6 técnicas de persuasión que usan los estafadores en internet
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6 técnicas de persuasión que usan los estafadores en internet

Los hackers suelen emplear técnicas de manipulación psicológica para lograr sus objetivos. Muchas veces son sutiles y pasan desapercibidas. ¿Cuáles son y qué pretenden lograr con ellas?
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Por Redacción Animal Político
17 de enero, 2018
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Puede que alguna vez hayas leído o escuchado la expresión “ingeniería social”, pero ¿sabes lo que significa?

En ciencias políticas, el término se usa para hablar sobre las influencias y acciones que emplean ciertos gobiernos y clases de poder sobre la sociedad para intentar cambiarla.

Pero en seguridad informática, la expresión se refiere a las técnicas de manipulación psicológica que usan los ciberdelincuentes para tenderles trampas a los internautas.

La ingeniera social es el arte del engaño.

El objetivo puede ser diverso, desde obtener información hasta realizar fraudes o acceder de manera ilegítima a ciertos documentos.

Para lograrlo, los estafadores se valen de una serie de métodos y herramientas con las que buscan confundir al usuario.

Estas son algunas de ellas.

1. Principio de simpatía

A través de la observación de los movimientos que haces cuando navegas por la red o de la información que hay publicada sobre ti, los estafadores pueden recopilar muchos datos, desde tu dirección de correo electrónico hasta tu número de teléfono, el nombre de tu mascota o tu lugar de residencia.

observar

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Los hackers observan lo que publicas y después usan esa información a su favor.

Conseguir datos puede ser más sencillo de lo que muchos piensan. Compruébalo tú mismo. ¿Qué tanto puede saber un extraño sobre ti analizando tus redes sociales?

La manipulación viene después: los hackers usan esa información para hacerse pasar por una persona de tu confianza y tenderte trampas.

“El principio de simpatía, también traducido como de afición, gusto o atracción, nos señala algo que a primera vista puede parecer simple: estamos más predispuestos a dejarnos influir por personas que nos agradan, y menos por personas que nos producen rechazo.”, explica el psicólogo y escritor estadounidense Robert Cialdini, quien escribió en 1984 Influence: The Psychology of Persuasion (“Influencia: la psicología de la persuasión”) y definió los seis principios.

Lo mejor es que evites dar demasiados datos sobre ti a quien no conoces. Tendemos a confiar más en extraños cuando navegamos por internet. Recuerda que más vale prevenir que curar.

La observación también puede referirse a los documentos que tienes en el equipo. Por eso, cuanta menos información dejes a la vista en el escritorio, mejor.


UN CONSEJO: Si no quieres compartir demasiados datos sobre ti en internet, desactiva la geolocalización para que otros usuarios de internet no sepan dónde te encuentras. También es recomendable comprobar tu perfil público o visitar directorios de internet para saber qué información tienen sobre ti.


2. Principio de escasez

“Date prisa”. “Es urgente”. “Cambia ya tu contraseña”. “¡Llama ya!”.

phishing

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Una de las trampas más habituales consiste en meterles presión a los internautas.

Meter presión a los usuarios para lograr sus objetivos es una de las técnicas más habituales de los ciberdelincuentes.

A través de esa presión buscan pasar inadvertidos, dándole menos oportunidad al usuario de que caiga en la trampa.

Muchas veces usan ese sentido de urgencia para enviar “ofertas que no te puedes perder” y todo tipo de “oportunidades” que, en realidad, no son tan “exclusivas” como aseguran en esos emails o mensajes de texto.

Y esa urgencia está muy relacionada con lo que en psicología se define como el “principio de escasez”, el cual nos hace estar más dispuestos acercarnos a algo si notamos que es escaso o difícil de conseguir.

3. Principio de autoridad

La amenaza a menudo viene de la mano de la urgencia. Por ejemplo: “Es urgente. Si no cambias ahora mismo tu contraseña, perderás tu cuenta para siempre”.

Y la amenaza viene de la mano de lo que se conoce como principio de autoridad.

Según explica Cialdini, “estamos más predispuestos a dejarnos influenciar cuando somos interpelados por una autoridad”.

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Los estafadores a menudo se hacen pasar por personas o entidades que transmitan autoridad. Por ejemplo, una entidad bancaria o el jefe de la víctima.

No se trata de coaccionar o ejercer poder, sino con el aura de credibilidad que la autoridad supone.

“Tendemos a creer que quienes están en posiciones de liderazgo tienen más conocimiento, más experiencia, o más derecho a opinar”, añade en su libro el especialista.

Para ello, a menudo los hackers intentan hacerse pasar por una entidad o persona de confianza de la víctima. A esta técnica se la conoce como phishing.

4. Principio de reciprocidad

A través de una serie de preguntas de índole personal, los estafadores desarrollan los perfiles de sus víctimas.

Gracias a ello, logran establecer vínculos para identificar los temas hacia los que pueden reaccionar de manera más favorable para ellos.

chantaje por internet

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Intentan ganarse la confianza. Para ello, suelen crear perfiles falsos en redes sociales y plataformas web.

Muchas veces, usan perfiles falsos para lograr el engaño. Este tipo de conexiones también se usan para fraudes de “sextorsión”.

A través de estas estrategias aplican lo que se conoce en psicología como “principio de reciprocidad”, el cual establece que tendemos a tratar a los demás de la misma manera en que nos tratan a nosotros.

Por ejemplo, si recibimos un regalo o beneficio, sentiremos la necesidad de devolver el favor. La eficacia de este método psicológico es mayor si el regalo es percibido como algo personal.

Lo mismo ocurre si nos cuentan una confidencia o un secreto íntimo: es muy probable que queramos contar también algo nuestro.


UN CONSEJO: No establezcas diálogos con desconocidos sobre tu vida personal. ¿Por qué te hace tantas preguntas? ¿Para qué necesita saber toda esa información?


5. Principio de compromiso y coherencia

Al haber observado tus comportamientos previos y saber sobre ti, los hackers son capaces de captar la atención de sus víctimas.

Si, por ejemplo, quieren que la persona tome una decisión de manera impulsiva, será más fácil lograrlo siendo coherente con el perfil de esa persona, con los gustos que tiene, con cómo se define…

Además, ese principio establece que cuando una persona se compromete con algo, tiene más probabilidades de cumplir con su compromiso, incluso cuando su motivación original haya desaparecido.

Por eso, a veces, los estafadores se valen de formularios y preguntas clave que te obligan a comprometerte con algo específico.

6. Principio de aprobación social

rebaño

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Seguir al rebaño no tiene por qué ser lo más inteligente.

Este principio, al que también se denomina “consenso” o “seguir el rebaño”, establece que tendemos a acomodarnos a lo que opina la mayoría de la gente.

Eso quiere decir que si mucha gente da algo por bueno, nosotros probablemente lo hagamos también (y viceversa).

Los estafadores intentan convencernos de que cierto antivirus (que en realidad es un programa malicioso que intentan vender en ventanas emergentes) es el que usa todo el mundo… y por eso lo “necesitamos” instalar nosotros también.

O que mucha gente participó en un sorteo y a mucha gente le tocó un precio: “¡Tú también puedes lograrlo!”

No te dejes engañar.


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Cuartoscuro

De empleados de SRE a inmigrantes: más de 300 trabajadores de consulados al borde del despido

Los despidos se deben al vencimiento de las visas A-2 tras un decreto de EU; el gobierno de México no ha resuelto la situación en 5 años. La SRE asegura que está en pláticas con el gobierno entrante.
Cuartoscuro
Por Arantza Ocampo y César Reveles
17 de enero, 2021
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Jesús Pérez tomaba su descanso de fin de año cuando lo despidieron. El 1 de enero le comunicaron, de manera remota, que no renovarían su contrato. ¿La razón? La pronta expiración de su visa diplomática. Jesús es uno de los 50 empleados de consulados mexicanos en Estados Unidos que han sido despedidos sin previo aviso, convirtiéndose en personas sin documentos legales para permanecer en el país.

Hace unos días, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) argumentó que estos despidos se debían a varios factores, entre ellos un bajo desempeño y falta de presupuesto, sin embargo, los trabajadores afectados aseguran que la única razón, como en el caso de Jesús, es el vencimiento de las visas A-2, que fueron acortadas a un plazo de cinco años por una Nota Diplomática del Departamento de Estado  de Estados Unidos emitida y entregada a la cancillería mexicana en 2016.

Lee: ONG denuncian en FGR la violencia que sufren solicitantes de asilo devueltos por EU

La Nota Diplomática, con folio 16-1279, estipula que todo el personal de los consulados que no sea ciudadano estadounidense o residente permanente local no podrá permanecer en su puesto más de 5 años. Al cumplirse este periodo, los trabajadores además de dejar el cargo deben abandonar el país.

Para poder conservar sus trabajos y garantizar la permanencia en EU, el gobierno de México solo debía regularizar la situación de las y los trabajadores y cambiar sus visas por una tipo A-1, situación que no se atendió en 5 años.

En la nota, las autoridades estadounidenses también pedían a sus similares mexicanas avisar a los empleados sobre su posible baja laboral en 2021, en caso de no regular su situación. Sin embargo, según los trabajadores, ellos nunca fueron advertidos.

Incertidumbre para cientos de trabajadores

A finales de 2020, el Comité Nacional de Empleados Locales en Estados Unidos – conformado por empleados locales de los Consulados de México en EU – denunció un ‘despido masivo’, cuando muchos de los trabajadores estaban de vacaciones y otros enfermos por COVID-19. A la mayoría le dijeron que la indicación había llegado directamente de la cancillería mexicana.

Según el Comité, los despidos se dieron en los consulados de doce ciudades: Chicago, Nueva York, Los Ángeles, Denver, Las Vegas, Tucson, Houston, San Antonio, Dallas, Indianapolis, San Francisco y Presidio.

La visa de los primeros empleados despedidos expiraba en el primer trimestre del año y se prevé que el segundo recorte masivo sea para trabajadores cuya visa pierde vigencia en agosto de 2021.

De acuerdo con datos del Comité, más de 300 empleados perderán sus empleos en los próximos meses por esta situación.

El 22 de diciembre, el canciller Marcelo Ebrard fue cuestionado sobre el tema y aseguró que ya se estaba renegociando la vigencia de las visas con el gobierno en transición.

“Yo estimo que para fines del mes de febrero podamos tener una respuesta de la nueva administración y que el nuevo estatus que logremos, por lo que hace las visas, nos permita también ajustar su situación laboral”, dijo Ebrard.

Pero mientras se aclara la situación, los mexicanos sin trabajo y sin documentación estarán frente a una incertidumbre que les impide pagar gastos médicos o solventar a sus familiares.

Contradicciones y omisiones

Inicialmente, en el recorte masivo, el personal de consulados reportó a 80 personas despedidas. Semanas después, el 13 de enero, Roberto Velasco Álvarez, subsecretario para América del Norte de la SRE, informó que la cifra en realidad había sido de 50 trabajadores.

“Supimos de varios casos a quienes les habían despedido pero posteriormente les hablaron para comentarles sobre la continuidad de su contrato hasta que se termine su visa”, comentó Dulce María Flores Colorado, vocera del Comité Nacional de Empleados Locales en EU, quien adjudicó el cambio de cifras a un intento de la SRE de ‘salvar’ o ‘retrasar’ 30 despidos.

Asimismo, el funcionario federal dijo que las cifras difundidas por medios nacionales, las cuales señalaban un universo de más de mil 600 trabajadores no fueron exactas, ya que al corte de diciembre 2020 había registro de 655 prestadores de servicio independientes, como se cataloga a los empleados de los consulados.

De estos, solo 505 se verán afectados por la renovación de visa A-2, y entre estos, hay 139 que tienen posibilidad de regularizar su situación migratoria. Por lo tanto, el total de prestadores de servicios en riesgo, según la cancillería, es de 316.

El subsecretario de América del Norte también afirmó que la ola de despidos de trabajadores independientes no solo fue por renovación de documentos, sino también por otros temas como la disponibilidad presupuestal, bajo desempeño y las necesidades cambiantes de las representaciones.

Pero Jesús contradice esta versión y asegura que por presupuesto no fue ya que los empleados dados de baja fueron inmediatamente sustituidos. Tampoco se debió a un mal desempeño, porque, en su caso, era quien tenía más logros en su oficina.

“¿Cómo es que por mi rendimiento fui despedido? No le confías la coordinación del departamento a alguien que tiene un mal desempeño”, añade Pérez, “La experiencia adquirida, la vocación, la puntualidad, la responsabilidad y el profesionalismo no me sirvieron para poder conservar mi empleo y eso la verdad es muy triste”.

Emilio, otro trabajador que prefiere no dar su nombre real, sostiene algo similar, ya que todos sus compañeros despedidos recibieron la misma explicación: su visa estaba apunto de expirar; nunca les mencionaron un mal desempeño laboral o falta de presupuesto.

De tener una vida hecha en EU a no tener estatus migratorio

Jesús, al igual que sus compañeros, no solo perdió su trabajo, sino su estatus migratorio y ahora podría regresar a México en calidad de deportado pese a tener una vida hecha en EU y una familia que mantener.

“Pago el tratamiento médico de mi esposa y mi padre quien padece Parkinson, pago la universidad de mi hermano. Sin trabajo será difícil para mí solventar los costos médicos”, afirmó Jesús en entrevista para Animal Político.

Antes de ser despedido se desempeñaba como coordinador en el Departamento de Protección en el Consulado Mexicano de Presidio, Texas. “La verdad es algo que no te esperas, sobre todo cuando das todo en el trabajo”.

La visa de Emilio, quien aún conserva su empleo, vence a mediados de año, por lo que el despido parece inminente.

“Hay personas que tienen 15 o 20 años viviendo acá, aquí han hecho su vida pero ahora se quedarían ilegalmente”, comenta.

De acuerdo con Emilio, la cifra de 300 empleados despedidos podría aumentar a más de mil si el gobierno de México no arregla la situación pronto.

“Es ridículo que tu propio gobierno te pueda deportar por un tema laboral cuando nosotros acá defendemos los derechos laborales de los mexicanos”.

Los trabajadores de los consulados se encargan de: expedir documentos, brindar protección legal a los mexicanos, apoyar al Instituto de los Mexicanos en el Exterior en temas de salud y educación, y brindar apoyo en actividades culturales, políticas y económicas.

El dilema del outsourcing

A los trabajadores mexicanos se les denomina ‘prestadores de servicios profesionales independientes’ (PSPI), lo que significa que están sujetos a un modelo con el cual son contratados por Representaciones Consulares, trabajan en los consulados en Estados Unidos y les paga la Secretaría de Relaciones Exteriores de México.

Como PSPI’s no cuentan con prestaciones de ley. Según cuenta Jesús Pérez solo tienen vacaciones, así como gastos de seguros médicos y bonificaciones de fin de año. No reciben pago por horas extra, ni prima vacacional, prima dominical, tampoco pago por días festivos y no cuentan con derecho de retiro o a la vivienda en su país natal.

Su situación se asimila al esquema de la subcontratación (outsourcing), método por el cual una empresa contrata a sus trabajadores a través de un tercero, y se le proporcionan solo las prestaciones básicas de ley.

El pasado 13 de enero, Roberto Velasco Álvarez negó que los trabajadores de los consulados estuvieran bajo outsourcing como se señaló en algunos medios.

“En efecto, son prestadores de servicios profesionales independientes y cada uno ha firmado un contrato de esa naturaleza y no es ningún outsourcing porque no hay ningún intermediario en la contratación”.

El funcionario agregó que los empleados cuentan con beneficios como seguro de gastos médicos en hospitales particulares y un salario que circula entre los 2 mil y los 2 mil 500 dólares.

Sin embargo, ese seguro no cubre a los familiares de los trabajadores y su sueldo está a nivel del considerado como mínimo en algunas entidades de Estados Unidos.

Dulce María Flores opina que si bien los trabajadores de los consulados no están subcontratados, sí se encuentran en un limbo, donde no se les considera empleados directos de la dependencia, sino trabajadores independientes, externos.

Mientras que Emilio considera que las condiciones laborales que les ofrecen son las mismas que hay en cualquier outsourcing de México, por eso lo comparan.

“Nosotros tenemos claro que no es culpa de Estados Unidos, ellos solo cumplen con la regularización de visas, lo único que piden al Estado Mexicano es que regularicen nuestros estatus, si nos dan visas diplomáticas no tendríamos problemas, pero México no lo hace por falta de recursos o por no dejar el outsourcing”, comenta.

Durante meses, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha criticado las condiciones laborales que tienen millones de trabajadores por culpa del outsourcing e incluso firmó un acuerdo con representantes de empresas privadas para prohibirlo.

En reiteradas ocasiones, el presidente también ha resaltado la cifra récord de remesas al cierre del 2020, con una cantidad superior a los 40 mil millones de dólares, refiriéndose a los trabajadores del extranjero como ‘héroes y heroínas’.

Muchas de esas remesas provienen de los sueldos de los trabajadores consulares o de trabajadores mexicanos que son asesorados legalmente en los consulados.

“Han corrido a mucha gente con familia o que sus familias dependen de esas remesas”, señala Emilio

Los empleados que están a punto de perder sus trabajos solo tienen dos peticiones: que se les liquide como señala la Ley Federal o que la SRE los reconozca como trabajadores directos y les otorgue una visa A-1 para continuar con su trabajo en EU.

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