Pequeños empresarios afectados por el sismo acusan falta de ayuda para reabrir sus negocios
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Cuartoscuro Archivo

Pequeños empresarios afectados por el sismo acusan falta de ayuda para reabrir sus negocios

Las ayudas para microempresarios en CDMX se limitan a créditos que, además de endeudarlos, resultan insuficientes para retomar su actividad económica.
Cuartoscuro Archivo
Por Manu Ureste
24 de noviembre, 2017
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Además de pérdidas de vidas humanas y daños materiales en inmuebles, el sismo del pasado 19 de septiembre también afectó a miles de negocios de la Ciudad de México que debido a los colapsos de edificios tuvieron que cerrar sus puertas, o bien perdieron un gran porcentaje de su clientela.

Ante este contexto, la Secretaria de Desarrollo Económico (Sedeco) de la CDMX activó un plan de ayuda muy similar al que anunció el gobierno capitalino el 5 de octubre para apoyar a quienes perdieron su vivienda: otorgar diferentes tipos de créditos que ayuden a retomar la actividad económica previa al sismo.

Sin embargo, pequeños y medianos empresarios critican, por un lado, que los montos de las ayudas no son suficientes para reiniciar su actividad, ni para trasladar su negocio a otro inmueble no dañado. Y por otro, que la adquisición de una nueva deuda no es, en realidad, una ayuda.

Por lo que el pasado domingo 19 de noviembre, a dos meses del temblor, los damnificados por daños a negocio se unieron a quienes perdieron sus viviendas para exigir dos puntos clave: uno, que la reconstrucción se haga con dinero público, y no con créditos; y dos; que las autoridades transparente el destino de las donaciones para la reconstrucción.

Trabajar junto a un inmueble en riesgo de colapso

Federico Gabriel Madrigal tiene su veterinaria desde hace 17 años en la colonia Doctores de la delegación Cuauhtémoc. Es un establecimiento modesto, de unos pocos metros cuadrados, y sin grandes luminarias que lo publiciten a los viandantes que transitan por la calle Doctor Lucio.

Pero gracias al “boca a boca” de clientes satisfechos, el negocio marchaba bien: cada jornada Federico atendía 12 y 15 servicios que, en promedio, dejaban en la caja unos 3 mil pesos diarios.

O al menos, así era hasta que con el sismo las consultas se desplomaron: de 15 servicios diarios se pasó “cuando mucho” a dos”, que suponen un ingreso de 400 pesos; una caída en las ventas de hasta 87%.

Y eso que Federico tuvo suerte: a diferencia de otros negocios que colapsaron, el edificio que alberga su veterinaria no sufrió daños estructurales mayores, por lo que al menos pudo reabrir sus puertas poco después del temblor. El problema, lamenta a colación el veterinario, es que su negocio está ubicado a escasos metros de una enorme torre de la Unidad Habitacional Morelos, que está incluida en la lista de la delegación Cuauhtémoc como inmueble de alto riesgo.

-¿No tiene miedo de trabajar tan cerca de un edificio en riesgo de colapso? –se le cuestiona a Federico, a lo que éste contesta encogiendo los hombros.

-Sí me da miedo –admite-, pero no tengo otro remedio más que seguir trabajando aquí.

A continuación, el doctor explica que tras realizar numerosas búsquedas de establecimientos para mudarse, las rentas por espacios similares oscilan entre 15 y 20 mil pesos; más del doble de lo que puede pagar.

-El sismo tal vez no destrozó mi veterinaria, como ha pasado con muchos otros negocios. Pero al dañar de gravedad ese edificio tan cercano –dice mientras observa las enormes grietas y fisuras que se extienden por fachada y muros del número 102 de la calle Doctor Lucio-, también me ha pegado muy fuerte, porque ahora la gente tiene miedo de venir a mi local.

-De hecho –añade-, clientes de toda la vida me dijeron que, o hago consultas a domicilio, o se buscarán otro veterinario mientras esa torre siga en riesgo de colapso.

“No es una ayuda de verdad”

Ante esta situación, se cuestiona al veterinario si accedió a algunos de los créditos que ofrece la Sedeco para ayudar a personas con negocios afectados por el terremoto del 19S.

Federico responde de inmediato que sí, que se registró en el ‘Censo de negocios afectados por el sismo’ y que accedió a un crédito dirigido a personas autoempleadas cuyo monto mínimo es de mil pesos y el máximo de 9 mil, a pagar en un plazo máximo de 12 meses, más otros dos de gracia.

Sin embargo, con la misma rapidez que respondió que obtuvo el crédito, el veterinario matiza que esos 9 mil pesos no le sirvieron para nada. De hecho, subraya, ni siquiera le hubieran servido para pagar un mes de renta de otro establecimiento en el que reiniciar su actividad tras el temblor, por lo que en su opinión el préstamo no es una ayuda real a mediano, ni a corto plazo.

-A las autoridades les pedimos que busquen ayudar de verdad a la gente, y que no solo ofrezcan créditos con intereses –dice Federico, quien se suma al llamado de damnificados que perdieron sus viviendas y que el pasado domingo 19 de noviembre marcharon para exigir que la reconstrucción de zonas dañadas por el sismo en la CDMX se haga con recursos federales y no con más hipotecas.

-Los afectados queremos saber qué pasa con el dinero del Fondo de Desastres, y también con las donaciones que otros gobiernos han dado a México tras el sismo y que, trabajadores comunes y corrientes como yo, aún no hemos visto –concluye el veterinario.

Y Federico, al menos, recibió nueve mil pesos. Pero otros microempresarios, como Vicente Yáñez, quien tiene un pequeño taller mecánico de bicicletas en la colonia Condesa que resultó dañado por el sismo, recibieron una ayuda de dos mil pesos para continuar con sus actividades.

“Dos mil pesos no son ninguna ayuda. Solo alcanzaría para los gastos de un día. Y hasta eso, serían los gastos personales, no del taller”, señaló Yáñez, quien ante la falta de apoyos se vio obligado a trasladar su pequeño negocio a la banca de un parque.

Los créditos son para reabrir lo más rápido posible: Sedeco

Ante las críticas de pequeños y medianos empresarios, Salomón Cherorivski, titular de la Sedeco, recordó en entrevista con Animal Político que el programa de créditos y financiamiento del gobierno capitalino “no tiene por objetivo la recuperación de ventas no realizadas” por el sismo, o indemnizar de alguna manera a los 2 mil 633 establecimientos que, hasta el momento, se registraron en el censo de negocios dañados por el temblor.

El objetivo, subraya el funcionario capitalino, es proporcionar “flujo de dinero” para que los negocios puedan reparar maquinaria dañada por el temblor, reponer parte de su inventario, o ayudar en la búsqueda de un nuevo establecimiento.

“De lo que se trata es de aportar flujo de dinero para que los negocios puedan reabrir lo más rápido posible y retomar su actividad económica normal”, recalcó el funcionario.

Los mecanismos de financiación

En este sentido, el titular de la Sedeco expuso que hay tres mecanismos de financiamiento para los negocios afectados, ya sea por daños en el inmueble del establecimiento, o por estar ubicados en zonas afectadas.

El primero, son créditos a personas autoempleadas que, como ya se detalló en el caso del veterinario Federico Gabriel, van de mil a 9 mil pesos.

Para estos empresarios se han otorgado 379 créditos por 2 millones 743 mil pesos, y se están por entregar otros 198 por un millón 930 mil pesos, aseguró Chertorivski.

El segundo mecanismo de financiamiento son créditos a micro, pequeñas y medianas empresas, con montos que van desde los 10 mil pesos a los 25 mil, con 10% de tasa de interés anual, un plazo de pago de 15 meses, y otros tres de periodo de gracia.

Hasta el momento, se han otorgado siete créditos por 175 mil pesos, y están en proceso otros ocho por 197 mil pesos.

Y el tercer mecanismo son créditos para medianas empresas que necesiten reponer maquinaria y equipo costoso, así como remodelar o reconstruir inmuebles.

El monto puede llegar hasta los dos millones de pesos, con una tasa de interés anual de entre el 11 y el 12%, y un plazo de pago de hasta 10 años.

“Estos créditos son flexibles porque el gobierno genera la garantía. Es decir, asume el riesgo del crédito. Aunque, por supuesto, quien pide el financiamiento tendrá que acreditar con documentación que su negocio era próspero”, señaló Chertorivski.

Se han solicitado 95 créditos de este tipo, y hasta ahora se han concedido dos por 3 millones 800 mil pesos.

Aquí puedes checar dónde y cómo realizar los trámites para acceder a un crédito, así como los requisitos necesarios.

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Reuters

Qué son los adyuvantes y por qué son tan importantes como la vacuna contra la COVID

El desarrollo de la vacuna contra el coronavirus no solo implica la obtención de una fórmula antígena efectiva, también se requieren elementos como los adyuvantes, sin los cuales sería reducida su efectividad.
Reuters
12 de agosto, 2020
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Así como no es lo mismo escuchar música en el celular que en los altavoces del auto, las vacunas sin adyuvantes no tienen el mismo efecto.

Se trata de substancias que, al unirse a la fórmula de las vacunas, tienen la capacidad de incrementar la respuesta del organismo humano al ser inoculado.

“Es un amplificador”, explica la doctora María Elena Bottazi, codirectora de la Escuela Nacional de Medicina Tropical del Colegio Baylor de Medicina de Houston y codirectora del Centro para Desarrollo de Vacunas del Hospital Infantil de Texas, en Estados Unidos.

“El adyuvante hace que (la vacuna) llegue a más lugares dentro del cuerpo y que obviamente atraiga a diferentes componentes del cuerpo humano y así eventualmente se activen las diferentes células inmunológicas”, añade.

De ahí que, como en otros casos, son un elemento importante para el desarrollo de las vacunas para tratar el covid-19, que ya ha dejado más de 700.000 muertos y 20 millones de contagios en el mundo.

https://www.youtube.com/watch?v=xhM2rTMB9I4&t

Vladimir Putin anunció este martes que Rusia ya tiene una aprobada y registrada contra el coronavirus, la Sputnick V, y otros países avanzan a contrarreloj para crear las suyas.

Más de 160 estudios preclínicos están en marcha, pero menos de 10 en una fase avanzada hasta inicios de agosto, según la Organización Mundial de la Salud.

Las investigaciones médicas y las farmacéuticas que participan se enfrentan a un problema: el desarrollo de adyuvantes no ha sido tan prolífico en la industria mundial en los últimos años.

Y la falta de estas sustancias dificultaría que la vacuna pueda ser producida de forma masiva.

“Así como hemos escuchado mucho que tenemos que generar miles de millones de dosis de la vacuna, también tenemos que producir miles de millones de dosis de cada uno de los componentes. No solo es producir las proteínas, sino también con qué se van a combinar”, explica Bottazi.

Una mujer en un laboratorio médico

Reuters
Además de los antígenos, las vacunas llevan otros componentes químicos que deben ser producidos.

La escasez de adyuvantes y otros elementos, desde las ampolletas hasta los birreactores, “puede retrasar las vacunas”, advirtieron desde mayo los especialistas Susan Athey, Michael Kremer, Christopher Snyder y Alex Tabarrok en una carta publicada en el diario The New York Times.

La vacuna en el cuerpo

Las vacunas están compuestas por tres elementos básicos: el antígeno, los adyuvantes y los preservantes.

Una vez que la dosis ingresa al cuerpo, causa una reacción del sistema inmunitario, que intenta proteger al resto del cuerpo enviando glóbulos blancos que producen anticuerpos para contener la infección.

Así, cuando un virus intenta de nuevo ingresar por cuenta propia al organismo, los anticuerpos saben cómo actuar en su contra y eliminarlo.

Cómo funcionan las vacunas

BBC

En este proceso los adyuvantes tienen dos propósitos, “amplificar la señal y al mismo tiempo guiar la para que atraiga la respuesta correcta, a las células correctas”, señala Bottazi.

“Si no se quiere que la vacuna se disemine muy rápido, sino que llegue a las células que la necesiten, entonces se necesita tiempo y eso es lo que llamamos el efecto depot, que se deposita en un lugar y da tiempo a que se disemine la información”, añade.

Los adyuvantes por sí mismos no tienen ningún efecto; es decir, son inertes.

“Es como si se tiene un parlante pero no se le pone música. Se acoplan a lo que se quiera diseminar, en este caso el componente específico de la vacuna”, explica la especialista.

Una vacuna contra el coronavirus es probable que tenga menos efecto en las personas mayores, porque sus sistemas inmunológicos no responden tan bien a la inmunización.

Así se en la vacuna contra la gripe.

Es posible superarlo administrando múltiples dosis, pero otra solución es usar adyuvantes que estimulan el sistema inmunológico.

Los problemas que se avecinan

Durante prácticamente todo el siglo XX hubo un adyuvante que se empleó prácticamente en todas las implementaciones de vacunas: las sales de aluminio, también conocidas como alumbre).

Sigue siendo el adyuvante más conocido y uno de los más fabricados hasta la fecha.

La vacuna Pandemrix y su adjuvante

Reuters
Las dosis de las vacunas para la pandemia del virus H1N1 (en la foto Pandemrix) estaban acompañadas con un adyuvante.

A finales de la década de 1990 fue que las farmacéuticas empezaron a desarrollar otras alternativas.

Como ocurrió con otros medicamentos patentados, esos adyuvantes fueron asegurados en registros de propiedad privada.

“Al ser de propiedad intelectual privada, no se sabe mucho sobre qué son exactamente, tienen una formulación que no es genérica y no conocemos su costo“, señala Botazzi como uno de los problemas de la actual carrera por la vacuna del covid-19.

“Si los adyuvantes son experimentales, de propiedad intelectual privada o de alto costo, va a ser difícil que sean accesibles para los países de bajos recursos“, añade.

Además, si se desarollan adyuvantes nuevos, estos deberán ser probados y certificados por las autoridades médicas, un inconveniente en una situación que exige urgencia, como la pandemia actual.

Eduardo Ortega-Barria, vicepresidente y director de investigación clínica para Latinoamérica de la firma británica GSK -uno de los mayores fabricantes de adyuvantes del mundo- explica el que el tiempo usualpara obtener una vacuna es de 10 años.

“En la historia la que más rápido se ha licenciado es la vacuna contra las paperas, que se demoró cerca de cinco años, pero con el coronavirus estamos intentando hacerlo entre 12 y 18 meses“, le dijo a la agencia EFE.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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https://www.youtube.com/watch?v=zdkwo02LwCs

https://www.youtube.com/watch?v=FkdL3esx7t0&t=

https://www.youtube.com/watch?v=Fq8jbuaUW0M

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