Jesús Romero, el monaguillo que consiguió la primera sentencia en la CDMX contra un cura pederasta
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Jesús Romero, el monaguillo que consiguió la primera sentencia en la CDMX contra un cura pederasta

Por primera vez en la CDMX, un juzgado impuso una sentencia de 63 años de cárcel contra un sacerdote católico por abusos sexuales. Jesús Romero, la víctima, narra a Animal Político los años de calvario que vivió hasta conseguir la condena contra el cura.
Cuartoscuro
Por Manu Ureste y Arturo Ángel
14 de marzo, 2018
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Desde que era niño, a Jesús Romero le gustaba acompañar a su madre todos los domingos a la parroquia de San Agustín de las Cuevas; una pequeña iglesia del siglo XVI, ubicada en la delegación Tlalpan, al sur de la Ciudad de México.

A diferencia de sus amigos, que estaban más interesados en jugar al futbol en la plaza que hay frente a la parroquia de estilo colonial, a Jesús le llamaba la atención la liturgia de la misa y todas esas imágenes que colgaban de paredes con representaciones de santos, vírgenes y arcángeles.

Así que cuando el cura Carlos López Valdés comentó a los feligreses tras el término de una misa que necesitaba niños que lo ayudaran a servir en el altar, Jesús no lo dudó: le dijo a su madre que quería ser monaguillo.

-Ir delante de la procesión con el incensario era algo que me hacía sentir muy especial. Y además, mi madre era la mujer más feliz del mundo, porque yo estaba ayudando a un hombre de Dios –cuenta Jesús en entrevista con Animal Político.

Muy poco después de empezar como monaguillo, el cura Carlos López inicia una relación de amistad con sus padres, y les pide que lo dejen ir con él a una casa de campo que tiene en Cuernavaca.

Allí, aunque el menor no es plenamente consciente en un inicio, se produce el primer abuso sexual: el sacerdote lo convence con artimañas para que duerma en su cama y sobre las tres de la madrugada comienza a tocarle los genitales.

-Me quedé paralizado, sin poder procesar lo que estaba pasando. Así que el único escape que tomé fue pensar que él estaba dormido y que todo había sido un error.

Aquella noche de 1994, Jesús tenía 10 años.  El cura, casi los 50.

El coctel perfecto para que te quedes callado

Tras el primer abuso, el niño observa que el sacerdote actúa de manera normal y se convence aún más de que Carlos, un hombre que cuenta con el respeto de toda la comunidad católica, es alguien en quien puede confiar.

Y tanto era así que, con 11 años, Jesús le confía al cura que quiere estudiar latín y seguir sus pasos hacia el sacerdocio.

Entusiasmado con la vocación del niño, Carlos López habla entonces con la madre de Jesús. Le dice que a partir de ese instante él sería su “guía espiritual”, y le pide llevárselo a vivir a la iglesia; algo a lo que la madre acepta, puesto que es una devota católica.

Jesús comienza a vivir en la parroquia del padre Carlos feliz por iniciarse en el camino de la fe. Pero pronto se percata de que lo que pasó aquella madrugada en una casa de campo en Cuernavaca, no había sido producto de un error, ni de su imaginación.

-Desde que entré a la iglesia, los abusos se dieron muy rápido. Primero empezó de nuevo con los tocamientos, y luego fue subiendo de tono hasta que ya se produjeron las violaciones con penetración.

Jesús no salió de esa iglesia hasta cumplir los 20 años. Casi una década en la que se vio inmerso en una espiral destructiva de adicciones a las drogas y el alcohol para soportar la culpa que el sacerdote le fue inculcando a lo largo de años de manipulación emocional.

-El abuso sexual suele venir de personas con autoridad, pero en el tema de la cuestión religiosa la cosa se complica aún más, porque un sacerdote tiene autoridad y además es alguien al que la comunidad católica respeta porque es un hombre de Dios, como creía mi madre.

-Y si a esto le sumas que el dogma que te enseña la iglesia es a obedecer y a sacrificarte en silencio, pues es el coctel perfecto para que te quedes callado, o para que te lleve la mitad de tu vida para poder procesarlo, hablarlo y denunciarlo –explica Jesús.

En 2007, ya fuera de la iglesia y tras asistir a terapias psicológicas para superar el sentimiento de culpa y las adicciones, y luego de conocer a exlegionarios de Cristo que alzaron la voz contra los abusos de otros sacerdotes, Jesús Romero decidió “dejar de ser cómplice de las atrocidades” del cura Carlos López, e interpuso una denuncia.

Con su decisión, Jesús dejaba atrás un calvario de diez años de abusos sexuales.

Pero este no es el final de la historia: llevar su caso ante la Procuraduría capitalina, y enfrentar a los jerarcas de la Iglesia católica mexicana, era el inicio de otro calvario.

¿Complicidad y protección?

Jesús Romero interpuso una denuncia formal en 2007 en contra del padre Carlos López Valdés. Sin embargo, no fue hasta el 26 de agosto de 2016 cuando agentes judiciales lo detuvieron en Jiutepec, Morelos.

En ese lapso de casi 10 años, Jesús y su familia denuncian que la Iglesia protegió al sacerdote mandándolo hasta en tres ocasiones a ‘Casa Damasco’, que es un sitio donde se enviaba a sacerdotes relacionados con temas de homosexualidad y alcoholismo, bajo la excusa de que ahí le prestarían “apoyo terapéutico”.

David Peña, abogado del Grupo de Acción por los Derechos Humanos y la Justicia Social, que lleva el caso de Jesús, señala que hay constancias de que los obispos de Culiacán y Colima, Jonás Guerrero y Marcelino Hernández, tuvieron conocimiento de las conductas delictivas del sacerdote Carlos López, puesto que ya lo habían confrontado sobre casos de abuso previos a la denuncia penal de Jesús Romero, pero no hicieron nada para denunciarlo ante las autoridades ministeriales.

“De 2007 a 2014, incluso este sacerdote siguió oficiando aun cuando tenía encima este proceso canónico y de que le habían suspendido sus derechos por una decisión papal”, dice el abogado Peña, quien añade que Jesús y su familia tuvieron que “enfrentar la red de protección y complicidades que se tejieron al interior de la Iglesia católica para evitar que Carlos López fuese acusado, detenido y sentenciado”.

Luis Ángel Salas, otro de los abogados del Grupo de Acción por los Derechos Humanos, expone por su parte que a la par de la Iglesia, la Procuraduría de Justicia capitalina “puso muchas trabas” para que la denuncia de Jesús contra el cura no tuviera éxito.

“Desde el inicio nos topamos con que la procuraduría destruía pruebas que aportábamos –recalca el letrado- O con que nos citaban un día y cuando llegábamos nos decían que la ministerio público estaba de vacaciones, o nos decían que el expediente ya se iba para el archivo porque había prescrito”.

Así, hasta que en 2015 la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) emitió la recomendación 1/2015, en donde se reconoce que funcionarios de la Procuraduría capitalina incurrieron en violaciones a derechos humanos al integrar de manera deficiente la denuncia de Jesús.

A partir de esta recomendación, que fue aceptada por el gobierno capitalino, aunque hasta el momento no ha generado sanciones contra los funcionarios señalados, el caso de Jesús comienza a moverse. Pero no es hasta agosto de 2016 cuando se logra consignar judicialmente la denuncia y obtener una orden de aprehensión para detener al cura Carlos López Valdés en el estado de Morelos.

Sentencia histórica

El pasado 8 de marzo, tras llevar ya 19 meses en prisión, el sacerdote Carlos López recibió del Juzgado 55° en materia penal de la Ciudad de México una sentencia de 63 años de cárcel por los abusos en contra de Jesús Romero, de los cuales solo podrá cumplir 40 años debido a que esa es la pena máxima que puede cumplirse en la capital del país.

Aun así, la sentencia garantiza que el sacerdote, actualmente de 72 años, pase el resto de sus días en prisión, por lo que Jesús y sus abogados dijeron ayer en una conferencia de prensa que están satisfechos con la duración de la condena, la primera en la Ciudad de México contra un sacerdote por abusos sexuales.

“Esta sentencia representa un parteaguas en la procuración e impartición de justicia en nuestra ciudad. Se rompe la burbuja de protección hacia los curas pederastas; se rompe este cascarón que mantenía la impunidad, la protección y el contubernio entre las autoridades civiles y el clero católico (…). Esperemos que abra el camino para que otras sentencias puedan darse en el mismo sentido”, dijo Jesús Romero, quien ahora es psicólogo y terapeuta en una asociación civil que él mismo fundó para ayudar a otras víctimas de abusos sexuales.

Como parte de la sentencia, también se impuso a Carlos López el pago de 75 mil pesos por concepto de pagos de tratamientos psicológicos para Jesús. Sin embargo, no fijó un monto para la reparación del daño.

Por este motivo, los abogados del Grupo de Acción por los Derechos Humanos anunciaron que apelarán la sentencia respecto a la parte económica, para que una sala penal revise el monto.

Asimismo, los abogados dijeron que están preparando una nueva batalla legal contra la Iglesia católica, para que ésta acepte su responsabilidad en el caso y pague una reparación del daño ocasionado a Jesús Romero.

“Estos comportamientos nos producen vergüenza”: Iglesia

La Arquidiócesis de México, a través de un comunicado que puedes leer íntegro aquí, dijo que está dispuesta a “colaborar con las autoridades en procurar la justicia en la sociedad”, y se solidarizó con Jesús y su familia.

“Lamentamos profundamente lo sucedido. Estos comportamientos terribles nos producen dolor y vergüenza, y nos confirman en el compromiso de hacer todo lo necesario para sanar estas situaciones desde la raíz”, apunta el comunicado.

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Vacunas COVID: qué pasó con las millones de dosis de AstraZeneca que México y Argentina prometieron producir

Los presidentes de México y Argentina anunciaron en 2020 que empresas privadas en sus países producirían hasta 250 millones de vacunas de Oxford-AstraZeneca para inocular a la región en el primer semestre de este año, pero aún no se dispone de una sola dosis.
29 de abril, 2021
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Entre 150 y 250 millones. Esa era la cantidad de vacunas de AstraZeneca que supuestamente iban a estar disponibles para combatir el coronavirus en América Latina en el primer semestre de 2021.

Al menos eso es lo que habían anunciado en agosto pasado los presidentes de Argentina y México, tras dar a conocer que empresas privadas en sus países producirían en conjunto la vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford y la farmacéutica con sede en Reino Unido.

El proyecto, financiado por la fundación del millonario mexicano Carlos Slim, tenía como objetivo producir y distribuir las vacunas en toda América Latina (con excepción de Brasil, que tiene su propio acuerdo).

Sin embargo, llegando a mayo, todavía no está disponible ni una sola dosis de este preciado antiviral.

La ausencia de este elemento clave en la lucha contra el covid-19 se está sintiendo particularmente en Sudamérica, que vive un rápido aumento de casos por la segunda ola de la pandemia.

Uno de los más presionados por la falta de esta vacuna es el mandatario argentino, Alberto Fernández, quien contaba con el antiviral producido por su país y México como la principal arma en su estrategia de vacunación.

A finales de 2020 el gobierno de Fernández firmó con AstraZeneca su primera y más grande compra de vacunas: 22,4 millones de dosis.

Las primeras 2,3 millones de inoculaciones debían estar disponibles en marzo pasado, y otras 4 millones en abril. Sin embargo, hasta el momento el país -que vive un récord de contagios diarios- no recibió una sola dosis de ese contrato.

Alberto Fernández (izq.) y Andrés Manuel López Obrador

BBC
Alberto Fernández (izq.) y Andrés Manuel López Obrador anunciaron la producción conjunta de la vacuna en agosto pasado.

Esto llevó a que muchos criticaran al gobierno por haber priorizado el acuerdo con AstraZeneca por sobre otras opciones, como la vacuna de Pfizer-BioNtech, farmacéuticas con las que las autoridades argentinas no lograron llegar a un acuerdo, como sí lo hicieron varios de sus vecinos, incluyendo a Uruguay y Chile.

Algunos incluso acusaron al gobierno de haber ninguneado a Pfizer-BioNtech para favorecer al Grupo Insud, responsable de la “pata argentina” de la producción de la vacuna de Oxford- AstraZeneca, algo que las autoridades negaron.

En medio de los rumores y las tensiones, el empresario farmacéutico argentino Hugo Sigman, dueño del Grupo Insud, acudió a las redes sociales para rechazar las acusaciones y explicar por qué se ha retrasado la producción de la vacuna.

¿Qué pasó?

Sigman, cuyo laboratorio, mAbxience, es el que fabrica el principio activo de la vacuna de AstraZeneca, aseguró a través de una serie de tuits que el problema no tiene que ver con ese proceso, que se realiza en Argentina, sino con el que viene después: el envasado, que se realiza en México.

“Envasar cada tipo de vacuna requiere una serie de equipos e insumos específicos que, por la alta demanda global, hoy resultan imposibles de conseguir rápidamente“, escribió en su cuenta de Twitter el pasado 19 de abril.

“Este es, de hecho, el problema que enfrentó en México el laboratorio Liomont, quien formula, fracciona y envasa el principio activo que mAbxience produce en Argentina y que determinó una demora en el inicio de la producción”.

De esta forma Sigman se desmarcó completamente de los retrasos.

Incluso aclaró que “al día de hoy mAbxience ha cumplido y fabricado el principio activo al que nos habíamos comprometido, tanto en tiempo como en cantidad”.

Planta de mAbxience en Garín, provincia de Buenos Aires

Grupo Insud
El laboratorio argentino mAbxience ha producido decenas de millones de dosis del principio activo de la vacuna AstraZeneca, pero los problemas de envasado han retrasado el proceso.

BBC Mundo se comunicó con Liomont en México, que hasta ahora no ha realizado declaraciones públicas sobre el retraso en la producción de vacunas, pero hasta el momento de publicación de este artículo no obtuvo respuesta.

Fuentes del laboratorio sí aseguraron que el proceso continúa “en tiempo y forma”. Sin embargo, el propio gobierno de México ya reconoció el retraso existente con el envasado de las vacunas de AstraZeneca en el país.

Qué dicen en México

El corresponsal de BBC Mundo en ese país, Marcos González Díaz, señaló que las demoras fueron reconocidas recientemente por quien es considerado el “zar del coronavirus” y principal cara del gobierno mexicano frente a la pandemia, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell.

Consultado el pasado 22 de abril, durante su conferencia de prensa diaria sobre el covid, sobre cuándo estarían listas estas vacunas en México, el funcionario admitió que es un tema “que causa inquietud”.

“El proceso de envasado ha requerido varios elementos de calibración para que esté en los estándares de calidad más altos posibles”, explicó.

“Durante un tiempo, un pequeño retraso de aproximadamente unos 10 y 12 días que tuvo que ver con la escasez mundial de unos filtros, de un componente muy específico del proceso de fabricación. Esto ya fue solventado hace varias semanas, más de un mes y medio, y ahorita ya se está en el proceso de envasado”, señaló.

No obstante, aclaró que aún falta la última parte del proceso: “La verificación sanitaria (…) que dura 18 días”.

López-Gatell agregó que “todavía hay un paso adicional”.

“La empresa, no Liomont, sino la empresa Astra(Zeneca), en su matriz en Oxford, está planteando que se necesitan unos días más para un proceso específico técnico que tiene que ver con la calidad del envasado”.

Logo de AstraZeneca

Reuters
La farmacéutica sueco-británica difundió un comunicado este miércoles en el que lamentó los retrasos, pero aseguró que se entregarán 150 millones de dosis “en la primera mitad del año”.

“En síntesis”, concluyó, “aún tenemos retraso y no hay una fecha precisa de liberación“, reconoció.

Por su parte, este miércoles el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, también se refirió al retraso: “El comunicado oficial que tenemos es que son dificultades en insumos, ajustes en sus fórmulas respecto a la sustancia activa, pero en resumen, que en mayo se regularizaría la entrega de esta vacuna para México”, sostuvo.

Comunicado de AstraZeneca

Las declaraciones de Ebrard coincidieron con la publicación de un comunicado por parte de AstraZeneca en Argentina.

Tras un encuentro con la ministra de Salud de ese país, representantes de la farmacéutica sueco-británica difundieron un mensaje en el que reconocen un retraso, pero garantizan la pronta entrega de las vacunas.

Lamentamos confirmar un retraso en nuestra intención de iniciar envíos antes para América Latina a pesar de trabajar incansablemente para acelerar el suministro”, indicaron.

No obstante, aseguraron que “AstraZeneca continúa en camino de suministrar 150 millones de dosis de la vacuna de covid-19 en América Latina, excluyendo Brasil, en este año”.

“Estamos entregando nuestra vacuna, sin ninguna utilidad financiera para nosotros durante la pandemia, a partir de la primera mitad del año tal como lo anunciamos en agosto pasado“, resaltaron.

¿Sputnik latinoamericana?

A pesar de los problemas en la fabricación de la vacuna de Oxford-AstraZeneca, México y Argentina podrían volver a colaborar en la fabricación de otra vacuna contra el coronavirus: la Sputnik V de Rusia.

“Tras una reunión en Moscú entre el canciller Ebrard, y su homólogo ruso Sergei Lavrov, este miércoles se anunció que México comenzará a envasar la vacuna rusa Sputnik en mayo”, informó el corresponsal de BBC Mundo en México.

“Ebrard dijo que será el laboratorio de propiedad estatal Birmex el que produzca la vacuna en el país, en colaboración con el Fondo Ruso de Inversión Directa”, detalló.

La semana última, el laboratorio argentino Richmond anunció que producirá la sustancia activa de la vacuna rusa en Buenos Aires.

Así, Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en comenzar la producción de la Sputnik V.

Alberto Fernández recibiendo la vacuna Sputnik V en enero de 2021

Reuters
El presidente argentino, Alberto Fernández, se vacunó con la Sputnik V en enero pasado. Ahora la vacuna se producirá en su país.

El Fondo Ruso de Inversión Directa anunció que la empresa farmacéutica argentina ya produjo un primer lote de la vacuna, que será enviado al Centro Gamaleya (creador de la Sputnik V) para que realice el control de calidad.

La producción a gran escala en Argentina está prevista para junio, y Richmond anticipó que comenzará con 1 millón de dosis, aunque planea aumentar la producción mensual a 5 millones.

La agencia EFE reportó que el gobierno mexicano ve con “simpatía” la posibilidad de importar el biológico desde Argentina para envasarlo en el país.

“La pregunta ahora es saber si alguna de las causas del retraso en el envasado de AstraZeneca en México podría afectar también a este nuevo plan con la vacuna rusa”, señaló González Díaz.

“¿De qué podría depender? Pues de equipos que no tengamos en México, que haya que conseguir en el mercado internacional”, respondió Ebrard sobre la posibilidad de que el envasado de Sputnik también sufra retrasos.


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