Se oyen crujidos: empleados de Sedesol desconfían de dictámenes sobre seguridad en edificios
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

Se oyen crujidos: empleados de Sedesol desconfían de dictámenes sobre seguridad en edificios

Al desconfiar del gobierno capitalino, empleados solicitan revisiones de organismos como el Colegio de Arquitectos, respecto a la seguridad de los edificios de Sedesol tras el sismo.
Cuartoscuro Archivo
Por Nayeli Roldán
2 de octubre, 2017
Comparte

Trabajar en un vigésimo piso todos los días, después del sismo de 7.1 ocurrido el 19 de septiembre pasado, no es fácil para los empleados del gobierno federal. Aunque existen dictámenes avalados por ingenieros civiles de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), la gente desconfía de su veracidad.

De acuerdo con la ley, el dictamen de la Secretaría de Desarrollo Urbano de la Ciudad de México es aval suficiente para determinar las condiciones de uso de un inmueble, pero los empleados de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) sostienen que aún escuchan crujidos, y el desprendimiento del edificio con las banquetas y las fisuras que observaron después del sismo los mantienen en incertidumbre.

Sus temores tienen fundamento en otros casos. Por ejemplo, el Colegio Rébsamen colapsó el 19 de septiembre, y apenas tres meses antes el ingeniero arquitecto de la Seduvi, Juan Apolinar Torales Iniesta, dio el “visto bueno de seguridad y operación”, porque el inmueble se encontraba en “perfecto estado” y reunía los requisitos del reglamento de construcción para la Ciudad de México. Además, la escuela tenía el dictamen de seguridad estructural desde junio de 2014, con vigencia hasta 2019 emitido por un ingeniero civil de la Seduvi.

En tanto, la construcción del edificio colapsado de la colonia Portales, que apenas tenía nueve meses funcionando, fue aprobada por un Director Responsable de Obra (DRO) con licencia caduca. Avaló un inmueble que ni siquiera tenía castillos para reforzar la estructura.

En la misma incertidumbre se encuentran empleados de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, que pidieron anonimato, quienes también trabajan con miedo en el edificio Jorge Carpizo de ocho pisos, ubicado en Periférico Sur.

Aunque el sitio ya tiene dictamen de la Seduvi, la semana pasada bajaron a personal y muebles de los pisos superiores a la planta baja, con el argumento que existe “sobrepeso”.

Esto generó alarma entre los funcionarios porque “si el edificio está seguro, ¿por qué están descargando los pisos? Significa que algo no está bien”, cuestionó uno de los trabajadores.

Las grietas y muros del edificio les genera temor de continuar laborando en el inmueble. Incluso dicen que las losetas sólo las pegaron con cinta adhesiva.

Piden otro dictamen

Los 850 empleados de la Sedesol que ocupan el edificio de Reforma 116 regresaron a trabajar desde el miércoles 27 de septiembre, un día después de la inspección que hizo el ingeniero civil de la Seduvi, Luis Miguel Hierro Bohigas, donde advierte que no existen daños estructurales.

Sin embargo, personal de Protección Civil de la Ciudad de México realizó la “inspección postsísmica. Evaluación rápida”, el 28 de septiembre, cuando los empleados ya estaban laborando.

En el documento de inspección se refiere que el edificio no presenta ningún tipo de derrumbe, ni separación de cimientos, hundimientos o inclinación; tampoco daños en sus instalaciones.

El arquitecto Jorge Jardines sólo reportó “hundimientos en banquetas, en las calles Milán y Atenas”, en la colonia Juárez, donde se encuentra el inmueble, por lo tanto, la calificó como una edificación “segura o de bajo riesgo”.

sedesol

Entre las observaciones registra que “la estructura del edificio visualmente se encuentra en buenas condiciones, algunos acabados se agrietaron, los cuales ya fueron arreglados”.

La Sedesol realizó arreglos antes de la inspección de Protección Civil. De acuerdo con un documento difundido entre los trabajadores, donde se llamó al regreso de labores el miércoles 27, se explica que “la reparación de los daños menores como plafones, canceles, recubrimientos, paredes divisorias y pisos, con corte al 27 de septiembre, tenía un avance de 98%”.

La Sedesol, explica el documento, “no escatimó recursos respecto a la fuerza de trabajo desplegada y mantuvo un número permanente de 65 trabajadores para las tareas de reparación y mantenimiento”.

Sin embargo, los trabajadores acuden al edificio de 18 niveles con miedo. “En los baños escuché cómo caía tierra, se escuchan crujidos de las paredes”, dijo uno de los empleados consultados.

En tanto, los 850 empleados del edificio de la Torre Contigo, en el número 51 de Paseo de la Reforma, también regresaron a trabajar el miércoles pasado, pero las fotografías con las grietas en el piso del sótano que tomaron el día del temblor los hacen dudar sobre la estabilidad del inmueble, de 24 pisos.

sedesol

Aspectos de los daños en el edificio de Reforma.

El arquitecto de Protección Civil encargado de revisar el inmueble también fue Jorge Jardines, y lo hizo el 28 de septiembre. Lo calificó como una edificación segura de riesgo bajo, aunque también señaló que hubo “deformaciones en banquetas”, en la calle Francia y Antonio Caso.

“La estructura del edificio, visualmente, se encuentra en buenas condiciones; sin embargo, hubo grietas en tablaroca las cuales ya fueron reparadas”, señaló en las observaciones el arquitecto Jardines.

La secretaria general del Sindicato Democrático Nacional Autónomo de Sedesol, Silvia Osio Arellano, aseguró que los empleados tanto sindicalizados como de honorarios tienen incertidumbre por el estado del edificio, y desconfían de las autoridades del gobierno capitalino.

Por tanto, dice en entrevista, solicitan un dictamen de una entidad ajena, como el Colegio de Arquitectos, para comprobar que el edificio efectivamente se encuentra en perfectas condiciones.

El tercer edificio de la dependencia, ubicado en Río Mississippi 49 y 51, permanece cerrado a labores porque espera el dictamen de la empresa “Estudios y Aplicaciones en Protección Civil S.A. de C.V.”, que profundiza en estudios de “verticalidad; estudios mediante calas y despliegue de plomos y estudios de nivelación” para determinar si existen daños estructurales.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Laurel Hubbard, levantadora de pesas, será la primera atleta transgénero en los Juegos Olímpicos

La levantadora de pesas neozelandesa Laurel Hubbard se dirige a Tokio 2021, es la primera atleta transgénero elegida para competir en unos Juegos Olímpicos.
21 de junio, 2021
Comparte

Laurel Hubbard se convirtió en la primera atleta transgénero elegida para competir en unos Juegos Olímpicos.

Los oficiales la seleccionaron para la competencia de halterofilia para mujeres 87kg, de Tokio 2021.

La clasificación de esta mujer de 43 años es posible luego de que el Comité Olímpico Internacional (COI) cambiara sus reglas en 2015 permitiendo a los atletas transgénero competir como mujeres si sus niveles de testosterona —la hormona que aumenta la masa muscular— están por debajo de cierto umbral.

Anteriormente, ella había competido en eventos masculinos antes de declararse transgénero en 2013.

La decisión ha causado controversia: mientras sus críticos aseguran que tiene una ventaja que puede resultar injusta para las otras competidoras, hay quienes la respaldan abogando por una mayor inclusión en los Juegos.

“Estoy agradecida y honrada por la amabilidad y el apoyo que me han brindado tantos neozelandeses”, dijo Hubbard en un comunicado emitido por el Comité Olímpico de Nueva Zelanda el lunes.

Elección controvertida

Si bien los niveles de testosterona de la atleta están por debajo del umbral establecido por el COI, algunas críticas apuntan a que existen ventajas biológicas de los hombres que han pasado por la pubertad, como el aumento de la densidad ósea y muscular, que hacen que su participación siga siendo injusta para el resto de las competidoras.

Una protesta a favor de los derechos transgénero en Londres.

Getty Images
En los úlimos años, el movimiento que aboga por los derechos de las personas transgénero ha aumentado considerablemente.

El mes pasado, la levantadora de pesas belga Anna Vanbellinghen, que competirá en la misma categoría, dijo que si Hubbard se presenta en Tokio sería injusto, catalogando el hecho como una “broma de mal gusto”.

Agregó que si bien apoyaba plenamente a la comunidad transgénero, el principio de inclusión no debería ser “a expensas de los demás”.

“Cualquiera que haya entrenado levantamiento de pesas a un alto nivel sabe que esto es cierto: esta situación en particular es injusta para el deporte y los atletas”, dijo en mayo.

“Se pierden oportunidades que cambian la vida de algunos atletas, medallas y calificaciones olímpicas”, agregó.

“Inclusión y respeto para todos”

Pero el gobierno de Nueva Zelanda y el principal organismo deportivo del país han respaldado su inclusión para los próximos Juegos Olímpicos.

El director ejecutivo del Comité Olímpico de Nueva Zelanda, Kereyn Smith, señaló que Hubbard cumple con los criterios de elegibilidad y que “como equipo de Nueva Zelanda, tenemos una fuerte cultura de inclusión y respeto para todos”.

“Reconocemos que la identidad de género en el deporte es un tema muy delicado y complejo que requiere un equilibrio entre los derechos humanos y la equidad en el campo de juego”, agregó.

Laurel Hubbard

Reuters
Hubbard dijo que estaba agradecida y honrada por el apoyo.

Por su parte, el jefe de Halterofilia Olímpica de Nueva Zelanda, Richie Patterson, dijo que la atleta había mostrado “coraje y perseverancia” para recuperarse de una lesión de 2018 que amenazó su carrera.

“Esperamos poder apoyarla en sus preparativos finales hacia Tokio”, indicó.

Controversias pasadas

Laurel Hubbard se encuentra entre las atletas mejor clasificadas del mundo en su categoría.

Pero su participación en competiciones anteriores no ha estado exenta de polémicas.

En 2019 ganó una medalla de oro en los Juegos del Pacífico en Samoa, venciendo a una atleta del país anfitrión, lo que provocó indignación.

En la competencia de los Juegos de la Mancomunidad, en Gold Coast.

Getty Images

Desde entonces, el jefe de halterofilia de Samoa ha dicho que la selección de Hubbard en Tokio es como permitir que los atletas se “droguen”, temiendo que esto pueda costarle nuevamente una medalla a su país.

En 2018, en tanto, la federación de halterofilia de Australia intentó que Hubbard fuera excluida de los Juegos de la Mancomunidad, en Gold Coast, pero los organizadores rechazaron la medida.

De todas maneras, Hubbard tuvo que retirarse de la competencia en esa ocasión debido a una lesión.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=oFbgfkh4cj8

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.