Exsecretarios, expanistas y priistas: ellos son los integrantes de la campaña de Meade
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Exsecretarios, expanistas y priistas: ellos son los integrantes de la campaña de Meade

Entre los integrantes del equipo de campaña de Meade, presentado este lunes por el candidato, se encuentran el exsecretario de Educación Aurelio Nuño, el exgobernador Eruviel Ávila, el expanista Javier Lozano y la exsecretaria de Relaciones Exteriores, Claudia Ruiz Massieu.
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26 de febrero, 2018
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José Antonio Meade Kuribeña, candidato a la presidencia de la República de la coalición Todos por México, presentó este lunes a los integrantes de su equipo de campaña.

Entre ellos destacan priistas que han sido incondicionales al exsecretario de Hacienda, como Aurelio Nuño, quien se ha desempeñado como secretario de Educación, asesor de Enrique Peña, como gobernador del Estado de México, y de Luis Videgaray en Relaciones Exteriores.

Para la contienda que inicia el 30 de marzo, Nuño será coordinador general de campaña y Alejandra Sota estará encargada de la estrategia de comunicación.

En 2012, Nuño se desempeñó como coordinador de mensaje y estrategia en la campaña presidencial de Enrique Peña, en la que también participó Alejandra Lagunes, comunicóloga mexicana, quien se desempeñó como Coordinadora Nacional de Estrategia Digital, y posteriormente fue la responsable de la creación de la Estrategia Digital Nacional, durante el actual sexenio.

Otra pieza clave del equipo de Meade es Vanessa Rubio que lo ha acompañado a su paso por tres secretarías de Estado: Relaciones Exteriores, Desarrollo Social y la Secretaría de Hacienda, en donde estuvo a cargo de subsecretarías.

Rubio Márquez será coordinadora de la oficina del candidato Meade.

Eruviel Ávila, quien fuera dos veces presidente municipal del municipio de Ecatepec de Morelos, diputado en el congreso local y gobernador del Estado de México de 2011 a 2017 con el PRI, trabajará en esta ocasión como vicecoordinador general de la campaña presidencial.

La exsecretaria de Relaciones exteriores y exdiputada priista Claudia Ruíz Massieu trabajará como coordinadora de Migrantes con el candidato.

Otros priistas con amplia trayectoria política en el partido que se unirán a la campaña de José Antonio Meade son Humberto Roque Villanueva, quien ha sido diputado en dos ocasiones, en 1988 y 1994 y presidente del PRI en 1996, y Enrique Jackson, diputado federal en 1997, senador de 2000 a 2005, precandidato presidencial en 2005 y candidato a la dirigencia nacional del partido en 2007.

Roque Villanueva será el coordinador de Vinculación con las Iglesias para esta campaña, mientras Enrique Jackson se desempeñará como asesor político de Meade.

Adoptados por el PRI

Javier Lozano, quien ha tenido cargos con el PRI de 1989 a 2005 y posteriormente fue secretario del Trabajo y Previsión Social y Senador y jefe de oficina en el gobierno de Puebla con el PAN, fungirá en esta campaña como coordinador de voceros de la campaña de Meade.

La exvocera presidencial con Calderón, galardonada como “consultora del año” en los Reed Latino Awards 2017, Alejandra Sota, quien ha trabajado como consultora de priistas como Eruviel Ávila y Luis Videgaray y Alfredo del Mazo, colaborará con el candidato de la coalición Todos por México en el equipo de estrategia de Comunicación.

El estratega y consultor político Fernando Vázquez Rigada, quien recibió el premio a Mejor Estratega Gubernamental en los premios Reed Latino 2017, será coordinador de Mensaje con José Antonio Meade.

Julio Di Bella, quien se ha desempeñado como director de Radio y Televisión de Guanajuato, director de Canal Once del Instituto Politécnico Nacional y trabajó de cerca con los expresidentes panistas Vicente Fox y Felipe Calderón, así como con Josefina Vázquez Mota, candidata presidencial en 2012 con el PAN, será el vicecoordinador de Redes y Afinidad en la campaña de Meade.

Otros miembros del equipo de campaña del José Antonio Meade son José Ramón Martel, quien será coordinador de Asesoría Política, Emilio Suárez Licona, quien se desempeñará como coordinador jurídico y Arturo Téllez, quien trabajará como coordinador de fiscalización.

Ignacio Vázquez Chavolla será su coordinador administrativo, Eduardo del Río fungirá como coordinador de Comunicación Social, y Antonio Rojas trabajará como secretario particular de Meade.

Asimismo, Rolando Campo fue anunciado como coordinador de Opinión Pública, Emilio Fueyo será coordinador de asesores del candidato y Mauricio Dávila trabajará en la coordinación de Planeación.

Como coordinador de Análisis de Meade estará Manolo Reynaud, Alejandro Cosío será su coordinador de Giras y la exsenadora Ivone Álvarez estará al frente de la coordinación de Inclusión y Equidad.

Jaime González Aguadé será coordinador Empresarial, Adriana Ortiz Lanz coordinadora de Educación y Baltazar Hinojosa trabajará en la coordinación de Estrategia para el Campo.

En la coordinación de Ciencia y Tecnología estará el empresario y político priista José Luis Romero Hicks, Mauricio López será coordinador de la Campaña Permanente y José Francisco Manzur trabajará como coordinador de Propaganda.

Mariana Benitez será la representante del Grupo Parlamentario del PRI ante el Instituto Nacional Electoral, Ana Lilia Herrera trabajará como coordinadora de Evaluación y Seguimiento, mientras Luis Madrazo será asesor en Políticas Públicas y Económicas.

Francisco Guerrero será coordinador de Estrategia y Debate, Heriberto Galindo será asesor político y Alfredo Villegas trabajará en la gestión política de Meade.

Este equipo de campaña acompañará a José Antonio Meade en la contienda rumbo a la presidencia, que dará inicio el próximo 30 de marzo.

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Cómo nuestro cerebro puede hacernos más pobres (y qué hacer para evitarlo)

Estudios han demostrado que con frecuencia tomamos decisiones irracionales que perjudican nuestra salud financiera. Aquí te contamos algunos de los errores más comunes y cómo evitarlos.
9 de octubre, 2021
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Estás navegando por una tienda en internet y tienes la tentación de comprar un producto.

Es un poco más caro de lo que permite tu cuenta bancaria, pero se convierte en lo más urgente del mundo en este momento. ¿Qué pasa si el precio sube y pierdes la oportunidad? ¿Y si te quedas sin él?

Siguiendo un impulso, haces los cálculos en tu cabeza y decides comprar. Ni siquiera necesitas ingresar el número de tarjeta, que ya está guardado en el navegador de la computadora.

Días después llega el arrepentimiento. O peor aún, la deuda.

En los últimos años, estudios en los campos de la economía del comportamiento y la neuroeconomía han demostrado que estas situaciones, en las que tomamos decisiones irracionales que dañan nuestra salud financiera ocurren con frecuencia.

Pero, ¿cuáles son nuestros errores económicos más comunes? ¿Y cómo no caer en las “trampas” de nuestro cerebro?

Una buena forma es comprender lo que han descubierto estas áreas de estudio y aplicar sus enseñanzas a nuestra vida diaria.

¿Eres racional?

“La economía tradicional ha considerado durante mucho tiempo al individuo como alguien racional, frío y objetivo y que querrá maximizar su bienestar, su beneficio económico y su propio interés”, dice la profesora Renata Taveiros, coordinadora del curso sobre neurociencia y neuroeconomía de la Fundación Instituto de Administración (FIA) de Brasil.

Mujer rodeada de ilustraciones de bombillos.

Getty Images
No haga nada de forma impulsiva sin antes evaluar si el sentimiento de culpa posterior le va a arruinar la alegría.

La toma de decisiones inconsciente, que escapa a la racionalidad, era considerada una anomalía. Y, por ello, no se convirtió en objeto de estudio.

Pero a fines de la década de 1970, un grupo de investigadores revolucionó la economía al observar precisamente estas anomalías.

Entonces, nació el campo de la economía del comportamiento, cuyo principal representante es el psicólogo -sí, un psicólogo- Daniel Kahneman, ganador del Premio Nobel en 2002.

“Ellos abren este espacio de conversación para que nos demos cuenta de que hay otras cosas que influyen en la toma de decisiones y no solo la idea de maximizar la utilidad, el bienestar y el beneficio. ¿Qué son estas cosas? Las emociones”, explica Taveiros.

A finales de la década de 1980, otro campo de estudio fue incluso más allá.

Reuniendo los descubrimientos de la economía del comportamiento y las técnicas de la neurociencia, la neuroeconomía intenta desentrañar lo que sucede en el cerebro de los individuos cuando deciden realizar una compra innecesaria, por ejemplo.

“Ahora tenemos la posibilidad de abrir la caja negra, que es como los economistas se refieren a la mente de las personas. De hecho, se puede mirar y comprender lo que está sucediendo en el cerebro cuando el individuo va a tomar una decisión“, dice Taveiros.

“Cuando estudias neuroeconomía, la idea de que podemos controlar el comportamiento, la toma de decisiones, todo lo que hacemos se desvanece. Porque el motivador de la toma de decisiones no es el aspecto racional, cortical, lógico y analítico. La decisión está mucho más conectada con la emocionalidad”, agrega.

Aprende a decirte ‘no’

En primer lugar, es bueno dejar claro que los afectos y las emociones no son necesariamente malos. Al contrario, son de suma importancia para nuestra supervivencia.

“La selección natural nos trajo la combinación de afecto y razón. Y no fue en vano. Esto maximiza nuestro compromiso con el mundo. Cuando te deshaces de las emociones, quitas la empatía por el otro. Nuestras decisiones se vuelven más egoístas y la sociedad como un todo se derrumba “, dice el neurocientífico Álvaro Machado Dias, profesor de la Universidad Federal de Sao Paulo y socio del Instituto Locomotiva.

Ilustración que muestra un dólar deshaciendose.

Getty Images

Pero es un hecho que las emociones también pueden llevarnos a cometer errores graves, que derivan en sentimientos de culpa y en nuevas deudas.

Es en este sentido que las enseñanzas de la economía conductual y la neuroeconomía pueden sernos útiles: hacer predecible nuestra irracionalidad y evitar malas decisiones.

El primer consejo parece simple, pero en la práctica es bastante difícil. Debes aprender a decirte que no a ti mismo.

No hagas nada por impulso sin antes evaluar si la culpa no arruinará la fiesta. Comprende mejor tu ‘yo futuro’, con tus horarios y demandas. Decirse que no a uno mismo es como decirle que no a un niño: es difícil, pero puede ser positivo”, advierte Álvaro.

Según Renata Taveiros, una de las razones que dificultan esta negación de los propios impulsos es la creciente facilidad para realizar los pagos. Códigos QR, Pix, tarjetas de crédito que se guardan en sitios web de compras son algunos ejemplos.

Además, el neurotransmisor llamado dopamina, que activa el llamado “sistema de recompensa” del cerebro, también puede interferir.

Cuando la dopamina funciona, estimula el comportamiento impulsivo. ¿Cómo funciona? Tienes la expectativa de ganar algo. Puede ser dinero, bienestar, placer, una buena imagen frente a los demás, etc. Y este comportamiento impulsivo hace que inmediatamente quieras esa recompensa “, explica.

Un ejemplo de cómo se explota actualmente este sistema de recompensas es la adopción de mecanismos propios de los juegos al proceso de consumo. Es decir, la transformación del acto de comprar en un juego.

Las aplicaciones de los supermercados y de las tiendas online prometen recompensas (descuentos, productos gratis, etc.) por alcanzar una determinada cantidad de puntos, por ejemplo.

Taveiros señala que en Brasil este tipo de mala decisión se puede identificar en los altos niveles de endeudamiento de los ciudadanos.

Un estudio de la Confederación Nacional de Comercio de Bienes, Servicios y Turismo de agosto de 2021, muestra que uno de cada cuatro brasileños (25,6%) no pudo saldar sus deudas dentro de ese mes.

“Tenemos problemas muy graves en Brasil y todo este estímulo al consumo que fomenta el comportamiento impulsivo empeora aún más estas condiciones”, dice la neuroeconomista.

Por eso, un consejo de oro para evitar este tipo de decisiones impulsivas es siempre “dar una vuelta más” antes de decidir hacer la compra.

“Por lo general, pongo una pegatina en las tarjetas de crédito de los clientes que dice ‘da un paseo más, espera un poco más, respira’. Cuando alguien va a hacer otra cosa y regresa, la dopamina baja, ya que es una sustancia química que tiene efecto por un tiempo determinado. Pronto, la sensación de ‘lo quiero, lo quiero’ pasará y la persona llegará a la conclusión de que puede usar este dinero en otra cosa. Pero tiene que ser más tarde, no es posible en ese instante”, explica.

No haga los cálculos en su cabeza

Pero estas malas decisiones se pueden evitar incluso antes de la compra.

Iustración de un cerebro formado con billetes.

Getty Images
No haga cálculos mentales, lo mejor es sumar sus gastos con lápiz y papel.

Renata Taveiros explica que cuando tienes una idea exacta de cómo va tu vida financiera, es más difícil endeudarte.

“Es muy importante para una persona tener coraje y saber que va a ser genial acercarse a la vida financiera y mirar las cuentas. Mucha gente dice que es difícil, pero después de hacer eso, hay una sensación de alivio. Si tiene miedo de mirar, caerá en todo tipo de trampas mentales”, dice.

Una de estas trampas es la “contabilidad mental”, esa manía de hacer cálculos, la mayoría de las veces incorrectos, sobre nuestra situación financiera.

“Hacemos los cálculos. ‘Gano 100, así que puedo gastar 50 en el supermercado, 20 en el bar, solo 10 en el almuerzo, también puedo tener una cuota mensual de 15 …’. Compara 15 con 100, 10 con 100, pero no cuadra. Entonces se asusta y ve que está en números rojos “, advierte el neuroeconomista.

Lo que debe hacer es escribir sus gastos con un lápiz. Sume todas sus ganancias y sus costos de vida. Solo entonces tendrá una idea real de cuánto dinero puede gastar.

Cuida tu ‘yo futuro’

Una de las decisiones más importantes que debemos tomar, pensando en nuestro futuro, es ahorrar dinero.

Una persona pone dinero en una alcancía.

Getty Images
Ahorrar es una de las decisiones más importantes que podemos tomar.

Está claro que el contexto de muchas economías que tienen desempleo, informalidad y alta inflación, hace que esto sea cuesta arriba para muchas personas.

Pero, ¿por qué es tan difícil hacer esto incluso cuando hay condiciones favorables?

Un efecto conocido como “descuento intertemporal” en la economía del comportamiento puede explicarlo.

“Imagina que coges unos prismáticos y les das la vuelta. ¿Qué pasa? Lo que está lejos es diminuto. Y lo que está cerca obtiene un valor, un tamaño gigante”, explica Renata Taveiros.

Queremos la recompensa inmediata, ahora mismo, porque parece ser mucho más grande que una recompensa que es muy misteriosa, que no sabes qué va a pasar en el futuro”, agrega.

Los estudios neuroeconómicos muestran que algunas áreas del cerebro que se activan cuando piensas en ahorrar dinero para tu futuro son las mismas que lo hacen cuando piensas en darle dinero a un extraño.

Lo que puede significar que, para nuestro cerebro, ahorrar dinero para el Yo futuro y dar la misma cantidad a otra persona es casi lo mismo.

Según Renata Taveiros, una solución puede ser crear un “empujón”, es decir, un pequeño estímulo para que pienses más detenidamente en tu futuro.

“Una idea que suelo aplicar es usar una de esas aplicaciones que te hacen ver mayor en una foto. Te hace conectar con esa imagen. Luego, debes hacer el ejercicio de pensar en lo que quieres para la vida de esa otra persona. Entonces, se va a crear un circuito neuronal que conecta su yo futuro con su yo de hoy “, dice.

También aprende a decirte ‘sí’

El neurocientífico Álvaro Machado Dias advierte que si bien es importante ahorrar dinero, también debe saber darse permisos.

Una persona hace con la mano una señal de aprobación.

Getty Images

“No asumas que siempre es malo permitirse (gastar) y no caigas en la falacia de que debemos posponer continuamente el placer para que un día podamos disfrutarlo en mayores intensidades. Hoy lo que vemos es un mar de gente sin ganas para vivir. Sal de este mar”, dice.

Según Álvaro, no todas las decisiones que tomamos en la vida, sean económicas o no, se pueden tomar de forma puramente racional, y ni siquiera es deseable que eso suceda.

“A veces somos dominados por componentes emocionales y, de hecho, esto puede conducir a malos resultados, incluido el arrepentimiento”, dice.

“Pero la entrada en juego de estos componentes que no son formales, lógicos, es lo que finalmente hace que nuestras decisiones sean mejores para el grupo, la especie y la cultura en su conjunto”, agrega.

Por tanto, el consejo es saber distribuir mejor tus energías e inquietudes.

No hay tiempo -ni tiene sentido- para tratar de optimizar cada decisión. Elija sus batallas. Concéntrese en las opciones que más importan; son las que finalmente definirán quién es usted”, afirma el experto.


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