No tenemos dónde ir: el clamor de los afectados en Juchitán
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AFP

No tenemos dónde ir: el clamor de los afectados en Juchitán

"Necesitamos agua, agua para beber... Y ahorita también nos está faltando la comida porque se está terminando", dijo una habitante de Juchitán, Oaxaca.
AFP
Por Juan Paullier // Enviado especial a Oaxaca, BBC Mundo
10 de septiembre, 2017
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Los reclamos, al igual que los escombros, se empiezan a amontonar en las calles de Juchitán, la zona más afectada por el terremoto que sacudió a México el jueves.

La gente en Juchitán no ha perdido la calma, pero no está del todo satisfecha con la respuesta oficial y se empieza a impacientar. Muchos de los afectados siguen durmiendo a la intemperie cerca de lo poco que quedó de sus hogares.

Montada sobre una pila de ladrillos, Dominga Zárate cuenta que duerme al aire libre con sus cuatro hijos: “Nos da miedo que haya una réplica, pero ¿qué podemos hacer? ¿dónde nos vamos? No tenemos dónde ir, no queremos dejar nuestras casas, tenemos cosas que están enterradas”.

Dominga Zárate, una damnificada del terremoto de México

Habla de “un roperito, un baúl de mi suegra, la televisión, no teníamos tantas cosas, la radio, un refigerador que está allá tirado, cuesta, ver todo en ruinas, ver todo destrozado, que no se pudo salvar nada”.

El jueves en la noche salió de urgencia del hospital en el que trabaja para llegar a su casa y descubrir que su marido y su suegra habían muerto. A él y a sus cuatros hijos los rescataron los vecinos, pero su esposo volvió a entrar a salvar a su madre y ya ninguno de los dos salió.

Zárate, de 38 años, hacía cola este sábado en el parque municipal para registrar ambas muertes. Esperó pacientemente hasta que la atendió un hombre que rellenaba formularios en máquina de escribir.

“Vamos a seguir en la calle a ver si vienen las autoridades a decirnos algo”, explica, “nos hubiera gustado que hubiera una respuesta más rápida”.

Habitantes de Juchitán frente a mesa donde se registran dañosJUAN PAULLIER/ BBC MUNDO
Los habitantes de Juchitán hacen fila para dejar registro de los daños sufridos en sus hogares.

A pocos metros de allí cientos de personas se formaban hasta llegar a una mesa de plástico donde un hombre, cuaderno en mano, anotaba los daños que habían sufrido en sus hogares. En total, 7,000 viviendas se vieron afectadas.

“Muy lento todo, muy lenta la respuesta, no hemos visto ningún apoyo por parte del gobierno”, comenta Rosario. “No hay luz ni agua potable, y ya van dos días”, apunta su familiar. Temen retornar a sus casas que quedaron con grietas, pero aseguran que nadie se ocupa de ellas y temen que la ayuda que llegue a la zona no termine en manos de los afectados.

Bolsas con ayudaJUAN PAULLIER/ BBC MUNDO
 Juchitán les preocupa que no toda la ayuda que llegue a la zona termine en manos de los afectados.

Las calles de esta ciudad de Oaxaca, estado donde 71 personas murieron – 90 en total en el país -, siguen dominadas por los escombros. Se registra algún saqueo de tiendas de persianas bajas abiertas a la fuerza, hay colas para comprar agua, no abundan los comercios abiertos y los que lo están venden a través de ventanilla para prevenir ser saqueados.

Ni los muertos esquivaron el temblor. Hay tumbas del panteón municipal que sufrieron daños. El principal hospital está acordonado, agrietado y vacío. Las camas de pacientes quedaron en un patio al sol. Las toneladas de insumos que se han ido acumulando como donaciones en distintas partes del país todavía siguen lejos de Juchitán.

Rosa CórdobaJUAN PAULLIER/ BBC MUNDO
Rosa Córdoba dice que en Juchitán se les está acabando la comida.

Los que se resisten a dejar sus casas pasan el día en la calle frente a sus hogares resguardándose del sol y rodeados de un puñado de pertenencias. Las noches son más tensas, con la incertidumbre de una nueva réplica – se han registrado más de 700 en todo el país desde el terremoto – y el no saber hasta cuándo tendrán que sobrevivir de esa manera.

“Que no se tarden, no sabemos qué va a pasar, las réplicas siguen”, señala Rosa Córdoba, “necesitamos agua, agua para beber, el agua para el aseo la estamos consiguiendo. Y ahorita también nos está faltando la comida porque se está terminando”.

Las pocas velas que tenían se les están terminando, cocinan la cena antes de que caiga el sol porque luego se quedan a oscuras. De día se refugian en la sombra de los árboles del patio, de noche sacan los colchones a la calle. Sin leche para sus hijas, les da arroz con canela, este sábado iba a cenar porque le regalaron arroz y frijol: “Gracias a Dios estamos vivos, pero necesitamos un poco de apoyo”.

Habitantes de Juchitán en la calle.JUAN PAULLIER/ BBC MUNDO
Los pobladores temen retornar a sus casas que quedaron con grietas.

El sábado también fue el día en que el terremoto se cobró una nueva víctima. El policía Juan Jiménez, de 36 años, apareció bajo una pila de escombros sobre la silla que ocupaba en el palacio municipal, donde trabajó la mitad de su vida. Un funeral más para una ciudad para la que todavía es pronto sacudirse el drama del temblor.

El presidente, Enrique Peña Nieto, prometió el viernes en Juchitán el restablecimiento de agua y alimentos y que la prioridad también era la atención médica a los habitantes. La reconstrucción de miles de hogares, o la reubicación de miles de familias, no será tarea sencilla. El retorno a algo que se asemeje a la normalidad todavía está muy lejos en Juchitán.

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Radar BC

De nueva cuenta no fue aprobado el matrimonio igualitario en BC, ahora solo faltó 1 voto

Tres legisladores de Morena y dos del PAN votaron en contra de la reforma de matrimonio igualitario en Baja California.
Radar BC
Por Radar BC
30 de julio, 2020
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Por segunda ocasión en menos de 15 días, el Congreso del Estado de Baja California no aprobó la reforma para permitir el matrimonio igualitario entre parejas del mismo sexo.

Se registraron 16 votos a favor, sin embargo, al tratarse de una reforma constitucional, faltó un voto para poder aprobar el dictamen 51 de la Comisión de Gobernación, Legislación y Puntos Constitucionales.

El dictamen 48 de esta Comisión fue rechazado en el pleno hace 15 días, por lo que fue regresado a comisiones, reasignándole ahora el número 51.

Los artículos en debate eran el artículo 7 de la constitución de Baja California además del 143, 145, 161, 169, 170, 174, 176, 177, 179, 181, 182, 184, 186, 205,208, 213, 214, 215, 216, 217, 218, 220, 224, 291 además de derogar el artículo 144 del Código Civil para el Estado de Baja California.

Solo el diputado del PRI, David Ruvalcaba cambió el sentido de su voto a favor, por lo que se sumaron a los sufragios de Monserrat Caballero, Miriam Cano, Rosina del Villar Casas, Araceli Geraldo, Andrea González, Gerardo López, Elí Topete, Juan Manuel Molina, Rodrigo Anibal Otañez, Ramón Vásquez, Fausto Gallardo, María Luisa Villalobos, Eva Rodríguez, Julio César Vásquez Castillo y Trinidad Vaca.

En contra votaron las diputadas del PAN Loreto Quintero y Eva María Vásquez; Efrén Moreno de Transformemos, y Juan Meléndez, Víctor Navarro y Carmen Hernández de Morena.

Se abstuvieron de votar Claudia Agatón del PT, el independiente Miguel Bujanda y Víctor Morán, de Morena.

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