Defensa de Javier Duarte pide más tiempo para investigación; hoy se define qué sigue en el caso
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

Defensa de Javier Duarte pide más tiempo para investigación; hoy se define qué sigue en el caso

La Procuraduría General puede pedir una ampliación, algo que la defensa de Duarte buscaría impedir. Luego viene un periodo clave de descubrimiento de pruebas, previo al juicio.
Cuartoscuro Archivo
Por Arturo Angel
22 de enero, 2018
Comparte

La defensa de Javier Duarte pidió al juez ampliar el plazo de la investigación complementaria que realiza la PGR por otros seis meses, informó Reforma.

Si el juez accede a otorgar una extensión en el plazo Duarte permanecería medio año más en la cárcel y la audiencia intermedia se realizaría después de las elecciones de julio próximo.

La semana pasada la PGR reconoció que aún estaba interesada en indagar datos sobre cuentas bancarias pero el juez del caso pospuso la decisión de autorizarlo o no, luego de que la defensa no fue notificada con el tiempo que se requería legalmente de dicha petición.

La petición se hace unas horas antes de que se venza el plazo de seis meses que un juez le dio a la Procuraduría General de la República (PGR) para investigar al exgobernador de Veracruz, por los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada.

Si el juez no otorga una prórroga, el plazo para indagar a Duarte habrá terminado, y  se abre ahora un periodo que resultará clave en el que las autoridades y la defensa del exmandatario deberán descubrir las pruebas con las que pretenden obtener una sentencia condenatoria o absolutoria en el juicio.

A continuación Animal Político presenta la ruta que seguiráel caso contra Javier Duarte una vez terminado el periodo de investigación de seis meses. Cabe recordar que el caso contra el exgobernador de Veracruz se sigue bajo las normas del nuevo sistema penal acusatorio.

Para obtener esta información se plantearon diversas dudas a abogados expertos en el nuevo sistema penal, a fuentes del propio Poder Judicial Federal y al equipo legal de la defensa del exgobernador.

¿Puede la PGR o la Defensa obtener una ampliación del periodo de investigación que hoy termina?

La respuesta es sí. El artículo 322 del Código Nacional de Procedimientos Penales establece que de forma “excepcional” el juez podrá autorizar una prórroga del periodo de investigación complementaria que haya dictado originalmente. El nuevo plazo de investigación, en caso de ser concedido, no podrá exceder de seis meses.

La determinación de conceder o no la prórroga la toma el juez en una audiencia pública en la que deben estar presentes ambas partes para que expongan su posición a favor o en contra.

En el caso específico de Javier Duarte la defensa ya extendió una solicitud al juez para que se analice la conveniencia de extender el periodo de investigación pero falta concierto si la PGR también lo pedirá o está de acuerdo.

La audiencia en la que el juez decidiría si se concede o no esta prórroga no se realizaría hoy sino hasta el próximo 31 de enero.

¿Qué pasara el 31 de enero?

La audiencia programada para el próximo 31 de enero es para definir si el juez autoriza o no, una solicitud hecha por la PGR de incluir como pruebas en el caso diversas cuentas bancarias claves en la investigación. Se trata de la audiencia que tuvo que ser pospuesta el jueves pasado ya que la defensa no fue notificada con 48 horas de antelación mínima como lo contempla la ley.

Pero además, en el caso de que la defensa y/o la PGR hayan presentado la solicitud de prórroga del plazo de investigación, será en esta audiencia donde el juez abordará el tema y tomará una determinación.

Es importante subrayar que los abogados y los fiscales de la Procuraduría deberán exponer argumentos que justifiquen el que sea necesario ampliar el periodo de seis meses con el que ya contaron inicialmente. Esto ya que ampliar el plazo deinvestigación significa prolongar de forma general el proceso y por ende el tiempo en que Duarte está preso sin que se haya demostrado en un juicio su culpabilidad.

¿Cuándo hará la PGR la acusación formal contra Duarte?

Una vez que concluya el periodo de investigación la PGR tendrá 15 días como máximo para formular la acusación formal en contra de Javier Duarte.

Es decir, si el juez no concede la prórroga de la investigaciónla acusación tendrá que ser presentada antes de la segunda semana de febrero. Si concede la prórroga dependerá del plazo de la misma.b

¿Cómo se presenta la acusación formal?

Se presenta por escrito con trece requisitos que se detallan en el artículo 335 del Código Nacional de ProcedimientosPenales. Básicamente se trata de la descripción de hechos que se imputan a Javier Duarte, las pruebas y los testigos con las que se cuenta.

Una vez que el juez tenga en sus manos la acusación deberá señalar una fecha para la denominada audiencia intermedia en un plazo que no podrá ser ni menor a 30 días a partir de que recibe la acusación ni mayor a 40 días.

¿Cuándo la PGR y Duarte revelarán las pruebas que tienen?

Uno de los principios del nuevo sistema penal es que ambas partes se revelan entre si las pruebas con las que pretenden llegar a juicio. No se puede ocultar nada. Deben entregarse todos los expedientes, listas de testigos, peritajes realizados, etcétera.

A lo anterior se le llama técnicamente “descubrimiento probatorio” y debe ocurrir luego de que la PGR formule por escrito la acusación y antes de que se realice la parte oral de la audiencia intermedia.

El artículo 345 del Código Nacional de Procedimientos Penales prevé que ambas partes podrán llegar a “acuerdos probatorios”, es decir, podrán establecer que cosas son obvias y por lo tanto no vale la pena debatirlas en el juicio, por ejemplo, que Javier Duarte fue gobernador de Veracruz del 2010 al 2016. Lo que se plasme en los “acuerdos probatorios” se dará por sentado.

¿Qué pasará en la audiencia intermedia?

Si bien la acusación formal y el descubrimiento de pruebas son pasos esencialmente escritos, el debate en torno a las mismas y los acuerdos a los que se lleguen se realizan de forma oral en la audiencia intermedia.

Ojo. El objetivo de esta audiencia no es determinar si el acusado (en este caso Javier Duarte) es culpable o inocente. De hecho ni se trata siquiera del juicio.

Lo que se debate en la audiencia intermedia es si la acusación formal está bien planteada o no, los alcances de la misma y la validez de las pruebas que cada parte pretende llevar al juicio. La defensa podrá exponer si desde su punto de vista no se sostiene alguno de los dos delitos por los que acusa a su cliente, en este caso delincuencia organizada y lavado de dinero.

Esta audiencia se realiza ante el mismo juez de control que ha llevado hasta ahora el caso, o sea el juez Gerardo Moreno. Él tiene la determinación final sobre cada uno de los temas que se aborden una vez que haya escuchado a las partes. Por ejemplo, el juez decidirá si hay que hacer correcciones a la acusación, si hay que descartar o no una prueba, etcétera.

¿Y el juicio contra Duarte? ¿Hasta cuándo?

Al finalizar la audiencia intermedia el juez de control deberá emitir el denominado “auto de apertura de juicio” con los requisitos que contempla el artículo 347 del Código Nacional de Procedimientos Penales.

En dicho auto el juez de control deberá establecer a que Tribunal pasará el caso para su juicio y el detalle de la acusación y las pruebas que se abordarán en el mismo.

Con lo anterior concluirá la participación del juez Gerardo Moreno en el caso de Javier Duarte. El juicio, que deberá realizarse en un periodo de 20 a 60 días como máximo luego del “auto de apertura de juicio” se llevará a cabo ante un Tribunal compuesto por tres nuevos jueces que no hayan intervenido en el caso, y a los cuales sí les tocará resolver siel exgobernador de Veracruz es culpable o inocente.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Por qué Nueva España se disgregó en tantos países tras la independencia de México y Centroamérica hace 200 años

El 2021 marca los 200 años del fin de la Nueva España, un extenso territorio dominado por la corona española que intentó mantenerse unido pero al final se fragmentó en múltiples países. ¿Cómo se dio tal transformación?
16 de septiembre, 2021
Comparte

Este septiembre es bicentenario para seis naciones de América Latina.

En ese mes, pero del año 1821, se dieron declaraciones de Independencia sobre la corona española que, después de varios experimentos políticos, concluyeron con el nacimiento de seis países que hoy conocemos: México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.

Incluso los territorios de Chiapas, Yucatán y Texas tuvieron una corta vida independiente.

Todos ellos emanaron de la Nueva España, uno de los vastos territorios en América que el imperio español creó y administró durante tres siglos.

Pero ¿por qué uno de los mayores imperios del milenio pasado perdió el control de su más extensa posesión y su territorio terminó tan fragmentado?

Para responderlo hay que mirar a qué ocurría a comienzos del XIX.

¿Cómo era la Nueva España?

La Nueva España era una de las naciones más grandes de su época.

Se extendía por más de 7 millones de kilómetros cuadrados, desde regiones del suroeste y sureste del actual Estados Unidos hasta el noroeste de Panamá.

El territorio actual de España cabría 14 veces tan solo en la Nueva España (más aún en sus otros virreinatos y territorios de América, África y Asia).

Su conformación territorial era diversa: había reinos como el de México y Nueva Galicia en la región central. (Los siguientes mapas muestran las extensiones territoriales con base en los límites actuales de países y estados locales).

Nueva España central

BBC

Al norte, estaban las provincias internas del oriente, como Nuevo León o Nueva Extremadura, y las provincias internas del occidente, entre ellas las Californias, Nueva Navarra o Nueva Vizcaya.

Nueva España norte

BBC

Hacia el sur, estaban las capitanías generales de Yucatán y Guatemala.

Esta última también se subdividía en provincias: Chiapas (actual estado de México), Guatemala (incluyendo el actual Belice), San Salvador (actual El Salvador), Nicaragua y Costa Rica (entonces una sola unidad) y Comayagua (actual Honduras).

Nueva España sur

BBC

La capital era Ciudad de México, pero Ciudad de Guatemala actuaba como una segunda capital en términos de gobierno.

“Era un empalme jurisdiccional muy complicado, pero en términos prácticos sí había mucha independencia de las provincias centroamericanas respecto a México, pero también había algunas funciones en las cuales dependían de México”, dice a BBC Mundo el historiador Alfredo Ávila.

En materia económica, de religión y de justicia a través de la Santa Inquisición, el gobierno de Ciudad de México tenía el control sobre la Nueva España entera. Pero en el resto de cuestiones, como la fuerza armada, la Capitanía de Guatemala o Yucatán tenían su autonomía.

“En Centroamérica no había un virreinato en términos generales, sino una audiencia, con un jefe político, una capitanía general”, continúa Ávila, académico del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“Y es muy difícil hablar de identidades. Una persona que nació en San Salvador era guatemalteca, porque dependía de la Audiencia de Guatemala. Pero si era hijo de españoles, era español”, apunta.

https://www.youtube.com/watch?v=W3yHdmZ_rF8&t=358s

Todo eso tuvo un papel importante en lo que ocurriría alrededor de 1810.

El ocaso de un enorme imperio

Las élites ligadas al poder político, comercial y religioso fueron exponiendo sus discrepancias con España luego de tres siglos de convivencia.

A partir de 1808, el descontento de la clase gobernante en América llevó al surgimiento de varios movimientos de independencia que se fueron fortaleciendo al tiempo que la corona española atravesaba sus propios conflictos bélicos en Europa con Inglaterra y Francia.

Eso dejó a la corona española muy debilitada para hacer frente a las rebeliones en América. Incluso el gobierno de Ciudad de México había perdido el control militar en sus dominios.

“El virrey de México no mandaba en la comandancia de Guadalajara o en Monterrey”, explica Ávila. Ahí los jefes militares eran los que “tenían tanta fuerza que el virrey ya no tenía influencia sobre ellos”.

“Ahí empezó un proceso de desarticulación virreinal que alcanzó a Centroamérica”, señala.

Capitulación de Madrid, Antoine-Jean Gros

Museo de Historia de Francia
El cambio de monarquía en el trono español fomentó los movimientos de independencia en las colonias.

El gran estallido en la Nueva España es el de la madrugada del 16 de septiembre de 1810, cuando una conjura independentista se vio descubierta y el cura Miguel Hidalgo llamó al pueblo mexicano a alzarse en armas en el famoso Grito de Dolores.

La guerra de independencia mexicana culminó 11 años después, el 27 de septiembre de 1821.

Por su parte, la Capitanía de Guatemala tuvo un proceso relativamente pacífico en el que la determinación independentista se dio en una asamblea con miembros de las provincias el 15 de septiembre de 1821.

Aunque esas son las fechas más recordadas, en los hechos hubo un momento que semanas antes fue determinante para la Nueva España.

Los Tratados de Córdoba

Cuando México y las provincias de Centroamérica declararon su independencia, ya tenían un plan en marcha: conformar un imperio.

La idea fue plasmada en los Tratados de Córdoba, que fueron firmados entre los independentistas mexicanos y autoridades de la Nueva España el 24 de agosto de 1821. Tenían como objetivo final la fundación del Imperio Mexicano.

Los españoles sabían que no podían contener más el movimiento de independencia, pero querían rescatar las valiosas vías de comercio.

El documento “reconocía la independencia de México, pero buscaba mantener la relación comercial de ambos lados. Y una parte de la élite de Guatemala quería aprovechar eso”, explica Ávila.

Chiapas -que era parte de la Capitanía de Guatemala- fue la primera provincia centroamericana en unirse al imperio, seguido poco después por la Capitanía de Yucatán.

“Y la discusión de los centroamericanos entonces fue qué convenía más: permanecer independientes de España o unirse a alguna de las dos grandes potencias limítrofes, Colombia o el Imperio Mexicano”, señala el historiador.

“Claramente por vínculos históricos tenía más sentido unirse al Imperio Mexicano”.

Panamá, que hoy es parte de Centroamérica, quedó en la Gran Colombia.

Reunión del Ejército Trigarante

Getty Images
El ejército de Iturbide ayudó a reprimir a los opositores a la unión con el imperio de San Salvador.

Bajo el nuevo imperio se delimitaron 24 provincias, muchas de las cuales conservan sus nombres en México y Estados Unidos (Texas, Nuevo México, California) hasta la actualidad.

Por lo que respecta a Centroamérica, se dio la delimitación casi actual: Guatemala (incluyendo a Belice), El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica (estas dos últimas ya no eran una sola).

La fragmentación final

No obstante, el Imperio Mexicano duró poco.

La inestabilidad política que persistía desde la asunción del emperador Agustín de Iturbide condujo a un golpe de Estado en febrero de 1823, el cual llevó a la disolución del Imperio Mexicano un año después.

Las provincias mexicanas, a las que se integró Chiapas, conformaron la primera República Federal Mexicana, mientras que las provincias del sur crearon la República Federal de Centroamérica.

Pero aquel intento de mantener la unión de tan diversos territorios no se pudo sostener. Las razones no solo eran por los acuerdos políticos del momento, sino históricas.

Mapa de Centroamérica

iStock
Centroamérica intentó mantenerse unida, pero a partir de la década de 1830 inició su separación.

En Centroamérica no se alcanzó a construir una identidad más amplia. De un millón, la mitad vivía en Guatemala. Otra buena parte en Chiapas. El resto de las provincias estaban muy poco pobladas y casi no tenían contacto entre sí”, explica Ávila.

“Y había un cierto rechazo a Guatemala, porque se veía como la ciudad que cobraba impuestos, que mandaba tropas, que era un poco opresora”, añade.

En la década de 1930 hubo diversos conflictos que derivaron en la disolución de la unión de las provincias que buscaban tener mayor autodeterminación.

Fue entonces que nacieron cinco repúblicas independientes: Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica.

https://www.youtube.com/watch?v=BKNQNzyRydw&feature=emb_title

Y en el caso mexicano, en la década de 1830 y 1840, México perdió importantes territorios ante Estados Unidos: Texas, la Alta California y Nuevo México.

Incluso Yucatán declaró su independencia durante ocho años, pero volvió a la unión mexicana.

Fue así que los más de siete millones de kilómetros cuadrados quedaron divididos en las naciones que este año celebran dos siglos de independencia.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=_cDXqCfnycM

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.