Por un trámite, juez libera a presunto responsable de la desaparición de ingeniero en Coahuila
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Por un trámite, juez libera a presunto responsable de la desaparición de ingeniero en Coahuila

La supuesta falla en una notificación fue el argumento de un juez para poner en libertad al presunto criminal que participó en la desaparición de José Antonio Robledo Fernández en Monclova.
Foto: Especial
Por Paris Martínez
18 de octubre, 2017
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El pasado 13 de septiembre de 2017, el juez federal Ubaldo García Armas ordenó la liberación de Joaquín Benito del Ángel Martínez, un empleado de la empresa ICA Fluor Daniel que, hace seis años, fue capturado por su presunta participación en una célula del cártel de los Zetas, que secuestró y desapareció de manera forzada a un ingeniero civil de 32 años, en Monclova, Coahuila.

El titular del Juzgado Primero de Distrito de Procesos Penales Federales en el Estado de Tamaulipas ordenó poner en libertad al presunto criminal, al considerar que, luego de su captura, ocurrida el 2 de mayo de 2011, el Poder Judicial de la Federación incumplió un trámite: notificar oficialmente del arresto a la familia del ingeniero desaparecido, de nombre José Antonio Robledo Fernández.

Aunque los padres de la víctima sí fueron notificados verbalmente del arresto, a grado tal que acudieron ante el juzgado en el que se le inició proceso para presentar su declaración contra del detenido, seis meses después de su captura, el presunto delincuente solicitó un amparo ante la misma justicia federal, alegando que la falta de notificación violaba los derechos de la familia de su víctima.

Luego de que transcurrieron seis años de la presentación de dicho amparo, éste fue revisado por el juez federal Ubaldo García Armas, quien resolvió que el presunto criminal Joaquín Benito del Ángel Martínez tenía razón, y ordenó reponer el procedimiento mediante el cual se le dictó auto de formal prisión, en 2011, tras ser arrestado.

Esta vez, sin embargo, al evaluar de nuevo la captura, ninguno de los testigos en su contra fueron convocados por el juez, ni siquiera la familia del ingeniero desaparecido cuyos derechos supuestamente estaban protegiéndose con la reposición del proceso, y ante la falta de denunciantes, el juez federal ordenó su liberación.

José Antonio

El ingeniero José Antonio Robledo Fernández fue secuestrado el 25 de enero de 2009, en Monclova, Coahuila, donde se encontraba trabajando temporalmente para la empresa ICA Fluor Daniel, en la construcción de la obra conocida como Proyecto Fénix –de Altos Hornos de México–. Desde entonces se ignora su paradero.

Aunque la empresa ICA no dio aviso del secuestro a la familia del ingeniero, sus padres supieron del rapto pocas horas después de ocurrido, debido a un hecho fortuito: el joven José Antonio Robledo fue privado de la libertad cuando hablaba por teléfono con su novia, quien pudo escuchar cómo era sometido por varias personas.

Los padres del ingeniero, radicados en la Ciudad de México, llegaron a Monclova 48 horas después del secuestro, y durante los siguientes días fueron atendidos por distintos funcionarios de la Procuraduría General de Justicia de Coahuila, incluido el subprocurador de justicia estatal Jesús Torres Charles, quien los recibió el 6 de febrero de 2009, es decir, 12 días después de la desaparición forzada de José Antonio.

Sin embargo, pocas horas antes de que este encuentro con el subprocurador se diera (siendo alrededor de la medianoche del 5 de febrero), los padres del ingeniero José Antonio Robledo fueron contactados telefónicamente por Joaquín Benito del Ángel Martínez, entonces jefe de seguridad de ICA Fluor Daniel en Monclova, quien les pidió bajar al lobby del hotel en el que se hospedaban, para platicar con personas que tenían información sobre su hijo.

Tal como consta en la declaración ministerial rendida por los padres de José Antonio, una vez que ambos bajaron al vestíbulo del hotel, Joaquín Benito del Ángel les presentó a dos personas a las que identificó como representantes del cártel de Los Zetas: el primero era Carlos Arturo Jiménez Encinas, alias El Plátano o El Güero (capturado seis años después, en 2015, junto con Omar Treviño Morales, principal líder de dicho grupo criminal), y el segundo era José David Galindo Flores, alias Licenciado Pepe, operador del cártel que fungió como procurador auxiliar de la Defensa del Trabajo de Coahuila, al menos hasta 2014, y contra el que las autoridades nunca iniciaron acción alguna, pese a las denuncias existentes.

Según la declaración de los padres de José Antonio, estos emisarios de Los Zetas les informaron que ese grupo criminal había privado de la libertad a su hijo, y que si querían verlo de vuelta debían dejar de acudir ante las autoridades, y esperar una nueva comunicación por parte del cártel.

“Estos señores nos dijeron que no valía la pena que estuviéramos denunciando –explicó el padre del ingeniero–, porque finalmente ellos controlaban a todas las corporaciones de policía, y como prueba nos mencionaron todas las acciones que habíamos hecho durante esos días, los funcionarios que nos habían atendido y los trámites judiciales que habíamos realizado. Luego nos indicaron que esperáramos a que se volvieran a comunicar, y nos dijeron que el señor Joaquín Benito del Ángel iba a ser el contacto del cártel con nosotros.”

Alrededor de quince minutos después de que había iniciado, la conversación concluyó y los tres integrantes de Los Zetas se fueron del hotel.

“Esta persona, Joaquín Benito del Ángel, es zeta, y al mismo tiempo era jefe de seguridad de ICA en el Proyecto Fénix, o sea que Los Zetas tenían bien metidas las manos en esa obra, cobraban piso. Pero ahí mi hijo estaba encargado de auditar a las empresas contratistas, y algo vio, algo detectó… Horas después de que estos hombres nos fueron a amenazar al hotel, porque eso pensamos que fue, una amenaza, nos reunimos con el subprocurador Jesús Torres Charles. Le informamos lo que había ocurrido, y él nos dijo que no lo incluyéramos en la denuncia, por la seguridad de José Antonio”.

Siguiendo la indicación del subprocurador, los padres de José Antonio no incluyeron en su primera declaración ministerial nada relacionado con ese encuentro con Los Zetas.

Estos hechos fueron incluidos en la denuncia hasta mayo de 2011, cuando la investigación ya estaba en manos de las autoridades federales.

“Nosotros presionamos para que la PGR (Procuraduría General de la República) investigara el caso, porque desconfiábamos mucho de la Procuraduría de Coahuila, sabíamos, porque nos lo habían demostrado, que estaban infiltrados por el crimen organizado –explica la mamá de José Antonio–.

Pero el hecho de que la PGR atrajera la investigación tampoco sirvió de mucho, al menos en un principio, ya que la persona de la PGR que nos atendió resultó ser parte del cártel, esa funcionaria nos había dicho que no descansaría hasta encontrar a mi hijo, nosotros lloramos en su hombro, y no sabíamos que ella era de Los Zetas.”

Efectivamente, en el año 2012, la PGR admitió que el cártel de Los Zetas controlaba a un grupo de altos mandos policiacos en Coahuila, que incluía a funcionarios estatales y federales, entre los que estaban Claudia González López, subdelegada de la PGR en el estado (la funcionaria que simuló consolar a los padres de José Antonio); el director de la Policía Operativa de Coahuila, Manuel de Jesús Cícero Salazar; el coordinador estatal de la Unidad Especializada de Investigación de la procuraduría estatal, Sergio Tobías Salas; y Humberto Torres Charles, agente judicial estatal.

Humberto Torres Charles es hermano del subprocurador que recibió a los padres de José Antonio, horas después de que fueran amenazados en su hotel por los emisarios del cártel.

A pesar de sus vínculos con los Zetas, ese subprocurador fue luego ascendido a Fiscal estatal, y después a consejero jurídico del gobernador de Coahuila Humberto Moreira (PRI). De ambos cargos tuvo que dimitir, por la presión ciudadana.

Joaquín Benito

El ingeniero José Antonio Robledo se encontraba en Monclova por un periodo de un año y tres meses, tiempo programado para la conclusión del Proyecto Fénix. Ahí, rentaba un departamento junto con otros empleados de ICA Fluor Daniel.

Tal como consta en registros bancarios, un día después del secuestro del ingeniero, en el cajero automático más cercano a ese departamento, al que solían acudir José Antonio y sus compañeros de vivienda, se hicieron diversos retiros de efectivo, usando la tarjeta bancaria del joven secuestrado.

Según la declaración ministerial de los padres de José Antonio, una vez que llegaron a Monclova, el 27 de enero de 2009, fueron recibidos por Raúl Alberto Medina Peralta, quien fungía en ese momento como director de Proyectos de ICA.

Este funcionario de la empresa constructora, a su vez, los presentó con Joaquín Benito del Ángel Martínez, al que presentó como jefe de seguridad de la empresa. Joaquín Benito, por su parte, les informó que él era el contacto de ICA con Los Zetas, arguyendo que “lo que estaba sucediendo ya le había arruinado la vida (…) porque no sabía por qué lo habían escogido de contacto”.

Sin embargo, otros detenidos, también por el secuestro y desaparición forzada del ingeniero identificaron a Joaquín Benito del Ángel como miembro de Los Zetas.

En marzo de 2011, por ejemplo, el testimonio de una víctima de explotación sexual permitió a las autoridades capturar al Jesús Alberto Lira Hernández. Una vez capturado, este personaje reveló que su red de trata de personas proporcionaba trabajadoras sexuales a los miembros del cártel de Los Zetas en Monclova.

Entre distintos nombres de presuntos integrantes de Los Zetas, Lira Hernández identificó a Joaquín Benito del Ángel como “cobrador” del cártel, y especificó que era “el enlace, junto con Julio César, para el cobro de la seguridad de ICA, para hacer llegar el pago a Haro”.

Las otras dos personas que menciona en su declaración ministerial son Julio César García Zapata, chofer de ICA, al que identifica como “cobrador”, y Carlos Enrique Haro Villarreal, subcontratista que brindaba servicios de vigilancia a las instalaciones de la empresa constructora.

Cinco meses después de que este sujeto identificó a Joaquín Benito del Ángel como miembro de Los Zetas, el jefe de seguridad de ICA fue detenido, en mayo de 2011.

En su primera declaración ministerial, Joaquín Benito reconoció haber orquestado la reunión entre líderes de Los Zetas en Monclova, y los padres de José Antonio. Sin embargo, afirmó que lo hizo a la fuerza, luego de haber sido secuestrado y llevado a un lavado de autos, donde lo obligaron a concertar la cita con el papá del joven desaparecido.

Joaquín Benito del Ángel, además, aseguró en su primera declaración que a las personas que acudieron a hablar con los papás del ingeniero, “nunca les vi el rostro”.

Meses después, no obstante, el mismo Joaquín Benito realizó una ampliación de declaración, en la que admitió que sí conocía a esas personas, y las identificó como el “licenciado José, alias Pepe, quien en ese entonces era delegado de Conciliación y Arbitraje en Monclova”, y al segundo como “El Güero”, es decir, Carlos Arturo Jiménez Encinas, a quienes las autoridades identifican como el principal operador financiero de Los Zetas.

En esa ampliación de declaración, el mismo Joaquín Benito del Ángel reconoció que el chofer de ICA Julio César García Zapata formaba parte de Los Zetas, y que a través de dicho chofer les hizo llegar a los líderes locales del grupo criminal información sobre los papás de José Antonio, como sus teléfonos celulares.

Por su parte, el chofer identificó a Joaquín Benito como operador de Los Zetas.

Finalmente, en una nueva ampliación de su declaración, Joaquín Benito afirmó que en realidad no había sido secuestrado y llevado a un lavado de autos, donde gente armada lo obligó a concertar la cita con los papás de José Antonio, sino que un empresario de nombre Arturo Olvera lo citó en un negocio conocido como “Lienzo charro Caballo Amigo”, en donde se encontró con los dos líderes del cártel, para luego llevarlos al hotel donde se hospedaban los papás del ingeniero desaparecido.

Ubaldo

El juez federal Ubaldo García Armas, es titular del Juzgado Primero de Distrito de Proceso Penales Federales en Tamaulipas, desde febrero de 2016.

Luego de considerar que el auto de formal prisión dictado contra Joaquín Benito del Ángel era ilegal, por no habérsele notificado formalmente la aprehensión a los padres del ingeniero desaparecido, el juez García Armas ordenó reponer el proceso, lo que implicaba notificar de la captura a los familiares de la víctima, y revisar nuevamente las pruebas recabadas en contra del detenido.

Aún cuando entre dichas pruebas se encontraban los testimonios de diversos integrantes del cártel de Los Zetas, que identificaban a Joaquín Benito como “cobrador” del cártel, encargado de entregar a este grupo criminal el dinero que pagaba ICA Fluor Daniel por “derecho de piso”, el juez consideró dichos testimonios como prueba “insuficiente”, ya que las consideró declaraciones “aisladas”, a las que no se les puede dar la “fuerza y plenitud de datos bastantes”.

Bajo el mismo criterio, el juez descartó los señalamientos de los papás de José Antonio, quienes identificaron a Joaquín Benito como una de las tres personas que se presentaron ante ellos como emisarios del cártel de Los Zetas, en aquella ocasión en que los buscaron en su hotel, para exigirles que dejaran de denunciar ante las autoridades el rapto de su hijo.

Sin embargo, lo que para el juez Ubaldo García Armas resultó la prueba más importante para declarar la falta de elementos contra Joaquín Benito del Ángel fue su misma declaración ministerial, “en la cual, el imputado expresamente negó los hechos que se le imputan”.

Aunque Joaquín Benito modificó su declaración ministerial en diversas ocasiones, hasta finalmente reconocer que, en contubernio con otros elementos del grupo criminal, él mismo orquestó el encuentro entre líderes del cártel y los padres del ingeniero secuestrado, el juez federal consideró que estos hechos eran sólo “algunas inconsistencias en las declaraciones emitidas por el inculpado”, inconsistencias que no implicaban una autoincriminación.

Así, con estos argumentos como base, el juez federal Ubaldo García Armas determinó que “no se justifica la probable participación de Joaquín Benito del Ángel Martinez en la comisión de los delitos de privación ilegal de la libertad (…) en agravio de José Antonio Robledo Fernández, y delincuencia organizada”, por lo cual, dictó “auto de libertad por falta de elementos para procesar”, en su favor.

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Sinovac: lo que se sabe de la vacuna china contra la COVID-19 que planean distribuir varios gobiernos de América Latina

La compañía biofarmacéutica china Sinovac todavía no publicó datos sobre la fase tres de sus ensayos clínicos. Pero ya hay acuerdos para enviar su vacuna, CoronaVac a varios países, incluyendo Brasil y Chile.
9 de diciembre, 2020
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Mientras continúa la carrera mundial para producir vacunas contra la covid-19, China parece haber logrado grandes avances.

Una de sus vacunas más destacadas, la CoronaVac, fabricada por la compañía biofarmacéutica Sinovac y cuyos ensayos clínicos aún no finalizaron, ya fue enviada a Indonesia en preparación para una campaña de vacunación masiva. Está previsto que otras 1,8 millones de dosis arriben a territorio indonesio en enero.

En América Latina, una de las regiones más golpeadas por la pandemia, diferentes gobiernos ya han hecho sus planes y adquisiciones con diferentes proveedores, entre ellos la china Sinovac.

Aunque en algunos países de la región ya se anunciaron planes y fechas para comenzar a vacunar en las próximas semanas, la Organización Panamericana de la Salud advirtió este miércoles de que pasarán meses antes de que las vacunas recién desarrolladas estén disponibles en cantidades suficientes para inmunizar a la población.

Pero, ¿qué se sabe de la CoronaVac? Lo analizamos.

La diferencia entre la vacuna de Sinovac y otras vacunas

CoronaVac es una vacuna inactivada, que funciona mediante el uso de partículas virales muertas para exponer al sistema inmunológico al virus de la covid-19 sin riesgo de una enfermedad grave.

Las vacunas de Moderna y Pfizer son vacunas de ARN mensajero (ARNm). Esto significa que se administra al paciente ARN mensajero que lleva una copia de instrucciones genéticas. Con esas instrucciones el propio organismo del paciente elabora una parte de la proteína del virus de la covid-19, provocando de esa forma una reacción del sistema inmunológico.

CoronaVac es un método más tradicional que se utiliza con éxito en muchas vacunas conocidas como la de la rabia”, explicó a la BBC el profesor Luo Dahai de la Universidad Tecnológica de Nanyang, en Singapur.

“Las vacunas de ARNm son un nuevo tipo de vacuna”, agregó.

Un de las principales ventajas de la vacuna de Sinovac es que se puede almacenar en un refrigerador estándar a 2-8 grados Celsius, al igual que la vacuna de Oxford.

En el caso de la vacuna de Oxford se usa un virus que afecta a chimpancés y que fue modificado genéticamente para parecerse al SARS-CoV-2, el virus que causa covid-19. El organismo reacciona como si se tratara del coronavirus y de esta forma la vacuna despierta una reacción inmune sin el riego de desarrollar la enfermedad.

La vacuna de Moderna debe almacenarse a -20 ° C y la vacuna de Pfizer a -70 ° C.

Esto significa que tanto la vacuna de Sinovac como la de Oxford-AstraZeneca son mucho más fáciles de administrar en países en desarrollo que no pueden almacenar grandes cantidades de vacuna a temperaturas tan bajas.

¿Qué tan efectiva es?

Es difícil responder a esa pregunta en este momento. De acuerdo a la revista científica The Lancet, solo se ha divulgado información sobre la primera y segunda fase de ensayos clínicos de CoronaVac.

Zhu Fengcai, uno de los autores del estudio en The Lancet, afirmó que se conocen datos de 144 participantes en la fase uno y 600 en la fase dos de los ensayos clínicos, por lo que la vacuna es “adecuada para uso de emergencia”.

En septiembre, un vocero de Sinovac dijo que se realizaron pruebas en más de 1.000 voluntarios, de los cuales “solo algunos mostraron fatiga o malestar leve… no más del 5%”.

La tercera fase de los ensayos clínicos comenzó en Brasil en octubre.

Las pruebas se suspendieron brevemente en noviembre debido a la muerte de un participante, pero se reanudaron cuando se constató que el fallecimiento no estaba relacionado con la vacuna.

El gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, el secretario de salud de Sao Paulo, Dr. Jean Gorinchteyn, y el director del Instituto Butantan, Dimas Covas, junto a un contenedor con dosis de CoronaVac en el aeropuerto de Sao Paulo.

Getty Images
El gobernador de Sao Paulo, Joao Doria (centro); el secretario de salud de Sao Paulo, Dr. Jean Gorinchteyn (izq.); y el director del Instituto Butantan, Dimas Covas (der.), junto a un contenedor con dosis de la vacuna de Sinovac en el aeropuerto de Sao Paulo.

El socio de Sinovac en Brasil, el Instituto Butantan, dijo que espera que Sinovac publique los resultados de sus ensayos antes del 15 de diciembre.

El profesor Luo señaló que es difícil hacer comentarios sobre la eficacia de la vacuna en este momento “dada la limitada información disponible”.

“Basándonos en los datos preliminares… CoronaVac es probablemente una vacuna eficaz, pero necesitamos esperar a los resultados de la fase tres“, subrayó.

“Estos ensayos son aleatorizados, de doble ciego, controlados por placebo… con miles de participantes. Esta es la única forma de probar que una vacuna es segura y eficaz para su uso en la población”, agregó.

Un estudio aleatorizado es aquel en que los participantes son asignados al azar al grupo de control con placebo o al grupo experimental en que se prueba el medicamento.

Un estudio de doble ciego es aquel en el que ni los participantes ni los investigadores saben a qué grupo fue asignado un voluntario.

¿Cuántas dosis pueden producir al año? ¿Y con qué países de América Latina consiguió acuerdos?

Sinovac podrá producir 300 millones de dosis al año en su nueva planta de producción de 20.000 metros cuadrados, aseguró el presidente de la empresa al medio estatal CGTN.

Como todas las demás vacunas requiere dos dosis, por lo que la producción solo alcanza para inocular a 150 millones de personas al año, poco más de un 10% de la población de China.

Sin embargo, Sinovac ya entregó dosis a Indonesia y también consiguió acuerdos con Turquía, Brasil y Chile.

El gobierno brasileño de la región de Sao Paulo se asoció con Sinovac para desarrollar y potencialmente producir la CoronaVac.

La región, la más poblada de Brasil con 46 millones de habitantes y epicentro de la covid-19 en el país, prevé iniciar su plan de vacunación a partir del próximo 25 de enero de 2021, según anunció este lunes su gobernador, Joao Doria.

Siempre que logre el visto bueno del regulador sanitario brasileño, los profesionales de salud, personas mayores de 75 años, comunidades indígenas y otros grupos locales específicos serán los primeros en recibir la “Coronavac”, señalaron las autoridades regionales.

La vacuna de Sinovac está en la última fase de test en Sao Paulo, y Doria prevé que toda la documentación será entregada a Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) este mismo mes, por lo que exigió un análisis de emergencia y más rápido para la debida certificación, informaron los medios locales.

Yin Weidong, presidente de la empresa Sinovac frente a una imagen de la vacuna de su laboratorio

Getty Images
Yin Weidong, presidente de la empresa Sinovac, aseguró que la compañía puede producir en su nueva planta 300 millones de dosis al año.

En Chile, el ministro de Salud, Enrique Paris, confirmó que las vacunas que el país ha adquirido estarán disponibles en “el primer trimestre de 2021”, aunque no dio una fecha más concreta.

Paris informó de que Chile había adquirido más de 10 millones de dosis de la desarrollada por el laboratorio Pfizer y una cantidad aún mayor de la creada por Sinovac.

El presidente Sebastián Piñera aseguró a principios de mes que las dosis serán gratuitas y voluntarias.

Los analistas destacan la apuesta de China por ganar “la carrera diplomática” de las vacunas.

El presidente de China, Xi Jinping, se comprometió a reservar un fondo para vacunas de US$2.000 millones para el continente africano, al tiempo que ofreció a los países de América Latina y el Caribe un préstamo de US$1.000 millones para comprar vacunas, según publicaciones de la prensa local.

No está claro cuáles serían las condiciones de esos préstamos.

Pekín… seguramente aprovechará la provisión de esta tecnología que salva vidas para obtener ganancias comerciales y diplomáticas“, manifestó Jacob Mardell, analista de MERICS (el mayor centro de estudios dedicado al país asiático en Europa) en declaraciones a la cadena de noticias australiana ABC News.

“China tiene algo que los países necesitan y buscará mostrar la provisión de la vacuna como un acto de caridad”, agregó Mardell.

No está claro cuánto podría costar la vacuna de Sinovac, pero a principios de este año un equipo de la BBC en la ciudad china de Yiwu comprobó que las enfermeras administraban las inyecciones por un precio cercano a los 400 yuanes (US$60).

Bio Farma, una empresa estatal de Indonesia, dijo que la vacuna costaría alrededor de 200.000 rupias (US$13,60) a nivel local.

Gráfico que compara datos de diferentes vacunas candidatas

BBC

Este precio es considerablemente superior al de la vacuna de Oxford, que cuesta US$4 por dosis, pero más bajo que el de Moderna, que tiene un costo de US$33 por dosis.

Moderna afirmó que tiene como objetivo producir 500 millones de dosis en 2021.

Y AstraZeneca señaló que producirá 700 millones de dosis para fines del primer trimestre de 2021.

¿Qué pasa con las otras vacunas de China?

La vacuna de Sinopharm, otra compañía farmacéutica china, ya se ha distribuido a casi un millón de personas en China en un polémico programa de emergencia.

Sinopharm no publicó todavía datos de la fase tres de sus ensayos clínicos, pero eso no impidió que fuera registrada en otros países, como Emiratos Árabes Unidos.

Las autoridades de ese país dieron luz verde a esta vacuna el 9 de diciembre, asegurando que un análisis provisional de las pruebas de fase tres que comenzaron en julio mostraran que era un 86% efectiva.

“Lo normal es esperar primero a analizar los resultados de la fase tres antes de ampliar tanto un programa de vacunación con una autorización de emergencia”, afirmó el profesor Dale Fisher de la Universidad Nacional de Singapur a la cadena de noticias CNBC.

Un voluntario siendo vacunado por una trabajadora de la salud en Porto Alegre, Brasil

Getty Images
Vacunación con CoronaVac en Porto Alergre. La tercera fase de los ensayos clínicos de la vacuna de la empresa Sinovac comenzó en Brasil en octubre.

El profesor Fisher opinó que la decisión china es “poco convencional”, y agregó que sería “inaceptable” en Occidente.

El virus de la covid-19 se ha contenido en la mayor parte de China, según datos oficiales, y la vida en ese país está regresando lenta pero de manera segura a una “nueva normalidad”.


Esta nota cuenta con información producida por la periodista de BBC Yvette Tan, especialista en Asia.


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