La dramática historia del hombre al que le diagnosticaron risa patológica
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La dramática historia del hombre al que le diagnosticaron risa patológica

El joven galés Paul Pugh estaba en medio de una de las reuniones más importantes de su vida. Se trataba de una cita médica y la situación era grave, pero de pronto no podía parar de reír. Tardaron varios años en confirmar su diagnóstico: un cruce de cables en el cerebro que le causa risa patológica.
BBC Mundo
Por Beth Rose BBC News
12 de octubre, 2017
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Cuatro meses después de haber sufrido una gran lesión cerebral a causa de un brutal asalto en la calle, el galés Paul Pugh estaba reunido con su equipo médico para hablar de un tema complicado: su futuro.

“Era una reunión importante con mi especialista, los terapeutas de fisioterapia y con mi familia para hablar de cómo iba a ser mi vida y mi futuro”, le dijo Pugh a la BBC.

Tras el asalto sufrió una fractura de cráneo y se pasó más de dos meses en coma.

“Cuando me empezaron a hablar yo me sentí asustado y algo se desencadenó en mi cerebro: me pasé la reunión entera riéndome”.

Paul Pugh en el hospital tras haber sido brutalmente golpeado en la calle en 2007.HEADWAY
Paul Pugh en el hospital tras haber sido brutalmente golpeado en la calle en 2007.

“En realidad yo estaba llorando desconsoladamente, pero en la superficie se veía como si me estuviera riendo“.

Al principio nadie entendía su comportamiento. Su familia incluso pensó que “estaba montando una escena en público, que quería llamar la atención”.

Pasaron varios años antes de que los ataques de risa descontrolada del joven fueran diagnosticados como risa patológica, también conocida como síndrome o afección seudobulbar.

Un cruce de cables en el cerebro

Paul Pugh con sus sobrinos.HEADWAY
A lo que sufre Paul Pugh se le llama también síndrome o afección seudobulbar.

Esta condición se manifiesta cuando se crea una desconexión entre el lóbulo frontal del cerebro, que controla las emociones, y el cerebelo y el tronco cerebral, que regula la expresión de esas emociones.

Se produce un momento literal de cruce de cables.

Andy Tyerman, neuropsicólogo clínico especialista en lesiones cerebrales dijo que el término se refiere a “la expresión descontrolada de emoción que es desproporcionada o inapropiada para el contexto social y que puede ser contradictoria con lo que la personas siente realmente”.

“Una persona puede también parecer muy angustiada por algo que antes solo habría sido una pequeña contrariedad”, dijo el especialista, de la organización británica de ayuda a pacientes con lesiones cerebrales Headway.

La risa patológica puede afectar a pacientes que han sufrido lesiones cerebrales o tienen condiciones neurológicas, como derrames, esclerosis múltiple o mal de Alzheimer.

“Yo sé cuando lloro o río, pero los demás no”

En el caso de Pugh, él se reía cuando pensaba que estaba llorando.

“Yo sé cuando lloro o río, pero los demás no”, dijo.

Paul Pugh con su madre Nesta, que ahora cuida de él a tiempo completo.HEADWAY
Hasta ahora su madre Nesta cuida de Paul Pugh a tiempo completo.

“Algunas personas se enfadaron y reaccionaron con sarcasmo o incluso con agresividad y trataron de herir mis sentimientos porque pensaban que yo me había reído de ellos”, cuenta.

“Es increíble lo importante que es la risa. No la valoras pero tiene un efecto muy poderoso. Si compartes una broma con alguien eso es algo especial”.

Aunque el diagnóstico fue un shock y a veces atrae atención no requerida, Pugh dice que ahora puede sentir cuando un episodio de risa patológica es inminente y trata de controlarlo.

“Siento que me va a venir la risa unos segundos antes de que sucede, a veces puedo controlarla aunque en ocasiones no. La risa no dura mucho tiempo, como mucho un minuto, pero puede causarme muchos problemas si la gente no la entiende“.

El galés ha desarrollado su propio método para evitar un episodio “pensando en algo o en alguien malo pero sin sentimiento”, dijo. Así, estima que puede controlar nueve de cada 10 ataques de risa.

Un ataque brutal y sin provocación

Pugh dice que su familia ha sido muy comprensiva con él en los 10 años que han pasado desde su ataque, que lo dejó 13 meses en el hospital.

Paul Pugh con su familia.HEADWAY
Ahora Paul Pugh participa en una campaña para prevenir la violencia alimentada por el consumo de alcohol, con la que da charlas en escuelas, universidades y centros de juveniles de Gales.

Tenía 27 años y había salido de noche con sus amigos cuando fue atacado sin provocación por cuatro hombres desconocidos, que lo golpearon y le dieron patadas en la cabeza.

Tuve que volver a aprender a andar y a caminar y tuve que asumir que nunca me voy a recuperar totalmente“, dijo.

Ahora tiene dificultades para hablar y para moverse, necesita usar una silla de ruedas y padece fatiga crónica.

Pero a una década del ataque en lugar de centrarse en lo que no puede hacer concentra sus energías en lo que sí puede conseguir, por eso participa en una campaña para prevenir la violencia alimentada por el consumo de alcohol, con la que da charlas en escuelas, universidades y centros de juveniles.

Los cuatro hombres responsables de su ataque fueron encarcelados con condenas entre los nueve meses y los cuatro años.

“El que me pateó la cabeza a quemarropa y con todas sus fuerzas, que casi me mató, ya está libre. ¿Y yo qué? Diez años después todavía estoy cumpliendo sentencia”, dijo.

“No quiero que nadie, nadie se quede en la situación en la que me quedé yo y mi familia”.

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Twitter @MaruCampos_G

Maru Campos: de acusada de corrupción a gobernadora de Chihuahua

Un día antes de la fecha de su toma de protesta como gobernadora constitucional, el Poder Judicial del estado decidió exonerarla por el delito de cohecho.
Twitter @MaruCampos_G
8 de septiembre, 2021
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La panista María Eugenia Campos Galván se convirtió en la máxima autoridad del Ejecutivo de Chihuahua ya sin acusaciones penales de corrupción en su contra.

Conocida como Maru Campos, la exdiputada y exalcaldesa de Chihuahua transitó la campaña a la gubernatura del estado vinculada a proceso por el delito de cohecho.

La Fiscalía General del Estado de Chihuahua la había acusado de recibir sobornos del exgobernador priista César Duarte por más de 9 millones de pesos cuando ella era vicecoordinadora del PAN en el Congreso Estatal; según la FGE, los pagos tenían la finalidad de asegurar su voto a favor de iniciativas presupuestales del entonces mandatario y de dictámenes de fiscalización de la Cuenta Pública, en el caso conocido como “Nómina Secreta”, que fue judicializado en la causa penal 2821/2020.

Lee: Retiran cargos de corrupción a Maru Campos y le limpian el camino para asumir gubernatura de Chihuahua

Pero ayer, justo un día antes de la fecha de su toma de protesta como gobernadora constitucional, el Poder Judicial del estado decidió exonerarla de ese cargo, aduciendo que el Ministerio Público no acreditó que los presuntos sobornos hubieran comprometido las votaciones legislativas de la exdiputada panista para favorecer a Duarte.

Además, hace una semana, la Fiscalía Anticorrupción —un órgano independiente de la FGE— se retractó de presentar cargos contra Campos Galván en otro caso en el que la gobernadora electa era acusada de presunto uso ilegal de atribuciones y cohecho.

Así, en un cierre de pinza entre el Poder Judicial y la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua, Maru Campos asumirá como gobernadora ya sin los señalamientos de corrupción que arrastró desde hace 10 meses.

Revocan vinculación a proceso

Ayer, en una audiencia de apelación en la ciudad de Chihuahua que duró alrededor de una hora, el magistrado Juan Carlos Carrasco Borunda ordenó revocar la vinculación a proceso impuesta el pasado 1 de abril a Campos Galván y Rodrigo de la Rosa, excoordinador de la bancada del PRI en la 64 Legislatura, donde coincidió con la hoy gobernadora electa. Ninguno de ambos políticos estuvo presente en la audiencia.

El juzgador sostuvo que, al margen se que los exdiputados hubieran recibido los supuestos pagos, difícilmente sus votaciones individuales hubieran podido determinar el curso de aprobación de leyes y dictámenes de fiscalización, pues el Congreso toma decisiones colegiadas.

Agregó que, además, Campos Galvían ni siquiera era la coordinadora de su bancada (era vicecoordinadora), amén de que no existen testigos que hayan visto o presenciado  el supuesto pago de sobornos.

Entérate: Peritos de Maru Campos dicen que firmas con las que la acusa la Fiscalía de sobornos son falsas; Fiscalía la revira

“(Para acreditar el delito de cohecho) debe determinarse la naturaleza de los actos a los que el servidor público supuestamente se comprometió a realizar, en este sentido, no bastan las referencias genéricas en el sentido de apoyar las iniciativas del exgobernador, votar en un determinado sentido o incluso abstenerse, toda vez que la aprobación de las iniciativas, decretos, y en general el trabajo legislativo, es una facultad de un poder soberano del Estado, colegiado además, y desde luego no cabe entender que, con sus votos, aisladamente considerados, pudieran haberse producido las decisiones legislativas que supuestamente favorecieron al exgobernador. El emitir un voto a favor o en contra, o abstenerse a votar una determinada iniciativa, no indica otra cosa más que el cumplimiento o el ejercicio de una facultad, un deber o una obligación que corresponde a cada uno de los diputados (…) y de ninguna manera el cumplimiento de un compromiso en términos ilegales o ilícitos”, sostuvo el juzgador.
El magistrado Carrasco Borunda ordenó el levantamiento inmediato de las medidas cautelares impuestas a los acusados; a Maru Campos se le debe devolver su pasaporte y los derechos sobre una casa de 6.8 mdp que dejó en garantía.

En el caso de la “nómina secreta”, Campos Galván fue acusada por la Fiscalía General del Estado (FGE) de haber recibido sobornos por al menos 9 millones de pesos entre 2014 y 2016 de parte del entonces mandatario priista César Duarte, quien hoy está preso en Estados Unidos por un desfalco millonario al erario estatal y por asociación delictuosa.

La acusación sostenía que los presuntos pagos se efectuaron cuando Maru Campos era vicecoordinadora de la bancada del PAN en el Congreso local, entre 2014 y 2015, y se extendieron a lo largo de 2016, cuando fue candidata a la alcaldía de Chihuahua para su primer mandato en ese cargo.

El pasado 1 de abril, Campos Galván fue vinculada a proceso por el delito de cohecho, luego de que el juez Samuel Uriel Mendoza acreditó que las pruebas presentadas por la FGE —principalmente copias notariadas de los recibos mediante los cuales se efectuaron las transferencias— eran fidedignas.

Según la acusación de la Fiscalía estatal, los sobornos pagados a Maru Campos también habrían beneficiado a quien fungía como coordinador de la bancada del PAN, César Jáuregui. Pero no eran los únicos destinatarios en la “nómina secreta” del exgobernador de Chihuahua.

La investigación señala que, durante el sexenio de Duarte, entre 2010 y 2016, mes con mes, se extraían cheques de entre 15 y 20 millones de pesos de las partidas de la Secretaría de Hacienda destinadas al gasto operativo y al pago de la nómina de los empleados estatales, recursos que eran depositados a una empresa de traslado de valores que, a su vez, hacía llegar el dinero líquido a las oficinas de la Tesorería estatal, donde era resguardado y administrado para el pago de los sobornos.

Lee más: Maru Campos, candidata del PAN, deja casa de 6.8 mdp como garantía al juez en caso de ‘nómina secreta’

El dinero público desviado de esta manera ascendería a mil millones de pesos. Además de los exlíderes del PAN en el Congreso, otros personajes acusados de estar en la “nómina secreta” de Duarte son Cruz Pérez Cuéllar, exsenador de Morena; Armando Cabada, exalcalde de Ciudad Juárez; Hortensia Aragón, exdiputada local y exdirigente del PRD, y Fernando Reyes Ramírez, exdiputado local de MC.

También Javier Contreras Orozco, exdirector del Heraldo de Chihuahua; María Ávila Serna, exdiputada local del PVEM; Rodrigo de la Rosa, excoordinador del PRI en el Congreso local —vinculado a proceso junto con Maru Campos—; Cristopher James Barousse, exlíder nacional de Jóvenes del PRI, y Teokali Hidalgo, exdirigente municipal del tricolor en la ciudad de Chihuahua.

Cinco de dichos personajes admitieron haber sido beneficiarios de los pagos de Duarte y se acogieron al criterio de oportunidad para colaborar con el Ministerio Público; como parte del acuerdo de reparación del daño, devolvieron en conjunto 19.2 millones de pesos al erario estatal.

Ni Maru Campos ni César Jáuregui reconocieron, nunca, haber participado de este esquema de corrupción.

Le perdonan otra acusación de “moches”

El pasado 27 de agosto, la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua solicitó al Tribunal Superior de Justicia dejar sin efecto la solicitud de audiencia inicial de vinculación a proceso en contra de Campos Galván judicializada en la causa penal 3022/2020, en un caso aparte en el que la gobernadora electa fue acusada de los delitos de uso ilegal de atribuciones y cohecho, por presuntamente haber cobrado sobornos a empresarios cuando Campos Galván era alcaldesa de la capital.

Esa audiencia, que fue solicitada desde el 16 de diciembre de 2020, nunca se llevó a cabo, debido a que la gobernadora electa promovió varias suspensiones judiciales para aplazar su realización.

El desistimiento de la Fiscalía Anticorrupción fue declarado procedente por la jueza Hortensia García.

La Fiscalía explicó que hizo dicha solicitud luego de que tres exfuncionarios que habrían colaborado con Maru Campos en los presuntos actos de corrupción, y quienes fungieron como testigos de la autoridad ministerial acogiéndose a un criterio de oportunidad, se desdijeron de sus declaraciones en contra de la panista.

Además, la Fiscalía señaló haber conocido un nuevo testimonio de un “testigo crucial” que pone en duda presumir que la gobernadora electa participó en los actos que se le imputaban.

En marzo, Animal Político dio a conocer detalles de las acusaciones de la Fiscalía Anticorrupción en contra de la gobernadora electa como parte de la causa penal 3022/2020.

De acuerdo con la Fiscalía, Maru Campos habría recibido de empresas contratistas del Ayuntamiento de Chihuahua pagos mensuales por más de 1.3 millones de pesos entre 2017 y 2018.

Además, en ese mismo periodo, habría utilizado una tarjeta de crédito perteneciente a una empresa a fin de solventar, mes con mes, gastos personales. La tarjeta fue usada en varias ciudades de México y de Estados Unidos, Italia y Francia; la suma de cargos atribuidos a la panista ronda 1 millón de pesos.

Campos Galván presuntamente ordenó la adjudicación de contratos para limpia y mantenimiento de camellones, parques y jardines municipales a cinco empresas que estaban vinculadas entre sí y simularon competencia en los procesos de licitación.

En 2018, tres de esas empresas obtuvieron del municipio contratos por 5 millones 308 mil 815 pesos sin IVA. El año anterior, en el ejercicio 2017, las otras compañías del grupo ganaron adjudicaciones por 7 millones 884 mil 331 pesos.

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