Renuncia José Calzada Rovirosa a Sagarpa dependencia que habría desviado 220 mdp entre 2015 y 2016
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Renuncia José Calzada Rovirosa a Sagarpa dependencia que habría desviado 220 mdp entre 2015 y 2016

El presidente Enrique Peña Nieto recibió la renuncia de José Calzada Rovirosa a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa). La dependencia estuvo involucrada en el mecanismo de desvío de recursos de La Estafa Maestra.
Cuartoscuro
Por Redacción Animal Político
16 de marzo, 2018
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El presidente Enrique Peña Nieto recibió la renuncia de José Calzada Rovirosa a la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), dependencia que estuvo involucrada en el mecanismo de desvío de recursos de La Estafa Maestra.

Calzada Rovirosa desempeñó el cargo desde el 27 de agosto de 2015.

Mediante un comunicado de la Presidencia de la República, el mandatario agradeció “su servicio y le reconoció los avances en la producción del campo mexicano, incluyendo la diversificación de productos y mercados de exportación, lo cual se reflejó en cifras récord de producción y en haber alcanzado un superávit en las exportaciones agroalimentarias del país”.

Según el artículo 39 del Reglamento Interior de la Sagarpa, será el subsecretario de Agricultura, Jorge Armando Narváez Narváez, quien quede como encargado de despacho de la dependencia, en tanto el presidente de la República designa al nuevo titular.

La Sagarpa es una de las 11 dependencias involucradas en el mecanismo de desvío de recursos que involucra a dependencias federales, instituciones públicas y empresas  fantasma.

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) descubrió en 2017, que dos años atrás (2015), la Sagarpa entregó a la Universidad Autónoma de Zacatecas casi 220 millones de pesos, pertenecientes al presupuesto del Programa de Productividad y Competitividad Agroalimentaria de Sagarpa, para que diseñara planes y proyectos a favor del campo. Pero en vez de eso, el dinero fue transferido a empresas y personas que no tenían el perfil para hacerlos, entre ellos edecanes, policías, columnistas, carniceros y recepcionistas.

Los proyectos que se debían ejecutar, terminaron en documentos con párrafos copiados de sitios como Wikipedia, monografias.com o buenastareas.com.

La ASF encontró que la dependencia, burló todo esquema de licitación o transparencia, entregando los fondos a la Universidad para el pago de servicios que ésta se comprometió a hacer, pero que luego transfirió a proveedores y personas contratadas por honorarios, incapaces de llevar a cabo lo contratado.

Lo auditores encontraron que los proyectos nunca se realizaron. Cuando buscaron a las empresas y personas involucradas en el esquema de desvío, la mitad de ellas negaron haber participado o firmado los convenios.

Los firmantes de estos contratos habrían sido representantes de los 36 beneficiarios, el rector de la Universidad, y como testigos, el Director de Administración de Riesgos y la Subdirectora de Calidad, dependientes de la Sagarpa.

Según la auditoría,  en este fraude estarían involucrados el rector de la Universidad y directivos de la Sagarpa.

Por tal motivo, se interpuso una denuncia penal contra quien resulte responsable por un posible daño al erario de 219 millones de pesos.

Estos 219 millones de pesos pertenecían al presupuesto del Programa de Productividad y Competitividad Agroalimentaria de Sagarpa, que forma parte del Plan Nacional de Desarrollo.

Del total de este dinero, 128 millones de pesos fueron entregados a 16 proveedores que a cambio entregaron facturas por diversos conceptos relacionados con la supuesta ejecución de los proyectos, mientras que otros 76 millones se distribuyeron entre 624 personas contratadas por honorarios para ejecutar servicios relacionados con los mismos proyectos.

Además, la ASF detectó que la Universidad había erogado 14 millones de pesos por supuestos “pagos administrativos” de los que no existió la más mínima comprobación. Aunado a otros 561 mil pesos que se destinaron para boletos de avión, prendas de vestir, gastos de seguros médicos mayores, comidas en restaurantes, compra de laptops, entre otras cosas que nada tenían que ver con los convenios.

Cuando los auditores solicitaron a la Sagarpa y a la Universidad copia de los proyectos que fueron realizados con los 219 millones de pesos, las dos instancias entregaron las mismas carpetas de documentos. Estos estaban construidos, en su mayoría, con extractos de distintas fuentes portales digitales. Es decir, eran apócrifos.

Por ejemplo, la información sobre el proyecto “Análisis de la Estrategia Actual de Atención Territorial e Impacto de los Programas de Apoyo al Sector Rural, en los municipios de la Cruzada contra el Hambre o de Alta Marginación”, fue copiada de cuatro fuentes: Wikipedia y Buenas Tareas, así como del sitio web de la Cruzada contra el Hambre y un pdf del Estado de Campeche.

Mientras que los datos del proyecto “Estudio de Factibilidad para el Establecimiento de cultivo de Nopal en Tierras ociosas en los estados de Aguascalientes, San Luis Potosí, Guanajuato y Zacatecas con fines Alimenticios, Energéticos y Ambientales”, fueron copiados de cinco portales, dos de ellos eran artículos alojados en el sitio www.monografías.com.

“Para la comprobación de los recursos (Sagarpa) proporcionó información y documentación irregular. Lo anterior fue propiciado por los actos u omisiones de los servidores públicos que en su gestión no supervisaron, verificaron y validaron la ejecución de los trabajos convenidos, lo que ocasionó un daño al erario”, finalizó la ASF. Iniciando así una investigación que aún sigue en curso.

 

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La inusual estrategia del país que está vacunando primero a los jóvenes y no a los ancianos contra COVID-19

Para proteger a los mayores, sostienen en Indonesia, es mejor primero vacunar a quienes propagan más fácilmente el coronavirus. El enfoque tiene sentido, según algunos expertos.
13 de enero, 2021
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Como otros países, Indonesia está implementando un programa masivo y gratuito de vacunación contra la covid-19, pero con un enfoque muy diferente al de los demás.

En lugar de vacunar a las personas mayores en la primera fase de aplicación, las primeras dosis -después de los trabajadores de la salud- serán para los trabajadores de entre 18 y 59 años.

El presidente Joko Widodo, de 59 años, se ha ofrecido como voluntario para ser el primero en la fila. El vicepresidente Ma’ruf Amin, de 77 años, no recibirá la inyección pronto, porque es demasiado mayor.

¿A qué se debe este inusual enfoque?

El profesor Amin Soebandrio, quien ha asesorado al gobierno en su estrategia de “la juventud primero”, sostiene que tiene sentido priorizar la inmunización de los trabajadores, aquellos “que salen de la casa a todas partes y luego por la noche regresan a sus hogares con sus familias”.

“Estamos apuntando a aquellos que probablemente propaguen el virus“, dijo a BBC Indonesia.

Explica que este enfoque le dará al país la mejor oportunidad de lograr la inmunidad colectiva, algo que ocurre cuando una gran parte de una comunidad se vuelve inmune a través de las vacunas o la propagación masiva de una enfermedad.

Trabajadores cargan vacunas contra la covid-19 en Indonesia

EPA
Suministros de vacunas para todo el país fueron preparados en vísperas del lanzamiento.

Se sabe que entre 60-70% de la población mundial debe ser inmune para detener la propagación del coronavirus fácilmente. Sin embargo, esas cifras aumentarán considerablemente si las nuevas variantes más transmisibles se difunden ampliamente.

“Ese es el objetivo a largo plazo, o al menos reducimos significativamente la propagación del virus para que la pandemia esté bajo control y podamos hacer que la economía vuelva a funcionar”, dijo el profesor Soebandrio.

Indonesia, con una población de 270 millones, tiene el mayor número acumulado de casos de covid-19 en el sudeste asiático. Según datos del gobierno, el 80% de los casos se encuentran entre la población activa.

Si bien las escuelas y las oficinas gubernamentales han estado cerradas durante casi un año, el gobierno se ha resistido a implementar cierres estrictos por temor al impacto en la economía del país. Más de la mitad de la población trabaja en el sector informal, por lo que para muchos trabajar desde casa no es una opción.

Una mujer recibe una vacuna en Indonesia

EPA
El objetivo de Indonesia es vacunar primero a la población de 18 a 59 años.

El nuevo ministro de Salud del país, Budi Gunadi Sadikin, defendió la estrategia e insiste en que no se trata solo de la economía, sino de “proteger a las personas y apuntar primero a aquellos que probablemente contraigan y propaguen” la enfermedad.

“Nos estamos enfocando en personas que tienen que encontrarse con mucha gente como parte de su trabajo: mototaxistas, policías, militares. Entonces, no quiero que la gente piense que esto se trata solo de la economía. Se trata de proteger a la gente”, señaló.

¿Y los ancianos?

El gobierno también argumenta que ofrecerá protección a los ancianos.

“Inmunizar a los miembros que trabajan en un hogar significará que no llevarán el virus ahí, donde están sus parientes mayores”, dijo la doctora Siti Nadia Tarmizi, portavoz del Ministerio de Salud para el programa de vacunación covid-19.

La mayoría de las personas mayores de Indonesia viven en hogares intergeneracionales y, a menudo, es imposible aislarlas del resto de la familia.

“Entonces, es un beneficio adicional de este enfoque, que al vacunar a las personas de 18 a 59 años, también estamos ofreciendo algo de protección a las personas mayores con las que viven”, dijo.

Una prueba de coronavirus en Indonesia

EPA
Indonesia ha registrado más de 600.000 casos de covid-19 desde que comenzó la pandemia.

Pero esto depende de que la vacuna evite que las personas porten el virus y lo transmitan.

“Simplemente, aún no tenemos esa información“, dijo el profesor Robert Read, miembro del comité de vacunación e inmunización (JCVI) que asesora a los departamentos de salud del Reino Unido sobre inmunización.

“La razón por la que el Reino Unido no ha optado por la población más joven, por supuesto, es que, primero, no contraen una enfermedad tan grave y, segundo, no hemos podido demostrar todavía que las vacunas tengan ningún impacto en absoluto en la transmisión”, dijo.

El enfoque de Indonesia, consideró, necesitaría una absorción de vacunas muy alta: “al menos el 50% con toda probabilidad, para detener la muerte y la hospitalización en su población mayor”.

“Es posible que si obtienen tasas de cobertura muy altas, habrá algún impacto en la transmisión, aunque obviamente todavía no lo hemos visto”.

¿Qué pruebas ha realizado Indonesia?

Indonesia ha adoptado este enfoque único en parte porque la vacuna que está utilizando no se ha probado en personas mayores.

Un trabajador en Indonesia

Reuters
Indonesia tiene una población joven enorme, pero gasta poco en salud.

El país depende principalmente de la fórmula de CoronaVac, fabricado por Sinovac en China, para inocular a su población, con tres de las 125 millones de dosis prometidas ya entregadas y distribuidas a los centros de salud de todo el país.

Indonesia dice que la vacuna de China tiene una efectividad del 65,3%. Pero el gobierno solo ha realizado pruebas en el grupo de edad de 18 a 59 como parte del ensayo Sinovac en varios países.

“Cada país podría tener un grupo de edad diferente y resultó que se le pidió a Indonesia que hiciera el ensayo sobre la población trabajadora”, dijo la doctora Nadia. Comenzarán a inmunizar a los ancianos, dice, en la segunda ronda de vacunaciones una vez que obtengan datos de otros países involucrados en el ensayo.

Pero incluso si se les hubiera pedido que lo probaran en personas mayores de 60 años, dice que lo más probable es que todavía se concentren en inmunizar a la población trabajadora primero, ya que creen que protegerá a la mayoría de las personas.

¿Cómo ven los científicos el experimento?

“No sabemos si funcionará y es necesario evaluarlo”, dijo Peter Collignon, profesor de enfermedades infecciosas en la Universidad Nacional de Australia, quien consideró que tiene sentido modificar el lanzamiento de la vacuna según las circunstancias de un país.

“Si eres un país en desarrollo, puedo ver una política de protección de tus trabajadores adultos jóvenes, aquellos que propagan más el virus, como un método razonable, porque realmente no puedes decirle a la gente que se quede en casa”, opinó.

Un puesto de vacunación en Indonesia

EPA
En países en vías de desarrollo, dice Collignon, tiene sentido una estrategia como la de Indonesia.

El profesor Read estuvo de acuerdo y dijo: “No nos corresponde a nosotros en los países occidentales ricos decirle a otros países del mundo lo que deberían estar haciendo”.

Consideró que el enfoque de Indonesia “puede ser lo correcto para su país”, y señaló que, a nivel mundial, nadie está seguro de qué es lo correcto en este momento.

El profesor Dale Fisher del Hospital de la Universidad Nacional dijo que Indonesia estaba adoptando un “enfoque pragmático”.

“Dicen que vamos a vacunar a este grupo de edad del que tenemos los datos. Es un grupo accesible y sin duda ayudará a mantener los negocios y la tubería de alimentación en funcionamiento”, sostuvo.

¿Cómo está afrontando Indonesia la pandemia?

El ambicioso despliegue de Indonesia no será fácil.

Su población es la cuarta más grande del mundo, distribuida en un vasto archipiélago cercano al ecuador, por lo que existen importantes desafíos logísticos en términos de la temperatura requerida para las vacunas.

Y los expertos en salud advierten que la política del gobierno centrada en la inoculación y no mucho en contener el virus conlleva peligro, ya que el sistema de salud está sufriendo por el aumento de casos.

Un cortejo fúnebre en Indonesia

EPA
Indonesia tiene una de las mayores tasas de víctimas de covid-19 del sudeste asiático.

Los cementerios en Yakarta, el epicentro de la pandemia, están llenos y los hospitales dicen que están luchando por hacer frente a la cantidad de pacientes.

El experto en salud pública Dicky Budiman, de la Universidad Griffith de Australia, dijo que el gobierno necesitaba hacer más para proteger a los vulnerables, fortaleciendo lo que llamó la estrategia fundamental para la pandemia: pruebas, rastreo y el cumplimiento del distanciamiento social.

La periodista local Citra Prastuti en Yakarta, que acaba de recuperarse del virus, dijo que “salir de su casa es como entrar en una zona de guerra, con el creciente número de grupos familiares: parece que ningún lugar es lo suficientemente seguro para nosotros”.

Dijo que los mensajes de salud pública habían sido confusos y contradictorios. “Se anima a la gente a quedarse en casa durante las vacaciones, pero los hoteles ofrecieron descuentos y no hubo restricciones de transporte”.

Y no hubo seguimiento ni rastreo, como en su caso el cual lo notificó a las autoridades sanitarias locales.

“Así que no sé si estoy incluida en los datos generales de la covid o no”, dijo. “Creo que mucha gente ve la vacuna como una salida fácil, como la cura de todas las enfermedades, como el salvador final”.


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