Cómo es Karne Garibaldi, el restaurante de México con la cocina más rápida del mundo
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Cómo es Karne Garibaldi, el restaurante de México con la cocina más rápida del mundo

Presume de servir la comida más tradicional y elaborada de Guadalajara en cuestión de segundos. ¿Realidad o puro marketing? BBC Mundo visitó este restaurante de récord Guinness para comprobarlo.
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Por Marcos González Díaz/BBC Mundo
28 de noviembre, 2017
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Servir un plato tradicional a la misma velocidad que en un establecimiento de comida rápida no parece tarea fácil.

Para ser honestos, se antoja ciertamente imposible.

Pero el restaurante Karne Garibaldi de Guadalajara, México, presume de lograr esa meta contrarreloj a diario.

Y no es una fanfarronería sin base alguna. Desde 1996, está reconocido con el récord Guinness al servicio de comida más rápido del mundo.

El 31 de agosto de aquel año, un cliente solo tuvo que esperar 13,5 segundos desde que hizo el pedido hasta que recibió el plato en su mesa.

Desde entonces, mantiene el título gracias a servicios tan rápidos que a sus visitantes no les daría tiempo ni a acercarse al baño para lavarse las manos.

Pero ¿cuál es el secreto para lograr servir a decenas de clientes en cuestión de segundos un plato que en otros lugares demoraría minutos y minutos de espera?

Carne en su jugo tapatía

Para comprobar si el récord sigue siendo merecido o todo es una cuestión de marketing, decidí visitar su restaurante en la esquina de la calle Garibaldi de Guadalajara.

Hoy, Karne Garibaldi tiene otros cinco restaurantes. Pero fue en este, localizado en el barrio de Santa Tere, en el que comenzó la historia cuando su fundador Néstor Flores Michel comenzó a servir comidas a cuatro mesas en 1970.

Llegué al lugar pasadas las 4 de la tarde, pensando que a esa hora -en la que es imposible definir si es de almuerzo tardío o de cena anticipada- no habría apenas clientes.

Gran error.

El comedor de 125 mesas estaba completamente lleno y varias personas hacían fila en la puerta.

Clientes en restaurante Karne Garibaldi.

BBC
El lleno en Karne Garibaldi es casi absoluto durante todo el día.

Pero pareciera que su récord de rapidez se inicia desde la misma entrada, y en poco más de dos minutos, ya estaba dentro. El entrar y salir de personas del local es una constante.

Es decir, que si piensa aprovechar para realizar una llamada o fumar un cigarro mientras espera a ser atendido, definitivamente este no es el momento.

Ya en la mesa, elegir del menú no resulta difícil. Al margen de las entradas, el único plato fuerte es la carne en su jugo, una receta tradicional tapatía -como se conoce a los nacidos en Guadalajara- consistente en pequeños trozos de carne en un caldo condimentado con distintas especias.

El mesero tomó nota de mi pedido: una orden “chica” (85 gramos) de carne y una limonada -que tampoco es plan de abusar-. Y poco después de sacar mi teléfono para mandar algunos mensajes con los que matar el tiempo, un desfile de platos comenzó a ser rápidamente dispuesto en mi mes sin derramar una gota.

Tiempo transcurrido desde que el mesero se fue con mi pedido: 18 segundos.

Cierto, no fueron los 13,5 del récord Guinness. Pero sigue impresionando la velocidad con la que lograron traer la carne junto a una orden de tortillas y un plato de cebollas asadas, y que se sumaron a los totopos con frijoles y elote y salsas que ya había en la mesa cuando llegué.

La coordinación como clave

Llega el mejor momento: probar la comida. Y considerando el tiempo de espera mínimo que obliga a que la comida ya estuviera preparada antes de mi pedido, me hace pensar que la calidad no puede ser demasiado buenaO que, por lo menos, debe estar casi fría.

Segundo gran error del día.

La comida está caliente e increíblemente sabrosa -cierto es que no tengo experiencia previa con otros platos de carne en su jugo para comparar- pero, sin lugar a dudas, es una comida de esas que uno repetiría o recomendaría a un amigo.

Récord Guinness al servicio más rápido del mundo que el Karne Garibaldi expone en su local de Santa Tere.

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Desde 1996, ningún restaurante en el mundo logró bajar de 13,5 segundos para arrebatarle al Karne Garibaldi su récord de servicio más rápido del mundo.

Mientras continúo comiendo con toda la calma del mundo (porque yo no tengo ninguna intención de batir un récord de rapidez), observo el comedor repleto para entender su secreto.

Los 15 meseros que trabajan aquí parecen una de las claves. Se mueven rápidamente de un lugar a otro pero sin llegar a correr, y en algunos casos llevan hasta ocho y nueve plato al mismo tiempo. Usan unas mangas especiales por si llegara a chorrear alguno de los platos, lo que no acierto a ver durante toda mi visita.

Su conexión permanente con la cocina también parece ayudar: todos van equipados con audífonos y micrófono
para alertar desde que el cliente se sienta en la mesa, y con tabletas que les ayudan a enviar las órdenes al momento.

Al margen de este uso de las tecnologías, conocer más sobre la fórmula de su éxito -como la organización en la cocina o la disposición de los platos ya preparados- parece todo un secreto profesional.

“No estamos autorizados a dar más datos sobre el proceso, también por la competencia existente. Pero sin duda, la clave es la coordinación desde que el comensal entra hasta que sale”, reconoce el responsable de comunicación de Karne Garibaldi, Leon Baz.

Restaurante Karne Garibaldi en Santa Tere, Guadalajara, México.

BBC
Desde sus cuatro mesas en 1970, el restaurante en la esquina de la calle Garibaldi de Guadalajara creció hasta las 125 actuales.

Que en la carta solo haya un plato estrella ayuda a reducir tiempo entre fogones. Y la distancia a la que se encuentra nuestra mesa de la cocina, obviamente, también puede marcar esos segundos de diferencia.

Mientras sigo observando (y comiendo), decido pedir una segunda bebida. Y curiosamente, esta vez el servicio se demora cerca de diez minutos. El récord Guinness parece reducirse solo al primer pedido en la visita del cliente.

Con el estómago lleno y 96 pesos (unos US$4,3) menos en el bolsillo sin contar las bebidas, me dirijo a la salida. Antes, paso junto al certificado Guinness que Karne Garibaldi luce orgulloso en un marco y que nadie ha logrado superar.

Si otro restaurante consigue afinar al detalle su coordinación para disminuir los 13,5 segundos de servicio sin perjuicio de la calidad, está invitado a competir con el Karne Garibaldi.

El desafío está abierto desde hace 21 años.

 

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Cuartoscuro

Edomex se queda sin certificados de defunción por muertes COVID, funerarias protestan

La Secretaría de Salud del Edomex informó que ya está gestionando el suministro de los certificados de defunción con la autoridad federal.
Cuartoscuro
1 de septiembre, 2020
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Hospitales y funerarias del Estado de México no cuentan con el número suficiente de certificados de defunción para atender el alto número de fallecimientos por COVID-19.

Dicha situación perjudica principalmente a los familiares de aquellas personas que mueren en su casa por el virus, ya que sin un certificado las funerarias no pueden sacar el cuerpo del domicilio y éste tampoco es aceptado en algún hospital.

Este lunes, diversos dueños de funerarias protestaron por esta situación en la Jurisdicción Sanitaria de Cuautitlán.

Algunos de los manifestantes dijeron a Imagen Telvisión que la insuficiencia de certificados por parte de la Jurisdicción de Cuautitlán es desde hace dos meses y que ante esto los cuerpos deben permanecer por varios días dentro del domicilio donde fallecen.

Tras las protestas, la Secretaría de Salud del Edomex informó que ya está gestionando el suministro de los certificados de defunción.

En un comunicado, la dependencia aceptó que la situación se deba a que los decesos han sobrepasado la estimación.

Refirió que la Secretaría de Salud Federal es la responsable de emitir y distribuir esta documentación a los Servicios Estatales, a través de la Dirección General de Información en Salud y a su vez a las jurisdicciones sanitarias de la entidad.

Por su parte, el titular de Salud estatal, Gabriel O´Shea Cuevas, señaló que ya trabajan para cubrir la demanda de certificados, y argumentó que el alto número de decesos ha propiciado un aumento en los procesos administrativos de carácter oficial, estadístico y epidemiológico, en todo el país.

La dependencia estatal añadió que pronto estará garantizado el suministro de estos documentos a las diversas instituciones del ramo, médicos certificantes, hospitales y clínicas particulares.

Los certificados de defunción son entregadas a hospitales del Instituto de Salud del Estado de México (ISEM); Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), e Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM).

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