Plan anticrimen coordinado por Osorio Chong deja 96 mil homicidios, 6% más que en el sexenio pasado
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Cuartoscuro

Plan anticrimen coordinado por Osorio Chong deja 96 mil homicidios, 6% más que en el sexenio pasado

En 3 de las 5 regiones en que fue dividido el país como parte del plan de seguridad del sexenio actual han subido asesinatos; en estados como Chihuahua, Veracruz o Baja California resurgió la violencia.
Cuartoscuro
Por Arturo Ángel
11 de enero, 2018
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Durante la gestión de Miguel Ángel Osorio Chong como secretario de Gobernación y cabeza del Sistema Nacional de Seguridad se registraron casi 96 mil casos de homicidio doloso en México, lo que representan un incremento del 6 % en la tasa asesinatos respecto al sexenio pasado.

La estrategia que Osorio coordinó y que consistía en dividir el país en regiones (noreste, noroeste, occidente, centro y sur) para mejorar la coordinación entre autoridades y apaciguar la violencia, heredada por la administración del sexenio Felipe Calderón, no ha funcionado en 3 de esas 5 zonas donde los homicidios se han incrementado todavía más. En la región occidente, el alza de homicidios es de más del 70 %.

Además, varias entidades federativas en donde se había conseguido reducir los picos de violencia que se presentaron en administraciones pasadas muestran un nuevo deterioro. En Chihuahua, por ejemplo, los homicidios se han incrementado 61 % en los últimos dos años, mientras que en Baja California el alza acumulada en el actual sexenio es de casi 50%.

Al inicio de este gobierno, Osorio Chong se convirtió en cabeza de la estrategia de seguridad, luego de que la Secretaría de Seguridad Pública Federal desapareció para incorporarse a Gobernación. Esto lo colocó como la máxima autoridad civil en materia de seguridad pública nacional y coordinador de los planes y reuniones en la materia.

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Violencia homicida

De acuerdo con los datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (órgano dependiente de la propia Segob) de diciembre de 2012 (mes de arranque del actual sexenio) a noviembre de 2017 se han iniciado 95 mil 882 averiguaciones y carpetas de investigación por homicidio doloso.

Si se hace la comparación solo en términos absolutos, esta cantidad de expedientes iniciados por homicidio dolosos equivale a un incremento de casi 18 % en cuanto a los 81 mil 397 homicidios que se contabilizaron en el mismo periodo del sexenio anterior.

En la comparación hay que considerar que la población en México ha crecido y con ello la proporción de que ocurran homicidios también. En el sexenio de Felipe Calderón el promedio de población, según las estadísticas de la CONAPO, fue de 112 millones de habitantes, mientras que en el sexenio de Peña Nieto esta cifra ha crecido hasta los 120 millones.

Aun así los homicidios registrados en los cinco años de Osorio Chong en Gobernación equivalen a una tasa de 79.68 asesinatos por cada cien mil habitantes que es un incremento en comparación con la tasa de 72.17 homicidios del sexenio pasado.

La estrategia de “coordinación” dio buenos resultados en la primera parte del sexenio, o al menos eso es lo que arrojan los números. La tasa de homicidios en 2013 se redujo a 15 casos por cien mil habitantes y en 2014 a 12 casos. Sin embargo desde 2015 inició un repunte que no se ha logrado revertir y que en 2017 ha empujado la tasa a más de 19 homicidios por cien mil habitantes, un récord de las últimas dos décadas.

De las regiones donde se acumulan más homicidios dolosos, el peor repunte es el de “occidente” compuesta por Aguascalientes, Colima, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Querétaro y Zacatecas. En lo que va de este sexenio dichas entidades acumulan 19 mil 346 carpetas y averiguaciones por homicidio, lo que es un disparo del 70.8 % de los asesinatos en comparación a los primeros cinco años del sexenio pasado, donde se registraban 11 mil 323 homicidios.

La región “centro”, integrada por el Estado de México, Ciudad de México, Guerrero, Hidalgo, Morelos, Puebla y Tlaxcala, presenta el segundo mayor incremento. Sus estados acumulan 31 mil 325 homicidios dolosos, 37.8 % más respecto al mismo periodo del gobierno pasado.

La tercera región que presenta un incremento de la violencia es la “sureste”, integrada por Campeche, Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Yucatán y Veracruz. Aquí el registro en cinco años del gobierno actual es de 13 mil 533 casos, un alza del 21.59 % respecto al sexenio pasado.

Las únicas dos zonas del país donde no se han incrementado los asesinatos, por lo menos en el balance regional, son las del norte. Esto pese a que en los últimos dos años algunas de sus entidades presentan un repunte importante

La región “noroeste”, compuesta por Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Sonora y Sinaloa acumula de diciembre de 2012 a noviembre de 2017 un total de 20 mil 559 averiguaciones de homicidio dolosos, que es 17.8 % inferior a la cifra de 25 mil 31 casos del sexenio pasado.

En tanto la región “noreste”, donde el gobierno agrupó a Coahuila, Durango, Nuevo León, San Luis Potosí y Tamaulipas presenta 10 mil 989 averiguaciones por homicidio en lo que va del sexenio, una reducción del 9.5 % respecto al mismo periodo del gobierno de Calderón.

Pasos para atrás

Varios estados del país en donde se había conseguido controlar el deterioro de las condiciones de seguridad en años pasados hoy presentan repunte importante en sus niveles de violencia.

Un ejemplo claro es Chihuahua, donde en 2010 se registraron tres mil 903 casos de homicidio doloso, con una tasa de 109.6 asesinatos por cien mil habitantes, una de las más altas del mundo, por encima incluso de cualquier país en guerra. La Organización de Naciones Unidas (ONU) considera que la tasa promedio de homicidios a nivel mundial es de 6.9 casos por cien mil habitantes.

Tras esta crisis en el sexenio de Calderón se acordó una estrategia con las autoridades locales que permitió contener y luego reducir el número de asesinatos. La tendencia a la baja se mantuvo en el arranque de este sexenio y en 2015 la cifra descendió hasta los 945 homicidios dolosos.

Sin embargo en 2016 comenzó un repunte y para 2017 el incremento en los homicidios dolosos en Chihuahua ya es superior al 61 %.

Un caso similar ocurre en Veracruz, luego de que en 2011 se suscitaran múltiples hechos de violencia que derivaron incluso con el abandono de decenas de cuerpos en una de las principales avenidas de Boca del Río, se implementó una estrategia de seguridad que incluyó la desarticulación de varias policías municipales y la participación de la Marina en patrullajes de seguridad.

De 2012 a 2014 hubo una tendencia a la baja de asesinato que a partir de 2015 comenzó a revertirse. En los últimos tres años Veracruz reporta un incremento del 231 % en el número de homicidios.

Otro ejemplo más es Baja California, donde en 2008 se alcanzó un pico de homicidios con una tasa anual de 26 homicidios por cien mil habitantes. En los ocho años siguientes los niveles de violencia se mantuvieron por debajo de ese nivel pero en 2017 y aún a falta del balance de diciembre, la tasa de asesinatos ya superaba los 54.4 casos por cien mil habitantes, más del doble respecto a la década pasada.

Peor aún es el caso de su estado colindante: Baja California Sur, donde a lo largo de este sexenio los homicidios prácticamente se han multiplicado por diez, pasando de 49 casos de enero a noviembre de 2013 a 499 carpetas de investigación por asesinatos en el mismo periodo de 2017.

Autoridades estatales han respondido que detrás de este incremento de la violencia se encuentra el crimen organizado. En Chihuahua y Veracruz, las fiscalías estatales han reportado que más del 70 % de los homicidios dolosos están vinculados con la delincuencia organizada y es por esa problemática que le corresponde contener al gobierno federal.

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Cuánto se construyó del muro de Trump en la frontera con México que Joe Biden mandó parar

En la búsqueda de la reelección, Trump insistió en que el muro avanzaba rápidamente y en que la factura estaba del lado mexicano.
21 de enero, 2021
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Trump firmando el muro

AFP
En uno de sus últimos actos como presidente Trump visitó el muro y estampó su firma en una placa colocada en la barrera.

Tal y como había prometido durante su campaña, una de las primeras medidas ordenadas por Joe Biden durante su primer día como presidente de Estados Unidos fue detener la construcción del muro en la frontera con México.

Durante la jornada el nuevo mandatario también anunció otros importantes cambios en materia de política migratoria, empezando por un proyecto de ley que establece un camino hacia la ciudadanía para más de 11 millones de indocumentados.

Pero nada ejemplifica mejor la ruptura con las políticas de la anterior administración como el fin de la construcción del muro, tal vez el proyecto más representativo de todo el mandato de Donald Trump.

“Ya hemos construido 300 millas (480 kilómetros) del muro fronterizo”, presumió Trump el 28 de agosto pasado, en un mitin celebrado justo después de terminada la Convención Nacional Republicana que oficializó su candidatura a la reelección.

Columpio

AFP
Estos columpios a ambos lados del muro permiten interacción entre personas a ambos lados de la frontera.

“El muro pronto estará listo y nuestros números en la frontera son los mejores de la historia. Por cierto, México está pagando por el muro, por si no lo sabían“, añadió en esa oportunidad el mandatario.

Desde ese momento, en todos sus actos de campaña, Trump insistió en estas dos ideas: que el muro avanzaba rápidamente y que la factura estaba del lado mexicano.

Y, según las proyecciones del mandatario, se esperaba que para principios de 2021 ya se hubieran completado un total de 800km.

Biden firmando una orden ejecutiva

Getty Images
Una de las primeras medidas de Biden fue detener la construcción del muro.

Como en muchas otras cosas, la realidad resultó ser bastante diferente.

¿Cuánto logró realmente avanzar el muro de Trump antes de que Biden cerrara la llave del financiamiento federal que mantenía vivo al proyecto?

Cómo es la frontera

Empecemos ofreciendo algo de contexto.

La frontera entre Estados Unidos y México tiene una longitud de 3.142 kilómetros y antes de que Trump llegara a la Casa Blanca, había barreras o vallas de separación en un tercio de la frontera, unos 1.050km.

Mapa de la frontera entre EE.UU. y México

BBC

En las zonas más urbanas, las barreras están hechas para impedir el paso de peatones y vehículos.

Las vallas son de diversos tipos: en algunos segmentos son paneles de chapa o acero corrugado, en otras partes hay una malla de alambre o varias superpuestas, y en ciertos sectores, hay barras verticales que miden entre 5,5 y 9,1 metros de altura colocadas sobre cemento y separadas por pequeños espacios.

Instalación de postes verticales en la frontera

Getty Images
Instalación de una valla secundaria de postes verticales en California.

En las áreas más remotas, el gobierno usa “cercas vehiculares”, que son postes de madera cruzados (generalmente obtenidos de las vías ferroviarias) que impiden el paso de vehículos pero que pueden ser superados por peatones.

En el puesto fronterizo entre San Diego y Tijuana, las vallas se adentran hasta 100 metros en el mar y están hechas por materiales resistentes al óxido y la corrosión salina.

Valla se adentra en el océano Pacífico

Getty Images
El muro o valla separa a San Diego y Tijuana y se adentra unos 100 metros en el mar.

En el resto de la frontera, donde hay zonas montañosas, desiertos, humedales y canales en torno al río Bravo (o río Grande), no existe una estructura hecha por el ser humano: la naturaleza forma su propia barrera.

En algunos puntos, la frontera tiene dos o hasta tres capas de barreras, una detrás de otra. Las autoridades se refieren a ellas como barreras primarias, secundarias y terciarias.

Gráfico de detenciones en la frontera EE.UU.-México

BBC

La promesa y las cifras de Trump

Durante la campaña de 2016, Trump prometió construir el muro a lo largo de toda la frontera.

Posteriormente aclaró que solo cubriría la mitad, dado que la naturaleza se encarga del resto.

El rio Bravo (río Grande en EE.UU.)

Getty Images
El rio Bravo (río Grande en EE.UU.) y otros accidentes geográficos crean una frontera natural de por sí difícil de cruzar.

Las dificultades para encontrar financiación para el muro retrasaron los planes del presidente.

Pero a unas semanas de las elecciones y con más de tres años y medio de gobierno en la espalda, Trump se jactaba de que el muro está prácticamente listo.

Muro en el desierto de Sonora

Getty Images
Partes del muro atraviesan el desierto como esta que separa San Luis, Colorado, de Sonora.

En ese momento el presidente afirmaba que ya se han construido 480km y que se esperaba que para principios de 2021 ya se hubieran completado un total de 800km.

Pero las cifras oficiales muestran una cara diferente.

Los datos

Según los últimos datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), al pasado 4 de enero se habían construido “452 millas” (es decir 727 kilómetros) del llamado nuevo sistema de muro fronterizo”.

Pero aunque esto no parece muy lejano a lo prometido por Trump, un análisis más detallado de las cifras ofrece un retrato muy diferente.

Una excavadora en la frontera entre El Paso y Ciudad Juárez

Reuters
En distintos puntos fronterizos de Texas se podían ver los trabajos de construcción o sustitución del muro.

Efectivamente, de los más de 700 km construidos a esa fecha -la inmensa mayoría son sustituciones o reparaciones de estructuras ya existentes que estaban deterioradas.

Eso significa que en realidad solamente se construyeron unos 129 kilómetros de muro nuevo, de los cuales 53km corresponden a vallas secundarias, lo que deja un total de 76km de barreras primarias totalmente nuevas.

Las dificultades para construir de cero

El hecho de que el gobierno Trump no pudiera avanzar en la construcción de un muro totalmente nuevo se explica por varias razones.

Una de ellas es la ya mencionada dificultad para construir en zonas donde la naturaleza se impone, especialmente en las inmediaciones del río Grande.

Valla en Texas

Getty Images
La valla también cruza zonas rurales y agrícolas, como esta cerca en Brownsville, Texas. Los rancheros del norte que tienen propiedades en el sur cruzan la frontera por una gran puerta metálica con cerrojo de seguridad.

También hay que tener en cuenta que muchas de las zonas libres de barreras se encuentran en tierras de propiedad privada y sus dueños no están dispuestos a permitir que se erija un muro en su terreno.

A diferencia de los estados del oeste, donde gran parte de la tierra está bajo control del gobierno, hay cientos de granjas en la ribera del río, ranchos y otras propiedades en manos privadas en Texas.

Algunas carecen de registros de propiedad, otras están en manos de múltiples herederos.

El gobierno planeaba hacer uso de su derecho de expropiación para adquirir los terrenos, pero el proceso es lento e implica dilatadas acciones legales

Y a estos obstáculos se les sumó la falta del presupuesto total necesario para completar la construcción prometida.

Donald Trump en un mitin en New Hampshire el 28 de agosto de 2020

Reuters
La visión de Trump sobre el muro cambió varias veces mientras estuvo en la Casa Blanca.

Lo que nos lleva al siguiente punto: ¿quién pagó por el muro?

México en la mira

El 25 de enero de 2017, Trump firmó un decreto que autorizaba la construcción del muro en la frontera sur.

Pocos meses después, en abril, Trump tuvo que renunciar a hacer la obra en su primer año fiscal como presidente, como era su promesa.

El mandatario insistió en que la gran obra de infraestructura sería financiada por México.

Trabajador en el muro entre Estados Unidos y México a la altura de Mission, Texas

Reuters
El presidente Trump insistió hasta el final en que México estaba pagando la construcción del muro fronterizo.

El entonces presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, rechazó esa afirmación y aseguró en varias ocasiones que su país no pagaría ningún muro.

Y en un encuentro en la Casa Blanca, tanto el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, como Trump evitaron hablar del delicado asunto.

Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump en la Casa Blanca el 8 de julio de 2020

Reuters
Los presidentes de México y Estados Unidos no hablaron sobre la financiación del muro durante su encuentro en la Casa Blanca a primeros de julio.

Aun así, el mandatario estadounidense siempre insistió en que México estaba pagando el muro, algo que los datos oficiales también contradicen.

Según la CBP, la financiación para la construcción procede de los Departamentos de Seguridad Nacional, Defensa yTesoro.

Esto fue posible gracias a la declaración de estado de emergencia nacional en la frontera firmada por Trump el 15 de febrero de 2019.

El presidente justificó que la declaración era necesaria para proteger al país de una “invasión de drogas y criminales” procedente de México y que supone “un grave riesgo para la seguridad nacional”.

Gráfico de detenciones en la frontera EE.UU.-México

BBC

La medida le permitió desviar para el muro US$6.300 millones de partidas presupuestarias del Departamento de Defensa para la lucha contra las drogas.

A esa cantidad se le sumaron US$3.600 millones del presupuesto del Departamento de Defensa para construcciones militares más unos US$3.400 millones de los presupuestos anuales de la CBP (que depende del Departamento de Seguridad Nacional).

Muro de paneles metálicos

Getty Images
Muro de paneles metálicos vistos desde México.

Todas esas partidas más los US$1.375 millones que sí fueron aprobados por el Congreso en 2018 suman un total de unos US$15.000 millones, una cantidad inferior a los US$25.000 millones inicialmente presupuestados para la construcción del muro.

En cualquier caso, ninguna de estas partidas parece haber provenido de México.

Y el equipo de campaña de Biden no dudó en calificar al muro como “una pérdida de dinero” que “desvía recursos críticos de las amenazas reales”.

El equipo dijo que, en su lugar, desviará los fondos federales hacia esfuerzos como nuevas medidas de control fronterizo.

Así las cosas, todo indica que el muro ya no va a seguir creciendo y que el debate sobre su financiamiento ya llegó a su fin.


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