La CDMX con Mancera: cayeron los robos, pero se dispararon los ataques con armas y homicidios
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Jesús Santamaría (@RE_Ilustrador)

La CDMX con Mancera: cayeron los robos, pero se dispararon los ataques con armas y homicidios

El homicidio doloso, considerado como el delito más grave, ha tenido un incremento de más de 18% en la administración de Miguel Ángel Mancera en la CDMX.
Jesús Santamaría (@RE_Ilustrador)
29 de marzo, 2018
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La administración del Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, deja un balance de contrastes en cuanto a la seguridad se refiere. Por un lado hubo bajas considerables en todas las modalidades de robo, en comparación con el gobierno de Marcelo Ebrard, pero por otro lado el número global de delitos creció, los homicidios dolosos se han incrementado más de 18 por ciento, y los ataques con armas de fuego subieron más de cien por ciento.

Datos oficiales del secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública muestran que, de diciembre de 2012 a febrero de 2018, periodo del gobierno de Mancera, se han denunciado en la ciudad 958 mil 210 delitos de todo tipo ante las agencias del Ministerio Público. Se trata de un promedio de más de 500 nuevos delitos cometidos en la capital, todos los días.

Si comparamos la cifra global de delitos denunciados en el periodo de Mancera con el total de delitos en el gobierno de Ebrard, en el mismo periodo (946 mil 200 casos), existe un incremento de la incidencia delictiva total.

Con Mancera la tasa delictiva general es, en números redondos, de 10 mil 903 denuncias por cada cien mil habitantes, mientras que con Ebrard fue de 10 mil 617 delitos. Esto equivale a un incremento de casi el 2.7 por ciento de la incidencia delictiva en el gobierno actual.

Los datos oficiales muestran que el repunte en la incidencia delictiva en la ciudad cobró fuerza en la segunda parte del sexenio de Mancera. Al principio, en 2013, el número anual de delitos denunciados se mantuvo por debajo de los 180 mil, y en 2015 descendió incluso debajo de los 170 mil.

Pero para 2016 la cifra anual de delitos repuntó a casi 180 mil delitos mientras que el 2017 terminó con más de 200 mil delitos denunciados. Esto significa que en un lapso de apenas dos años la incidencia delictiva en la ciudad creció más de 20 por ciento.

El periodo de gobierno de Mancera concluye hasta diciembre de 2018 sin embargo, solicitará licencia al cargo tras ser incluido por el PAN en sus listas de candidatos plurinominales al Senado.

El foco rojo: homicidios y armas

El homicidio doloso, considerado como el delito más grave de todos pues afecta el derecho a la vida de forma irreparable, ha experimentado un incremento notable en la administración del actual Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera.

Los datos oficiales marcan que desde diciembre de 2012, fecha de inicio del gobierno de Mancera, se han abierto cuatro mil 615 carpetas de investigación por el delito de homicidio doloso. Esto significa que, por lo menos, entre dos y tres personas son asesinadas a diario en la capital del país. La tasa es de 52.5 homicidios por cien mil habitantes en los 63 meses que lleva la administración actual.

En el mismo periodo del gobierno pasado, el de Marcelo Ebrard, se habían registrado tres mil 886 casos de homicidio doloso, con una tasa de 44.4 casos por cien mil habitantes.

Lo anterior significa que en el gobierno actual el delito de homicidio doloso registra un incremento global de 18.1 por ciento.

Los datos también muestran cómo los índices de violencia homicida, en la actual administración, se han incrementado en los últimos años. En 2012, por ejemplo, la tasa anual de homicidios dolosos era de 8.74 casos por cien mil habitantes, mientras que para 2013 y 2014 dicha cifra descendió y se mantuvo por debajo de los 8.5 casos.

Pero para el 2015 hubo un incremento de la tasa de homicidios dolosos hasta los 9.6 casos, para 2016 se disparó a 10.7 casos y en 2017 el balance final fue de 12.3 casos por cada cien mil habitantes.

Esto significa que tan solo en un lapso de tres años los homicidios dolosos han crecido más del 42 por ciento. Y un dato importante: el 60.5 por ciento de todos estos crímenes fue perpetrado con armas de fuego.

Otro delito grave, el de las lesiones dolosas cometidas con armas de fuego, también registra un incremento considerable. Estos son casos donde personas resultaron heridas por armas de fuego pero que no perdieron la vida. De acuerdo con la estadística, en la administración pasada sumaban tres mil 774 casos de este delito mientras que en el actual sexenio suman siete mil 536 averiguaciones y carpetas de investigación.

La tasa de lesiones dolosas con armas de fuego en los primeros cinco años del sexenio con Ebrard fue de 42.3 casos por cien mil habitantes, mientras que con Mancera asciende a 85.7 casos. Es un incremento superior al cien por ciento.

La violencia armada se ha convertido en una constante en la capital del país. Solo por citar dos ejemplos este año: el pasado 23 de febrero dos personas fueron baleadas en el interior del campus de la UNAM en Ciudad Universitaria. Se presume que el homicidio podría estar relacionado con venta de drogas.

Luego, el 27 de febrero, dos personas murieron y siete resultaron heridas luego de ser atacados a balazos en una refaccionaria en la colonia Buenos Aires. Hasta ahora no hay detenidos y se presume que el asesinato estaría relacionado con extorsiones en la zona.

El jefe de Gobierno ya ha admitido que el incremento de los homicidios y de la violencia con armas es una realidad, pero se la ha atribuido en distintos momentos a distintos factores, desde la entrada del nuevo sistema penal hasta el hecho de que la población penitenciaria ha disminuido considerablemente. En los últimos meses ha insistido en reformas para endurecer la posesión de armas de fuego.

Los contrastes: robos a la baja

Aunque las cifras globales marcan un incremento total de la incidencia delictiva en la Ciudad de México, la mayoría de los delitos de mayor impacto (de mayor gravedad y frecuencia) han descendido en la administración actual, con excepción de los homicidios y lesiones dolosas.

Un balance marcadamente positivo es el que arrojan los robos. En lo que va del gobierno de Mancera se ha registrado una tasa de 5 mil 202 atracos de todo tipo por cada cien mil habitantes, cifra que es 5.53 por ciento inferior respecto al mismo periodo de Marcelo Ebrard.

En promedio, durante la administración actual se denuncian diez nuevos casos de robo en la Ciudad de México cada hora. Esto sin contar, por obvias razones, todos aquellos robos que ocurren pero que las víctimas no denuncian ante el Ministerio Público.

Si solo nos abocamos a los robos que se cometen con violencia estos presentan una tasa de mil 574 casos por cada cien mil habitantes, que equivale a una reducción superior al 40  por ciento respecto al registro oficial en la administración pasada.

Al revisar las distintas modalidades de robo se advierten descensos en algunos casos importantes. Por ejemplo en los poco más de cinco años de la actual administración se han reportado 71 mil 206 robos de autos, que prácticamente es la mitad de los más de 128 mil autos robados que ya se habían acumulado con Ebrard.

Los robos a transeúntes que se cometen con violencia (uno de los delitos más frecuentes en la ciudad) también  registran un importante descenso del 39 por ciento. La ciudad pasó de una tasa de mil 469 casos por cien mil habitantes en el sexenio pasado a una tasa de 894 casos en el actual gobierno.

Otra modalidad frecuente de robo es el que se comete en los negocios. Este delito presenta un descenso del 32.5 por ciento al pasar de una tasa de 289 casos a 195 casos por cien mil habitantes, en los periodos mencionados previamente.

La estadística de incidencia delictiva también muestra un descenso importante en otros delitos de alto impacto. El más marcado es el del delito de violación. En lo que llevamos de este gobierno se han iniciado dos mil 792 denuncias por este delito, que equivale a una tasa de 31.7 casos. En comparación con el periodo pasado – 6 mil 618 casos que es una tasa de 74.2 casos  – equivale  un desplome del 57.2 por ciento en este delito.

Otro caso importante es el de los secuestros pues pasamos de registrar una tasa de 5.3 plagios por cada cien mil habitantes en poco más de cinco años con Marcelo Ebrard a una tasa de tres casos con Miguel Ángel Mancera. Esto representa una baja del 43.1 por ciento en la incidencia del delito de secuestro.

Las denuncias por extorsión en el gobierno de Mancera reportan una baja del 17.1por ciento respecto a la administración pasada, mientras que los casos de abusos sexuales (que no son violaciones) también arrojan un balance positivo con una caída del 25 por ciento en la tasa de incidencia.

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Por qué es probable que hayamos 'contaminado' Marte con vida (y por qué es un problema)

La humanidad ha enviado alrededor de 30 naves espaciales y módulos de aterrizaje a Marte desde que comenzó la era espacial. Ahora sabemos qué microbios podrían haber sobrevivido al viaje.
14 de mayo, 2021
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El hecho de que podamos recorrer la superficie de Marte mientras lees esto es un hecho extraordinario.

El robot Perseverance, que tiene el tamaño de un automóvil, aterrizó de manera segura en la superficie marciana el 18 de febrero pasado. Puede que solo avance a una velocidad máxima de 152 metros por hora, pero consta de una serie de instrumentos con los que ha llevado a cabo experimentos con resultados revolucionarios.

A bordo del robot de tres metros de largo hay una máquina que ha convertido el aire marciano (fino y lleno de dióxido de carbono) en oxígeno, así como un helicóptero que realizó el primer vuelo controlado con motor en otro planeta.

El helicóptero, llamado Ingenuity, ha realizado con éxito tres vuelos, recorriendo cada vez una mayor distancia.

¿Pero es posible que haya llegado algo más a Marte con todos estos aparatos? ¿Podría un rastro de bacteria o espora de la Tierra haber sido transportado accidentalmente al espacio y haber sobrevivido al viaje para hacer del planeta rojo su nuevo hogar?

“Casi imposible” evitarlo

La NASA y sus ingenieros en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) tienen protocolos precisos e integrales para garantizar que sus naves espaciales están libres de cualquier organismo que pueda colarse inadvertidamente en una misión espacial.

Sin embargo, dos estudios recientes exponen cómo algunos organismos podrían haber sobrevivido al proceso de limpiezay también al viaje a Marte, así como la rapidez con la que las especies microbianas pueden evolucionar en el espacio.

Primero, abordemos cómo se construyó el Perseverance, así como la mayoría de las naves espaciales fabricadas en las instalaciones de Ensamblaje de Naves Espaciales (SAF) del JPL.

Ingenuity

BBC

Las naves se construyen minuciosamente, capa a capa como una cebolla, y se limpian y esterilizan cada una de las partes antes de ensamblarlas. Esta metodología garantiza que casi ninguna bacteria, virus, hongo o espora contaminen el equipo que se enviará a una misión.

Se construyen en salas con filtros de aire y estrictos procedimientos de control biológico, diseñadas de tal forma que se garantice que solo unos pocos cientos de partículas puedan estar presentes e idealmente no más de unas pocas docenas de esporas por metro cuadrado.

Pero es casi imposible llegar a tener una biomasa cero.

Personal de la NASA limpiando superficies

NASA/Jim Grossmann
Las naves espaciales se someten a una limpieza rigurosa a medida que se ensamblan y preparan para su lanzamiento a otros planetas.

Los microbios llevan miles de millones de años en la Tierra y están en todas partes. Se encuentran en nuestros cuerpos y a nuestro alrededor. Algunos pueden colarse incluso en los lugares más estériles.

¿Cómo saberlo?

En el pasado, las pruebas de contaminación biológica se basaban en la capacidad de hacer crecer vida (en cultivos) a partir de muestras extraídas de un objeto, como los aparatos espaciales.

Ahora usamos métodos más novedosos. Tomamos una muestra determinada, extraemos todo el ADN y luego hacemos una secuenciación de “escopeta”o shotgun sequencing.

El término se usa porque es como poner las células de la muestra en una escopeta, “dispararlas” para convertirlas en miles de millones de pequeños fragmentos de ADN y luego secuenciar cada pieza.

Cada secuencia “leída” se puede volver a asignar a los genomas conocidos de especies que ya están presentes en las bases de datos de secuencias.

Dado que ahora podemos secuenciar todo el ADN que está presente en ambientes estériles, y no solo los que podrían cultivarse, obtenemos una visión más completa de qué tipo de microbios se pueden encontrar ahí y si podrían sobrevivir al vacío del espacio.

En los ambientes estériles del JPL encontramos evidencia de microbios que tienen el potencial de ser problemáticos durante las misiones espaciales.

Ingenieros de la NASA trabajando en un robot

Nasa/JPL-Caltech
La NASA tiene estrictos protocolos para áreas estériles que tienen como objetivo minimizar la contaminación biológica de vehículos espaciales.

Estos organismos tienen un mayor número de genes de reparación de ADN, lo que les da una mayor resistencia a la radiación, son capaces de formar biopelículas en superficies y equipos, pueden sobrevivir a la desecación (pérdida de humedad) y prosperar en ambientes fríos.

Resulta que en estos ambientes estériles podría estar ocurriendo un proceso de selección evolutiva de los insectos más resistentes que luego tendrían una mayor probabilidad de sobrevivir a un viaje a Marte.

La “contaminación interplanetaria”

Estos hallazgos tienen implicaciones en la llamada “contaminación interplanetaria” originaria de la Tierra.

Es importante garantizar la seguridad y preservación de cualquier vida que pueda existir en otras partes del universo, ya que organismos llegados de otros ecosistemas podrían causar estragos.

Los humanos tenemos un historial negativo de esto en nuestro propio planeta.

La viruela, por ejemplo, se contagió entre pueblos indígenas de América del Norte en el siglo XIX a través de mantas que les fueron donadas. Incluso ahora no hemos podido contener la rápida propagación del virus que causa la covid-19, el SARS-CoV-2.

Huellas de una misión de exploración en Marte

NASA/JPL-Caltech/MSSS
La humanidad ha enviado docenas de naves espaciales y módulos de aterrizaje a Marte; los que han tenido éxito han dejado su huella en el planeta.

La contaminación directa también es indeseable desde una perspectiva científica.

Los científicos, si descubrieran cualquier tipo de vida en otro planeta, deberían asegurarse de que es genuinamente nativo y no un registro falso de algo con apariencia extraterrestre pero procedente de la Tierra.

Y es que sus genomas podrían cambiar tanto que pudieran llegar a parecer de otro mundo, como hemos visto recientemente con los microbios que evolucionaron en la Estación Espacial Internacional.

¿Por qué sería perjudicial?

Aunque la NASA trabaja duro para evitar la introducción de tales especies en suelo marciano, cualquier signo de vida en Marte tendría que ser examinado cuidadosamente para asegurarse de que no se originó aquí en la Tierra.

No hacerlo podría generar un entendimiento erróneo de las características de la vida marciana.

Los microbios transportados al espacio también pueden ser una preocupación más inmediata para los astronautas, ya que representan un riesgo para su salud y tal vez incluso provoquen un mal funcionamiento del equipo de soporte vital si este se llena de colonias de microorganismos.

Pero la protección planetaria es bidireccional.

Un módulo de la Estación Espacial Internacional

Esa/Nasa
Se ha descubierto que bacterias y hongos capaces de sobrevivir en condiciones extremas prosperan en la Estación Espacial Internacional.

También hay que evitar traer de vuelta “contaminantes” de otro planeta que puedan poner en peligro al nuestro y a nosotros mismos.

Esto ha sido base de muchas películas de ciencia ficción, donde un malvado invasor “alienígena” amenaza con acabar con toda la vida en la Tierra.

Pero podría volverse en parte realidad con la misión que la NASA y la Agencia Espacial Europea planean hacer llegar a Marte en 2028 y que, si se cumple lo previsto, en 2032 traerá consigo de vuelta las primeras muestras del planeta rojo.

No obstante, teniendo en cuenta que las dos primeras sondas soviéticas aterrizaron en la superficie marciana en 1971, seguidas por el módulo de aterrizaje Viking 1 de EE.UU. en 1976, es probable que ya haya algunos fragmentos de ADN microbiano, y tal vez humano, en el planeta rojo.

Detectar su origen

Aun si el Perseverance, o las misiones que la precedieron, hubieran llevado accidentalmente organismos o ADN de la Tierra a Marte, tenemos formas de diferenciarlo de cualquier vida que sea verdaderamente de origen marciano.

Escondida dentro de la secuencia de ADN habrá información sobre su procedencia.

Marte

Getty Images
Herschel pensó que los marcianos eran muy altos.

Un proyecto en curso llamado Metasub está secuenciando el ADN que se encuentra en más de 100 ciudades del mundo.

Los investigadores de nuestro laboratorio, los equipos de Metasub y un grupo en Suiza acaban de publicar estos y otros datos metagenómicos globales para crear un “índice genético planetario” de todo el ADN secuenciado que se haya observado.

Al comparar cualquier ADN encontrado en Marte con secuencias vistas en los ambientes estériles del JPL, del mundo subterráneo, de muestras clínicas, de aguas residuales o de la superficie del robot Perseverance antes de que abandonara la Tierra, debería ser posible ver si realmente son desconocidos.

Incluso si nuestra exploración del sistema solar ha llevado inadvertidamente microbios a otros planetas, es probable que no sean los mismos que cuando abandonaron la Tierra.

Los ensayos de viajes espaciales y los entornos inusuales donde están los hacen evolucionar. Si un organismo de la Tierra se ha adaptado al espacio, o Marte, las herramientas genéticas que tenemos a nuestra disposición podrían ayudarnos a descubrir cómo y por qué cambiaron los microbios.

De hecho, las nuevas especies descubiertas recientemente en la Estación Espacial Internacional por científicos del JPL y nuestro laboratorio fueron similares a las encontradas en las salas estériles (con capacidad de resistencia a altos niveles de radiación).

Un aspecto positivo

A medida que se registra más y más biología extrema en un programa llamado Extreme Microbiome Project, también existe la posibilidad de utilizar las herramientas evolutivas para el trabajo futuro aquí en la Tierra.

Podemos usar sus adaptaciones para buscar nuevos protectores solares, por ejemplo, o nuevas enzimas reparadoras del ADN que puedan protegernos contra mutaciones dañinas que derivan en cáncer, o ayudar al desarrollo de nuevos fármacos.

Pennicillium en una imagen obtenida con un microscopio de electrones

Science Photo Library
Hay cientos de especies en el género de hongos Pennicillium, uno de los más comunes en la Estación Espacial Internacional.

Con el tiempo, los humanos pondremos un pie en Marte, llevando con nosotros el cóctel de microbios que vive en nuestra piel y dentro de nuestro organismo.

Es probable que estos microbios también se adapten, muten y evolucionen.

Y también es posible que aprendamos de ellos, ya que los genomas únicos que se adaptan al entorno marciano podrían secuenciarse, transmitirse a la Tierra para una esquematización adicional y luego utilizarse para terapias e investigación en ambos planetas.

Dadas todas las misiones marcianas que están planeadas, estamos en la orilla de una nueva era de la biología interplanetaria, en la que aprenderemos sobre las adaptaciones de un organismo en un planeta y las aplicaremos a otro.

Las lecciones de evolución y adaptaciones genéticas están inscritas en el ADN de cada organismo, y el entorno marciano no será diferente.

Marte dejará su huella sobre organismos que veremos cuando los secuenciemos, abriendo un catálogo completamente nuevo de literatura evolutiva.

El robot Perseverance en Marte

Nasa/JPL-Caltech
El Perseverance tomará muestras de la superficie de Marte que luego serán enviadas a la Tierra en la próxima década.

Esto no solo alimentará nuestra curiosidad, sino que es un deber de nuestra especie de proteger y preservar todas las demás especies.

Solo los humanos comprenden la extinción y, por lo tanto, solo los humanos pueden prevenirla.

Y eso es aplicable hoy, pero lo será dentro de miles de millones de años, cuando los océanos de la Tierra comiencen a hervir y el planeta se vuelva demasiado caliente para que pueda haber vida en ella.

Nuestra inevitable violación de la protección planetaria ocurrirá cuando comencemos a dirigirnos hacia otras estrellas, pero en ese caso, no tendremos otra opción.

Eventualmente, la contaminación interplanetaria cuidadosa y responsable es la única forma de preservar la vida.


*Christopher Mason es profesor de genómica, fisiología y biofísica en Weill Cornell Medicine, de la Universidad Cornell de Nueva York. Investiga los efectos moleculares y genéticos de los vuelos espaciales humanos a largo plazo, así como el diseño de nuevos tipos de células para la terapia contra el cáncer.

Puedes leer la versión original de este artículo en inglés en BBC Future.


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