi, para que ésta a su vez le comunique a la SEP que la escuela ya puede reabrir sus puertas porque la seguridad de los alumnos está garantizada.

Si la escuela donde estudia mi hijo no tiene en la puerta el dictamen de seguridad… ¿puede reabrir?

No puede. Si el dictamen no está visible en la puerta del plantel puede deberse a que, o bien aún los peritos no la revisaron, o bien presenta daños que deben ser revisados a profundidad. En cualquiera de los casos, la SEP no habría otorgado la liberación de la escuela, por lo que el centro no puede operar hasta que reúna las condiciones de seguridad.

¿El dictamen debe llevar algún sello oficial?

No. Pero el documento sí lleva el membrete del gobierno de la Ciudad de México, dos emblemas en el margen izquierdo y derecho que rezan ‘Inmueble Seguro’, y muy importante: debe llevar la firma del Director Responsable de Obra, así como la del director de la escuela.

¿Las escuelas privadas también deben contar con el ‘dictamen de seguridad estructural’ para reabrir?

Sí. Todas las escuelas deben ser revisadas, tanto públicas como privadas, y contar con este dictamen para poder reiniciar operaciones.

En el caso de las escuelas particulares, los dictámenes tendrán que ser avalados por el gobierno de la Ciudad de México y enviados a la SEP, y también deberán ser señalizados claramente con un aviso visible a la entrada.

¿Por qué hay delegaciones donde aún no se revisan las escuelas?

Porque se encuentran ubicadas en algunas de las delegaciones que continúan restringidas por el Gobierno capitalino como zonas de emergencia por el sismo: Iztapalapa, Xochimilco y Tláhuac. Desde ayer miércoles, el gobierno levantó la restricción a la delegación Benito Juárez, Tlalpan y Cuauthémoc, por lo que ya se podrán empezar a revisar las condiciones de las escuelas en estas demarcaciones, exceptuando algunas colonias.

La escuela de mi hijo ya tiene el dictamen en la puerta, pero no reabre. ¿Por qué?

El coordinador de servicios educativos de la ciudad, Luis Ignacio Sánchez, explica que hay escuelas que, aunque tienen luz verde para reabrir, no pueden hacerlo porque se encuentran a escasos metros de alguna zona de derrumbe por el sismo, o porque están en zonas donde aún hay problemas de vialidad y de cierre de calles.

¿Pueden los padres acompañar a los peritos durante la revisión de las escuelas?

Dependiendo de la situación y de las condiciones del inmueble. Aunque Luis Ignacio Sánchez pidió a los padres de familia que dejen las labores de revisión a los peritos ingenieros y arquitectos. “Les pedimos a los padres que confíen en que expertos calificados están realizando los análisis para que sus hijos puedan regresar a las clases con todas las garantías de seguridad”, dijo el funcionario.

¿Dónde puedo saber qué escuelas, públicas y privadas, ya tienen el permiso de la SEP para reabrir? ¿Y de otros estados afectados por el sismo?

En la web de la Secretaría de Educación Pública, que puedes checar aquí. Además, desde el pasado domingo 24 de septiembre se da a conocer diariamente a las 17 horas, vía comunicado de prensa, página web, y redes sociales de la SEP, la lista de escuelas que cuentan con el dictamen de seguridad y que, por lo tanto, pueden regresas a clases al siguiente día.

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Coronavirus; ¿Qué produce una respuesta inmunitaria más fuerte: la infección natural o la vacuna?

Si bien ambas producen una respuesta inmunitaria, te explicamos por qué es mejor la protección que te puede ofrecer una vacuna contra el SARS-CoV-2.
16 de diciembre, 2020
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Reino y Estados Unidos iniciaron ya su programa de vacunación masiva contra el coronavirus con la vacuna de Pfizer/BioNTech.

La inmunización, producida en Bélgica, es un nuevo tipo de vacuna llamada ARN que utiliza un pequeño fragmento del código genético del virus para enseñarle al cuerpo a combatir la COVID-19 y generar inmunidad.

El resto de las vacunas —incluidas la rusa Sputnik V, que comenzó a suministrarse de forma masiva en Moscú, la china Sinovac, la estadounidense Moderna o la británica Oxford-AstraZeneca— continúan en la carrera y la aprobación de algunas de ellas se espera de forma inminente.

En Reino Unido, los primeros en recibir la dosis inicial de las dos necesarias para alcanzar la inmunidad completa son las personas mayores de 80 años, los profesionales de la salud en primera línea, así como los trabajadores de las residencias de ancianos.

Y mientras que la mayoría de la población espera con ansias que le llegue su turno, hay quienes miran a la vacuna con recelo por las incógnitas que todavía no tienen respuesta.

Una de las preguntas que se repite (aunque no necesariamente entre quienes están en desacuerdo con la vacunación) es, ¿Qué genera una respuesta inmune más fuerte: la infección natural o la vacuna?

BBC Mundo conversó con tres expertos en el tema en busca de una respuesta.

Según el caso

En pocas palabras: aún no se sabe.

“Hay algunas enfermedades donde la vacuna protege más que la enfermedad y otros casos donde la enfermedad brinda más protección que la vacuna”, le explica a BBC Mundo Carlos Rodrigo, vacunólogo y Director Clínico de Pediatría del Hospital Germans Trias i Pujol, en Barcelona.

Paciente de covid-19

Getty Images
Mientras que a algunas personas el virus les provoca pocos o ningún síntoma otros deben ser hospitalizados o conectados a un respirador.

Rodrigo da como ejemplo enfermedades clásicas como el sarampión, la varicela o las paperas, donde la infección natural es la que otorga una inmunidad más prolongada, donde lo habitual es que una vez que la pasas no te vuelvas a enfermar.

En otro tipo de infecciones, como las provocadas por neumococos o meningococos (dos tipos de bacterias) en niños o por el virus del papiloma humano (VPH) —un grupo de virus que puede causar verrugas y varios tipos de cáncer— la situación es exactamente opuesta.

En el caso del VPH, por ejemplo, la vacuna genera una respuesta inmune más potente que la inmunidad natural, ya que esta última es particularmente débil.

Esto se debe a que, entre otra cosas, el virus emplea varias tácticas para evadir al sistema inmune, le explica a BBC Mundo Maitreyi Shivkumar, profesora de Biología Molecular en la Facultad de Farmacia de la Universidad De Montfort, en Reino Unido.

“Muchos virus, entre los que se incluye el VPH tienen proteínas que bloquean la repuesta inmune o simplemente mantienen un perfil bajo para no ser detectadas”.

En cambio la vacuna, “contiene una concentración alta de una sola proteína —la que sobresale de la superficie del virus y la que detecta el sistema inmune— en su forma más pura”.

Al suministrar una gran cantidad de esta proteína, la respuesta que se genera es mucho más fuerte, señala Shivkumar.

Y, además, la vacuna permite que, “de cierta forma, el sistema inmune no se distraiga con otros trozos del virus (como ocurriría en una infección natural)”, añade la experta, aunque aclara que son pocos los casos donde la inmunidad generada por la vacuna es mayor a la que suscita la infección natural.

“Por lo general las vacunas son tan buenas como la infección (en este sentido), o brindan suficiente inmunidad y eso es lo que se quiere lograr”.

¿Cómo se posiciona la covid-19 en este sentido?

Dado que se trata de una enfermedad nueva y de que los estudios sobre la vacuna fueron diseñados para determinar su seguridad y eficacia más que para evaluar la longevidad de la inmunidad, no sabemos con exactitud por cuánto tiempo se extiende el efecto protector de ninguna de las dos.

HPV

Getty Images
En el caso del VPH, la vacuna genera una respuesta inmune más fuerte que el virus mismo.

Lo que sí sabemos es que, a diferencia de la infección natural, de la que podemos recibir una dosis viral variable (alta, mediana o baja) que produce diferentes niveles de inmunidad, “cuando te suministran una vacuna, recibes una dosis predeterminada que sabemos provoca una respuesta inmune fuerte y apropiada, capaz de prevenir la infección en un gran porcentaje de los casos”, le dice a BBC Mundo Jennifer Gommerman, inmunóloga de la Universidad de Toronto, Canadá.

“Hay muchas similitudes: las dos cosas —la infección natural y la vacuna— generan anticuerpos neutralizantes e inmunidad celular (el proceso que activa entre otras cosas a las células T)”.

“Pero una de las grandes diferencias es que las vacunas no provocan el daño colateral de una respuesta inmune extremadamente robusta, que en mucha gente puede ser perjudicial y causar daño en los pulmones”, explica la experta.

Sin vacuna, dice Carlos Rodrigo, atravesar la enfermedad es “una aventura, un azar, una ruleta rusa: mientras que a algunas personas no les ocasiona ningún problema, a otras les causa problemas gravísimos. Y a otras no tan graves pero persistentes en el tiempo, e incapacitantes”.

Por último otra de las ventajas de la vacuna es que al suministrar una dosis fija, “se garantiza una respuesta imunitaria estandarizada en toda la población. Es una forma de controlar la respuesta y no dejarla al azar”, añade Shivkumar.

Y si tuve covid-19, ¿es necesario vacunarme?

En opinión de Gommerman, deberías dejar que vacunen a otros primero porque tu cuerpo todavía debería tener memoria del virus y por lo tanto capacidad para combatirlo, pero luego es importante que lo hagas.

Vacunación

Getty Images
Aunque hayas tenido covid-19, es aconsejable recibir la vacuna.

“Primero que mucha gente nunca tuvo confirmación de haber tenido el virus”, dice. “Cuando nos llega gente que piensa que ha tenido covid-19 y se les hace la prueba de anticuerpos, no siempre dan positivo porque en realidad no han estado expuestos al virus”.

Esa ya es una buena razón para darse la vacuna. Pero por otro lado, “hasta donde sabemos, no hay consecuencias negativas de darse la vacuna después de haber tenido el virus. Es como reforzar tu respuesta inmunitaria”, señala la experta.

Y, tercero, “tu respuesta inmune pudo haber sido muy buena o no, dependiendo de a cuánto virus estuviste expuesto, y como esa carga es variable, no sabrás en que parte del espectro te encuentras, por lo tanto, es mejor darse la vacuna”.

Rodrigo tiene una visión similar, aunque recomienda hacer un test primero para verificar si la persona aún tiene anticuerpos.

Estas personas “no serían prioritarias, pero es posible que al cabo de unos cuantos meses, la inmunidad natural no sea suficiente”.

“Habrá que evaluar si todavía tiene anticuerpos, porque en casos que los haya, la vacuna es inútil”.


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