Crean empresa fantasma, gana 24 mdp con gobiernos de Puebla y 3 años después se disuelve
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Especial

Crean empresa fantasma, gana 24 mdp con gobiernos de Puebla y 3 años después se disuelve

Las dos mujeres que aparecen como socias aseguran que desconocían la existencia de la empresa; las registraron en un padrón de Sedesol pero nunca recibieron apoyos.
Especial
Por Ernesto Aroche Aguilar
9 de enero, 2018
Comparte

La empresa Woonter Well solo estuvo activa tres años, pero fueron suficientes para ganar 24.2 millones de pesos en contratos por sus servicios a autoridades estatales, municipales y partidos políticos de Puebla.

En esos años de bonanza lo mismo vendía botas para policías al ayuntamiento de San Martín Texmelucan, que equipaba escuelas, vendía servicios de vallas publicitarias al gobierno de Puebla u ofrecía servicios de logística para el Instituto de Cultura de la capital poblana.

A pesar de sus fructíferos contratos con entidades de gobierno, incluido el Comité Directivo Estatal del PAN poblano, la compañía Woonter Well, fundada en febrero de 2014 por dos mujeres, Verónica Morales León y Araceli León Cruz, se disolvió el 25 de enero de 2017.

Un mes después, el 28 de febrero el Sistema de Administración Tributaria (SAT) recibió un documento de su oficina en Veracruz, donde le notificaba la presunción de que Woonter Well era en realidad una empresa de papel.

El pasado 26 de octubre la sospecha se confirmó. La empresa apareció en un listado de 242 compañías y personas físicas identificadas como fantasmas, publicado por el SAT en el Diario Oficial de la Federación (DOF). Estas empresas no pudieron “acreditar activos, personal o infraestructura, capacidad material, directa o indirectamente, para prestar los servicios”, según el artículo 69B del Código Fiscal Federal.

“¿Si tuviéramos una empresa usted cree que viviríamos aquí?”

La colonia Ampliación Momoxpan está justo en el lindero entre dos municipios conurbados a la capital poblana: San Pedro Cholula y Cuautlancingo. Ninguno de los dos tiene altos niveles de marginación, pues son zonas de desarrollo habitacional medio y residencial.

Pero el desarrollo en esos dos municipios no es parejo. En Cuautlancingo, por poner un ejemplo, 38 mil 756 personas, de las 103 mil 457 que ahí habitan, según la medición de Coneval de 2010, viven en condiciones de pobreza.

Araceli León Cruz y su hija Verónica Morales León viven en la calle Independencia de la Ampliación Momoxpan en un terreno que comparten con otras cuatro familias. Entre 2013 y 2014 –no precisan la fecha– las registraron en un padrón de Sedesol, y les dijeron que era para recibir un apoyo pero, dice Verónica, “nunca nos hablaron ni nada para ese apoyo”.

Pero al poco tiempo las dos mujeres dieron de alta una empresa en la notaría número 1 de la ciudad de Puebla.

La notaria Sandra Giovanna Rivero Pastor registró la creación de Woonter Well SA de CV,  una empresa especializada en la compra y venta de productos de exportación, comercialización de software, en resumen, como dice en su punto del objeto social: “La comercialización y distribución de toda clase de insumos, así como la prestación de toda clase de servicios”.

Incluso servicios de desarrollo de campañas políticas, consultoría jurídica, publicidad para ese tipo de campañas y estudios de mercado. La lista de actividades de su objeto social es larga y amplia.

Verónica Morales quedó registrada en el acta constitutiva –de la que tiene copia este portal— como directora general de la empresa con el 70% de las acciones, y el resto quedó en manos de la señora Araceli León.

De acuerdo con 27 contratos y procesos de adjudicación consultados por Animal Político la empresa ubicó sus oficinas en el número 4321, Torre 1 A del bulevar héroes del 5 de mayo, donde se ubica una empresa de oficinas virtuales.

Pero ni Verónica ni Araceli saben nada de esa compañía. La única referencia que tienen es que hace unas semanas le hablaron por teléfono preguntando por la empresa, “pero yo no sé nada de eso, yo sólo firmé lo de Sedesol”, dice Verónica.

Araceli confirma lo dicho, “¿usted cree que si tuviéramos esa empresa que dice, con esos contratos de millones, viviríamos así?”.

No respondió al INE

En junio de 2016, Jorge Carlos Ramírez Marín, diputado y representante del PRI en el Consejo General del Instituto Nacional Electoral presentó una denuncia señalando un presunto rebase de tope de campaña de Antonio Gali Fayad, entonces candidato a la gubernatura de Puebla.

En la investigación que inició la Unidad de Fiscalización del INE el nombre de Woonter Well apareció como una de las proveedoras de servicios de la campaña, específicamente para la rotulación de autobuses de pasajeros.

El INE envió un escrito a la empresa pidiendo información sobre la relación comercial con la coalición Sigamos Adelante que postuló a Gali Fayad, montos, contratos y servicios prestados, la empresa nunca contestó el requerimiento.

El PAN estatal, que preside Jesús Gilles, y que hasta el sábado pasado tuvo como secretaria general a Martha Erika Alonso, esposa del exgobernador Rafael Moreno Valle, presentó documentos para comprobar el pago de 850 mil pesos por la rotulación de 850 vehículos.

No fue la única ocasión en la que Woonter Well vendió servicios publicitarios. En noviembre de 2016 el organismo estatal Puebla Comunicaciones reconoció en una solicitud de información que se le pagaron 957 mil pesos por un servicio de “vallas” para promocionar las acciones de gobierno de la administración que encabezó Rafael Moreno Valle.

¿Contratos fraccionados?

El 4 de noviembre de 2016, dos meses antes de que la empresa se disolviera, el Comité Administrador Poblano para la Construcción de Espacios Educativos (Capcee) emitió el fallo de siete contratos, todos realizados bajo la modalidad de licitación cerrada –invitación a cuando menos tres personas–, y por el mismo concepto: suministro de mobiliario y equipo para un aula de medios para bachilleratos ubicados en diferentes municipios poblanos.

En seis de los siete contratos el monto fue exactamente el mismo: 1 millón 301 mil pesos, en el séptimo la variación del monto fue mínima: 1 millón 323 mil pesos. Un monto por debajo del tope de 1 millón 724 mil pesos que la ley de egresos de Puebla del 2016 estipula para los contratos en la modalidad de adjudicación por invitación.

El número de expediente asignado por el sistema Compranet a los contratos del Capcee fue seriado, del 263 al 269. Esto significa que los expedientes ingresaron uno detrás del otro al sistema. En todos los casos el funcionario responsable fue David Servando Rodríguez Sánchez de la Dirección de Desarrollo y Seguimiento Operacional del Capcee.

Todos los contratos fueron asignados a Woonter Well por un total de 9.1 millones de pesos.

De hecho, en 24 de los 28 contratos que Animal Político pudo revisar, el proceso de adjudicación fue el mismo, invitación a cuando menos tres proveedores. En los otros cuatro los documentos consultados no detallan la modalidad de adjudicación.

Se disuelven cuando ganaban millones

Noviembre y diciembre de 2016 fueron de los mejores momentos para la empresa; en esos dos meses obtuvo contratos por 11.7 millones, incluidos los 9.1 millones del Capcee.

El último de sus contratos lo firmó el 8 de diciembre de ese año, cuando el ayuntamiento de Puebla le contrató una serie de servicios de papelería e impresión, pero una semana después, el 17 diciembre, las socias Verónica Morales y Araceli León decidían entregar sus acciones a Reyna Trinidad Ortega González y Salvador Conde Arbizu quienes de inmediato iniciaron el proceso de disolución contratando al abogado José Karim Velasco Esquivel como liquidador de la sociedad.

Aunque el movimiento se hizo oficial hasta el 25 de enero que se registró el acta notarial de la asamblea de socios.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Los inesperados 'efectos colaterales' positivos de la vacuna contra COVID

Los estudios experimentales ya han comprobado la eficacia de las vacunas. Pero la experiencia práctica muestra que los beneficios de la vacunación van mucho más allá de lo esperado.
Getty Images
18 de marzo, 2021
Comparte

¿Las vacunas contra el covid-19 protegen contra la infección o previenen los casos graves de la enfermedad?

Esta pregunta ha suscitado numerosos debates entre la comunidad científica en las últimas semanas.

Por lo que se sabe hasta ahora, las vacunas ya aprobadas en varios países tienen una buena efectividad en la prevención de cuadros de covid-19 con síntomas (recuerde bien la palabra síntomas).

Pero eso no quiere decir que sus beneficios se limiten a esto: la experiencia en el mundo real, en las campañas de inmunización más avanzadas en algunos países, indica que las dosis que se utilizan actualmente traen otros beneficios en la lucha contra la pandemia.

Los datos de Israel, donde la vacunación está más avanzada, sugieren resultados mejores que los esperados, como una caída dramática en los casos, hospitalizaciones y muertes por covid-19.

También hay evidencia de que las vacunas ayudan a combatir los síntomas leves que, aunque tenues, igual mandaban a los pacientes al hospital.

Misma estrategia, varios desenlaces

Para entender cómo los científicos llegaron a estas conclusiones, es necesario remontarse al 9 de abril de 2020, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un documento que definiría las reglas del juego.

En las directrices, la entidad estableció los requisitos mínimos para que se apruebe una vacuna contra el “nuevo” coronavirus.

Entre una serie de criterios técnicos y especificaciones, una regla se destacó como la más importante: la vacuna contra la covid-19 debía tener una tasa mínima de efectividad del 50% frente a una de estas tres circunstancias: la infección en sí, la enfermedad sintomática o las formas graves de la enfermedad.

Tales requisitos no son novedad: existen vacunas que se usan contra otras enfermedades infecciosas que son excelentes para evitar que el virus invada el cuerpo de un individuo y comience a replicarse en su interior.

Este es el caso, por ejemplo, de las dosis contra el sarampión y la fiebre amarilla. Quien los toma está bien protegido de los virus que causan estas enfermedades.

Un niño recibiendo una vacuna

Getty Images
La vacuna contra el sarampión evita la infección de esta enfermedad.

Otros productos no son capaces de detener la infección en sí, pero evitan que evolucione y afecte demasiado al organismo, lo que requeriría hospitalización y atención médica especializada.

La vacuna contra la gripe encaja perfectamente en esta categoría: quien recibe la inyección a principios de otoño corre un riesgo considerable de contraer el virus durante los próximos meses. Pero, si ocurre, los síntomas de la enfermedad serán mucho más leves y no requerirán estadías prolongadas en salas y unidades de cuidados intensivos.

Esto es bueno para el individuo, que no siente que su salud se vea afectada, y para el sistema de salud en su conjunto, que no colapsa con la llegada de varios pacientes al mismo tiempo, especialmente en invierno, cuando la circulación de los virus que afectan al sistema respiratorio crece mucho.

¿Qué hicieron con la covid-19?

La pandemia, por supuesto, trajo algunos desafíos adicionales a la carrera científica: la humanidad necesitaba una solución rápida. No era factible esperar años para el desarrollo de una vacuna.

Para acelerar el proceso, todas las farmacéuticas y centros de investigación diseñaron las pruebas clínicas de sus candidatas a vacunas para ver si serían efectivas contra la enfermedad con síntomas, el segundo resultado establecido por la OMS.

Línea de producción de una vacuna.

Getty Images
Probada a gran escala en Brasil, la tasa de eficacia de CoronaVac fue de 50%. Pero en la vida real, sus efectos podrían tener mayor alcance.

En la coyuntura actual, no sería factible medir si las vacunas previenen la infección (el primer resultado), por dos razones principales.

Primero, porque una parte considerable de los infectados por el coronavirus no presenta ningún síntoma. Y, en segundo lugar, tal estrategia requeriría un aparato y una inversión financiera absolutamente gigantescos.

“Cada estudio involucró a decenas de miles de voluntarios y, para saber si cada uno de estos participantes no contrajo el virus, sería necesario realizar pruebas diagnósticas a todos ellos durante varias semanas seguidas. ¿Te imaginas el costo de eso?”, pregunta la microbióloga Natalia Pasternak, presidenta del Instituto Questão de Ciencia, de Brasil.

La otra opción sería evaluar el poder de las vacunas frente a las condiciones más graves, que requieren hospitalización y suponen mayor riesgo de muerte.

La dificultad estaría en el tiempo de observación necesario: en EE.UU. se estima que, de cada 200 personas infectadas por el coronavirus, una muere.

Los investigadores tardarían varios meses en lograr un número mínimo de muertes suficiente para realizar los cálculos estadísticos que determinan la tasa de efectividad y, como vimos anteriormente, el plazo para crear una solución nunca ha sido tan ajustado.

En vista de las limitaciones, todos los competidores terminaron siguiendo el camino intermedio: las pruebas clínicas de la fase 3 se diseñaron para establecer cuánto protegen las candidatas a vacunas contra el covid-19 sintomático, como se explicó en los párrafos anteriores.

Así es como muchas candidatas a vacunas avanzaron en los ensayos clínicos, fueron aprobadas o están siendo analizadas actualmente por agencias reguladoras.

Punto de inflexión

Pero aquí aparece una controversia importante en esta historia: ¿cómo se define un síntoma de covid-19?

Cada farmacéutica y cada centro de investigación estableció sus propios criterios para enmarcar lo que sería una sospecha de infección por coronavirus.

“En las pruebas de CoronaVac, Sinovac y el Instituto Butantan, por ejemplo, se instruyó a los voluntarios para que informaran de cualquier malestar que sintieran, por leve que fuera”, describe Pasternak.

Posteriormente, estos participantes se sometieron a la prueba molecular (hisopado nasofaríngeo) para saber si tenían la enfermedad o no.

Una mujer recibe la vacuna en Francia.

Reuters
La vacunación busca la protección comunitaria, por lo que el éxito del proceso no debe evaluarse a partir de resultados individuales.

“Moderna, en cambio, estableció que, para realizar tal examen, el individuo debía tener al menos dos síntomas o un signo muy claro de covid-19, como falta de aire”, agrega la especialista.

Esta diferencia, por supuesto, tuvo un impacto en los resultados de los análisis preliminares. No es exagerado especular que un número considerable de participantes que recibieron la vacuna de Moderna desarrollaron condiciones leves y moderadas de la enfermedad. Sin embargo, como no fueron sometidos a los métodos de diagnóstico, no supieron que tenían la infección.

Esta es una de las razones por las que los científicos no centran tanto su análisis en las tasas de eficacia: en el mundo real, puede ser que el 50,4% de CoronaVac se vuelva un poco más alto, mientras que el 94% de Moderna termine ligeramente reducido, y no hay problema con eso.

“Debemos entender que la vacuna no es como un medicamento con el que tratamos a una persona. La vacuna es algo que protege a la comunidad. No se puede analizar desde un punto de vista individual, sino de cómo se protege a toda una población”, explica la epidemióloga Denise Garrett, vicepresidenta del Instituto Sabin, una organización internacional sin fines de lucro que promueve la inmunización en todo el mundo.

Observaciones paralelas

Para demostrar su seguridad y eficacia, cada nueva vacuna se somete a un verdadero rito científico, que implica una serie de pasos.

“Todo comienza con experimentos en cultivos de células animales, donde vemos si las moléculas tienen potencial para funcionar en humanos”, explica el doctor Jorge Kalil, profesor de inmunología clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo.

Vacuna de moderna

Reuters
Todas las vacunas autorizadas fueron sometidas a rigurosas pruebas.

Si los resultados son buenos, el producto se prueba en humanos, en tres fases.

“Comenzamos con un número limitado de voluntarios en la fase uno y, a medida que avanza el conocimiento, evolucionamos a decenas de miles de participantes en la fase tres”, resume Kalil, quien también es director del Laboratorio de Inmunología del Instituto del Corazón (InCor), en Sao Paulo.

Las vacunas contra la covid-19 han atravesado (y siguen atravesando) esta maratón.

La tasa de eficacia sobre la covid-19 sintomática se establece precisamente en esta etapa de tres ensayos clínicos.

Pero eso no es lo único que miden los científicos: aprovechan toda la estructura para hacer estudios y mediciones “paralelas”, que se conocen como resultados secundarios.

No son el objetivo principal de ese trabajo, pero son conocimientos que también ayudan a comprender el poder de ese candidato para la inmunización.

“Además de saber que CoronaVac tenía una tasa de eficacia general del 50% contra la enfermedad sintomática, la investigación mostró una protección del 78% contra los síntomas leves que también necesitaban asistencia médica. Este fue un resultado secundario observado”, ejemplifica Kalil.

Por lo tanto, aunque se han diseñado estudios clínicos para evaluar la capacidad de las vacunas para prevenir el covid-19 sintomático, muchas de las pruebas ya indicaron que los beneficios podrían ser más prometedores.

Y esa evidencia ahora se está confirmando, con los primeros resultados de la vida real de las campañas de inmunización contra el coronavirus.

El ejemplo de Israel

Con aproximadamente 8,8 millones de habitantes, Israel fue el primer país del mundo en iniciar y expandir rápidamente una campaña de vacunación contra la covid-19.

“El país se ha convertido en un caso de estudio perfecto, ya que está utilizando la misma vacuna en toda la población y aplicando las dosis a un ritmo muy rápido”, señala Pasternak.

Puntos ce vacunación en Israel.

Getty Images
Israel tiene la campaña de inmunización contra la covid-19 más avanzada del mundo.

Los datos publicados la semana pasada por el Ministerio de Salud de Israel y las farmacéuticas responsables de la vacuna revelan resultados que superan las expectativas, como la caída dramática de casos, hospitalizaciones y muertes por covid-19.

“Los últimos análisis revelan que los individuos no vacunados tienen 44 veces más riesgo de desarrollar una infección sintomática y 28 veces más probabilidades de morir por la enfermedad”, dijeron las entidades, en un comunicado difundido a la prensa.

Nota: las pruebas de fase tres de inmunización de Pfizer y BioNTech se crearon para observar y medir la eficacia contra la covid-19 sintomática. Pero, en la experiencia de la vida real, todo indica que las dosis también son capaces de prevenir la infección (el primer elemento mencionado por la OMS) y las condiciones muy graves (el tercer elemento).

Además de Pfizer/BioNTech, las vacunas de Moderna y AstraZeneca/Oxford ya muestran efectos similares en lugares donde se aplican a gran escala.

“Esto significa que las vacunas pueden tener un impacto en la transmisión viral y, cuantas más personas estén protegidas, más difícil será para el virus encontrar a alguien vulnerable”, argumenta Garrett.

Pie en el acelerador

Hay un ingrediente adicional que exige campañas de inmunización aún más rápidas: el descubrimiento de nuevas variantes del coronavirus.

https://www.youtube.com/watch?v=lGUuIKrNxbE

Ya se sabe que estas versiones del agente infeccioso se propagan con mayor facilidad y que incluso pueden afectar a personas que ya tuvieron la enfermedad en los meses anteriores.

Otro temor es que estas mutaciones en el código genético viral hagan que las vacunas sean menos efectivas o que incluso las dejen completamente desactualizadas.

Precisamente por eso hay que acelerar la vacunación. “Las variantes son preocupantes. Las vacunas que tenemos en este momento dan cuenta de los tipos de coronavirus que se han descrito hasta ahora. Por lo tanto, no podemos dejar margen y tiempo para que aparezcan otras versiones y se escapen de la solución que tenemos”, advierte Pasternak.

La microbióloga apunta que, además de poner un pie en el acelerador de la vacunación, es necesario invertir más en secuenciación genética y vigilancia genómica para identificar estas nuevas amenazas desde su origen, antes de que se extiendan a otros rincones.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=PdtPAfO8A2o

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.