Atrapada bajo los escombros sin poder gritar: la experiencia de Carla en el 19S
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Rodrigo Crespo

Atrapada bajo los escombros sin poder gritar: la experiencia de Carla en el 19S

El edificio de Balsas 18 tenía cuatro pisos, que se convirtieron en dos: la planta baja, donde se encontraba el estacionamiento, y el primer piso, colapsaron. Carla sobrevivió, pero cuatro personas murieron en este punto.
Rodrigo Crespo
Por Erendira Aquino
10 de octubre, 2017
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La tarde del 19 de septiembre, Carla Karina Díaz se encontraba en su departamento con Pablo, un entrenador canino, y sus cuatro perros. Cuando sintieron cómo vibraba su edificio ella tomó a uno de sus perros y ambos corrieron hacia la calle pero no lograron bajar.

Su edificio, ubicado en la calle Balsas 18, colonia Miravalle, en Benito Juárez, colapsó.

“Bajé, pero en el segundo piso la losa cayó y quedé enterrada por dos horas con mi perrita”, narra. Los tres quedaron atrapados bajo los escombros durante dos horas.

Carla se colocó en posición fetal para proteger a su perrita Mía. El marco de una puerta se le enterró en el brazo derecho y una viga aplastó sus costillas. La losa que cayó no la aplastó porque Pablo, quien corrió tras ella, la estaba sosteniendo con la mitad de su cuerpo.

La mujer de 38 años recuerda que “por más que quería gritar no había forma de que me escucharan, además de que me costaba recuperar la respiración”.

“Un ángel en mi vida”

La primera persona que llegó al rescate de Carla fue su amigo Agustín. Tras el sismo intentó llamarla y al no recibir respuesta, llegó al edificio.

“Él subió a mi departamento, no me vio y a la hora de bajar escuchó los gritos del entrenador, me ve a mí porque había un huequito en la losa que estaba encima de mi y fue por ayuda”, explica Carla.

Con una barreta, un grupo de hombres, liderados por Agustín, comenzaron a tratar de partir la losa, “pero él (Agustín) sufre del corazón, entonces se empezó a preinfartar y lo sacaron, pero aún así es un ángel en mi vida y quiso seguir”, dice Carla, sonriente y agradecida.

Después de dos horas, liberaron a Pablo, luego a Mía, y finalmente pudieron sacar a Carla, quien estuvo consciente todo el tiempo y pudo guiar a sus rescatistas hacia el lugar en el que estaba.

Carla resultó con cuatro costillas derechas y dos izquierdas fracturadas, una lesión en la cabeza del fémur, insensibilidad en la pierna derecha, un esguince en el pie derecho, una herida en la cabeza y una más en el brazo. Por el momento usa una silla de ruedas.

Sus otros tres perros: Tara, Jack y Goliath están bien, fueron rescatados entre los escombros de un balcón del edificio; Mía tuvo lesiones similares a las de Carla, por lo que tuvo que ser operada pero se recupera exitosamente.

“La tragedia es dura, pero la vida continúa”

Ahora Carla vive con una de sus tías, y su madre con una de sus primas.

El edificio de Balsas 18 tenía cuatro pisos, que se convirtieron en dos: la planta baja, donde se encontraba el estacionamiento, y el primer piso, colapsaron. Ahí, murieron cuatro personas: Gabriel y Águeda, quienes eran esposos; Eber, vecino; y Érika, quien trabajaba como conserje.

“Gente extraordinaria, fantástica, que (su fallecimiento) ha sido muy doloroso, no nada más para mí, sino para todos los vecinos, porque era gente del día a día. Yo, de entrada, como he vivido aquí toda mi vida los conocí desde chiquitos”, recuerda Carla.

Gabriel y Águeda fueron vecinos del edificio desde hacía mucho, y a Érika la conoció desde siempre, pues su padre, conserje en otro de los edificios ubicado en la calle de Balsas, tuvo ahí su vivienda desde que las dos eran niñas.

“Son pérdidas muy fuertes, y pues que sí sientes un vacío y la impresión de que los viste en algún momento, igual y una noche antes, en la tarde, en la mañana, un hola o un adiós… es duro”, lamenta.

Sin embargo, dice, “no debemos dejar que se derrumbe el espíritu de crecer, de salir adelante y dejar, literal, enterrado lo que pasó. La tragedia es dura, pero la vida continúa”.

Carla se dedica al comercio, por ahora esperará a recuperarse y volver a trabajar, esta vez, con una de sus tías, quien le propuso trabajar con ella en su fábrica de muebles.

Aunque aún no hay certeza de lo que ocurrirá con sus pertenencias o con el edificio, en el que habitaban 16 familias, Carla se muestra positiva.

“Al estar atrapada en esos momentos empecé a valorar muchas cosas, incluso la vida ajena. Aprendí a ser mucho más sensible”, menciona, y, concluye, “si la Tierra se mueve, también nosotros como humanos nos tenemos que mover. Que esto no nos venza; al contrario, que nos dé fortaleza para mejorar”.

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COP26: decenas de miles de personas salen a las calles de Glasgow para 'exigir acción' ante cambio climático

La ciudad de Glasgow lideró una serie de protestas alrededor del mundo para exigir la acción de los líderes mundiales ante la crisis climática.
6 de noviembre, 2021
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Fue una de las mayores manifestaciones sobre el cambio climático que se ha visto en mucho tiempo.

Más de 100,000 personas marcharon en Glasgow, Escocia, para exigir a los gobiernos y empresas privadas más acciones frente a la crisis climática.

La manifestación masiva, denominada “Día Mundial de Acción por la Justicia Climática”, se dio en esa ciudad sede de la cumbre COP26, la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

Pero las protestas también fueron convocadas en capitales de todo el mundo.

Manifestantes en Glasgow

Getty Images
La protesta en Glasgow fue la más numerosa, con más de 100.000 personas marchando en esa ciudad escocesa.

La activista Greta Thunberg se unió a la marcha pero no realizó ningún pronunciamiento, dando voz a activistas como Vanessa Nakate.

La ugandesa dijo que los ciudadanos del mundo tenían que “exigir acción”.

Protestas por un cambio

Además de las protestas en Reino Unido, eventos similares se llevaron a cabo en otros 100 países, como Kenia, Turquía, Francia, Brasil, Australia y Canadá.

Los discursos de apertura en la manifestación en Glasgow los hicieron de representantes de los pueblos indígenas de varios países.

Protesta en un puente de Glasgow

BBC
Un grupo de científicos fue detenido por bloquear el paso vehicular de un puente en Glasgow.

“La crisis climática y ecológica ya está aquí. Pero también lo están los ciudadanos de todo el mundo”, dijo Vanessa Nakate.

“Los líderes rara vez tienen el valor de liderar. Se necesitan ciudadanos, personas como tú y como yo, para levantarse y exigir acción. Y cuando lo hagamos en cantidades suficientes, nuestros líderes actuarán”.

Protestas en París

EPA
Miles se reunieron en París en apoyo al “Día Mundial de Acción por la Justicia Climática”.

Se supo que la reconocida activista Greta Thunberg decidió dar espacio a otros oradores, pues ella ya se había pronunciado ante activistas juveniles en un mitin el viernes.

Lejos de la marcha, 21 manifestantes de la organización Rebelión Científica fueron arrestados después de encadenarse en un puente vehicular en el centro de Glasgow.

Charlie Gardner, profesor del Instituto Durell de Conservación y Ecología, dijo que los científicos ya no podían “confiar en nuestros líderes para salvarnos” y tenían el “deber moral de actuar”.

Manifestantes en Seúl

Reuters
“Salven al mundo” decía el cartel de una mujer en una protesta en Seúl, Corea del Sur.

“Más de 15.000 científicos declararon que estamos en una emergencia climática, pero la mayoría no actúa como si fuera una emergencia”, dijo en un tuit.

“Estamos tomando esta acción para alentar a otros, científicos y todas las personas, a rebelarse contra el sistema que lo está matando todo”.

Manifestantes en Glasgow

PA Media
En Glasgow se reunen los líderes mundiales en la cumbre COP26.

Los líderes y representantes mundiales que se reúnen en Glasgow para la COP26 han hecho promesas para frenar la deforestación, eliminar el uso del carbón, terminar con la financiación de combustibles fósiles y reducir las emisiones de metano.

Pero todavía existe una brecha significativa entre las medidas a las que se han comprometido los países y lo que se necesita para evitar que la temperatura del planeta suba más de de 1,5 °C en los próximos años.

Superada esa barrera, las inundaciones, sequías y tormentas se agudizarán, y subirá el nivel del mar, desplazando a millones de personas, según han advertido los expertos.


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