¿Qué tan seguro es el Boeing 737, el modelo del avión que se estrelló tras despegar de La Habana?
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¿Qué tan seguro es el Boeing 737, el modelo del avión que se estrelló tras despegar de La Habana?

Es el modelo más popular en la historia de la aviación, pero también es el modelo de avión que más accidentes aéreos ha protagonizado.
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19 de mayo, 2018
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Si uno busca por internet “accidentes Boeing 737”, se encontrará con una lista muy larga: es el modelo de avión que más accidentes aéreos ha protagonizado, según el recuento del portal especializado en aeronáutica Airfleets.

El último sucedió este viernes, cuando un Boeing 737 operado por la compañía Cubana de Aviación se estrelló poco después de despegar en La Habana. Al menos 100 personas murieron y tres supervivientes luchan por su vida, según informó el diario local Granma.

Otro incidente reciente que involucró a un Boeing 737 fue el de la aeronave de Southwest Airlines cuyo motor explotó en pleno vuelo el mes pasado. Una de las ventanas se rompió y una mujer fue parcialmente succionada a través de ella. El vuelo, que iba de Nueva York a Dallas, tuvo que aterrizar de emergencia y la pasajera falleció a causa de las heridas.

A simple vista, esto puede generar dudas sobre la seguridad de este tipo de aviones. Sin embargo, los expertos consultados por BBC Mundo no consideran que viajar en ellos sea más peligroso que en cualquier otra aeronave.

Para empezar, el Boeing 737 es el modelo más popular en la historia de la aviación: el pasado mes de marzo de se vendió la unidad número 10.000. Muy por delante de su principal competidor, la familia del Airbus A320, que ha facturado hasta la fecha unos 8.000 aviones de este tipo.

“Si buscas, los encontrarás en muchos accidentes, ¡pero es que hay 10.000 aviones de esos!”, le comentó a BBC Mundo el profesor de Seguridad e Investigación de Accidentes de la Universidad de Cranfield, en Inglaterra, Graham Braithwaite.

“Es como los iPhones, siempre hay noticias de que han presentado problemas pero no es porque sean peores, sino porque mucha gente los tiene”, aseguró.

El Boeing 737 empezó a surcar los cielos en 1968 y desde entonces ha pasado por varias modificaciones que se agrupan en generaciones.

La aeronave siniestrada era arrendada por Cubana de Aviación a la empresa mexicana Dahmoj. Era un Boeing 700-200, lo que quiere decir que pertenece a la primera generación. Comenzó a realizar vuelos comerciales en 1979, según la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Por tanto era uno de los aviones de vuelos comerciales más antiguos todavía en funcionamiento, según publicó el diario The New York Times.

Avión

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Existen varias versiones del Boeing 737.

“Que sea antiguo no quiere decir que sea inseguro. Lo que importa es el mantenimiento que se le haya dado”, afirmó a BBC Mundo el director del departamento técnico del Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla), Javier Martín-Chico.

Ambos expertos explicaron que un avión como el que se estrelló en Cuba debe pasar por varias revisiones periódicas y que algunas implican desmontarlo por completo para asegurarse de que cada elemento esté en buen estado.

“Muchas aerolíneas quitan del mercado a sus Boeing 737-200 porque resulta más caro, ya que consume más combustible. Además, en algunos aeropuertos no les dejan aterrizar porque hacen mucho ruido. Pero no por temas de seguridad“, dijo Braithwaite. “Cuando un avión es antiguo, no tienes que retirarlo de circulación sino probar que está en condiciones de volar”.

La aeronave de Dahmoj había pasado su última inspección entre el 21 y 24 de noviembre de 2017, según informó el gobierno de México, que declaró en un comunicado que la firma aplicaba “los servicios de mantenimiento conforme al programa de mantenimiento del fabricante y al programa de mantenimiento aprobado por la Dirección General de Aeronáutica Civil”.

México ha dicho que enviará a dos especialistas en aviación civil para ayudar en la investigación.

Cabina Boeing 737-200

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El Boeing 737-200 fue el último en tener una cabina completamente analógica.

El Boeing 737-200 fue el último que tuvo una cabina totalmente analógica. La versión que le siguió, el Boeing 737-300, fue la primera que incluyó una pantalla, “una diferencia brutal”, según explicó Martín-Chico.

Braithwaite admite que esto exige que el piloto esté más alerta, pues a diferencia de los modelos actuales, no cuenta con un sistema informático que le avise de manera más rápida y eficiente de los fallos que puede estar sufriendo la aeronave.

“En un avión viejo tienes que procesar más información. Uno más moderno te dice qué va mal y cómo responder”, aseguró el catedrático. “Pero tiene su lado positivo: si pilotas un Boeing 737-200 quiere decir que eres un muy buen piloto”.

La antigüedad, sin embargo, sí podrá resultar un obstáculo a la hora de investigar. El sistema de recolección de datos en estos aviones es más lento y de menor calidad, así que si las sobrevivientes mejoran lo suficiente para poder testificar, su testimonio será “muy importante”, según el académico.

“Puede que su registrador mida decenas o hasta centenares de parámetros. Pero los modernos miden miles”, explicó Martín-Chico. “Aún así, con los que tenga se podrá hacer un perfil de cómo fue el vuelo e intentar llegar a la causa”.

 

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Cuartoscuro

42% de muertes por COVID han ocurrido en la segunda ola de la pandemia

Sólo en enero se registraron 32 mil 729 defunciones por COVID, este es hasta ahora el mes con más muertes de toda la pandemia, aunque febrero podría cerrar con una cifra similar.
Cuartoscuro
17 de febrero, 2021
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La segunda ola de contagios ha sido mucho más mortal que la primera para los mexicanos. En los tres últimos meses – noviembre, diciembre y enero – la Secretaría de Salud registró un total de 66 mil 783 fallecimientos confirmados por COVID-19. Esta cifra representa el 42% del total de las muertes (158 mil 536) que se han presentado en el país por esta enfermedad desde el inicio de la pandemia y hasta el 31 de enero.

Sólo en enero se registraron 32 mil 729 defunciones por COVID, 21% del total de las muertes que se tenían contabilizadas hasta el último día del mes anterior.

Lee: CDMX registra en enero (mes más letal) un exceso de mortalidad de 15,564 defunciones

Marcos Espinal, director del Departamento de Enfermedades Transmisibles de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), le dijo a BBC en una entrevista que si algo se ha aprendido ya es que “en cualquier parte del mundo donde el virus esté presente, si las condiciones facilitan la transmisión, la transmisión va a crecer y vamos a tener más casos y más defunciones”.

Y las condiciones en México facilitaron que los casos y, por lo tanto, los fallecimientos repuntaran. En septiembre la epidemia bajó en el país. Para entonces ya se habían relajado las medidas de confinamiento y la población empezó a confiarse. Empezaron los festejos, primero los de la Independencia, después vinieron las celebraciones del Día de Muertos, el Buen Fin y luego las fiestas de diciembre.

El personal de salud tiene bien identificado cuándo fue que empezó la segunda ola de contagios y muertes en el país: hacia finales de septiembre y principios de octubre. “Después de las celebraciones del 15 de septiembre vimos más enfermos llegando al hospital y siguieron llegando días después de cada festejo”, dijo a Animal Político, Monserrat Pedroza, enfermera en el Hospital General de Zona # 24 del IMSS.

En febrero la tendencia de fallecimientos sigue sin descender. Durante la primera quincena se acumulan ya 16 mil 121 muertes por COVID en todo el país. Si ese ritmo de mortalidad continúa así, este será otro mes con más de 30 mil defunciones por esa causa.

En la primera ola de contagios en México, el récord de muertes por COVID al mes lo impuso julio, con un total de 18 mil 919. Después de ese primer pico, la curva de fallecimientos bajó: a 17 mil 726 en agosto y 13 mil 232 en septiembre.

A partir de ahí, el número volvió a subir: a 14 mil 107 en octubre; 14 mil 187 en noviembre; 19 mil 867 en diciembre y hasta los 32 mil 729 de enero. Habrá que ver la cifra con la que cierra febrero.

Entérate: México superó los dos millones de casos COVID en la epidemia; van 175 mil defunciones

Cómo estamos respecto al resto del mundo

Los datos de la Universidad Johns Hopkins en su análisis sobre mortalidad en los países más afectados por COVID-19 sitúan a México en la séptima posición en el ranking de naciones con más fallecimientos confirmados por esta enfermedad, con 138.41 muertes por cada 100 mil habitantes.

En la primera posición está Reino Unido, con 176.90 fallecimientos por cada 100 mil habitantes, en segundo lugar se ubica la República Checa, con 171.75; en tercero está Italia, con 155.28; después les siguen Portugal, Estados Unidos y España, con 149.89, 148.65 y 140.08, respectivamente.

Algo que ha causado confusión es el índice de letalidad, es decir, el número de personas que fallecen de entre quienes padecen la enfermedad. En esta México aparece en la primera posición a nivel mundial con un porcentaje de 8.8%. Pero esto se debe al bajo número de pruebas que se hacen en el país, lo que genera un sesgo en el universo real de todos los que están enfermos y lo reduce a un grupo, entre quienes parece que hay más fallecimientos.

Los 10 estados con más mortalidad

De acuerdo a la plataforma de datos COVID del Conacyt, la Ciudad de México es la entidad con más fallecimientos, con un total, hasta el 15 de febrero, de 280.44 por cada 100 mil habitantes; le sigue Baja California en segundo lugar, con 197.26 por cada 100 mil habitantes; en la tercera posición está Sonora, con 186.10; en la cuarta, Coahuila, con 171.31 y en la quinta, Hidalgo con 168.12 fallecimientos por cada 100 mil habitantes.

En sexta, séptima, octava, novena y décima posición están, en ese orden: Sinaloa, con 158.65 muertes por cada 100 mil habitantes; Estado de México, 154.10; San Luis Potosí, 147.76; Tlaxcala, 147.39 y Tabasco, 141.59 fallecimientos por cada 100 mil habitantes.

Del total de defunciones en todo el país, 37.1% han sido mujeres y 62.9%, hombres. De todos los fallecimientos, 90.04% han sido en hospital y 9.96% ha fallecido en casa o fuera de una institución de salud.

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