Sedatu censa y da folios a damnificados por sismo en Chiapas, pero luego los olvida: no han recibido ayuda
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Sedatu censa y da folios a damnificados por sismo en Chiapas, pero luego los olvida: no han recibido ayuda

“Seguimos esperando, esperando, pero el problema es que muchas familias están durmiendo en galeras, bajo los árboles, en casas de familiares", relató uno de los damnificados del sismo del 7 de septiembre, que no ha recibido la ayuda que le prometieron las autoridades.
5 de marzo, 2018
Comparte

María Manuel Piña, de 61 años, aún recuerda el momento en que el sismo del 7 de septiembre pasado le cambió la vida en su pueblo natal, Paredón, Chiapas. Ese día estaba cocinando y el piso de cantera saltó como si la tierra lo escupiera. Pudo resguardarse en un rincón de la cocina, pero las paredes se casi se vinieron abajo.

La casa que ocupaba una esquina en la calle, tuvo pérdida total. Los escombros fueron removidos y ahora sólo es un terreno con maleza, con un destartalado letrero puesto por la Secretaría de Desarrollo Agrario y Territorial (Sedatu) en el que se ven las fotografías del antes y después de su casa, a la que asignaron el folio 000957. Con ese numero, le dijeron, la dependencia regresaría para otorgarle una ayuda económica para reconstruir el inmueble.

Mientras camina por el terreno, esquivando las piedras con sus sandalias negras de plástico, María cuenta que funcionarios de Sedatu acudieron al pueblo a hacer el censo el 13 de septiembre. “Vinieron, le tomaron una foto, y me dijeron ‘tenga este papel, lo va a guardar porque le va a venir una ayuda porque esta casa ya no sirve. Se la van a tirar toda para que le hagan su casita”.

Cinco meses después, esa promesa no se cumplió. Ninguna ayuda le ha llegado.

Ningún funcionario regresó y después de un mes, su hijo habló a la Ciudad de México para preguntar por qué la ayuda había tardado tanto. La única respuesta fue que el folio no aparecía en el sistema. Luego, en diciembre, acudió a las oficinas de la Sedatu en Tuxtla Gutiérrez y le dijeron que el folio “ya no servía”, y no había más que hacer porque no habría otro censo ni más ayuda para damnificados. “Es inútil que insistan”, le dijeron.

Pero el caso de María no es el único con esta falta de ayuda y se agudiza en un poblado como Paredón, ubicado en el municipio de Tonalá, Chiapas, donde siete de cada 10 viviendas tuvo alguna afectación.

Después de no encontrar respuesta, Víctor Zavala, hijo de María, se fue enterando que él y su madre no eran los únicos que habían perdido sus casas, que tenían folio y no habían recibido ayuda. Por eso se le ocurrió llamar a una reunión en el pueblo con todos aquellos en esa situación.

Al encuentro llegaron 65 familias, más de las que había conocido sólo de oídas. Se le ocurrió hacer un censo ciudadano. Hizo una lista con los nombres y un archivo con los datos de cada uno: copia de la credencial de elector, las fotografías de sus casas, y el número de folio que le había asignado la Sedatu.

Hizo esto sólo por cuestión de organización, esperando que en algún momento puedan conseguir algún encuentro con funcionarios públicos, y se enteren de esta situación.

“Seguimos esperando, esperando, pero el problema es que muchas familias están durmiendo en galeras, bajo los árboles, en casas de familiares. Van a venir las aguas y vamos a estar en más problemas”, dice Víctor.

El presidente Enrique Peña Nieto acudió a Paredón el 31 de octubre de 2017 para entregar las primeras casas reconstruidas con recursos del Fonden, y en su discurso dijo que “lo que más me gusta es ver el ánimo de ustedes echado para adelante, no derrotados, no abatidos y dispuestos a seguir con este proceso de reconstrucción”.

Aunque había damnificados que aún no recibían ninguna ayuda durante el evento, “nos recomendaron no gritarle nada al presidente, no hacer ninguna manifestación, nos dijeron ‘sí les va a llegar su folio, aguántense, espérense’ y nadie hizo escándalo. Pensamos que iba a dar respuesta, pero no la tuvimos”.

Después de eso, el gobierno del estado colocó una pancarta a la entrada del poblado que reza “Chiapas está de pie”, pero “no es cierto, fuimos engañados. Nos dijeron que con el folio nos iban a ayudar y no nos ayudaron. Nos sentimos engañados”, dice Zavala.

Por eso le manda un mensaje al presidente Peña Nieto. Si de verdad quisiera solucionar, podría darles cemento y material para construcción, porque “dinero hay”, hubo muchas donaciones, y podrían atender a todos los damnificados “si hubiera voluntad, pero parece que no”.

El director general de Ordenamiento Territorial y Atención a Zonas de Riesgo de la Sedatu, Armando Saldaña, asegura que esta situación puede tratarse de un error humano al incluir los datos del censo definitivo.

“Si no aparecen en el listado se debe a un error de la gente que realizaron los recorridos, pudieron haber perdido los folios, no los capturaron. Los dejaron olvidados. Es mas bien un error al hacer el listado final”, dice en entrevista con Animal Político.

El funcionario reconoce que “esto ha sucedido en algunas localidades” y puede obedecer a la rapidez para trabajar tras un desastre natural, porque “en las reglas de operación se tienen 20 días para hacer el censo”, dice.

“Nos interesa que todas las familias tengan un beneficio” y si esto se trata de un error humano, promete, puede solucionarse. Al recibir estas inconsistencias, “referiremos a estas personas a la delegación y ésta tiene que hacer la revisión con el municipio para validar”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

COVID: ‘Muchos de los que ingresan contagiados están sin vacunar y piden una dosis, pero ya es muy tarde’

Muchos pacientes de COVID en uno de los hospitales más grandes de Inglaterra no están vacunados y piden que se les suministre la dosis cuando llegan.
13 de diciembre, 2021
Comparte

Un número sin precedentes de enfermos con covid-19 y otras afecciones marca el comienzo del que podría ser el invierno más duro en los últimos 70 años en uno de los hospitales más grandes de Inglaterra.

En el Royal Victoria Infirmary (RVI) de Newcastle hay decenas de pacientes que esperan atención en los pasillos con infartos, fracturas, resfriados comunes y por supuesto, con covid-19.

Así lo comprobó el periodista de la BBC Jim Reed, quien visitó el centro sanitario la noche del 2 de diciembre y la mañana del día 3.


La enfermera jefe Jenny Cain entró en el RVI hace 17 años como practicante. Durante la mayor parte de la pandemia fue responsable de una de las salas covid del hospital, pese a que su marido es clínicamente vulnerable y está a la espera de un trasplante de órganos.

Para evitar complicaciones, decidieron dividir la casa de la familia por la mitad y mantener la distancia durante meses.

“Hubo muchas muertes en las salas covid, fue emocionalmente agotador”, dice al reconocer que el personal está “muy cansado”.

“La adrenalina nos hizo seguir adelante durante mucho tiempo y luego, cuando se ha calmado, todo el mundo ha decaído”.

Aunque el número de pacientes con el virus en el RVI bajó de 70 a 40 en el último mes, gracias a la “diferencia enorme” que empiezan a marcar los refuerzos de las vacunas, Jenny reconoce que muchos de los ingresados no están vacunados y a menudo piden que se les aplique alguna dosis “cuando ya es muy tarde”.

Este 12 de diciembre, las autoridades sanitarias británicas elevaran de tres a cuatro el nivel de alerta ante la propagación de la variante ómicron del coronavirus.

En una declaración televisada horas después, el primer ministro, Boris Johnson, instó a la población a recibir las vacunas de refuerzo.

“Ahora está claro que dos dosis de la vacuna simplemente no son suficientes para dar el nivel de protección que todos necesitamos. Pero la buena noticia es que nuestros científicos confían en que con una tercera dosis, una dosis de refuerzo, todos podremos volver a aumentar nuestro nivel de protección”, dijo.

Jenny Cain

BBC
La enfermera jefe Jenny Cain con sus colegas en una de las salas de medicina general.

La situación actual preocupa al personal sanitario porque va más allá del virus.

“No es lo ideal”, dice el doctor Jim Connelly, médico especialista que dirige el departamento de emergencias. “Nadie quiere que los pacientes sean tratados en un pasillo”, agrega.

El panorama es mucho más difícil este invierno boreal. El rendimiento de los hospitales en Inglaterra se encuentra en su peor nivel registrado, con tiempos de espera de entre tres y 13 horas en urgencias, algo nunca antes visto.

“En los últimos meses, el volumen ha sido mayor que nunca”, afirma el doctor, quien reconoce que aunque el personal “quiere dar lo mejor que puede, a veces no es posible porque el volumen es demasiado grande”.

Doctor Jim Connelly

BBC
El doctor Jim Connelly reconoce que la atención está desbordada

El retraso en la atención de adultos mayores y pacientes con enfermedades graves durante las cuarentenas, ha generado una acumulación de citas pendientes para intervenciones quirúrgicas y tratamientos vitales.

Por estos días en el RVI la ocupación de camas está alrededor del 90%.

Por esa razón Jenny no para de hablar por teléfono: intenta encontrar camas para los pacientes, resolver los problemas de personal y liberar espacio para que los que aún esperan en urgencias puedan ser trasladados a una sala.

People waiting in corridors in A&E

BBC
En los momentos de mayor afluencia, algunos pacientes en espera de tratamiento son retenidos en camillas en los pasillos

Si se le pregunta al personal cómo se siente, a menudo aparecen palabras como cansado, agotado, quemado. Sin embargo, tras casi dos años de pandemia, sigue habiendo una sensación de determinación y resistencia, incluso ante la amenaza inminente de otra ola de covid.

“Ha sido una auténtica montaña rusa emocional“, reitera la enfermera Jenny.

“Ha habido de todo: orgullo y recompensa, disgusto y cansancio. Pero el trabajo en equipo y el personal han sido fantásticos. Fantástico. No iría a ningún otro sitio”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=VVpFyhF9iiY

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.