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Especial
A 8 días de la desaparición del periodista Agustín Silva, solo hay pistas falsas y una investigación estancada
Las autoridades aún no tienen información sobre el paradero del periodista; solo han seguido pistas falsas ante la poca colaboración de los ciudadanos, dice su padre, Lucio Silva.
Especial
Por Redacción Animal Político
29 de enero, 2018
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A una semana de su desaparición, las autoridades oaxaqueñas aún no tienen información sobre el paradero del periodista Agustín Silva.

“Nada hasta el momento”, señaló Lucio Silva, padre del periodista, agregó que las investigaciones se han estancado por falta de denuncias y cooperación de los ciudadanos”.

“La falta de valor civil hace que la sociedad no coopere y entonces la policía está perdida y yo lo entiendo. Si no se aportan ciertas pistas pues la policìa no puede seguir avanzando”, dijo Silva, quien reconoce que la policía ha trabajado en la localización de su hijo, desaparecido desde el pasado domingo 21 de enero.

Explicó que no se pudo acceder a las cámaras del bar donde se vio por última vez a Agustín, pues “dijo la dueña ‘yo no voy a prestar las cámaras porque yo no tengo por qué hacerlo’. El fiscal tiene que citar a la dueña del bar para que acceda a presentar los videos de las cámaras”.

Aunque la fiscalía esté realizando este trámite, añade Silva, las cámaras de vigilancia borran los datos grabados tres o cinco días después, así que ya no contarían con la grabación del día que supuestamente Agustín acudió al lugar.

De acuerdo con información recabada por Artículo 19, amigos de Lucio Silva reportaron haber visto a Agustín en un bar. Cerca de las 21:30 horas, el reportero respondió a su padre que estaba por dejar el lugar para regresar.

“Estamos a la espera de que nos llamen o nos digan algo. Ya se buscó en un área donde se pensó que ahí estaba pero resultó falsa. Con pistas falsas no se logra mucho”, dice.

La desaparición de Silva fue reportada desde el pasado 22 de enero por sus familiares y Artículo 19. Mientras que las autoridades encontraron su auto abandonado en el poblado de Morrito, en el municipio de Asunción Ixtaltepec, en los límites con Veracruz.

Este 25 de enero, la Fiscalía de Oaxaca informó que se determinó “que la desaparición no estaría relacionada con el ejercicio de la función periodística que realizaba la víctima”.

Su padre había declarado que fue contactado por la defensa de presuntos delincuentes, detenidos tras un operativo militar, para que declarara a su favor.

“El 16 de enero, mi hijo estuvo presente trabajando durante un operativo de personal militar que aseguró armas y detuvo a tres personas en Matías Romero. Unos días después una persona que se identificó como parte de la defensa de los detenidos le pidió declarar a favor de los detenidos. Agustín se negó y dijo que sólo se atendría a lo que había escrito y que no colaboraría”, dijo el padre del periodista a la organización Artículo 19.

Por lo cual considera que está relacionado a la desaparición de Agustín, quien ocasionalmente colaboraba en temas policiacos con El Sol de Istmo.

El jueves 25 de enero, la Unidad de Búsqueda de Personas No Localizadas difundió fotografías de Agustín solicitando ayuda a los ciudadanos para su localización.

 

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BBC
El boliviano que dejó su trabajo como exitoso hombre de negocios para alimentar a perros callejeros
Durante más de 15 años dirigió campañas de mercadeo de marcas de lujo, pero ahora Fernando Kushner dedica su tiempo y talento a rescatar a los perros callejeros de La Paz.
BBC
18 de marzo, 2019
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Cada día, justo antes del amanecer, Fernando Kushner se sube a su viejo minibús y se adentra en las calles de La Paz para alimentar a los perros callejeros de esta ciudad boliviana.

Hace cuatro años, cuando era un hombre de negocios de alto vuelo, Ferchy, como lo llaman sus amigos, podía llegar a casa a esa misma hora después de una noche de fiesta.

He renunciado a todo por mis perros. Romances, familia, carrera, todo“, dice, con la pasión de un verdadero converso.

Ferchy atribuye a un perrito callejero llamado Choco este giro radical que le hizo renunciar a su exitosa carrera como ejecutivo de mercadotecnia en el mundo de la moda para dedicar su tiempo a los perros callejeros de La Paz.

Fernando Kushner con Choco.
BBC

Choco fue el perrito callejero que la cambió la vida a Kushner.

Kushner vio al perro después de salir de su clase de yoga y le dio un pedazo de su sándwich. El animal frotó su hocico con el cuello de Kushner y le lamió las manos, y ese simple acto de gratitud bastó para convencerlo de regresar y alimentar a Choco al día siguiente.

Antes de que se diera cuenta, estaba alimentando a cinco perros, luego a 10, luego a 20. Hoy, la cifra llega a centenares.

Haciendo rondas

Su rutina para alimentar a los animales es similar cada día; visita los mismos siete u ocho distritos y deja porciones de comida en los mismos lugares. Cada perro recibe 1 kg de pollo y huesos al día, y se agrega una porción de 250 g de galletas para perros.

Fernando Kushner recoge la comida que sobre en los restaurantes de comida rápida.

BBC
Ferchy ha convencido a varios locales de comida rápida de que le regalen las sobras para alimentar a los perros.
Fernando Kushner.

BBC
Kushner usa su camioneta para recorrer la ciudad y distribuir la comida.

Ferchy hace dos rondas cada día, una por la mañana y otra por la tarde. Entre una y otra, pasa otras tres o cuatro horas conduciendo por La Paz para recoger alimentos de varios donantes.

Las donaciones más generosas provienen de dos cadenas de comida rápida, Don Pollo y Pollos Copacabana.

En promedio, recolecta 15 contenedores del tamaño de un cubo de basura, cada uno de los cuales puede contener 50 litros. Rellena los cubos con galletas para perros. Cada mes gasta unos cincuenta sacos de 22 kilos durante el mes, a un costo de 9,000 bolivianos (1,300 dólares), que paga de su propio bolsillo.

Además de alimentar a “sus perros”, también es voluntario en diferentes organizaciones benéficas y refugios para perros en La Paz.

María Angulo Sandoval, quien trabaja en un refugio para perros en el municipio vecino de El Alto, dice que Ferchy ha actuado donde los funcionarios de la ciudad han fallado.

“Las autoridades de la ciudad son responsables de la salud y la seguridad públicas, lo que incluye mantener a la población de perros bajo control. Pero son absolutamente inexistentes”, dice.

Sacrificios en abundancia

Ferchy dice que dejar su lucrativo trabajo para dedicarse a los perros fue fácil y que la decisión de renunciar la tomó “de un día para otro”.

Ferchy junto a uno de los perros que alimenta.

Sergio Echazú
Ferchy junto a uno de los perros que alimenta.

Más difícil ha sido cumplir con los compromisos familiares. La primera vez que se perdió la celebración navideña de su familia porque estaba alimentando a los perros, sus familiares se pusieron furiosos.

Hoy, están un poco más resignados.

“Pensé que se aburriría de todo eso después de unos tres meses y lo dejaría”, dice su madre, Lolita Kushner. “Pero cada vez que lo veo, parece más preocupado que nunca por los perros y más comprometido con su misión”.

Ferchy espera emplear pronto a algunos ayudantes, pero por ahora la suya es más o menos una misión de un solo hombre. Ni siquiera tiene tiempo para citas amorosas, dice. Eso no le ha impedido considerar a una futura pareja, pero “tendría que amar a los animales, de lo contrario sería imposible”.

No todos son tan apasionados con los perros como Ferchy.

Raúl Alcázar, un residente local, piensa que al alimentar a los perros de la calle, Ferchy puede estar agravando el problema. “Los perros se quedan en la calle, hurgando en la basura y generalmente creando un problema”, dice.

Alcázar también se pregunta si los perros son los que más necesitan ayuda. “Lo que hace es bueno, pero ¿no sería mejor dar el dinero a un orfanato o a un anciano?”

Ferchy no niega que Bolivia, donde una de cada tres personas son pobres y una de cada seis es considerada como extremadamente pobre, tiene necesidades sociales agudas. Pero argumenta que hay “cientos de organizaciones benéficas” que cuidan a los pobres de Bolivia y que solo unos pocos cuidan a los animales.

Usando sus conexiones

Aun así, reconoce que sus esfuerzos no son más que una gota en el océano. Según sus propios cálculos, cerca de 250,000 perros callejeros viven en las calles de La Paz, con otros 350,000 en El Alto.

Uno de los animales a los que Ferchy lleva alimentos.

Fernando Kushner
Uno de los animales a los que Ferchy lleva alimentos.

En su opinión, la única solución a largo plazo para el problema de los perros callejeros de La Paz es la educación pública y la sensibilización.

Aquí es donde entra en juego su experiencia en marketing. Después de pasar más de 15 años ayudando a dirigir campañas de marcas de lujo, no tiene ningún reparo en aprovechar sus contactos sociales y profesionales para ayudar en su misión.

Hasta ahora, ha persuadido a decenas de compañías importantes en Bolivia para que publiquen su eslogan de “Adopte, no compre” y su mayor éxito hasta la fecha ha sido lograr que la aerolínea privada de Bolivia Amazonas acepte cubrir el costo total de enviar a los perros en avión de una ciudad a otra para su adopción.

En la actualidad, está ocupado tratando de recaudar dinero para construir un santuario para viejos perros callejeros, que se convertirá en un centro de esterilización. Ya convenció a Incerpaz, uno de los fabricantes de ladrillos más grandes de Bolivia, para que le diera ladrillos a precio de costo.

Ferchy y un niño dan de comer a un perro callejero.

BBC
Ferchy espera conseguir más ayuda pero, por lo pronto, se encarga de esta tarea casi solo.

La tenacidad de Ferchy en defensa de los perros callejeros de La Paz parece no tener límites. Incluso ha llegado a contactar a través de los canales diplomáticos a Jared Kushner, el yerno del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

“Aunque tenemos el mismo apellido, él no tiene ninguna relación. ¿Pero qué hay que perder?”, razona. “Si él quisiera, podría pagar para esterilizar a todos los perros en Bolivia”.


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