Asesinos de dos sacerdotes en Guerrero son de un grupo criminal del Edomex: Fiscalía

Los dos sacerdotes fueron asesinados la madrugada del 5 de febrero, tras acudir a un evento en la población de Juliantla, municipio de Taxco de Alarcón.

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Cuartoscuro Archivo

Los homicidas de dos sacerdotes en Guerrero son de un grupo de la delincuencia organizada del Estado de México, indicó este martes la Fiscalía guerrerense, en un comunicado.

La madrugada del lunes pasado, en la carretera Taxco-Iguala, fueron asesinados los sacerdotes Iván Añorve Jaimes, párroco de La Sagrada Familia, en Las Vigas, municipio de San Marcos, y Germaín Muñoz García, párroco de San Cristóbal en Mezcala, Guerrero.

Horas antes del ataque, los sacerdotes habían acudido a un baile en la población de Juliantla, donde hubo un conflicto entre algunos asistentes, según autoridades guerrerenses.

“En dicho baile celebrado en Juliantla, con información de inteligencia se tiene conocimiento que acudieron muchas personas pertenecientes a diversos grupos delictivos, tanto del Estado de Guerrero, como de los Estados de Morelos y Estado de México”, indicó la Fiscalía.

“En dicho baile no hubo seguridad municipal, estatal o federal, puesto que el apoyo de seguridad preventiva para la celebración de dicho baile NO fue solicitada a ninguna autoridad por los organizadores. Lo que facilitó que las personas pertenecientes a diversos grupos delictivos acudieran y lo hicieran portando armas de fuego, consumiendo bebidas embriagantes y probablemente drogas”, agregó.

En su reporte, la Fiscalía detalló que “se tiene conocimiento que existió un conflicto durante el baile, de diversas personas con el grupo de personas que acompañaban a los sacerdotes Germain Muñiz García e Iván Añorve Jaimes. De lo que se desprende la existencia de un conflicto previo”.

Además refirió que, en días previos, el sacerdote Germaín Muñiz García fue fotografiado portando un arma de fuego de grueso calibre, y en otra fotografía apareció en compañía de hombres fuertemente armados, pertenecientes a un grupo delictivo que opera en Mezcala, Carrizalillo, Taxco, Taxco El Viejo y parte de Iguala.

“Dichas fotografías circularon durante mucho tiempo en las redes sociales, de lo que deviene que tanto la sociedad como grupos delictivos contrarios observaron dichas imágenes, así como, la nota que acompañaba a dichas gráficas,
relacionándolo con uno de los grupos delictivos de la referida zona”, señaló la Fiscalía.

“Grupos delictivos contrarios ubicaban al padre -Germain- como perteneciente a un grupo delictivo, en razón de las fotografías y notas que circularon en redes del sociales del sacerdote Germain Muñiz García; lo que desencadenó el ataque armado a las hoy víctimas”, agregó.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) lamentó las muertes de los sacerdotes y exigió el el esclarecimiento de los hechos.

“Oramos por nuestras autoridades y confiamos en ellas, para que se actúe conforme a la ley, y se esclarezcan los asesinatos de nuestros hermanos sacerdotes y de todas las personas que claman justicia en nuestra nación”, indicó la CEM.

Al insistir en que los homicidas no son de Guerrero, la Fiscalía de esa entidad solicitó ayuda de las autoridades mexiquenses, para ubicar a los responsables, señalando que tras el ataque se trasladaron a Ixtapan de la Sal.

“Se logró ubicar y asegurar el vehículo que dio alcance y atacó con arma de fuego al vehículo donde viajaban las hoy víctimas”, detalló la Fiscalía de Guerrero, sobre los elementos que tiene sobre el caso.

“Se tiene conocimiento pleno, a través de pruebas periciales y de inteligencia que, los sujetos activos aproximadamente a kilómetro y medio adelante de donde fueron privadas de la vida y heridas las víctimas, desapoderaron de un vehículo a unas personas que viajaban también en la madrugada a la Cuidad de Cuernavaca, y en dicho vehículo circularon y se adentraron en el Estado de México, en el municipio de Ixtapan de la Sal”,  agregó.

Con información de Notimex

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Comentarios
  1. periodiquerojavierquiones

    Tuvo razón el obispo de Chilpancingo-Chilapa. Dijo que no podían ser de Guerrero porque él mismo había pactado con los sicarios de su estado que le cuidaran a sus monjes y sacerdotes. Resultó cierto.