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Cuartoscuro

Índice de impunidad crece en 26 de 32 estados del país; solo 4 de cada 100 denuncias tienen resultados

El informe advierte “colapso” en sistema de justicia de México: hay déficit de jueces, policías y fiscales. 9 de cada 10 delitos ni siquiera se denuncian.
Cuartoscuro
13 de marzo, 2018
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Los índices de impunidad en México siguen en ascenso. En 26 de los 32 estados se agravó el porcentaje de delitos que no se esclarecen y, en promedio, menos del 4 por ciento de las denuncias tiene algún resultado. ¿El motivo? El país tiene la mitad de los policías que como mínimo se necesitan, también hay déficit de fiscales que indaguen delitos, y tenemos cuatro veces menos jueces que el resto del mundo, entre otras cosas.

Los resultados del Índice Global de Impunidad México 2018 que se presentan hoy, muestran datos contundentes: 93 de cada 100 delitos que se cometen en el país ni siquiera se denuncian. Y en la minoría de los ilícitos que se sí reportan ante un Ministerio Público, las investigaciones no llegan, casi nunca, a una sentencia contra los implicados

El estudio, elaborado por cuarto año consecutivo por la Universidad de las Américas de Puebla(UDLAP) utiliza 32 variables relacionadas con la eficiencia y la estructura del sistema de justicia, para calcular un indicador de impunidad tanto a nivel internacional, así como nacional y por estado.

El índice de impunidad promedio nacional es de 69.84 puntos, un incremento respecto al año pasado que era de 67.42 puntos. Esto coloca a México como el cuarto país a nivel mundial con mayor impunidad y el peor del continente americano.

En 2016, año que toma como base el estudio para medir los resultados de la investigación de los delitos se identifica, de entrada, que el 93.7 por ciento de los delitos no se denuncian y por lo tanto quedan impunes de forma automática.

Pero en cuanto a los que sí se denuncian, el resultado tampoco es tan distinto.

En 2016 se abrieron un millón 532 mil 313 averiguaciones y carpetas de investigación en las agencias del Ministerio Público de todo el país por denuncias de algún delito. En ese mismo lapso 172 mil 695  carpetas fueron consignadas/judicializadas ante un juez penal y hubo 54 mil 818 sentencias (contando condenatorias y absolutorios).

Lo anterior significa que apenas en el 11 por ciento de los delitos que sí se denuncian (y que de por si son minoría) terminan con una investigación que es enviada ante el juez, y menos del 4 por ciento de ellos finaliza con alguna sentencia, es decir, con algún resultado.

“Nuestro país vive un momento crítico, producto del profundo deterioro en el desempeño de las insti­tuciones de seguridad y justicia (…) El nuevo Índice Global no sólo confirma los resultados presentados por la versión publicada en 2016, muestra además que, al hacer caso omiso de nuestras recomendaciones, las autoridades permi­tieron que el nivel de impunidad estatal aumentara en –prácticamente– todo el país” indica el estudio.

Un cáncer que se extiende

La impunidad es un problema que se generaliza en todo el país y va en crecimiento. En 26 de los 32 estados creció el índice de impunidad que mide el estudio y, de acuerdo con una escala elaborada por los autores del mismo, con excepción de Campeche y Ciudad de México todos los demás estados se encuentran en condiciones de alta o muy alta impunidad.

“Mientras que en 2016 un total de trece estados se ubicaban en niveles muy altos de impunidad y seis en impunidad baja o media, en 2018 el grupo con el peor desempeño aumenta hasta dieciséis estados y solamente dos casos se encuentran en impunidad baja o media”

La situación más crítica es la del estado de México con un índice de impunidad de 80.06 puntos, cuatro puntos más respecto a la medición pasada que era de 76.48 puntos, y prácticamente 11 puntos por encima del promedio nacional.

En el estado de México se iniciaron en 2016, un total de 202 mil 205 carpetas de investigación por cualquier delio. En ese mismo lapso 16 mil 863 carpetas fueron consignadas, que equivale l 8.33 por ciento de las iniciadas, mientras que se dictaron mil 209 sentencias, apenas un 0.59 por ciento respecto al total de casos iniciados.

En resumen, de cada 200 denuncias en el estado de México apenas una termina en una sentencia condenatoria.

“Esto habla de la debilidad en la integración de las carpetas por parte de los ministerios públicos pero también de problemas estructurales. No cuenta con suficientes jueces y magistrados, además de que se redujo su estado de fuerza policial. Finalmente, es la segunda entidad con la mayor cifra negra (delitos no denunciados) del país” indica el estudio.

Luego del estado de México, los otro nueve estados dentro de los 10 que tienen los índices de impunidad más altos son Tamaulipas (78.88), Baja California (78.08), Coahuila (77.88), Quintana Roo (77.33),  Guerrero (76.08), Aguascalientes (75.85), Veracruz (75.62), Puebla (75.59) y Oaxaca (75.12).

El informe destaca el caso de ocho estados en donde el índice de impunidad creció más de cinco puntos, lo cual califica como muy grave. Se trata de Aguascalientes (+7.48 puntos), Tlaxcala (+7.37 puntos), Nayarit (+6.65 puntos), Puebla (+6.4 puntos), Chiapas (+5.68 puntos), Guanajuato (+5.66 puntos), y Tamaulipas (+5.49 puntos).

En contraparte solo hubo seis estados en donde se registró un descenso en el índice de impunidad: Morelos, Campeche, Colima, Michoacán, Querétaro y Yucatán.

“Los resultados anteriores nos llevan a una media nacional de impunidad, en 69.84, que es lejana a la media internacional estimada para el índice global de impunidad, que se encuentra en 55.3; adicional­mente, el máximo entre las entidades alcanza el 80.063 mientras que a nivel global tenemos un máximo de 74.6. De la misma manera, el mínimo en México alcanza apenas el 45.068 mientras que a nivel global esta cifra baja hasta 36” indica el análisis.

Al borde del colapso

El Índice Global de Impunidad México 2018 advierte que el sistema de justicia en México se encuentra al borde del “colapso”. Mientras que a nivel internacional existe un promedio de 16 jueces por cada cien mil habitantes, en México el promedio es de 3.9 jueces, es decir cuatro veces menos.

De ahí que haya estados, señala el informe, que en términos prácticos “no tienen un sistema de justicia”. Los casos más críticos son Puebla con un promedio de 1.5 jueces por cada cien mil habitantes; estado de México con 2.32 jueces; Hidalgo con 2.5; Nuevo León con 2.56; Baja California con 2.73; Coahuila con 2.74; Tlaxcala con 2.82; Yucatán con 2.97; Tamaulipas con 3.08; Michoacán con 3.2; Sonora con 3.31 y Aguascalientes con un promedio de 3.34 jueces por cada cien mil habitantes.

En policías estatales también existe un déficit grave pues prácticamente hay menos de la mitad de los que se necesitan, según el Modelo Óptimo de Función Policial elaborado por el propio Sistema Nacional de Seguridad Pública,

“Salvo la Ciudad de México (4.2) y Tabasco (1.8), todos los estados de la República se encuentran por debajo del estándar nacional de policías estatales con resultado aprobatorio de la evaluación de control de confianza. El estado real de fuerza operativo es de 120,001 policías estatales. México nece­sita un estado de fuerza real operativo de policías estatales de al menos 235,944 elementos” indica el estudio.

Y a México también le falta personal que investigue los delitos. En los últimos dos años el promedio de agentes del Ministerio Público por cada 100 mil habitantes cayó de 33.9 a 31.1; mientras que la tasa de policías de investigación (ministeriales) bajó de 5.31 a 4.97 solamente.

Las entidades con el menor número de agencias del Ministerio Público por cada cien mil habitan­tes son: Estado de México  con apenas 1.01 por cada cien mil personas, Tlaxcala con 1.25, Yucatán  con 1.27, Puebla con 1.73, Baja California con 1.98, Quintana Roo con 2.03, Ciudad de México con 2.27,  Querétaro con 2.29, Sonora con 2.34 y Aguascalientes con 2.49.

“Los ministerios públicos estatales están sufriendo un deterioro estructural y de sus capacidades humanas frente al aumento de los delitos y de la población en el país.” Indica el análisis.

Piden a candidatos acciones, no palabras

Luis Ernesto Derbez, rector de la Universidad de las Américas (UDLAP), hizo un llamado a los candidatos a la presidencia para que asumen el compromiso de combatir la impunidad en México, pero con acciones y estrategias concretas y no solo con promesas de campaña.

Los resultados del informe, explica Derbez en la introducción del mismo, ponen en evidencia que hasta ahora las autoridades han hecho caso omiso a esta problemática pues el “deterioro” del sistema de justicia no ha hecho más que profundizarse en los últimos años. Y aunque el tema de “impunidad” ha sido referido por los candidatos, el exhorto es para que no se quede solo en promesas electorales.

“Hace­mos un llamado a quienes hoy compiten en la elección presidencial 2018 para que, a lo largo de la cam­paña política –que iniciará el 31 de marzo–, propongan acciones concretas para eliminar la impunidad en el periodo 2018-2024” indica Derbez en el estudio.

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Gobierno de México

Carlos Slim y AMLO: la reconciliación de los personajes más poderosos de la política y la economía de México

Después de meses de una distante relación, el empresario más rico de México, Carlos Slim y el presidente Andrés Manuel López Obrador se reconciliaron. En el entendimiento hubo una buena dosis de pragmatismo… De ambos personajes.
Gobierno de México
29 de agosto, 2019
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Hace unos meses parecía muy difícil ver esta imagen: Carlos Slim Helú, el empresario más rico de México, aplaudiendo sonriente al lado del presidente Andrés Manuel López Obrador.

La escena ocurrió este martes después de la conferencia de prensa que cada mañana ofrece el mandatario.

En este encuentro se anunció un acuerdo para mantener la construcción de siete gasoductos que el gobierno pretendía modificar porque los consideraba “leoninos” para el erario.

El conflicto, que se encaminaba a resolverse en tribunales internacionales, ponía en riesgo el abasto de gas natural en el país.

Muchos se sorprendieron con la presencia de Slim, quien no hace mucho llegó a ser el hombre más rico del mundo. Desde octubre pasado la relación entre el magnate y el entonces presidente electo parecía distante.

Slim, por ejemplo, cuestionó la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), donde tenía fuertes inversiones.

Nuevo aeropuerto México

AFP
La cancelación del nuevo aeropuerto alejó a Slim y AMLO.

Y en los meses siguientes López Obrador criticó los contratos de obra pública donde participan empresas del magnate.

Algunos analistas veían impensable una eventual reconciliación. Pero ahora el ambiente es otro. Slim no sólo se tomó una foto con López Obrador, también respaldó su política económica.

“En los objetivos que tiene este gobierno creo que todos hemos estado 100% de acuerdo” dijo.

“Combatir la corrupción, la impunidad, crecer al 4% (anual), bajar el gasto corriente. Creo que hay unanimidad, hay un gran acuerdo”.

Tal distancia fue motivo de controversia. Slim es el mayor inversionista de México, y López Obrador el presidente con mayor respaldo en la historia reciente.

La separación fue vista como una señal de incertidumbre para algunos especialistas. Ya no más.

¿Por qué cambió la relación entre estos poderosos personajes?

Historia de desencuentros

En el fondo, coinciden especialistas, Slim y AMLO, como se conoce en México al mandatario, entendieron que nadie gana con una confrontación entre el gobierno y el sector privado.

El magnate, como otros empresarios, “piensan estratégicamente” le dice a BBC Mundo el especialista Mario Maldonado, columnista de finanzas en el diario El Universal.

Gasoductos México

AFP
La construcción de gasoductos provocó controversia de AMLO con Slim.

“No terminan de convencerse de sus proyectos pero no son tontos, dicen: si nos peleamos vamos a perder“.

La confrontación empezó desde que López Obrador era presidente electo, a partir de agosto de 2018.

Desde entonces mantuvo una relación difícil con Slim y otros empresarios, a quienes acusó de tener una considerable influencia en administraciones anteriores.

“El gobierno no estará al servicio de una minoría”, dijo en octubre pasado.

Se acabó el predominio de una minoría y la vinculación del poder económico y político, que el gobierno esté sólo al servicio de un grupo”.

Uno de los momentos más complicados fue la cancelación de la construcción del aeropuerto NAIM, el mayor proyecto de infraestructura en la historia reciente del país y donde Slim era uno de los principales inversionistas.

El magnate inclusive ofreció hacerse cargo de la obra y reducir costos para no usar recursos públicos. AMLO se negó, según documentó la agencia Bloomberg.

Producción de autos México

AFP
El gobierno mexicano necesita inversión privada, dicen analistas.

A partir de ese momento la relación se complicó. En varios eventos Slim insistió en la necesidad de mantener la inversión privada en el país, algo que según especialistas no parecía promover López Obrador.

“No sólo son cablecitos”

Una vez en el gobierno AMLO cuestionó la asignación de contratos para construir nueve gasoductos para suministrar combustible a plantas de la gubernamental Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Según el presidente, las condiciones en que se firmaron los acuerdos eran “ventajosos” para las empresas, entre ellas Carso Energy, propiedad de Slim.

“Esos contratos eran abusivos, yo les llamé leoninos porque se entregaron con todos los beneficios para las empresas”, dijo.

El consorcio del magnate respondió que su contrato con la CFE “fue resultado de una licitación pública internacional“.

Otro desencuentro ocurrió cuando el gobierno ofreció al sector privado una red de 50.000 kilómetros de fibra óptica de la CFE, para brindar servicio de internet en todo el país.

Ninguna compañía participó en la licitación. El presidente criticó el desinterés por el proyecto.

“Como a las empresas no les resulta rentable, no dan el servicio en los pueblos apartados”, dijo. “¿Saben cuánto territorio del país está comunicado por internet? Sólo 20%“.

Bolsa de Valores México

AFP
La reconciliación de AMLO y Slim fue bien recibida en los mercados.

También cuestionó a los concesionarios de telecomunicaciones por no ampliar la cobertura en regiones marginadas. Así, dijo, las autoridades se harían cargo del servicio.

Háganse a un lado porque ahora el gobierno va a tener su empresa para comunicar con internet a todos los mexicanos”.

Carlos Slim, quien es el mayor proveedor de telecomunicaciones en el país, respondió al comentario presidencial.

“Se deben tener redes de comunicación avanzada de última generación y muy alta penetración poblacional y territorial”, dijo.

“Es fundamental y eso no necesariamente tiene que ser con cablecitos y fibra óptica“.

La reconciliación

Hace unas semanas las diferencias entre Slim y AMLO empezaron a conciliarse.

El presidente invitó al magnate a una comida privada en Palacio Nacional, donde vive y tiene sus oficinas.

Al día siguiente López Obrador dijo que el empresario le anunció que se retiraba de los negocios, pero después de 2024, cuando termina su gobierno.

“Está dispuesto a apoyar no sólo en la parte empresarial, sino también en acciones de bienestar para nuestra población”.

Luego, a mediados de julio, el presidente asistió a una cena con los empresarios más ricos del país.

Después del encuentro AMLO matizó su discurso hacia la inversión privada, e inclusive estableció una mesa de negociación con las empresas que construyen los polémicos gasoductos.

Slim y AMLO

Getty Images
López Obrador y Carlos Slim se distanciaron durante meses.

El gobierno buscaba mejores condiciones para la CFE, y para conseguirlo promovió un arbitraje internacional.

Las empresas pretendían que se cumplieran los contratos. El consorcio de Slim fue el primero en negociar un acuerdo, y después el resto de las compañías hicieron lo mismo.

Analistas como José Yuste, especialista en finanzas de Grupo Fórmula, dice que fue “un entendimiento práctico de lo que se debe hacer“.

Es decir, “honrar los compromisos firmados. Si crees que hubo contratos leoninos pues tratas de flexibilizarlo, lo que debe existir es certidumbre jurídica” explica a BBC Mundo.

Pero no sólo los empresarios actuaron con pragmatismo, advierte Mario Maldonado, pues el gabinete de AMLO pareció entender la necesidad de enviar señales de estabilidad a los inversionistas.

Un factor clave fue el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en el segundo trimestre del año, que según datos oficiales fue de 0,01%

“Se dieron cuenta de que si no manda un mensaje de que va a negociar y repensar las cosas en sectores estratégicos no va a llegar la inversión, y su gobierno tendrá un crecimiento económico estancado”.

El resultado fue el mensaje de reconciliación de Carlos Slim. “Estoy convencido que vamos a crecer bien y pronto” dijo el magnate.

“Este año no sé si crezcamos o no crezcamos, creo que es intrascendente, lo relevante es que hay un potencial y grandes posibilidades de crecimiento”.


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