A ras de tierra y sin asesores de imagen: AMLO se prepara para el primer debate
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Cuartoscuro

A ras de tierra y sin asesores de imagen: AMLO se prepara para el primer debate

El candidato de Juntos Haremos Historia detendrá sus actividades 48 horas antes del debate. Su equipo le aconsejó que no se “enganche” con las acusaciones de sus oponentes.
Cuartoscuro
Por Agustín Salgado y Manuel Ureste
21 de abril, 2018
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Andrés Manuel López Obrador (AMLO), ya sabe cómo se vive un debate presidencial. La del domingo será su cuarta participación en uno. Aunque eso no es garantía de victoria, dice su coordinadora Tatiana Clouthier.

El candidato de la coalición Juntos Haremos Historia ha dicho que su principal preparación han sido las plazas públicas, con la gente.

“Aquí en las plazas me preparo, ya llevó muchos años preparándome”, dijo el tres veces aspirante a la Presidencia de la República el sábado pasado al finalizar un mitin en San José del Cabo, Baja California Sur.

Su preparación ha sido “a ras de tierra” y “sin asesores de imagen o clases de oratoria”, explicó la secretaria general y presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky.

La coordinadora de la campaña, Tatiana Clouthier, consideró que la participación de López Obrador en debates anteriores no resultará decisiva y que la apuesta fue conocer a sus adversarios.

“Siempre es un reto enfrentarte a alguien nuevo con quien vas a dialogar, o a debatir. Son unos segundos en los que te tienes que adaptar a las nuevas circunstancias, al nuevo debatiente, y donde vas a tener que tomar decisiones de si juegas el juego de ellos, o el tuyo. Y esa decisión va a depender del tamaño del ‘garrote’ (de los rivales)”, expuso Clouthier.

Clouthier y Polevnsky explicaron que antes de ensayar y debatir con personas que ‘interpreten’ el papel de contendientes, López Obrador ha estudiado la manera en que se desempeñan sus contrincantes sobre la arena pública.

El equipo de López Obrador ya contempla que su candidato será blanco de los ataques en el debate.

“Andrés va muy bien. Tiene el respaldo de la sociedad de forma contundente y ahora metieron a El Bronco (Jaime Rodríguez Calderón, candidato independiente) para pegarle. Todos los candidatos se van a ir contra él”, indicó Yeidckol Polevnsky.

Este jueves, el candidato de Morena dijo que no se “enganchará” con los ataques que lancen sus oponentes.

“Me acaban de decir mis asesores: no se vaya a pelear, no se caliente y no voy a engancharme, aunque me insulten, los voy a tratar con mucho respeto”, dijo durante su gira por Guasave, Sinaloa.

“Yo no me voy a pelear, es amor y paz, así es como me están aconsejando mis asesores de los pueblos”, agregó el tabasqueño.

Por dónde prevén que vendrán las críticas

El equipo de campaña prevé que uno de los señalamientos que surgirán contra López Obrador durante el debate será la declaración que realizó en diciembre de 2017, cuando dijo que analizaba una “amnistía” a líderes del narcotráfico para lograr la paz en México.

Al respecto, Tatiana Clouthier refirió: “Desde mi perspectiva uno de los grandes temas del debate, y habrá que ver el enfoque que se le dé, será la Ley de Seguridad Interior. Es decir, ¿dónde vas a meter el tema de los derechos humanos? ¿Qué vas a hacer con el panteón que hay en este país? Y el contraataque previsible (de los rivales de AMLO) será la ‘amnistía-perdón a criminales’.

“Otro tema –añadió-, será el combate a la corrupción y el contraataque (de los rivales) será, de nueva cuenta, la amnistía”.

Sobre si asesores extranjeros trabajan para López Obrador en la preparación del debate, Clouthier ironizó: “No voy a contestar eso. Aunque yo creo que sé qué te van a contestar los demás. Te van a decir que están (asesorando) los rusos, los cubanos, los venezolanos y hasta (Luis) Echeverría”.

En el 2006 Andrés Manuel López Obrador declinó a participar en uno de los dos debates que se realizaron; seis años después acudió a los dos debates organizados por la autoridad electoral.

Tatiana Clouthier consideró que el cambio de formato del debate, que por primera vez contempla la participación de tres moderadores, permitirá que el intercambio de posturas no sea acartonado, aunque esto también supondrá un “reto” para los candidatos.

“Esperamos que no sea un debate tan acartonado y más respetuoso con los candidatos. Y que quienes lo van a dirigir no tomen partido y hagan su tarea de manera profesional”, apuntó la coordinadora de López Obrador.

“Y esperamos que no ocurra lo de la vez pasada (primer debate del 2012), cuando la autoridad electoral no entendió su papel y pensó que estaba en una alfombra roja”, dijo Clouthier, quien criticó que la edecán contratada por el INE para aquel debate acaparó la atención del mismo.

El recorrido de López Obrador por el país continúa durante esta semana: únicamente se suspendieron actividades las 48 horas previas al debate.

Se programaron mítines para el viernes por la tarde en la zona rural de la Ciudad de México, en específico en las delegaciones Xochimilco y Milpa Alta y el lunes se retomará la campaña presidencial en los municipios mexiquenses ubicados en la zona metropolitana del Valle de México.

 

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3 decisiones de Trump que complicarán el arranque de Biden como presidente

Desde Cuba a Taiwán o Irán: el gobierno de Trump ha tomado importantes decisiones que pueden complicar los planes del nuevo presidente.
20 de enero, 2021
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En Estados Unidos, se denomina “pato cojo” o “rengo” (de “lame duck”) a un presidente saliente en el periodo que va desde la elección de su sucesor hasta su efectiva toma de posesión.

El adjetivo de “cojo” hace referencia a la supuesta poca capacidad del mandatario saliente de “moverse” políticamente en ese periodo. Pero, como en tantas otras ocasiones, el gobierno de Donald Trump ha roto con lo establecido.

En las últimas semanas y días, el Ejecutivo ha tomado importantes decisiones en materia de política exterior que pueden complicar los planes de Joe Biden, que tomó posesión como el 46º presidente de EE.UU. este miércoles 20 de enero.

Estos son algunos ejemplos.

1. Cuba

El pasado 11 de enero, a poco más de una semana del traspaso de poder, el gobierno de Trump hizo un anuncio con importantes repercusiones para América Latina: devolvió a Cuba a la lista de países patrocinadores del terrorismo.

“Con esta medida de nuevo hacemos responsable al gobierno de Cuba y mandamos un claro mensaje: el régimen castrista debe acabar con su apoyo al terrorismo internacional y con la subversión de la justicia estadounidense”, dijo el secretario de Estado, Mike Pompeo, en un comunicado.

Para argumentar esa decisión, Pompeo señaló la negativa de Cuba a extraditar a miembros del Ejercito de Liberación Nacional (ELN) de Colombia tras un atentado con bomba en enero de 2019 en un academia policial de Bogotá en el que murieron 22 personas.

Además, habló de la alianza de Cuba con Venezuela, donde Estados Unidos promueve un cambio de gobierno.

En 2015, el expresidente Barack Obama había sacado a Cuba de esa misma lista, en la que llevaba desde 1982, dando un paso fundamental en el “deshielo” que un año después resultaría en la reanudación de relaciones diplomáticas entre ambos países, si bien con Trump la postura de EE.UU. se volvió a endurecer.

Raúl Castro y Barack Obama.

Getty Images
Cuba y Estados Unidos reanudaron relaciones en 2016.

Biden ha expresado su voluntad de mejorar las relaciones con la isla, restableciendo algún nivel del compromiso iniciado con Obama -que incluye permitir que los cubanoestadounidenses visiten a sus familiares y envíen dinero-, pero ese paso puede verse ralentizado por las últimas medidas.

Para revertir la inclusión de Cuba en la lista, por ejemplo, el Departamento de Estado debe llevar a cabo una revisión formal que puede durar meses, advierten los analistas.

“Darle la vuelta a esta designación requiere tiempo”, señalaba a BBC Mundo John Kavulich, presidente del Consejo Económico y Comercial Estados Unidos-Cuba, tras conocerse la última acción.

Kavulich aseguró, además, que para el gobierno de Biden puede ser un problema la conexión que Trump hizo entre Cuba y Venezuela.

Maduro y Díaz Canel

Getty Images
Nicolás Maduro y Miguel Díaz Canel son dos buenos aliados.

“La administración Trump conectó con éxito Cuba con Venezuela y el gobierno entrante de Biden lo ha hecho también. Puede haber incluso presión de congresistas para agregar a Venezuela a la lista en lugar de para quitar a Cuba”, manifestó.

2. China

Varias decisiones sobre China tomadas por el gobierno saliente de Trump volvieron a tensar la relación entre las dos potencias.

La primera de ellas se produjo el 9 de enero, cuando Pompeo anunció el levantamiento de las restricciones sobre contactos entre diplomáticos estadounidenses y taiwaneses, rompiendo con una política mantenida por décadas por la Casa Blanca.

China considera a la democrática Taiwán parte indisputable de su territorio y habitualmente describe a la que considera una “isla rebelde” como el asunto más delicado en sus lazos con EE.UU.

"La relación entre EE.UU. y Taiwán no necesita, ni debe, estar encadenada a las restricciones autoimpuestas de nuestra burocracia permanente"", Source: Mike Pompeo, Source description: Secretario de Estado saliente de EE.UU. , Image: Mike Pompeo

A pesar de que EE.UU., como la mayoría de países en el mundo, no mantiene relaciones formales con Taiwán, el gobierno de Trump ha aumentado su acciones de respaldo a la isla, a través de la venta de armas o la legislación para ayudar a Taipei a gestionar la presión de Pekín.

Tras cuatro años de profundo deterioro de las relaciones entre las dos potencias mundiales, esta última medida fue vista como un intento del líder republicano de fijar la línea dura contra China antes de la toma de posesión de Biden.

“La administración Biden estará legítimamente descontenta con que una decisión política como esta se realice en los últimos días de la de Trump”, consideró Bonnie Glaser, una de las mayores expertas en la relación sino-estadounidense en EE.UU., en declaraciones a Reuters.

Glaser, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, explicó que algunos ejemplos de las restricciones que Pompeo levantó incluían que funcionarios taiwaneses no pudieran entrar en el Departamento de Estado y, por tanto, tuvieran que reunirse en hoteles.

Map

Un funcionario del equipo de transición de Biden señaló que una vez que el presidente electo asuma el poder continuará apoyando “la resolución pacífica de los asuntos entre las dos orillas del Estrecho en consecuencia de los deseos y el interés de la sociedad de Taiwán”.

A la decisión sobre Taiwán, se sumó otro duro golpe de EE.UU. a China el último día de presidencia de Trump: la declaración de las acciones de Pekín contra los uigures de Xinjiang como “genocidio” y “crímenes contra la Humanidad”, lo que agriarán aun más las relaciones.

3. Irán

El gobierno de Trump también redobló su ofensiva contra Irán en este último tramo de su presidencia.

El 12 de enero, Pompeo acusó al país persa de ser “la nueva sede central” de Al Qaeda y mantener vínculos estrechos con el grupo terrorista.

Pompeo no aportó pruebas de sus acusaciones. Teherán las consideró “mentiras belicistas”.

Las declaraciones de Pompeo poco antes de su salida fueron vistas como un intento de reforzar la presión sobre Teherán antes de la llegada de Biden, que se espera que intente regresar al acuerdo nuclear firmado en 2015 entre Irán y seis grandes potencias, del que Trump retiró a EE.UU. en 2018.

https://www.youtube.com/watch?v=WBlUC1mCPRs&feature=emb_title

A ello se sumó hace unos días el anuncio del Departamento de Estado de que declarará a los rebeldes hutíes de Yemen como organización terrorista, una acción que “se llevaba esperando meses” y que se teme que agrave la crisis humanitaria en el país, explicaba la corresponsal jefe de Internacional de la BBC Lyse Doucet.

“Los aliados de EE.UU. en el Golfo respaldan esta medida, pensada para enviar un duro mensaje a Irán“, ahondaba la periodista.

Los hutíes, que cuentan con el respaldo de Irán, llevan luchando desde 2015 contra una coalición liderada por Arabia Saudita en Yemen en una guerra que ha desencadenado una de las peores crisis humanitarias del mundo.

Mapa de Yemen

BBC

Algunos, decía la periodista, creen que la medida puede proporcionar una “valiosa moneda de cambio” al gobierno de Biden para conseguir concesiones, “pero diplomáticos occidentales involucrados en los prolongados esfuerzos para empezar un proceso político que ponga fin a la destructiva guerra están convencidos de que esto lo pondrá aún más difícil”.

Terminar con la guerra en Yemen, una idea que Obama inicialmente apoyó, será una prioridad para el equipo de Biden, destacó Doucet; por lo que esta decisión de última hora, que entrará en vigor un día antes del relevo de poder, puede que trastoque los planes del nuevo ocupante de la Casa Blanca.


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