Borge dio contratos a empresa de uno de sus prestanombres; ASF dice que fue utilizada para desviar recursos
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Cuartoscuro Archivo

Borge dio contratos a empresa de uno de sus prestanombres; ASF dice que fue utilizada para desviar recursos

Los contratos se otorgaron a una empresa propiedad de un prestanombre de Borge para dar servicios a la Secretaría de Finanzas estatal pero los trabajos no se realizaron.
Cuartoscuro Archivo
Por Francisco Sandoval Alarcón
5 de marzo, 2018
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Durante 2016, el gobierno de Quintana Roo otorgó dos contratos por 4 millones de pesos a la empresa Consultores EMKT S.A de C.V, cuyo dueño es uno de los presuntos prestanombres del exgobernador Roberto Borge Ángulo, actualmente preso por el supuesto desvío de 900 millones de pesos del erario público. De acuerdo con la revisión de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), la empresa no realizó los servicios para los que fue contratada.

Se trata de Raymundo Cámara Sánchez, quien desde 2016 fue denunciado en la Procuraduría General de la República (PGR) por la organización “Somos tus Ojos, Transparencia por Quintana Roo”, por la realización de operaciones con recursos de procedencia ilícita.

La denuncia dirigida contra 11 presuntos prestanombres de Borge, entre éstos Raymundo Cámara, reveló –entre otros delitos- que estas personas, a través de tres diferentes empresas, recibieron recursos por 80 millones de pesos “para la construcción de caminos que no se realizaron”.

De acuerdo con el acta constitutiva de Consultores EMKT, en poder de Animal Político, los dueños de la compañía son: Raymundo Cámara Sánchez, Ingmar Alejandro Frey Ros y Osmar Pat Alejo.

El objeto social la empresa, que se conformó en Playa del Carmen un mes después de iniciar la administración de Roberto Borge, realiza “consultoría, implementación y desarrollo de todo tipo de programas de informática, hardware, software, aplicaciones para dispositivos móviles, seguridad informática, diseño gráfico impreso y digital. Gestión de campañas de marketing digitales y tradicionales, consultoría de marketing y elaboración de análisis de mercados”.

Raymundo Cámara es propietario de otras siete empresas, entre éstas dos de las señaladas por recibir 80 millones de pesos en contratos irregulares de la administración Borge, de acuerdo con información del Registro Público del Comercio de Quintana Roo.

Lo que encontró la ASF

Como parte de la revisión de la cuenta pública 2016, tercera etapa, la ASF identificó la existencia del contrato número OM/DGA/DRM/DCP/07/2016, celebrado entre el Gobierno de Quintana Roo y Consultores EMKT, por un monto de 1 millón 229.6 mil pesos, con el objeto de proporcionar el servicio de actualización del sistema de facturación electrónica para la Secretaría de Finanzas y Planeación.

Lo que encontró la ASF es que “dicho contrato no está formalizado, carece de las firmas de los responsables, sin embargo fue pagado en su totalidad y no se nos pudo demostrar que se entregó el servicio, por lo que se estima que el pago realizado es improcedente. El análisis de los contratos de la muestra se presenta en los resultados subsecuentes”.

Además, derivado de la revisión al contrato SEFIPLAN-DA-AD-19-16 para brindar el “servicio de asesoría para el Fortalecimiento Operativo en el Diseño de Sistemas”, mediante el procedimiento de adjudicación directa, la ASF encontró que los informes que supuestamente justifican las tareas que realizaron Consultores EMKT, solo fueron firmados “por el proveedor y no existen cartas de entrega recepción de servicios o documentación adicional que sirvan como evidencia de la realización de las tareas descritas en los mismos”.

“Debido a que no se cumplió con la totalidad de los requisitos de contratación y no se cuenta con la evidencia de las actividades realizadas por el proveedor, se estiman pagos injustificados por 2 millones 728.3 mil pesos”, determinó la ASF.

Por los dos contratos, la ASF presume un posible daño a las finanzas públicas por 3 millones 957.9 mil pesos, por lo que además de solicitar al Órgano Interno de Control investigar a “los  servidores públicos que en su gestión no administraron ni verificaron la correcta ejecución de los servicios”, pidió que implementaran los mecanismos de supervisión y control necesarios que permitan monitorear el desarrollo de las actividades realizadas por los prestadores de servicios, “a fin de garantizar que se cumpla con las obligaciones establecidas y se justifiquen los pagos efectuados”.

Las irregularidades del Tribunal 

La ASF también revisó el contrato LADQ-TSJ-DRM-002-16-TEC-CAN entre el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Quintana Roo y la empresa Denim Consultores, S.A. de C.V, para dotar de “equipamiento tecnológico” que permitiera la Implementación del Nuevo Sistema Penal Acusatorio en la Ciudad de Tulum, Quintana Roo.

Lo que detectó la Auditoría es que la firma del contrato se realizó un año después de concluida su vigencia, además de que las autoridades realizaron pagos irregulares por el equipo y no realizaron los cobros de penalización por su entrega atrasada.

No sólo eso. Encontraron que los equipos no han sido instalados y utilizados por ningún usuario, hacen falta cuatro laptops las cuales hasta ese momento no han sido reportadas, se localizaron equipos en otras localidades, sin que exista evidencia que justifique su movimiento y/o traslado, además que durante el recorrido se observaron marcas de humedad en el techo del Site, sobre equipo de telecomunicaciones, “lo cual pone en un posible riesgo de daño parcial o total a los equipos en caso de que existan filtraciones de agua”.

Por esta situación, la ASF presume un probable daño o perjuicio o ambos a la Hacienda Pública Federal por un monto de 1 millón 308.3 mil pesos “por penalizaciones no aplicadas, correspondientes a los retrasos en las fechas de entrega de los equipos.

Un segundo contrato con esta misma compañía, para dotar de equipamiento al Tribunal para la implementación del Nuevo Sistema Penal Acusatorio en Cancún, Quintana Roo, también fue auditado por la ASF.

En éste, la ASF detectó que el contrato se firmó un año después de concluida su vigencia, se realizaron pagos irregulares y no se aplicaron penalizaciones por la entrega tardía del equipo.

Aparte, se revisaron físicamente 219 equipos, con la finalidad de validar que éstos se estaban utilizando y cumplían con las características especificadas en el contrato. “De la revisión realizada se observó que los equipos se encuentran instalados y funcionando, sin embargo, no se tiene un control adecuado sobre el movimiento de los mismos ya que cuatro equipos se encontraban ubicados en un lugar distinto al indicado y no se contó con evidencia que justificara su movimiento”.

Por esta segunda auditoría, se presume un probable daño al erario por un monto de 2 millones 663.2 mil pesos “por penalizaciones no aplicadas, correspondientes a los retrasos en las fechas de entrega”.

En la misma situación se encuentran un tercer contrato celebrado por el Tribunal de Justicia y la empresa  Compumaya, S.A. DE C.V, para dotar de equipos a Cozumel. Aquí la ASF presume un probable daño a las finanzas públicas por 398.2 mil pesos por penalizaciones no aplicadas.

Todos los contratos se entregaron durante 2016, cuando Roberto Borge era gobernador de Quintana Roo. Actualmente el exgobernador se encuentra recluido de manera preventiva y es investigado por el supuesto desvío de recursos en su administración. La PGR lo señala de haber participado en una presunta red de corrupción que habría participado en la venta ilícita de 22 predios localizados en Quintana Roo, en la cual, Rosa Yolanda Angulo Castillo, madre de Borge, sería una de las principales involucradas.

 

Aquí puedes leer la auditoría completa

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Qué es la "renuncia silenciosa" y por qué puede ser buena para trabajadores y empresas

Renunciar silenciosamente puede ser la solución para un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal.
22 de agosto, 2022
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En muchas oficinas (y aun más en aplicaciones como Zoom, Teams y Slack), tanto empleados como gerentes cuchichean sobre la “gran renuncia”.

Reino Unido experimentó un fuerte aumento en el número de personas que renunciaron a sus trabajos en 2021, y una quinta parte de los trabajadores en este país europeo aún dice que tiene pensado renunciar el próximo año en búsqueda de una mayor satisfacción laboral y de mejores salarios.

Si no estás feliz con tu trabajo, pero dejarlo no es una opción o no cuentas con alternativas atractivas, puedes intentar “renunciar silenciosamente“.

Esta tendencia de simplemente hacer lo mínimo que se espera de uno en su trabajo ha despegado en TikTok y claramente ha causado ruido entre los jóvenes.

También ha frustrado a gerentes, y algunos parecen estar preocupados por la holgazanería de sus empleados.

Pero renunciar tranquilamente no se trata de evitar hacer tu trabajo, se trata de tener una vida significativa fuera de tu trabajo.

En los últimos 20 años, muchas personas se han sumado a una cultura de exceso de trabajo en todo el mundo, en la que el trabajo no remunerado se ha convertido en una parte que se espera que muchos trabajadores lleven a cabo.

Diferencias generacionales

Después de múltiples recesiones y una pandemia global, los millennials y la generación Z en particular suelen no tener las mismas oportunidades laborales y de seguridad financiera que tuvieron sus padres.

Muchos jóvenes en trabajos profesionales que esperaban una progresión relativamente sencilla en la vida se han enfrentado a contratos precarios, incertidumbre laboral e intentos fracasados de comprar una vivienda.

Hay quienes constantemente dedican horas extra y van más allá en el trabajo para tratar de asegurar promociones y bonificaciones, pero aún así encuentran complicaciones.

Mujer sentada en su oficina.

Getty Images
Muchos millenials y jóvenes de la generación Z rechazan el estilo de vida de vivir para trabajar.

Quizás en respuesta a esta decepción, un estudio reciente de Deloitte descubrió que los jóvenes buscan cada vez más flexibilidad y propósito en su trabajo, además de equilibrio y satisfacción en sus vidas.

Muchos jóvenes profesionales ahora rechazan el estilo de vida de vivir para trabajar. Continúan trabajando pero no permiten que el trabajo controle sus vidas.

Trabajar a una capacidad mínima puede parecer extraño. Pero tú (y tu empleador) no debéis temerle a la renuncia silenciosa. De ​​hecho, podría ser bueno para ambos.

Bueno para la salud mental

Diversos estudios han concluido que el equilibrio entre el trabajo y la vida están conectados a la salud mental en una variedad de trabajos.

Y una encuesta de 2021 en la que se entrevistaron a 2.017 trabajadores de Reino Unido, realizada por Glassdoor, un sitio web que analiza empleadores, encontró que más de la mitad de los entrevistados sentía que le faltaba equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

Renunciar en silencio tiene como objetivo restablecer ese equilibrio, en situaciones donde el trabajo ha tomado tiempo de la vida personal.

También puede ayudar a separar tu autoestima personal de tu trabajo. Cuando todo lo que haces es trabajar, es difícil no enfocar tu sentido de valor en él.

Los fracasos percibidos en el trabajo, como no obtener el ascenso que querías o que no te reconozcan tus logros, pueden internalizarse como fracasos personales.

Esto puede aumentar la ansiedad y hacer que te preocupes por cómo mejorar tu rendimiento.

Hombre con su laptop escuchando musica.

Getty Images
Muchas personas ahora rechazan trabajar en exceso para evitar la fatiga, y prefieren elegir un equilibrio y una vida más alegre.

A menudo, las personas responden trabajando más, lo que exacerba aún más el círculo vicioso del exceso de trabajo y baja autoestima.

Los peligros de la fatiga

En el peor de los casos, todo puede terminar en fatiga.

En 2019, la Organización Mundial de la Salud reconoció oficialmente la fatiga como un fenómeno ocupacional caracterizado por sentimientos gotamiento, cinismo, distanciamiento mental del trabajo y bajo rendimiento.

La fatiga es un riesgo significativo cuando se trabaja en exceso y puede tener impactos a largo plazo en la salud física, emocional y mental.

La fatiga es difícil y costosa tanto para las personas como para los empleadores.

Muchas personas con fatiga terminan ausentándose del trabajo, o trabajando a una capacidad inferior a la plena. Renunciar en silencio puede crear un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal y, por lo tanto, podría proteger contra la fatiga antes de que suceda.

Mejorar las relaciones de trabajo

Las investigaciones muestran que los empleados más felices son más productivos y comprometidos. Esto incluso puede mitigar el hecho de sentirse distraído o no querer estar presente.

Cuando las personas se sienten felices, es más probable que sean más amigables, abiertas y que fomenten amistades en el lugar de trabajo. Muchas personas han asegurado que toman en cuenta esto al estimar cuánto disfrutan su trabajo.

Mujer en su escritorio mirando por la ventana.

Getty Images

El enfoque de la renuncia silenciosa en simplemente enfocarse en hacer su trabajo también elimina el impacto negativo de sentirse constantemente en competencia con colegas.

Tener amistades en el lugar de trabajo alimenta nuestra necesidad básica de un sentido de pertenencia y, a su vez, puede aumentar la lealtad al lugar de trabajo y mejorar el desempeño laboral.

Todo esto puede resultar en una mayor productividad, lo que por supuesto significa mayores ganancias.

Renunciar tranquilamente podría ser una “gran liberación” y una respuesta a la gran resignación.

Las personas ahora rechazan trabajar en exceso para evitar la fatiga, y prefieren elegir un equilibrio y una vida más alegre. Además están poniendo cada vez más límites para que su identidad y autoestima no esté ligada a su productividad laboral.

En lugar de ponerse nerviosos por la pérdida de productividad, los empleadores deben aprovechar este movimiento silencioso de renuncia para apoyar el bienestar de su personal.

Fomentar un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida les mostrará a los trabajadores que son valorados, lo que generará un mayor compromiso, productividad y lealtad: todos ganan.

*Este texto fue escrito por Nilufar Ahmed, quien es profesora de Ciencias Sociales en la Universidad de Bristol.

Puedes leer la nota original en inglés en The Conversation..


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