¿Dónde quedaron los #YoSoy132? Tras seis años, buscan cambios con candidaturas independientes
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¿Dónde quedaron los #YoSoy132? Tras seis años, buscan cambios con candidaturas independientes

El 132 fue un movimiento apartidista pero no apolítico, lo dijeron en 2012, seis años después, y tras su paso por varias trincheras –ONG de derechos humanos, colectivos de movilidad urbana, activismo político —, siguen su ritmo alejados de los partidos.
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Por Ernesto Aroche Aguilar
26 de enero, 2018
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Hace seis años pusieron en jaque al candidato del PRI, Enrique Peña Nieto. El que auguraba el regreso del tricolor a Los Pinos luego de dos sexenios de gobiernos del PAN. Lo cuestionaron. Lo corretearon dentro de la Universidad Iberoamericana cuando fue a dar una conferencia como parte de su campaña. Y luego protestaron contra el manejo parcial de los medios de comunicación y la falta de pluralidad bajo una etiqueta que se volvió casi un sello de generación: #Yosoy132.

Seis años después varios de los integrantes de este movimiento estudiantil como Carlos Brito, en Morelos; Lucía Riojas, en la Ciudad de México; Armando Ishikawa, en Puebla; Rodrigo Cornejo, en Guadalajara y Frank Aguirre, en Baja California Sur, andan de nuevo en las calles buscando las firmas necesarias para, aseguran, romper con el monopolio de los partidos políticos como vía de acceso a puestos de elección popular, y como vía de transformación de su realidad inmediata.

El 132 fue un movimiento apartidista pero no apolítico, lo dijeron en 2012, seis años después, y tras su paso por varias trincheras –ONG de derechos humanos, colectivos de movilidad urbana, activismo político —, siguen su ritmo alejados de los partidos, al menos de los que tienen acceso a prerrogativas y han dejado de lado identidad e ideología a cambio de votos.


No hay espacio en los partidos

Frank Aguirre Rivero es médico de profesión, dirigió durante un par de años una Organización No Gubernamental llamada BCSicletos y ahora busca las más de 1000 firmas que le permitirán ser candidato a diputado local por el distrito 2 en Baja California Sur.

“Lo hacemos así porque los partidos están muy viciados, son completamente antidemocráticos, son cotos de poder de familias o castas que se reciclan generación con generación, están muy lejos de ser espacios democráticos para la lucha democrática, viven  del dedazo, la búsqueda del privilegios, el no rendir cuentas, la opacidad y el nepotismo”, cuenta al explicar su distancia con los partidos políticos.

En los partidos políticos, al menos en los de BCS, dice, los jóvenes de su generación no tienen espacios de participación política: “yo tengo varios amigos militantes y hacen su chamba, pero no dejan de ser los aguadores, los que llevan y cargan el sonido, organizan los mítines, pero no pueden contender por cargos de elección popular. No hay espacio ahí para los jóvenes, nos han infantilizado, hablan de juventud como sinónimo de inexperiencia, y para nada. Ahí está el (sismo del) 19 de septiembre, los jóvenes fueron los primeros en salir a ayudar”.

Tras su paso por el 132, Carlos Brito fundó junto con varias personas más la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) y se quedó a vivir unos años en la Ciudad de México. El sismo del 19 de septiembre lo llevo de regreso a Morelos. Jojutla su ciudad natal fue una de las más afectadas en ese estado, y Carlos llegó a levantar escombros, transportar alimentos, a ayudar a recomponer la ciudad.

Lo que encontró no fue sólo una ciudad golpeada por el sismo sino también dañada por la violencia, y encontró unos partidos políticos preocupados sólo por las posiciones políticas y llenos de corrupción.

“Cuando empiezas a ver las opciones políticas que se barajaban para ocupar la alcaldía pues te das cuenta que no importa el partido político, hay gente que va ya por el sexto o séptimo cargo público, que se le saben de cinco o seis casas, de decenas de carros o camionetas, y no importa el partido. Y así como ahorita gana uno el otro gana después, no hay una competencia real sino un reacomodo, y por eso es quizá la insistencia de la ruta apartidista, porque los jugadores son una consecuencia del juego, y el juego es lo que perverso”, menciona como explicación para buscar la candidatura  a través de la iniciativa #reSURge.


Democratizar a los partidos

 Para Armando Ishikawa, aspirante a candidato a diputado local por el distrito 16 en Puebla, los partidos políticos viven una crisis importante de representatividad, son, como lo señala Frank Aguirre, esos espacios cerrados de cúpulas y familias.

“Por eso vemos a Tony Gali López, hijo de Antonio Gali Fayad (actual gobernador de Puebla) como posible candidato al senado, y a Martha Erika Alonso (esposa del ex gobernador Rafael Moreno Valle) como precandidata a gobernadora”.

Y agrega: “Los partidos políticos actuales con sus dinámicas actuales han demostrado una y otra vez que no son un conducto legítimo para llevar las inquietudes y agendas de grupos amplios al debate de lo público dentro de las instituciones de gobierno y de representación popular, por eso creo que las candidaturas independientes son una oportunidad que permite recuperar la legitimidad en las instituciones a través de otros actores políticos no emanados de los partidos”.

Pero los partidos políticos siguen siendo necesarios, dice Mercurio Cadena ex integrante del 132 y miembro de Wikipolítica, el colectivo político del que forma parte Pedro Kumamoto. Mercurio fue aspirante a candidato independiente en 2015, pero no consiguió las firmas para llegar a la candidatura.

Y siguen siendo necesarios pues, dice, son las organizaciones sociales desde donde se gestiona la lucha por el poder público, y “el esfuerzo colectivo siempre será mucho más poderoso que los esfuerzos personales en la disputa por ese poder”.

El problema, puntualiza, son “esos partidos políticos. El país requiere una reforma al sistema de partidos, necesitamos hacer que respondan al tipo de disputa por el poder que haga prosperar al país, necesitamos la democratización de los partidos. Si de verdad son instituciones de interés público entonces tenemos todo el derecho de exigir que su funcionamiento interno responda al interés público, y ese interés público hoy por hoy se llama sistema democrático, y los partidos que tenemos hoy no son democráticos”.

La fórmula Kumamoto para pelear por candidaturas independientes: la estrategia de Wikipolítica

¿El poder para qué?

Primero hay que tener claro, dice Carlos Brito, para qué quieres el poder, para qué quieres un puesto de representación popular o un cargo en el poder Ejecutivo, y luego entonces sí, el poder.

No sólo es romper con los partidos por lo que se han vuelto, es dice Armando Pliego, recuperar las instituciones. “Los partidos políticos ya no son las instituciones a través de las cuales nuestras agendas son tomadas en cuenta. Los partidos siguen defendiendo sus intereses, envueltos en el pragmatismo electoral y todo queda supeditado a eso”.

Rodrigo Cornejo es aspirante a candidato a diputado federal en el distrito 10 de Jalisco. Es el distrito de Zapopan, el mismo que en 2015 votó a Kumamoto para que llegara a la Cámara de Diputados de Jalisco. Rodrigo juntó 7 mil firmas aunque su meta era de 5 mil 700 y ya sólo espera que el Instituto Nacional Electoral (INE) las valide y le otorgue la candidatura.

Rodrigo igual que Kumamoto es parte de Wikipolítica, e igual que Kumamoto está buscando llegar al poder legislativo para empezar a construir una relación diferente con la ciudadanía a la que representa.

“Dependemos de la legitimidad y credibilidad que hemos logrado construir basada en una política austera y dejando en claro de dónde obtenemos los recursos, y del éxito legislativo que hemos logrado mediante la construcción de iniciativas como #SinVotonohayDinero y la eliminación del fuero. Eso es lo que la gente puede esperar que suceda si logramos tener éxito y eventualmente representar a una parte de la población de Jalisco”, asegura Cornejo.

Para él, dice, se trata de recuperar parte de esa mística que conocimos en el 132, “una de diálogo horizontal y construcción común, sin imposiciones y buscando formas de participación política no fueran las mismas que se viven en los partidos, como se hizo con Kumamoto. Creo que con Pedro sí se abrió un resquicio ahí, y se reivindicó la posibilidad de buscar un espacio político”.

Wikipolítica quiere entrar a la CDMX; buscan una diputación independiente y abrir la Asamblea a ciudadanos

El riesgo de los independientes

Pero no todos los independientes buscan esa vía para trata de democratizar la vida política y pública del país. Lo dice Frank Aguirre: “las candidaturas también tienen su riesgo pues ahora alguien que lleva 20 años en el PRI o 30 años en el PAN ahora se puede ir de independiente si no consigue lo quiere, y seguir perpetuando sus privilegios”.

En esta elección hay varios ejemplos de políticos que ante la cerrazón de la cúpula partidista optaron por la candidatura independiente pero cargan detrás años de militancia política: la expanista Margarita Zavala, el expriista y gobernador con licencia de Nuevo León Jaime Rodríguez “El Bronco” o el ex senador perredista Armando Ríos Piter, por mencionar a los más visibles que buscan la candidatura presidencial, pero no son los únicos.

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#YoSoyAnimal
Karol Czinege/EyeEm/Getty Images

¿Por qué nos gusta tanto la comida crujiente? (y cómo el sonido se convirtió en el sabor olvidado)

Decimos que comemos con los ojos, ¿pero sabías que también puedes comer con los oídos? Por extraño que parezca, los sonidos - y especialmente lo crujiente y crocante - tienen mucho que ver con la experiencia culinaria.
Karol Czinege/EyeEm/Getty Images
18 de octubre, 2020
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El sonido es el sabor olvidado. No solo comemos con la boca, con la nariz o con los ojos. También lo hacemos con el oído.

Lo dice el experto en psicología experimental Charles Spence, que lleva casi dos décadas investigando cómo nuestro cerebro procesa información de cada uno de nuestro sentidos, y cómo comprender eso puede ayudarnos a diseñar mejores alimentos (o unos que nos agraden más).

“Desde el crujido de la comida, hasta el ruido del empaquetado, el roce de la cuchara en el plato o la música que escuchamos mientras comemos; todos los sonidos afectan a nuestra experiencia culinaria, unos más que otros, y también al sabor”, le cuenta a BBC Mundo.

Spence, autor de Gastrophysics: the new science of eating (“Gastrofísica: La nueva ciencia de la comida“, 2017), dirige el laboratorio Crossmodal Research de la Universidad de Oxford, Reino Unido, integrado por especialistas en psicología, neurociencia y cocina. También colabora con chefs de renombre -como el español Ferrán Adriá o el británico Heston Blumenthal- para crear experiencias culinarias “multisensoriales”.

Y es que, según el científico, comer es una experiencia mucho más multisensorial de lo que solemos reconocer, sobre todo a nivel auditivo.

No es el único que lo piensa. “Hay varias cosas que nos hacen sentirnos satisfechos con la comida: el olor, el gusto y la textura, en la que incluimos el sonido”, le dice a BBC Mundo la consultora en alimentación Amanda Miles-Ricketts. “Y no hay nada más satisfactorio que algo crujiente o crocante”.

"No importa que música escuches: hay un sabor que seguro combina bien con ella".", Source: Charles Spence, Source description: psicólogo experimental, Universidad de Oxford, Image:

Precisamente, la preferencia del ser humano por lo crujiente es algo que lleva años fascinando a Spence.

Uno de sus mayores logros es haber creado un ruido electrónicamente modificado de la papa frita para convencer al consumidor de que era más crujiente. Fue un experimento que surgió de la pregunta de si el sabor de una papa frita sería diferente si alteramos su crujido. Y resultó que sí.

La Universidad de Harvard le entregó por ello un Ig Nobel, una parodia del prestigioso galardón “para hacer reír, y luego pensar”.

Pero la cuestión de por qué nos gusta tanto la comida crujiente tiene un trasfondo más serio de lo que parece.

niño comiendo alitas de pollo

Chakarin Wattanamongkol/Getty Images
¿Te entró el apetito?

“Cuando hicimos ese experimento en 2009 era difícil creer que habría interés en el tema, pero desde entonces han surgido muchos trabajos y experimentos para combinar diferentes sonidos y sabores”.

¿Qué nos pasa con la comida crujiente?

“La comida rápida suele ser crujiente, crocante, casi siempre ruidosa”, dice Spence. “A nadie le gusta la idea de una papa frita esponjosa, incluso aunque sepamos que tiene todos los elementos que le dan ese sabor”, comenta el psicólogo.

En su laboratorio de Oxford, ha podido demostrar que las diferentes frecuencias de crujidos pueden alterar cómo percibimos su sabor o incluso que algunos alimentos nos parezcan de mejor o de peor calidad.

“Es una reacción instantánea en nuestro cerebro”, dice Spence. “Todavía estamos investigando por qué nos atrae tanto lo crujiente, pero existen varias teorías”.

“Una de ellas parte de que las verduras y los vegetales más ‘ruidosos’ suelen ser más frescos (y viceversa), por lo que asociamos lo crujiente con lo saludable“.

“Por otro lado (y paradójicamente), algunos alimentos crujientes -como las galletas, los cereales o las frituras- suelen tener un alto contenido en grasa…. y a nuestro cerebro le gusta la idea de grasa, lo cual explicaría nuestra preferencia por ese sonido”.

cereales

Getty Images
Cuando comes algo crujiente, prestas más atención a lo que ocurre dentro de tu boca.

A Miles-Ricketts -que tiene una marca propia de tés especializada en salud y bienestar que lanzó tras sufrir problemas en la piel- le preocupa eso. “Al margen de las manzanas, que obviamente son saludables, los alimentos poco saludables y adictivos que no son naturales suelen ser crujientes. No es pura coincidencia“.

“Finalmente”, añade Spence, “otra teoría que surgió hace un par de años es que cuando empezamos a degustar algo nos suele resultar más sabroso, y nuestro cerebro se va adaptando y desconectando a medida que le parece menos ‘interesante’, pero cuando comes algo ruidoso eso dirige tu atención hacia tu boca, lo cual ayuda a que el sabor se quede por más tiempo”.

Eso significaría que puede que nos guste más la comida crujiente porque sentimos que su sabor dura más.

Pero la cuestión de la experiencia sensorial -y sonora- de la comida va más allá de lo crujiente.

Maridaje fonético

“Piensa en el sonido cuando abres una lata, una botella, el corcho del vino o incluso el del microondas. Todo ello afecta a nuestra experiencia y a cómo percibimos el sabor”, explica Spence. “No es casualidad que las papas fritas se vendan en bolsas de plástico especialmente ruidosas; es puro marketing intuitivo”.

Y así como los ruidos afectan al sabor, también lo hace la música.

"Los alimentos poco saludables y adictivos que no son naturales suelen ser crujientes".", Source: Amanda Miles-Ricketts, Source description: consultora en alimentación y fundadora de Niche Tea, Image:

Spence y su equipo han investigado cómo los sabores dulces y agrios suelen asociarse con notas de alta frecuencia, mientras que los amargos equivalen a notas de baja frecuencia.

“Si, por ejemplo, escuchas cierta música mientras tomas una taza de café o comes una porción de chocolate, puedes intensificar su dulzura“, explica Spence.

Es lo que él llama “sazonar fonéticamente” la comida.

El científico asegura que muchas marcas y músicos se han interesado por esta técnica y ya están poniendo en prácticas maneras de combinar sabores y sonidos para mejorar la experiencia culinaria y responder a la pregunta de “cuál es el sonido de su sabor”.

Miles-Ricketts cree que cada vez más actores en la industria alimentaria tienen en cuenta la “funcionalidad y el propósito de sus productos” y el hecho de que la alimentación es “una experiencia multisensorial”.

papas fritas

Getty Images
¡Ese “crunch” es muy deseable!

“Podríamos incluso aprovechar esto para comer de forma más saludable”, propone Spence. “Podríamos comer con menos azúcar si añadimos un poco de ‘música dulce’ para sazonar alimentos, en lugar de la alta música de algunos restaurantes que, de hecho, suprime nuestra capacidad de saborear adecuadamente”.

“Así como maridamos ciertos alimentos con ciertos vinos, podemos maridar sabores con sonidos y formas“.

“Muchos nunca habrían imaginado que la música puede alterar el sabor de la comida, pero es todo un nuevo campo por explorar. ¿Por qué no maridar un sabor con un sonido?”

“No importa que música escuches: hay un sabor que seguro combina bien con ella”.


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