Ante falta de ayuda, padres de familia buscan reparar por su cuenta esta primaria en la CDMX
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Ante falta de ayuda, padres de familia buscan reparar por su cuenta esta primaria en la CDMX

El edificio resistió pero los daños deben repararse y los padres de familia no saben qué hacer. La directora, Guadalupe Pérez, les recomendó solicitar financiamiento a la delegación.
Foto: Google Maps
Por Nayeli Roldán
9 de noviembre, 2017
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Los 287 alumnos y 24 trabajadores administrativos de la primaria Batallón de San Blas, en la delegación Venustiano Carranza, regresaron a clases apenas el 10 de octubre, después de que el Director Responsable de Obra (DRO) determinó que los edificios no tuvieron daño estructural tras el sismo del 19 de septiembre.

Sin embargo, los muros divisorios y azulejos de uno de los baños tiene daños; hay fisuras en el piso del patio y el aula de usos múltiples también presenta averías. Y aunque el dictamen no lo menciona, una barda perimetral tiene una fisura que separó los tabiques.

El DRO también señaló “falta de mantenimiento general”, lo cual es cierto, según dicen las madres de familia porque en los últimos seis años que sus hijos han estudiado ahí, no ha habido ningún tipo de obra de mejora o para evitar el deterioro.

Esto significa una preocupación para la comunidad escolar. Si bien el edificio es resistente, lo daños deben repararse y los padres de familia no saben qué hacer. Incluso, la directora, Guadalupe Pérez, les recomendó solicitar financiamiento a la delegación y así lo hicieron. Fueron a la oficina del delegado, Israel Moreno, quien fue destituido el pasado 7 de noviembre, a pedir ayuda sin conseguir más que la promesa de revisar el caso.

Sin embargo, la delegación no es responsable de las escuelas sino la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el titular, Aurelio Nuño, informó el 24 de octubre pasado que destinarán 540 millones de pesos para 11 mil escuelas que tuvieron daños menores, como el caso de la primaria Batallón de San Blas.

Aunque la directora, Guadalupe Pérez, es funcionaria de la SEP, no ha informado de nada de esto a los padres de familia. Incluso, en una junta dijo que la dependencia “no le resuelve nada”, por eso habría que pedir ayuda a la delegación e incluso insinuó que lo pagaran los padres de familia, comenta Marlene Mata, presidenta de la mesa directiva escolar.

Animal Político solicitó hablar con la directora pero se negó con el argumento de “no meterse en problemas”.

Los padres de familia incluso llevaron a un albañil para cotizar el costo de la impermeabilización de la escuela y evitar que la infraestructura se dañara por la humedad. Sería alrededor de 30 mil pesos sólo de esto, sin considerar el resto de reparaciones.

En una junta durante el reinicio de clases hablaron de cooperar con 150 pesos por niño para alcanzar el monto, pero algunos tienen a más de dos niños estudiando y definitivamente no podrían hacer un gasto así, comenta Marisol, otra madre de familia.

De acuerdo con la SEP, para afrontar las reparaciones que necesitan las 11 mil escuelas dañadas, cada plantel recibirá una tarjeta bancaria con 50 mil pesos en promedio, aunque algunas requerirán 250 mil pesos y otras 25 mil pesos. Mientras que los planteles que requieran reconstrucciones parciales o totales se realizarán con recursos del Programa Escuelas al CIEN de la SEP y del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) y recursos de los gobiernos estatales.

El 24 de octubre pasado, el secretario de Educación Pública precisó que en Oaxaca habían iniciado las primeras reparaciones en 554 planteles, y en la Ciudad de México en 552.

Aunque la SEP no tiene un calendario de entrega de los recursos y no se sabe cuándo llegarán a las escuelas, cada plantel deberá entregar un acta firmada por el director de la escuela y los padres de familia para recibir el dinero.

Programas de infraestructura que no llegan a todos

Aunque la primaria Batallón de San Blas está en un área urbana, como cualquier otro inmueble, requiere mantenimiento, pero no lo ha tenido desde hace años.

Los padres de familia comentan que cada vez que se requería pintura o podar un árbol, acudían a los diputados locales. Recuerdan haber buscado tanto a Esthela Damián, exintegrante del Partido Movimiento Ciudadano y excandidata a la jefatura delegacional en Venustiano Carranza, como al exdelegado perredista, Israel Moreno.

Sólo de ellos han recibido “el apoyo”, sin condicionarlo a activismo político, dicen los padres, pero en teoría, no tendrían necesidad de hacer esto, porque cada gobierno federal, lanza un programa sexenal millonario para mejorar la infraestructura de las escuelas.

Sólo en los últimos cuatro años, el gobierno federal invirtió más de 49 mil millones de pesos en rehabilitación y equipamiento escolar a través de los programas Escuelas Dignas, Escuelas al Cien y la reforma Educativa, según dijo el director del Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (Inifed), Héctor Gutiérrez.

Sin embargo pese a esa inversión que significó el triple de lo aplicado entre 2001 y 2012, los recursos no han llegado a escuelas como la Batallón de San Blas.

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'Para ahorrar, carga antes de cruzar': los estadounidenses que viajan a México para comprar gasolina más barata

Mientras en California el precio del combustible rompe récords nacionales, son cada vez más los que deciden ir a llenar el depósito de sus autos al otro lado de la frontera. Pueden llegar a ahorrarse hasta US$60.
1 de abril, 2022
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“Para ahorrar, carga antes de cruzar”.

El mensaje, acompañado del símbolo del dólar, el dibujo de una manguera surtidora y la bandera estadounidense es ubicuo en las gasolineras de Tijuana, en el norte de México.

Pero hay otros: “¡Aquí es! Más barato que en USA. Servicio y calidad”, dicen.

Apelan a los mexicanos que cada día acuden al otro lado de la frontera, a la ciudad californiana de San Diego o alrededores, a trabajar.

Y, cada vez más, a los estadounidenses que hacen el viaje al sur exclusivamente por el precio de la gasolina.

“Yo cruzo precisamente a llenar el tanque de combustible”, le dice a BBC Mundo Jason Wells, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de San Ysidro, California.

Vive en el sur de San Diego, a apenas unos kilómetros de la línea que divide México de Estados Unidos.

“El depósito lleno en Tijuana me cuesta unos US$40, mientras que en San Diego pago más de US$120“.

Precios récord en California, subsidios en México

Hace meses que en EE.UU. el precio de la gasolina, como en muchas partes del mundo, no deja de subir.

De enero de 2021 al de este año aumentó en un 40%, según datos del Departamento de Trabajo estadounidense.

Pero el inicio de la invasión de Rusia —el tercer mayor productor mundial de crudo— a Ucrania hace algo más de un mes hizo que el precio se disparara. Y desde entonces rompe récords.

Precio de la gasolina en Los Ángeles el 8 de marzo.

Getty Images
El precio del combustible llevaba tiempo subiendo, pero con la invasión rusa a Ucrania se disparó.

El costo promedio nacional de un galón (3,78 litros) alcanzó este mes los US$4,33, el máximo en 14 años, de acuerdo a datos de la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA, por sus siglas en inglés).

La cifra palidece al compararla con el precio en California, que, por una combinación de impuestos elevados y leyes ambientales, es el más alto del país.

Este miércoles se pagaba de media en las gasolineras del estado US$5,91 por galón, frente al precio promedio nacional de US$4,24.

En México, la historia es diferente.

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador se ha comprometido a mantener los precios bajo control concediendo subvenciones al sector.

Mujer poniendo gasolina a su coche en California.

Getty Images
California tiene la gasolina más cara del país.

Desde marzo, ha renunciado a cobrar el Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) —el gravamen que se paga por la producción y venta o importación de gasolinas— y la Secretaría de Hacienda autorizó un estímulo fiscal adicional.

“El Estado no debe descuidar su responsabilidad social, y está aquí para proteger a la gente”, dijo el presidente en una conferencia de prensa a mediados de mes. “No se trata de dejar todo en manos del mercado”.

Al tiempo, recomendó a su homólogo estadounidense, Joe Biden, establecer un precio máximo al combustible.

Aumento de clientela

“Yo lo que sé es que en México del 3 de enero a inicios de la semana pasada la gasolina regular subió un peso y 35 centavos el galón, lo que viene a ser unos US$0,10 centavos de dólar”, le dice a BBC Mundo Alejandro Borja Robles. “En California en una semana ya sube hasta US$0,70”.

Robles es el presidente del Grupo Especializado de Gasolineros de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Tijuana.

Y eso de lo que habla las 266 estaciones de servicio que su grupo representa lo notan en sus ventas.

“En algunas gasolineras ven el aumento entre las 3 y las 6 de la mañana. Es gente que vive en Tijuana y va al otro lado de la frontera para trabajar. Y ahora llena el tanque, no los 200 pesos justos para cruzar”, aclara.

Cartel en la gasolinera Chevron del bulevar Agua Caliente, en la colonia Cacho de Tijuana.

Manuel Noctis
Cartel que invita a “cargar antes de cruzar” en la gasolinera Chevron del bulevar Agua Caliente, en la colonia Cacho de Tijuana.

“Pero los fines de semana suben las ventas de Premium (la de 91 octanos) y se ven más camionetas con placas de California”.

Es un panorama nuevo. “Durante años fue a la inversa”, dice Robles.

No fue raro que los mexicanos que viven cerca de la frontera condujeran hacia el norte para llenar sus depósitos.

La tendencia alcanzó mayor expresión en 2017, con el aumento de precios que siguió a la desregulación de la industria petrolera.

Gasolinero en Tijuana.

Getty Images

Cientos de mexicanos acudieron entonces a repostar a las estaciones de servicio de Caléxico, una ciudad californiana que linda con Mexicali, la ciudad más septentrional de México.

“Un aumento de las ventas del 6%”

Patricia Saharagui, gerente de relaciones públicas de la cadena de gasolineras Rendichicas, calcula que sus locales cercanos a la frontera han experimentado en el último mes un aumento de las ventas del 6%.

Cuentan con 39 estaciones de servicio en el el estado de Baja California, 32 de ellas en Tijuana. Y 75 en el país y el 90% de sus trabajadoras son mujeres.

Venden el galón de gasolina regular a un promedio de US$3,88 y la Premium a US$4,12. Y han colocado carteles promocionales en los que se lee: “Tu aliada para ahorrar en ambos lados”.

“El ahorro de comprar en Tijuana es considerable, hasta US$50-60 dependiendo del tipo de automóvil”, le dice a BBC Mundo.

Gasolinera de la cadena Rendichicas, ubidaca en la calle Segunda, en la Zona Centro de Tijuana.

Manuel Noctis
“Tu aliada para ahorrar en ambos lados”, dice el cartel de esta gasolinera de la cadena Rendichicas, ubidaca en la calle Segunda, en la Zona Centro de Tijuana.

“Al punto de que hay californianos que cruzan específicamente para cargar (el tanque de combustible). Ahora les sale a cuenta hacer una fila de tres horas” en el paso fronterizo para entrar de regreso a EE.UU.

“Lo mejor de ambos lados”

Es algo que Julio Vaquero no descarta.

Residente de San Diego, compartió un video en TikTok en el que se le veía repostando su Honda Civic en Tijuana por US$40. “800 pesos. Tanque lleno”, decían.

Una semana después, pagó US$70 por llenar el depósito en California.

Vive a 20 minutos en coche de Tijuana y suele ir cada mes, aunque si los precios siguen subiendo, empezará a hacer viajes semanales por la gasolina, le dice a la BBC.

Precio de la gasolina en México.

Getty Images

“Es lo bueno de vivir en una región binacional“, explica Jason Wells, de la Cámara de Comercio de San Ysidro.

Se refiere a los ciudadanos de ambos lados que cada día cruzan la frontera, para trabajar, asistir a la escuela, visitar a la familia, ir al médico, de compras o a hacer turismo. Y ahora, para poner gasolina a sus vehículos.

“Para nosotros cruzar la frontera es como cruzar la calle. Aprovechamos lo mejor de cada lado, vivimos lo mejor de ambos mundos”.


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