La CDMX con Mancera: cayeron los robos, pero se dispararon los ataques con armas y homicidios

El homicidio doloso, considerado como el delito más grave, ha tenido un incremento de más de 18% en la administración de Miguel Ángel Mancera en la CDMX.

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Jesús Santamaría (@RE_Ilustrador)

La administración del Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, deja un balance de contrastes en cuanto a la seguridad se refiere. Por un lado hubo bajas considerables en todas las modalidades de robo, en comparación con el gobierno de Marcelo Ebrard, pero por otro lado el número global de delitos creció, los homicidios dolosos se han incrementado más de 18 por ciento, y los ataques con armas de fuego subieron más de cien por ciento.

Datos oficiales del secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública muestran que, de diciembre de 2012 a febrero de 2018, periodo del gobierno de Mancera, se han denunciado en la ciudad 958 mil 210 delitos de todo tipo ante las agencias del Ministerio Público. Se trata de un promedio de más de 500 nuevos delitos cometidos en la capital, todos los días.

Si comparamos la cifra global de delitos denunciados en el periodo de Mancera con el total de delitos en el gobierno de Ebrard, en el mismo periodo (946 mil 200 casos), existe un incremento de la incidencia delictiva total.

Con Mancera la tasa delictiva general es, en números redondos, de 10 mil 903 denuncias por cada cien mil habitantes, mientras que con Ebrard fue de 10 mil 617 delitos. Esto equivale a un incremento de casi el 2.7 por ciento de la incidencia delictiva en el gobierno actual.

Los datos oficiales muestran que el repunte en la incidencia delictiva en la ciudad cobró fuerza en la segunda parte del sexenio de Mancera. Al principio, en 2013, el número anual de delitos denunciados se mantuvo por debajo de los 180 mil, y en 2015 descendió incluso debajo de los 170 mil.

Pero para 2016 la cifra anual de delitos repuntó a casi 180 mil delitos mientras que el 2017 terminó con más de 200 mil delitos denunciados. Esto significa que en un lapso de apenas dos años la incidencia delictiva en la ciudad creció más de 20 por ciento.

El periodo de gobierno de Mancera concluye hasta diciembre de 2018 sin embargo, solicitará licencia al cargo tras ser incluido por el PAN en sus listas de candidatos plurinominales al Senado.

El foco rojo: homicidios y armas

El homicidio doloso, considerado como el delito más grave de todos pues afecta el derecho a la vida de forma irreparable, ha experimentado un incremento notable en la administración del actual Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera.

Los datos oficiales marcan que desde diciembre de 2012, fecha de inicio del gobierno de Mancera, se han abierto cuatro mil 615 carpetas de investigación por el delito de homicidio doloso. Esto significa que, por lo menos, entre dos y tres personas son asesinadas a diario en la capital del país. La tasa es de 52.5 homicidios por cien mil habitantes en los 63 meses que lleva la administración actual.

En el mismo periodo del gobierno pasado, el de Marcelo Ebrard, se habían registrado tres mil 886 casos de homicidio doloso, con una tasa de 44.4 casos por cien mil habitantes.

Lo anterior significa que en el gobierno actual el delito de homicidio doloso registra un incremento global de 18.1 por ciento.

Los datos también muestran cómo los índices de violencia homicida, en la actual administración, se han incrementado en los últimos años. En 2012, por ejemplo, la tasa anual de homicidios dolosos era de 8.74 casos por cien mil habitantes, mientras que para 2013 y 2014 dicha cifra descendió y se mantuvo por debajo de los 8.5 casos.

Pero para el 2015 hubo un incremento de la tasa de homicidios dolosos hasta los 9.6 casos, para 2016 se disparó a 10.7 casos y en 2017 el balance final fue de 12.3 casos por cada cien mil habitantes.

Esto significa que tan solo en un lapso de tres años los homicidios dolosos han crecido más del 42 por ciento. Y un dato importante: el 60.5 por ciento de todos estos crímenes fue perpetrado con armas de fuego.

Otro delito grave, el de las lesiones dolosas cometidas con armas de fuego, también registra un incremento considerable. Estos son casos donde personas resultaron heridas por armas de fuego pero que no perdieron la vida. De acuerdo con la estadística, en la administración pasada sumaban tres mil 774 casos de este delito mientras que en el actual sexenio suman siete mil 536 averiguaciones y carpetas de investigación.

La tasa de lesiones dolosas con armas de fuego en los primeros cinco años del sexenio con Ebrard fue de 42.3 casos por cien mil habitantes, mientras que con Mancera asciende a 85.7 casos. Es un incremento superior al cien por ciento.

La violencia armada se ha convertido en una constante en la capital del país. Solo por citar dos ejemplos este año: el pasado 23 de febrero dos personas fueron baleadas en el interior del campus de la UNAM en Ciudad Universitaria. Se presume que el homicidio podría estar relacionado con venta de drogas.

Luego, el 27 de febrero, dos personas murieron y siete resultaron heridas luego de ser atacados a balazos en una refaccionaria en la colonia Buenos Aires. Hasta ahora no hay detenidos y se presume que el asesinato estaría relacionado con extorsiones en la zona.

El jefe de Gobierno ya ha admitido que el incremento de los homicidios y de la violencia con armas es una realidad, pero se la ha atribuido en distintos momentos a distintos factores, desde la entrada del nuevo sistema penal hasta el hecho de que la población penitenciaria ha disminuido considerablemente. En los últimos meses ha insistido en reformas para endurecer la posesión de armas de fuego.

Los contrastes: robos a la baja

Aunque las cifras globales marcan un incremento total de la incidencia delictiva en la Ciudad de México, la mayoría de los delitos de mayor impacto (de mayor gravedad y frecuencia) han descendido en la administración actual, con excepción de los homicidios y lesiones dolosas.

Un balance marcadamente positivo es el que arrojan los robos. En lo que va del gobierno de Mancera se ha registrado una tasa de 5 mil 202 atracos de todo tipo por cada cien mil habitantes, cifra que es 5.53 por ciento inferior respecto al mismo periodo de Marcelo Ebrard.

En promedio, durante la administración actual se denuncian diez nuevos casos de robo en la Ciudad de México cada hora. Esto sin contar, por obvias razones, todos aquellos robos que ocurren pero que las víctimas no denuncian ante el Ministerio Público.

Si solo nos abocamos a los robos que se cometen con violencia estos presentan una tasa de mil 574 casos por cada cien mil habitantes, que equivale a una reducción superior al 40  por ciento respecto al registro oficial en la administración pasada.

Al revisar las distintas modalidades de robo se advierten descensos en algunos casos importantes. Por ejemplo en los poco más de cinco años de la actual administración se han reportado 71 mil 206 robos de autos, que prácticamente es la mitad de los más de 128 mil autos robados que ya se habían acumulado con Ebrard.

Los robos a transeúntes que se cometen con violencia (uno de los delitos más frecuentes en la ciudad) también  registran un importante descenso del 39 por ciento. La ciudad pasó de una tasa de mil 469 casos por cien mil habitantes en el sexenio pasado a una tasa de 894 casos en el actual gobierno.

Otra modalidad frecuente de robo es el que se comete en los negocios. Este delito presenta un descenso del 32.5 por ciento al pasar de una tasa de 289 casos a 195 casos por cien mil habitantes, en los periodos mencionados previamente.

La estadística de incidencia delictiva también muestra un descenso importante en otros delitos de alto impacto. El más marcado es el del delito de violación. En lo que llevamos de este gobierno se han iniciado dos mil 792 denuncias por este delito, que equivale a una tasa de 31.7 casos. En comparación con el periodo pasado – 6 mil 618 casos que es una tasa de 74.2 casos  – equivale  un desplome del 57.2 por ciento en este delito.

Otro caso importante es el de los secuestros pues pasamos de registrar una tasa de 5.3 plagios por cada cien mil habitantes en poco más de cinco años con Marcelo Ebrard a una tasa de tres casos con Miguel Ángel Mancera. Esto representa una baja del 43.1 por ciento en la incidencia del delito de secuestro.

Las denuncias por extorsión en el gobierno de Mancera reportan una baja del 17.1por ciento respecto a la administración pasada, mientras que los casos de abusos sexuales (que no son violaciones) también arrojan un balance positivo con una caída del 25 por ciento en la tasa de incidencia.

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