Comedores comunitarios de Sedesol, programa asistencialista que no combatió la pobreza alimentaria: Auditoría
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Comedores comunitarios de Sedesol, programa asistencialista que no combatió la pobreza alimentaria: Auditoría

No es la primera vez que la auditoría señala las deficiencias del programa, también lo hizo en 2014 y 2015, pero ni Rosario Robles ni José Antonio Meade hicieron algo por solventar las ineficiencias.
Cuartoscuro
22 de febrero, 2018
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El programa Comedores Comunitarios en 2016 fue ineficiente: 90% de los lugares donde se brindan alimentos no fueron abastecidos para su correcta operación, no se sabe si los beneficiarios fueron personas en pobreza extrema y no hubo verificación de los alimentos que se ofrecían.

Este programa fue operado por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), encabezada en ese periodo por José Antonio Meade, y posteriormente por Luis Enrique Miranda.

Los señalamientos son parte de la evaluación de desempeño al programa Comedores Comunitarios reportado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en el Informe de Cuenta Pública 2016.

Durante  2016 más de 24 mil mexicanos no tuvieron acceso a la alimentación; el programa de Comedores Comunitarios “no constituyó una solución estructural a las causas de la prevalencia de población con acceso insuficiente a alimentos variados y de calidad, y su diseño no trascendió un enfoque asistencialista”, advirtió la ASF, por lo que pidió a la Sedesol revisar las causas de estos resultados.

Esta no es la primera vez que la auditoría señala las deficiencias del programa, también lo hizo en la Cuenta Pública de 2014 y 2015, pero ni Rosario Robles (secretaria de Desarrollo Social entre 2012 y agosto de 2015) ni José Antonio Meade (titular de la dependencia entre agosto de 2015 y septiembre de 2016) hicieron algo por solventar las ineficiencias y conseguir que el programa cumpliera con su objetivo: combatir la pobreza alimentaria.

Pese a la persistencia de fallas, el programa tuvo aumentos presupuestales. En 2014 le asignaron mil 628 millones de pesos, y en 2016 pasó a 23 mil 150 millones de pesos, un crecimiento de 93 %.

¿Atención a los más pobres?

Al revisar el abasto de los comedores, mediante una muestra aleatoria de 358 expedientes técnicos, de un universo de 5 mil 68 comedores comunitarios operados en 2016, la Auditoría detectó que 90.3 % de ellos, “carece de la totalidad de los recibos de abasto generados desde su instalación, lo que limitó la posibilidad de garantizar la correcta operación y funcionamiento de los comedores”.

Además, la Sedesol reportó que las 537 mil personas atendidas en los comedores durante 2016 se encontraron en alguno de los grupos prioritarios, sin embargo no entregó pruebas de ello. Es decir, no acreditó que los beneficiarios fueron los que presentaron carencia por acceso a la alimentación.

Si bien la Sedesol instaló 268 nuevos comedores comunitarios en 2016, con lo que operó 5 mil 68 en total y los beneficiarios pasaron de 320 mil en 2014 a 537 mil en 2016, debido a las “deficiencias en el diseño y operación del programa”, no se acreditó que haya incidido en la población en pobreza alimentaria, es decir, no logró la disminución de esa carencia.

Con los 13 indicadores diseñados para evaluar la efectividad del programa no fue posible “verificar en qué medida, con los apoyos otorgados para la instalación, equipamiento y abasto de los comedores comunitarios, se incrementó el acceso a alimentos en los territorios urbanos y rurales ubicados en Zonas de Atención Prioritaria”, explicó la auditoría.

Tampoco se pudo saber si el programa contribuyó a fortalecer el cumplimiento de los derechos sociales y “no fue posible valorar en qué medida se cumplió con el mandato establecido de proporcionar alimentos nutritivos, de calidad y en cantidad suficientes”, para la atención de personas con problemas de desnutrición, “ni de su contribución para abatir la carencia por acceso a la alimentación”.

Sedesol careció de un programa de supervisión para los más de 5 mil comedores, toda vez que no mostró evidencia de haber verificado, al menos una vez por semana, su correcta operación y funcionamiento, ni estableció un plan de trabajo anual para el seguimiento a la operación y ejecución.

Debido a estos elementos, la ASF recomendó a la dependencia que “rediseñe el programa” con base en un diagnóstico que cuantifique la magnitud del problema de la falta de acceso a los alimentos y “que se oriente a ser una solución estructural de los factores causales de dicho problema para trascender el enfoque asistencialista”.

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Quién es Doug Emhoff, esposo de Kamala Harris y primer 'segundo caballero' de Estados Unidos

El marido de la flamante vicepresidenta de EE.UU., Kamala Harris, será el primer hombre que ocupa un rol que hasta ahora solo han ocupado mujeres.
24 de enero, 2021
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Kamala Harris y Douglas Emhoff

Reuters
Kamala Harris y Doug Emhoff, ambos abogados, se conocieron en una cita a ciegas en 2013 y contrajeron matrimonio un año después.

Kamala Harris se convirtió este miércoles en la primera mujer y primera persona negra en alcanzar la vicepresidencia de Estados Unidos, pero ella no es la única que rompe siglos de tradición.

Su marido, Douglas Emhoff, más conocido como “Doug”, también rompió barreras culturales al convertirse en el primer hombre en ocupar un lugar que hasta ahora solo había sido ocupado por mujeres.

El rol de “segunda dama”, como se le dijo hasta ahora a las parejas de los vicepresidentes, está tan atado con el sexo femenino que hasta la llegada de Emhoff ni siquiera existía una versión masculina del término.

Tras un período de especulaciones se decidió adoptar el título de “segundo caballero”.

Emhoff ya tiene su propia cuenta de Twitter con ese nombre: @SecondGentleman sumó más de 800.000 de seguidores incluso antes de que el marido de la vicepresidenta publicara su primer tuit.

Pero este abogado de 56 años -la misma edad que su esposa- no solo se diferencia de las anteriores segundas damas por ser hombre.

Mientras que la mayoría de las esposas de vicepresidentes en el pasado llevaban toda una vida acompañando a sus maridos políticos, Emhoff tiene apenas siete años de experiencia en este campo.

Y es que fue hace poco más de siete años, en 2013, cuando Emhoff conoció a Harris en una cita a ciegas coordinada por la mejor amiga de ella.

Kamala Harris y Doug Emhoff

Getty Images
La vida de Emhoff había estado completamente alejada de la política hasta que conoció a Kamala Harris hace poco más de siete años.

En ese momento Harris era la fiscal general de California y él tenía un estudio de abogados que se especializaba en derecho corporativo.

Un año después de conocerse, en agosto de 2014, contrajeron matrimonio.

“Momala”

A diferencia de ella, que nunca había estado casada y no tenía hijos, Emhoff se había divorciado seis años antes de su primera mujer, la productora de cine Kerstin Emhoff, con quien tiene dos hijos en aquel momento adolescentes.

En un ensayo que escribió para la revista Elle en 2019, Harris describió la relación especial que mantuvo desde el principio con sus hijastros.

“Cole y Ella no podrían haber sido más acogedores”, escribió. “Son chicos brillantes, talentosos y divertidos que se han convertido en adultos extraordinarios”.

Harris incluso contó que fue su excelente relación con ellos lo que la llevó a decidir casarse con Emhoff.

“Yo ya estaba enganchada con Doug, pero creo que fueron Cole y Ella los que me terminaron de enganchar del todo”, relató.

También reveló que los hijos de su marido la apodaron “Momala”, ya que no les gustaba la expresión “madrastra”.

Harris suele hacer referencia a su familia durante sus discursos.

Kamala Harris y Douglas Emhoff,

Getty Images
Harris mantiene una relación cercana con la familia de su marido.

La familia lo es todo para mí y no puedo esperar a que EE.UU. conozca a mi esposo Doug y a nuestros increíbles hijos Cole y Ella”, dijo a sus partidarios durante un acto de campaña en agosto pasado, luego de que Joe Biden la confirmara como su compañera de fórmula.

“He tenido muchos títulos a lo largo de mi carrera y ciertamente ser vicepresidente será genial, pero ser ‘Momala’ siempre será el que más valor tendrá para mí“, confesó.

También ha revelado que mantiene una excelente relación con Kerstin Emhoff, la exesposa de su marido, quien incluso colaboró con su campaña electoral.

Impulsado a la arena pública

A pesar de que hasta hace no mucho la vida de Emhoff estaba completamente alejada del mundo de la política, algunos de sus conocidos afirman que le ha tomado el gusto a su nuevo rol.

Durante los primeros años de la relación con Harris, él mantuvo su vida profesional separada.

En 2017, un año después de que ella fuera elegida senadora por California -lo que lanzó de lleno su carrera política- él dejó la firma que había abierto en 2000 (y que en 2006 había sido adquirida por el estudio Venable) para convertirse en socio del bufete de abogados internacional DLA Piper, especializado en litigios relacionados con el mundo del espectáculo y la propiedad intelectual.

Por unos años, Emhoff alternó entre las oficinas de DLA Piper en Los Ángeles y Washington DC.

Pero su perfil público aumentó en enero de 2019 cuando su esposa lanzó su campaña para convertirse en la candidata presidencial del Partido Demócrata en las elecciones de 2020.

Emhoff participó de forma activa en la campaña, que duró un año, hasta que Harris se dio de baja en diciembre.

No obstante, fue la elección de Harris como segunda de Biden, oficializada en agosto de 2020, lo que realmente impulsó a Emhoff a la arena pública.

No solo siguió apoyando a su esposa en muchos de sus actos y vocalmente a través de sus redes sociales, incluso empezó a representarla en algunos eventos, realizando discursos en nombre de la campaña Biden-Harris.

Emhoff hablando durante un acto de campaña en Colorado

Getty Images
Emhoff elevó su perfil público durante la campaña electoral de su esposa, llegando incluso a dar discursos en representación del binomio Biden-Harris.

A pesar de su falta de experiencia, Emhoff ha declarado su entusiasmo por sus nuevas funciones, que le han ganado su propio grupo de admiradores, autodenominados el #DougHive o “Colmena Doug” (los fans de su esposa son el #KHive).

“Pareciera que realmente le gusta”, le comentó a la BBC Aaron Jacoby, un viejo amigo y ex socio legal de Emhoff.

“Uno podría esperar que se sentiría como un pez fuera del agua, pero no es así. Simplemente está nadando y disfrutando”, aseguró.

Sus hijos, Cole y Ella, también han remarcado que su padre parece hecho para esta nueva función.

“Creo que Doug es un poco camaleónico y por eso todos lo aman. Como que puede caber en cualquier habitación”, remarcó al “New York Times” Cole, el mayor, que hoy tiene 26 años.

“Creo que, de todas las personas, Doug casualmente nació para esto“.

Siguiendo la tradición

Más allá de su género, Emhoff ha respetado algunas tradiciones de las parejas de vicepresidentes.

Por empezar, dejó su trabajo: en agosto pasado se tomó una licencia laboral no solo para apoyar a su esposa en su campaña sino también para evitar cualquier conflicto de intereses.

Y tras el triunfo electoral de Biden y Harris, Emhoff siguió los pasos de la mayoría de sus predecesoras y anunció que abandonaba su carrera para dedicarse a sus nuevas funciones como “segundo caballero”.

Emhoff y Harris junto con Joe Biden y Jill Biden.

Getty Images
Como es costumbre, el “segundo caballero” dejó de lado su trabajo para dedicarse al puesto, aunque también enseñará.

Si bien la tarea es principalmente ceremonial, es costumbre que las parejas de los líderes también se enfoquen en asuntos de interés público que se complementan con los principales objetivos de sus parejas.

La actual primera dama, Jill Biden, se centró en las familias de los militares y la educación cuando su marido fue vicepresidente de Barack Obama (2009-2017).

Curiosamente, Biden, docente de profesión, rompió con el protocolo y siguió enseñando inglés en un colegio comunitario mientras ofició como segunda dama, tarea que planea mantener como esposa del presidente.

Emhoff le seguirá los pasos: anunció que combinará sus tareas oficiales con la docencia, en su caso enseñando un curso sobre derechos del espectáculo en la Universidad de Georgetown.

Consultado sobre cuál podría ser su foco de interés como segundo caballero, Jacoby señaló que una opción podría ser la reforma de la justicia criminal, algo que preocupa tanto a Emhoff como a Harris.

Sin embargo, Jacoby resalta que el foco principal de su amigo será la vicepresidenta.

“Doug está en esto para apoyar a Kamala”, aseguró.


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