Libros, folletos y publicidad, lo que facturaron empresas fantasma detectadas por el INE
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Cuartoscuro Archivo

Libros, folletos y publicidad, lo que facturaron empresas fantasma detectadas por el INE

Además de partidos políticos, las 16 empresas fantasma facturaron con gobiernos como el de Oaxaca, el IFE, Pemex y la CFE.
Cuartoscuro Archivo
15 de marzo, 2018
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Las 16 empresas fantasmas que recién detectó el Instituto Nacional Electoral (INE), en su Registro Nacional de Proveedores (RNP), facturaron al menos 46 millones de pesos en contratos públicos con partidos políticos y gobiernos.

En una revisión en listados de contratos públicos, páginas de transparencia y el sistema compranet (vía contratobook), Animal Político logró identificar que las 16 empresas detectadas por la Unidad de Fiscalización del INE como compañías “que facturan operaciones inexistentes”, fueron contratadas para servicios diversos, como la elaboración de libros y folletos de empoderamiento femenino para el partido Nueva Alianza, el uso de equipo de sonido, y la conformación de grupos para el cierre de campañas del PRI en Morelos.

Leer: Empresas fantasma han facturado al menos 25 mdp a partidos como proveedoras del INE

Pero también les pagaron por “materiales de construcción” en municipios de Chiapas, por la realización de desfiles de grupos de mujeres, y por imprimir placas de obras emblemáticas en el gobierno de Puebla.

El gobierno de Oaxaca, además, le pagó a una de estas empresas por el hospedaje de maestros.

Una factura para el IFE

El 11 de noviembre de 2010, Alejandro Sánchez Guzmán y Roberto Arquimides Gallardo Lastra registraron en Tlaxcala una empresa con domicilio en Puebla llamada Comercializadora Mexicana Mafervi.

Unos meses después, en junio de 2011, el entonces Instituto Federal Electoral (antecesor del INE) asignó sin licitación ni concurso un contrato a dicha empresa, para que realizara la corrección de estilo, formación y diseño editorial del libro: ‘Medios de comunicación y elecciones en los estados’, por el que se le pagó 31 mil 981 pesos.

Unos años después, en el proceso electoral 2014-2015, la empresa volvió a aparecer en los registros del órgano electoral, ya transformado en INE, pero ahora como proveedora en la campaña de Juan Andrés Huicochea, candidato del PRI a la alcaldía de Temixco, Morelos.

Ahí facturó utilitarios de campaña, impresión de lonas, playeras bordadas e incluso el equipo de sonido y el grupo que acompañó el cierre de campaña en aquella localidad, servicios por los que cobró 323 mil pesos.

En diciembre de 2016, apareció en los registros de contratos del gobierno de Puebla, pues le facturó la elaboración e impresión de 200 placas para las obras emblemáticas del exgobernador, Rafael Moreno Valle, por un total de un millón 800 mil pesos.

Y fue en junio de 2017, cuando el SAT inició un proceso administrativo tras detectar que podía ser una empresa fantasma, y fue el 29 de septiembre de ese mismo año cuando emitió la declaración definitiva.

Agendas y publicaciones de empoderamiento

El pasado 1 de agosto de 2017, Germán Guerrero Alcocer, coordinador de Finanzas del Comité Directivo Estatal de Nueva Alianza en Jalisco, firmó un contrato con Sergio Alejando Cisneros Iturbe, representante legal y socio de la empresa Jayden, para comprarle camisas de vestir bordadas.

La empresa había sido declarada fantasma desde mayo de 2017, pero el SAT no publicó el listado definitivo hasta el 1 de septiembre de ese año, es decir, un mes después del último contrato.

El tiempo en el que Nueva Alianza Jalisco mantuvo una relación comercial con Jayden, la empresa le facturó no menos de medio millón de pesos, por productos varios: imanes, camisas, termos grabados con láser y agendas.

Sergio Alejando Cisneros Iturbe, el representante legal y dueño de Jayden, es representante de una segunda empresa denominada Anerk, que también es proveedora de Nueva Alianza y no está boletinada como fantasma.

Esta segunda empresa le facturó a la dirigencia nacional de este partido los servicios de diseño, formación, edición e impresión de la publicación titulada: “Empoderamiento y liderazgo, la Mujer del Siglo XXI”, por una suma de 399 mil pesos.

24 millones de dinero federal

Una revisión a miles de contratos públicos otorgados por el gobierno federal, vía contratobook, arrojó que algunas de las 16 empresas que el INE dará de baja de su RNP, tras ser ubicadas como fantasma, han recibido diferentes contratos públicos por al menos 24 millones de pesos, todos por adjudicación directa.

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) le entregó 7.4 millones de pesos en contratos a la empresa Publicidad Exterior Espectacular, entre 2004 y 2009. El SAT declaró a esta empresa “fantasma definitiva” el 14 de marzo de 2017.

Petróleos Méxicanos (Pemex), por su parte, facturó con la empresa Corporativo Vaxi una suma de 472 mil pesos.

La empresa Proyectos y Construcciones Yerutnae, otra de las pertenecientes al padrón del INE, recibió 15 millones de pesos en contratos otorgados por diferentes municipios oaxaqueños, para realizar obras de agua potable. Se trató de recursos públicos enviados por la federación a los gobiernos locales.

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#YoSoyAnimal

Cómo tu personalidad cambia a medida que cumples años

Por mucho tiempo se ha pensado que nuestra personalidad se fija, aproximadamente, para cuando alcanzamos los 30 años de edad. Investigaciones recientes revelan que no es así.
1 de febrero, 2021
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“Señor presidente, quiero plantearle un tema que creo que ha estado rondando durante dos o tres semanas y presentarlo específicamente en términos de seguridad nacional… “, dijo el periodista Henry Trewhitt, mientras miraba fija y seriamente al presidente estadounidense Ronald Reagan.

Era octubre de 1984, y Reagan estaba en el circuito de debates, luchando por permanecer en el cargo por un segundo mandato.

Unas semanas antes había tenido un mal desempeño frente a su rival principal. Entonces se rumoreaba que, a los 73 años, simplemente era demasiado mayor para el trabajo.

En ese momento, Reagan ya era el presidente más mayor en la historia de Estados Unidos, un récord que ha sido superado por Donald Trump (74) y ahora por el actual presidente Joe Biden, de 78 años.

Trewhitt quería saber si Reagan tenía alguna duda de si podría funcionar en circunstancias estresantes.

“No, ninguna, Trehwitt”, respondió Reagan, conteniendo una sonrisa.

Expresidente de EE.UU. Ronald Reagan en 1984

Getty Images
En 1984, Reagan era el presidente de mayor edad que había gobernado EE.UU. hasta la fecha.

“Y quiero que sepa que tampoco voy a convertir la edad en un tema de esta campaña. No voy a explotar, con fines políticos, la juventud y la inexperiencia de mi oponente”.

Su respuesta fue recibida con risas estridentes y aplausos, que precedieron a una victoria aplastante en las elecciones.

La broma de Reagan, sin embargo, contenía más verdad de lo que sabía entonces.

No solo tenía la experiencia de su lado, también tenía una “personalidad madura”.

Cambio misterioso

Todos estamos familiarizados con la transformación física que conlleva el envejecimiento: la piel pierde su elasticidad, las encías retroceden, nuestra nariz crece, los pelos brotan en lugares peculiares -a la vez que desaparecen por completo de otras partes- y esos preciosos centímetros de altura a los que nos aferramos comienzan a desaparecer.

Ahora, después de décadas de investigación sobre los efectos del envejecimiento, los científicos han comenzado a descubrir cambios más misteriosos.

“La conclusión es exactamente esta: que no somos la misma persona durante toda nuestra vida“, señala René Mõttus, psicólogo de la Universidad de Edimburgo.

Mujer mayor disfrutando de una piscina de agua caliente.

Getty Images
Si bien nuestras personalidades cambian constantemente, lo hacen en relación a quienes nos rodean.

A la mayoría de nosotros nos gustaría pensar en nuestra personalidad como algo relativamente estable a lo largo de nuestra vida. Pero diversas investigaciones sugieren que este no es el caso.

Nuestros rasgos cambian constantemente, y para cuando entramos en la década de los 70 y 80 años, hemos experimentado una transformación significativa.

La modificación gradual de nuestra personalidad tiene algunas ventajas sorprendentes. Nos volvemos más conscientes, agradables y menos neuróticos.

Los niveles de los rasgos de personalidad de la llamada “Tríada Oscura” -el maquiavelismo, el narcisismo y la psicopatía- también tienden a disminuir, y con ellos, nuestro riesgo de caer en comportamientos antisociales como el crimen y el abuso de sustancias.

Las investigaciones han demostrado que nos convertimos en personas más altruistas y confiadas. Nuestra fuerza de voluntad aumenta y desarrollamos un mejor sentido del humor.

Finalmente, los adultos mayores tienen más control sobre sus emociones.

Es sin duda una combinación ganadora, y una que indica que el estereotipo de que las personas mayores son gruñonas y cascarrabias necesita ser revisada.

Nuestras personalidades son fluidas y maleables

Lejos de asentarse en la infancia, o alrededor de los 30 años -como pensó la comunidad científica durante años-, parece que nuestras personalidades son fluidas y maleables.

“Las personas se vuelven más agradables y más adaptadas socialmente”, dice Mõttus.

“Son cada vez más capaces de equilibrar sus propias expectativas de vida con las demandas de la sociedad”.

Los psicólogos llaman al proceso de cambio que ocurre a medida que envejecemos “maduración de la personalidad”.

Mujer mayor

Getty Images
Aquellos con mayor autocontrol serán probablemente más saludables de mayores.

Es un cambio gradual e imperceptible que comienza en nuestra adolescencia y continúa al menos hasta nuestra octava década en el planeta.

Curiosamente, parece ser universal: la tendencia se observa en todas las culturas humanas, desde Guatemala hasta India.

“Generalmente es controvertido hacer juicios de valor sobre estos cambios de personalidad”, dice Rodica Damian, psicóloga social de la Universidad de Houston, en Estados Unidos.

“Pero al mismo tiempo, tenemos evidencia de que son beneficiosos”.

Por ejemplo, la falta de estabilidad emocional se ha relacionado con problemas de salud mental, tasas de mortalidad más altas y divorcios.

Entretanto, Damian explica que la pareja de alguien con un grado elevado de conciencia probablemente sea más feliz, porque es más probable que estas personas laven los platos a tiempo y sean menos propensos a engañar a su pareja.

Un lado más estable de nuestra personalidad

Resulta que, si bien nuestra personalidad cambia en cierta dirección a medida que envejecemos, lo que somos en relación con otras personas del mismo grupo de edad tiende a permanecer bastante estable.

Por ejemplo, es probable que el nivel de neurosis de una persona vaya bajando en general, pero los niños de 11 años más neuróticos siguen siendo, en general, los ancianos de 81 años más neuróticos.

“Hay una base de quiénes somos en el sentido de que mantenemos nuestro rango en relación con otras personas hasta cierto punto”, dice Damian.

“Pero en relación a nosotros mismos, nuestra personalidad no está escrita en piedra, podemos cambiar”.

¿Cómo se desarrollan estos cambios de personalidad?

Dado que la maduración de la personalidad es universal, algunos científicos piensan que, lejos de ser un efecto secundario accidental de haber tenido más tiempo para aprender las normas sociales, las formas en que cambia nuestra personalidad podría estar genéticamente programada, tal vez incluso moldeada por fuerzas evolutivas.

Por otro lado, otros expertos creen que nuestra personalidad está en parte forjada por factores genéticos y luego esculpidas por presiones sociales a lo largo de nuestra vida.

Por ejemplo, una investigación de Wiebke Bleidorn, psicóloga de la personalidad de la Universidad de California, concluyó que, en culturas donde se esperaba que las personas maduraran más rápido (en términos de casamiento, empezar a trabajar, asumir responsabilidades adultas), sus personalidades tienden a madurar a una edad más temprana.

Niño con traje

Getty Images
Las personas de culturas donde se espera que se casen o empiecen a trabajar más jóvenes, tienen personalidades que maduran antes.

“Las personas simplemente se ven obligadas a cambiar su comportamiento y, con el tiempo, a volverse más responsables. Nuestras personalidades cambian para ayudarnos a enfrentar los desafíos de la vida”, dice Damian.

¿Pero qué ocurre cuando nos volvemos muy mayores?

Hay dos formas posibles de estudiar cómo cambiamos a lo largo de nuestra vida.

La primera es tomar un grupo grande de personas de muchas edades diferentes y luego observar en qué se diferencian sus personalidades.

Un problema con esta estrategia es que es fácil confundir accidentalmente los rasgos generacionales que han sido esculpidos por la cultura de un período de tiempo particular -como la mojigatería o una adoración inexplicable por las natillas y el jerez- con los cambios que ocurren a medida que uno envejece.

Estudio de largo plazo

La alternativa es tomar un mismo grupo de personas y estudiarlas a medida que crecen.

Esto es exactamente lo que sucedió con el Lothian Birth Cohort (estudio de cohorte de Lothian), un grupo de personas en Escocia a quienes se les examinaron sus rasgos de personalidad e inteligencia en junio de 1932 o junio de 1947, cuando aún estaban en la escuela.

En ese momento, las personas tenían cerca de 11 años de edad.

Junto con colegas de la Universidad de Edimburgo, Mõttus rastreó a cientos de las mismas personas cuando tenían 70 u 80 años, y les hizo dos pruebas idénticas más, con varios años de diferencia.

Señor mayor en un parque

Getty Images
Un famoso estudio con personas en Escocia mostró resultados notablemente diferentes para dos generaciones de personas.

“Debido a que teníamos dos grupos diferentes de personas, y ambas fueron medidas en dos ocasiones, pudimos utilizar ambas estrategias a la vez”, dice Mõttus.

Fue una suerte, porque los resultados fueron notablemente diferentes para las dos generaciones.

Si bien las personalidades del grupo más joven permanecieron más o menos iguales en general, los rasgos de personalidad del grupo mayor comienzan a cambiar, de modo que, en promedio, se volvieron menos abiertos y extrovertidos, así como menos agradables y concienzudos.

Los cambios beneficiosos que habían estado ocurriendo a lo largo de sus vidas comenzaron a revertirse.

“Creo que esto tiene sentido, porque en la vejez las cosas comienzan a pasarle a la gente a un ritmo más rápido”, dice Mõttus, quien señala que la salud de estas personas podría haber estado en declive y es probable que hayan comenzado a perder amigos y familiares.

“Esto tiene cierto impacto en su participación activa en el mundo”.

Nadie ha investigado aún si esta tendencia continuaría después de los 100 años.

Investigaciones sobre japoneses centenarios han descubierto que tienden a obtener una puntuación alta en la conciencia, la extroversión y la apertura, pero es posible que hayan tenido más de estas características para empezar, y tal vez esto incluso contribuyó a su longevidad.

Mujer mayor asiática

Getty Images
Nuestra personalidad está muy ligada a nuestro bienestar.

De hecho, nuestra personalidad está intrínsecamente ligada a nuestro bienestar a medida que envejecemos.

Por ejemplo, aquellas con un mayor autocontrol tienen más probabilidades de ser saludables en la edad adulta, las mujeres con niveles más altos de neurosis tienen más probabilidades de experimentar síntomas durante la menopausia, y cierto grado de narcisismo se ha asociado con tasas más bajas de soledad, que en sí mismo es un factor de riesgo para una muerte más temprana.

En el futuro, comprender cómo ciertos rasgos están vinculados a nuestra salud -y cómo podemos esperar que nuestra personalidad evolucione a lo largo de nuestra vida- podría ayudar a predecir quién está en mayor riesgo de padecer ciertos problemas de salud y poder intervenir.

El conocimiento de que nuestra personalidad cambia a lo largo de nuestra vida, lo queramos o no, es una prueba útil de lo maleables que son.

“Es importante que sepamos esto”, considera Damian. “Durante mucho tiempo, la gente pensó que no”.

“Ahora estamos viendo que nuestra personalidad puede adaptarse, y esto nos ayuda a enfrentar los desafíos que nos presenta la vida”, agrega.

Al menos, nos da a todos algo que esperar a medida que envejecemos y la posibilidad de descubrir en quiénes nos convertiremos.


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