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Simpatizantes de AMLO le reclaman en Jalisco candidaturas para expriistas

Durante su gira por Jalisco, el tabasqueño recibió reclamos de habitantes del municipio de Tequila ante la candidatura del expriista Miguel Marín a la presidencia municipal. El tabasqueño respondió pidiendo unidad.
@avbayon
Por Redacción Animal Político
11 de abril, 2018
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Este miércoles, algunos militantes de Morena mostraron su inconformidad al candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, tras la elección del expriista Miguel Marín como candidato a la presidencia municipal de Tequila, Jalisco.

“AMLO: Tú no quieres al PRI ¿Y por qué nos lo impones a nosotros?”, se leía en las pancartas de los inconformes.

De acuerdo con el diario Reforma, los militantes de Morena se dieron cita en el mitin del tabasqueño en Tequila, para rechazar la candidatura de Miguel Marín. A su llegada, los simpatizantes comenzaron a gritar consignas de protesta por dicha decisión, al tiempo que mostraron lonas y cartulinas con mensajes en contra del candidato con historia priista.

Al grito de “¡Solución, solución!”, los presentes interrumpían el discurso de los presentes.

La protesta se intensificó cuando el candidato al gobierno de Jalisco por Morena, Carlos Lomelí tomó el micrófono. Sin embargo fue éste quien pidió respeto a los presentes, ante la presencia de Andrés Manuel, según reporta Reforma.

“Grupo fundador de Morena Tequila no acepta imposiciones y menos planillas conformadas con puros priistas ¿Dónde está el cambio Andrés Manuel? Nos urge un diálogo contigo” se leía en otra manta.

Ante la inconformidad, el tabasqueño pidió unidad. “No debemos pelearnos aquí. Nos afectan por parejo, no nos peleemos, hay que buscar la unidad de todo el pueblo. Y son bienvenidos los de todos los partidos. Morena no tiene dueño, el dueño de Morena es el pueblo de México”, argumentó.

AMLO critica la decisión del TEPJF sobre El Bronco

Por la mañana de este miércoles, Andrés Manuel López Obrador, señaló que el fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) a favor del independiente, Jaime Rodríguez Calderón, “tiene mucha miga”.

En su cuenta de Twitter, expuso que lo mejor de todo es ver a “integrantes de la mafia del poder, achichincles y voceros, rasgándose las vestiduras. La verdadera doctrina de los conservadores es la hipocresía”.

Respecto a este tema, durante su gira por Jalisco, insistió en que “la mafia del poder” está detrás de los magistrados que integran la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

“Este tribunal es el que va a calificar la elección presidencial, pero no nos preocupa porque va a ser un voto masivo, o sea, les vamos a ganar con más de 50%, vamos a ganarles con 12 o 15 millones de votos de ventaja. O sea, no tiene nada que ver el INE, no tiene nada que ver el tribunal”, señaló.

La inclusión de “El Bronco” en la boleta afectará a otros y no a él, auguró López Obrador. “Los votos que obtenga este señor se los quita al PAN (Partido Acción Nacional) y se los quita al PRI (Partido Revolucionario Institucional)”.

Además anotó que la resolución de magistrados, que permitió sumar al gobernador con licencia de Nuevo León estar en la boleta electoral, es cuestionable porque “es un delito la falsificación de documentos, la falsificación de firmas en este caso. Falsificaron millones, porque no es nada más un candidato; millones de firmas, y resulta que son candidatos, que son exonerados y que no pasa nada. Esto demuestra el grado de descomposición del régimen”.

Como en otras ocasiones, enlistó como integrantes de “la mafia del poder” a los ex presidentes Carlos Salinas, del PRI; Vicente Fox y Felipe Calderón, del PAN; y al empresario Claudio X. González, entre otros.

 

Con información de Martha Hernández Fuentes y Notimex.

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Por qué el idioma que hablamos hace que veamos el futuro de forma diferente

Algunos estudios vinculan la manera en que las lenguas se refieren al futuro, al pasado o al presente y la forma en que sus hablantes interpretan el paso del tiempo e incluso la visión que tienen sobre cuestiones como el respeto por su entorno.
19 de abril, 2019
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¿Qué pasa si el idioma que hablas te hace percibir el tiempo de manera diferente?

¿Suena como realismo mágico? Casi: es Economía.

Algunos trabajos de investigación recientes sostienen que los idiomas que distinguen gramaticalmente el futuro del presente hacen que sus hablantes planifiquen menos, ahorren menos, e, incluso se preocupen menos por el medio ambiente.

Pero ¿de dónde viene este supuesto y cuáles son sus antecedentes?

El vacío

Bejamin Lee Whorf era inspector de una compañía de seguros contra incendios y notó que el lenguaje podía causar problemas de seguridad.

Se dio cuenta que la gente actuaba de forma descuidada cerca de los bidones de gasolina vacíos porque estaban “vacíos”, aunque en la práctica están llenos de vapor de gasolina, por lo que pueden explotar.

Esto lo estimuló a estudiar y escribir sobre el lenguaje.

cuadro

Edouard Taufenbach/Gallery Binome
El paso del tiempo ha sido motivo de inspiración para el arte.

Whorf pasó tiempo con la comunidad indígena Hopi del noreste de Arizona.

Observó que no tenían distinciones gramaticales para el futuro y el pasado y que no tenían forma de contar períodos de tiempo.

Observó sus prácticas culturales y llegó a la conclusión de que los Hopi ven el tiempo de manera bastante diferente a nosotros y que conceptos que nos parecen obvios, como “mañana será otro día”, no tenían ningún significado para ellos.

Su publicación de estas ideas en 1939 cambió la filosofía del lenguaje.

De las propuestas de Whorf y las de su maestro, un profesor de Yale llamado Edward Sapir, surgió lo que se denominó la Hipótesis de Relatividad Lingüística, comúnmente conocida como la hipótesis de Sapir-Whorf.

Su explicación abreviada es que el lenguaje puede afectar nuestra forma de pensar; su implicación más fuerte es que no podemos pensar en cosas de las que nuestro lenguaje no nos permite hablar.

Con el tiempo, las explosivas ideas y gran parte de los postulados de Whorf fueron descalificados.

En 1983, un investigador llamado Ekkehart Malotki publicó Hopi Time, un voluminoso libro que detallaba su investigación sobre los Hopi y su lenguaje, que atacó la teoría de Whorf y generó desconfianza hacia cualquier idea sobre la relatividad lingüística.

Recuperación

En realidad, Whorf no estaba equivocado del todo sobre el efecto de ciertas palabras que trasmiten el paso del tiempo.

Cualquier persona que tenga conocimiento sobre ventas o marketing conoce la diferencia que causa llamar a algo “usado”, “clásico” o “antiguo”.

En los últimos años, algunos lingüistas han demostrado cuánto puede afectar el vocabulario que usamos nuestra forma de pensar sobre las cosas.

Los experimentos de la psicóloga María Sera revelaron que las personas que hablan un idioma en el que algo (como una cuchara) es de género femenino, tienden a describir ese objeto con términos asociados a la mujer, mientras ocurre lo contrario con el género masculino.

Somos lo que decimos

Lera Boroditsky, de la Universidad de Stanford, ha acumulado datos interesantes sobre cómo las personas que hablan idiomas que usan la misma palabra para un par de colores necesitan más tiempo para distinguirlos que aquellos que tienen una palabra separada para cada uno.

Los expertos Caitlin Fausey y Teenie Matlock descubrieron que si decimos que un político “estaba recaudando donaciones”, creemos que ha recaudado más que si decimos que el político “recaudó donaciones”.

Otros lingüistas, como Manuel Carreiras, descubrieron que, al leer descripciones de personas, recordamos atributos que se dice que tienen en el presente más rápidamente de los que se dice que tuvieron en el pasado.

Como dijo el destacado lingüista Roman Jakobson, “los idiomas difieren esencialmente en lo que tienen que comunicar y no en lo que podrían comunicar“.

En su libro Through the Language Glass (“Tras el cristal de los idiomas”), Guy Deutscher estudia los Matses de Brasil, que codifican en sus verbos la forma en las que hablante tuvo conocimiento del evento: por experiencia, inferencia, conjetura o rumor.

Ni el ingles ni el español tienen esa característica pero, ¿significa eso que la evidencia es menos importante para los angloparlantes y los hispanoparlantes que para los Matses? Y si es así, ¿es consecuencia del lenguaje o éste simplemente refleja una prioridad?

El francés hablado no distingue entre “hice eso” y “lo he hecho”, pero ¿eso significa realmente que los francoparlantes tiene una idea distinta del pasado?

El realismo económico

foto

Edouard Taufenbach/Gallery Binome
“Los idiomas difieren esencialmente en lo que deben transmitir y no en lo que pueden transmitir”.

Empezamos diciendo que la cuestión era económica.

Estudios realizados desde ese punto de vista arrojaron resultados claros: los hablantes de idiomas en los que existe el tiempo futuro son un poco menos responsables con respecto al futuro.

No obstante, un análisis de 2015 encontró que una vez que se toma en cuenta la relación de las familias de idiomas, la correlación ya no es estadísticamente significativa.

Algunos idiomas -de “referencia de futuro fuerte”-exigen una construcción gramatical que haga referencia al futuro, en contraste con otros, de “referencia futura débil“-como el alemán, el finlandés o el mandarín-, en el que los hablantes suelen hablar del futuro utilizando formas de tiempo presente.

Y hay culturas como la Pirahã, de la Amazonía, y la Hadza, de África oriental, que no distinguen entre presente y futuro en las conjugaciones verbales, pero tampoco valoran el ahorro para el futuro.

Cuantos más contraejemplos encontremos, menos probable es la explicación lingüística.

Además, ¿por qué usar las mismas palabras para hablar del futuro como del presente estimula, en lugar de desalentar, la planificación?

Si un idioma no tiene un tiempo pasado, ¿significa eso que estará más preocupado por su historia que los hablantes de uno que sí lo tiene?

Las marcas del tiempo

Muchos idiomas, como el español, inglés, francés o el italiano requieren marcar el tiempo pasado, mientras que el mandarín y otras formas de chino no marcan el tiempo en absoluto.

¿Significa esto que China está más preocupada por su pasado que Francia o Italia o Inglaterra?

Cuando se requiere una distinción en un idioma, elegir una opción sobre otra afectará la forma en que pensamos en algo.

Hemos aprendido que cuando no se requiere una distinción, todavía se puede hacer, pero puede tomar más energía mental para hacerlo.

Es plausible que la forma en que nuestros idiomas nos hacen hablar sobre el tiempo pueda afectar nuestra forma de pensar y actuar en relación con el futuro y el pasado.

Pero yo aún no estoy del todo convencido.

Puedes leer la historia original en inglés aquí


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