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Archivo Cuartoscuro

Peña Nieto impone arancel a hidrocarburo, como pidió una filial de Odebrecht en un contrato con Pemex

La petición del arancel fue establecido en el contrato realizado entre las empresas Braskem –filial de Odebrecht– y Grupo Idesa, Pemex Gas y Petroquímica, firmado en febrero de 2010, durante la administración de Felipe Calderón.
Archivo Cuartoscuro
30 de mayo, 2018
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A través de un decreto, el presidente Enrique Peña Nieto cumplió la petición de las empresas Braskem –filial de Odebrecht– y Grupo Idesa de imponer un arancel a las importaciones de polietileno, polímero que dichas compañías producirían en México en la planta llamada Etileno XXI.

Esta petición fue establecida en el contrato realizado entre las empresas y Pemex Gas y Petroquímica, firmado en febrero de 2010, durante la administración de Felipe Calderón. Dicho contrato fue enviado a la plataforma Méxicoleaks, de la cual Animal Político forma parte.

Etileno XXI vendería polietileno a Pemex, por eso, ésta suspendió la inversión a sus propias plantas en Cangrejera y Morelos para producir polietileno, pese a ser proyectos del Programa Nacional de Infraestructura del sexenio, según documentó la Auditoría Superior de la Federación.

El contrato de 2010 era para que Pemex le vendiera etano a las empresas, es decir, la materia prima para producir polietileno. Sin embargo, una de las cláusulas de las compañías establecía la petición de imponer un arancel para los países no incluidos en tratados de libre comercio que quisieran vender polietileno a México.

“Es fundamental para la economía de las instalaciones del Proyecto (la planta Etanol XXI) que el Gobierno de México incremente las tarifas aplicables a la importación de toda clase o tipo de polietileno a México (…) que sean al menos similares a las tarifas aplicables (…) en los Estados Unidos de América o Canadá (actualmente 6.5%)”.

Seis años después, el presidente Enrique Peña Nieto concretó la cláusula. El 1 de enero de 2016 firmó un decreto en el que se establece que “el polietileno de baja densidad lineal es una resina con importantes volúmenes de comercialización, resulta conveniente crear una fracción arancelaria específica para dicha mercancía con el arancel a la importación de 5%”.

La preferencia

Etileno XXI es uno complejo petroquímico establecido en Veracruz tan ambicioso que, según se estableció en el contrato, es capaz de producir 1 millón de toneladas de polietileno, polímero que sirve para la fabricación de plásticos, y en el que se invirtieron 3 mil 200 millones de dólares.

Etileno XXI “representa una de las inversiones brasileñas más importantes realizadas en México” que prosperó gracias al “decidido apoyo de la Presidenta Rousseff” durante su primer mandato, según se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 25 de mayo de 2015, como parte del anuncio de la Condecoración de la Orden Mexicana del Águila Azteca entregada a la expresidenta durante su visita de Estado a nuestro país.

Las empresas operadoras son Grupo Idesa y Braskem, constituida en 2004 en Sao Paula, Brasil y filial de Odebrecht, la compañía que presuntamente entregó sobornos a Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, durante la campaña del presidente Enrique Peña Nieto, a cambio de ser favorecida con obra pública cuando asumiera la presidencia, según reveló Mexicanos contra la Corrupción.

La planta Etileno XXI fue inaugurada el 22 de junio de 2016, cinco meses después del decreto que impuso el arancel para el polietileno, por el secretario de energía, Pedro Joaquín Coldwell, y ha significado un mejor negocio para la empresa que para Pemex.

La empresa mexicana le vende etano a 16 centavos de dólar por galón, pero el valor en el mercado es de 50 centavos de dólar por galón.

Esto ha significado pérdidas por mil 900 millones de pesos para Pemex, pues “el precio al que vendió el etano fue menor al costo de ventas y al gasto de transportación incurridos”, según señaló la Auditoría Superior de la Federación en la tercera entrega del Informe de la Cuenta Pública 2016.

Además, Pemex se comprometió con Braskem-Idesa a proveerle 66 mil toneladas de gas etano diario, pero para cumplir, Petróleos Mexicanos tuvo que comprar etano a otras empresas de Estados Unidos este año porque lo que produce no le alcanza para abastecer a los complejos petroquímicos de Cangrejera y Morelos, que trabajan al 40% de su capacidad, y al volumen comprometido con Etileno XXI.

Los funcionarios

Los funcionarios que firmaron el documento por parte de Pemex Gas y Petroquímica Básica fueron Arturo Arregui, subdirector de Planeación; Víctor Domínguez Cuéllar, subdirector de ductos (ambos mencionados durante las investigaciones de Odebrecht). Fernando Amor Castillo, subdirector de gas licuado y petroquímicos básicos y Armando Ricardo Arenas Briones, subdirector de producción.

Domínguez Cuellar salió de Pemex en 2014, pero ahora es parte de la consultora DM Integración Energética. Una consultoría privada que se especializa en el asesoramiento de mercados de gas y petróleo en México.

Arenas Briones, ex director de PGPB hasta 2014, fue señalado en 2009 por ser parte de una red de corrupción en la asignación de contratos con Pemex a empresas propietarias de sus familiares.

Por Braskem, firmó Cleantho de Paiva Leite Filho, director de Unidad de Negocios Internacionales. Él fue identificado por Alexandrino Alencar, directivo de Odebrecht, como el representante de la empresa en México. Sin embargo, Leite ha declarado que Etileno XXI no forma parte de las investigaciones contra Odebrecht, al no ser un negocio de la rama constructora de la empresa.

Por el lado de Idesa firman José Luis Uriegas Uriegas, como Director General; y Patricio Gutiérrez Fernández como Director de Planeación y Desarrollo de Negocios. El primero se desarrolló antes de estar en Idesa como funcionario de Nacional Financiera, prestamista de Braskem-Idesa para el proyecto.

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#YoSoyAnimal

"Me llamaban la mujer del diablo": El caso de la joven que no pudo emitir sonidos durante 12 años

A los 13 años, Marie McCreadie perdió la capacidad de emitir sonidos. Durante más de una década, fue condenada al ostracismo, le dijeron que estaba maldita y la metieron en una unidad psiquiátrica. Pero un día descubrió la sorprendente causa de su condición.
13 de octubre, 2019
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Marie McCreadie

Cortesía de Marie McCreadie
Marie McCreadie estuvo 12 años sin poder hablar… hasta que un día recuperó la voz.

Imagina que un día, de repente, pierdes la capacidad de hablar.

Tratas de emitir sonidos, pero las palabras simplemente no te salen de la boca, ¿qué pasaría por tu cabeza?

Ahora imagina que eso te sucede durante más de una década. Pierdes tu forma más básica de comunicación y ni siquiera puedes tener una charla informal con tus amigos.

Hasta que otro día, inesperadamente, recuperas el habla.

Esta es la historia de Marie McCreadie: de cómo perdió su voz y de cómo 12 años más tarde logró recuperarla y entender la inimaginable razón por la que estuvo tantos años sin poder hablar.

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BBC

Viajamos en el tiempo hasta principios de la década de 1970.

Marie nació en Reino Unido, pero se trasladó con su familia a Australia cuando tenía 12 años. Por aquel entonces todavía tenía voz, pero eso cambiaría más tarde.

“Aterrizamos en febrero. Dejamos atrás un Londres helado y llegamos en mitad del verano australiano […] Eran como unas vacaciones de verano”, recuerda Marie.

Pero todo verano tiene un final, y justo Marie comenzaba a instalarse en su nueva vida e incluso imitaba con éxito el acento australiano algo horrible sucedió.

De repente, sin voz

“Me desperté con un fuerte dolor de garganta y con un gran resfriado”, le cuenta Marie a la BBC. “Uno o dos días más tarde tuve bronquitis”.

“La primera semana la irritación (de la garganta) era muy intensa por la fiebre”.

“Pero cuando me bajó la temperatura, la infección en el pecho desapareció y empecé a sentirme mejor y ‘normal’… pero -después de unas seis semanas- mi voz no regresó“.

Marie no sabía qué le había ocurrido, pero pensaba que podría volver a hablar en cualquier momento.

Poco a poco, se dio cuenta de que eso no iba a pasar… al menos, no por muchos años.

“La primera vez que creo que empecé a inquietarme fue cuando ya se me había ido todo el dolor y me sentía fuerte de nuevo. Me preocupaba. Y no sabía qué hacer al respecto“, dice Marie.

No solo no podía hablar.

Tampoco podía emitir sonidos, aunque fuera una voz ronca o un tosido: “Nada. Cuando me reía, ni siquiera se escuchaba una risa sofocada o un susurro. Y cuando tosía no emitía ningún sonido“.

niña tapándose la boca

Getty Images
De repente, Marie había perdido la voz. (Foto de archivo).

Marie fue al médico, pero los diagnósticos fueron confusos y errados.

“Al principio lo atribuyeron a una laringitis, y después dijeron que se trataba de mutismo histérico“, cuenta Marie.

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BBC

¿Qué es el mutismo histérico?

  • El término se usó por primera vez en el siglo XIX.
  • Su definición formal lo describe como un trastorno de la función vocal sin cambios en la integridad del cuerpo.
  • El resultado es un silencio obstinado y voluntario.
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BBC

En otras palabras: el doctor creía que ella se negaba a hablar.

Pero Marie no pensaba que estuviera siendo obstinada ni que su silencio fuera voluntario.

Y, de todos modos, estaba demasiado ocupada tratando de manejarse en el mundo como una adolescente sin voz, lo cual le trajo algunos retos obvios, pero también inesperados…

“El teléfono, por ejemplo”, dice Marie. “No podía pedir una cita con el peluquero o con el médico. Y si me encontraba en apuros o tenía un accidente tampoco podía gritar”.

Marie recuerda que sintió miedo un día cuando, caminando por la montaña con unos amigos, no pudo pedir ayuda al quedarse atascada en un punto.

“Me di cuenta de que tenía que ser más cuidadosa“, reflexiona.

“La hija del diablo”

Otro episodio traumático fue cuando al profesora le obligó a sumarse al coro del colegio -todos en la clase debían hacerlo- y Marie tuvo que salir al escenario y dice que “fue vergonzoso”.

Sin duda, muchos en la escuela no entendían su mutismo.

“Al principio, todos pensaron que era muy divertido. Pero te cansas de eso muy rápidamente cuando se trata de tu vida diaria”.

Marie McCreadie

M D Curzon
Marie McCreadie cuenta su historia en su libro “Voiceless” (sin voz).

“Yo siempre llevaba pequeños cuadernos de notas y un lapicero, y me dedicaba a escribir. Algunos de mis amigos podían leer los labios -porque estábamos siempre juntos- pero no siempre. A veces no podía meterme en las conversaciones“.

Marie también usaba sus manos y hacía signos para expresarse, “pero la mayoría de las veces tenía que escribir lo que quería decir”.

“Podía llegar a ser muy frustrante. No podía dar mi opinión, especialmente si la persona con la que estaba hablando o discutiendo un tema se daba la vuelta y se marchaba […] No podía decir lo que quería”.

“Yo solo quería gritarles, pero me lo tenía que guardar todo para mí. Tenía toda esa rabia e ira dentro que no podía liberar. Estaba enojada conmigo misma por no poder comunicarme y me culpaba por eso”.

Recuerda que solía llegar a casa llorando.

El colegio no le ayudaban; más bien todo lo contrario.

“Iba a un colegio católico y una monja, al ver que no había una razón física que me impidiera hablar, dijo que Dios me estaba castigando al haberme dejado sin voz”.

monja con rosario y biblia

Getty Images
Ir a una escuela católica no ayudó a Marie: una de las monjas dijo en clase que su mutismo era un castigo de Dios.

Marie explica que la monja le decía que tenían que hacer algo al respecto con el cura local y rezar por ella, pero después “fue demasiado lejos”.

“(Mis compañeros) empezaron a creer en lo que decían, que estaba siendo castigada y que tenía que confesar mis pecados para recuperar mi voz. Yo me negaba a confesarme porque no tenía nada que confesar”.

“Todo se volvió contra mí como un efecto dominó, una pequeña cosa llevó a la otra”.

¿Y cómo se sentía Marie ante esa dura situación?

Ella dice que comenzó a cuestionarse a sí misma. “En el mundo en el que crecimos el cura, las monjas y los médicos siempre tenían razón. No lo ponías en duda”.

“Al principio se reían de mí. Las niñas solían llamarme la mujer del diablo y otras bromas de ese tipo, pero con tiempo dejó de ser una broma. Era grave, extremo”.

“Como me negué a ir a confesar mis pecados, no me dejaban entrar en la iglesia para ir a misa, a donde íbamos con la escuela cada viernes, así que tenía que quedarme fuera. Era una separación de mis amigos y de las otras chicas”.

“En ese punto, empecé a creerles y a pensar que era diabólica, que pertenecía al diablo, que Cristo no quería mirarme, que no era parte de la cristiandad, que era una bruja. Cuando eres una niña, eso se te mete en la cabeza”.

Pero no solo sospechaban de ella en la escuela. Algunos vecinos decían que estaba loca, y un amigo de su madre incluso le sugirió que la abandonara “porque no sabes lo que pueden hacer personas como ella”.

“Me afectó. Y pensé que ya había tenido suficiente“.

En el hospital psiquiátrico

Dos años después de haber perdido la voz, Marie se sentía aislada, frustrada y llena de dudas.

Las cosas se complicaron tanto que a los 14 años intentó quitarse la vida. Terminó en un hospital y cuando se recuperó, en lugar de volver a ser admitida en la escuela, la trasladaron a un hospital psiquiátrico.

Eso fue un infierno, una pesadilla. Había drogadictos, personas con crisis nerviosas, una mujer que creo que había sufrido abusos… Yo era la más joven y era muy influenciable”.

Marie McCreadie

Cortesía de Marie McCreadie
Marie superó todos aquellos traumas, pero recuerda con viveza las duras experiencias por las que pasó.

También recuerda la falta de intimidad y las terapias con descargas eléctricas. Ella escuchaba gritar a aquellos pacientes e incluso tuvo una sesión. “Era como una cámara de torturas. Muy cruel”.

“Mi cabeza explotaba, llega un punto en el que te bloqueas. Me preocupaba quedarme allí toda la vida“.

“Tenía rencor hacia mis padres por haberme metido ahí, aunque antes de morir, mi madre me dijo que ellos no supieron por todo lo que yo había pasado”, cuenta Marie.

Marie se escapó y fue a casa de un amigo. Más adelante pudo volver a casa, pero la relación con sus padres ya estaba dañada. Tenía miedo de todo el mundo a su alrededor, “no quería ver a nadie, la poca confianza que tenía hacia la gente desapareció en el hospital psiquiátrico”, relata.

Se aisló.

Permaneció aislada del mundo durante seis meses, pero en ese punto ya había admitido que no recuperaría la voz, y empezó, poco a poco, a rehacer su vida.

Marie McCreadie de adulta, junto al cantante Cliff Richard.

Cortesía de Marie McCreadie
Marie McCreadie de adulta, junto al cantante Cliff Richard.

Comenzó a ir a la cafetería que regentaba su madre, trabajó allí y después aprendió el lenguaje de signos, volvió a estudiar y aprendió mecanografía.

No es que todo fuera de repente mágico y de color de rosas, pero ahora al menos era una adulta con una vida relativamente normal.

Pero lo que le ocurrió después fue extraordinario.

Por una moneda

Un día, cuando tenía 25 años, estaba en el trabajo y comenzó a sentirse muy mal…

“Comencé a toser y empezó a salirme sangre de la boca. Pensé que me moría. Podía sentir algo moviéndose en el fondo de mi garganta. En un momento dado pensé que estaba tosiendo mis entrañas. Ahora parece una estupidez, pero en ese momento tu cabeza da vueltas”.

“Salí y un compañero llamó a una ambulancia. Me llevaron al hospital”, recuerda.

En el hospital, los médicos vieron que tenía un bulto y lograron extraerlo de su garganta. Estaba cubierto de mocos y sangre, pero cuando lo enjuagaron, descubrieron que se trataba de una moneda de tres peniques.

La moneda llevaba desde los años 60 atascada en su garganta, pero ella dice que no tiene ni idea de cómo pudo acabar ahí.

peniques australianos

Getty Images
Los médicos encontraron una moneda de tres peniques que llevaba años atascada en la garganta de Marie. (Foto de archivo).

¿Tal vez estaba en un pastel de Navidad? ¿O fue durante Pascuas? ¿A lo mejor en el fondo de una bebida? ¿Había jugado con monedas? Marie no era capaz de responder a esa pregunta.

Aquella pequeña moneda se había quedado atascada en el fondo de su garganta durante 12 años, justo al lado de sus cuerdas vocales, impidiendo que éstas pudieran vibrar y, por lo tanto, que ella pudiera emitir ningún sonido.

Pero cuando la moneda salió… Marie recuperó su voz.

“Pude sentir el sonido en mi garganta, gemidos, sollozos. Al principio, no sabía de dónde venía ese ruido. Pensé que alguien se estaba metiendo conmigo”.

“Me quedé en shock, admite.

¿Cómo no descubrieron hasta entonces aquella moneda? La explicación, según los médicos, es que no habrían podido verla en una radiografía por cómo estaba ubicada en su garganta.

Marie tuvo que aprender a respirar y a moderar el volumen de su voz, pero dice que no le tomó mucho tiempo aprender.

Su primera llamada telefónica sería a su madre, quien comenzó a llorar. Después se uniría al coro local, como una manera de reivindicarse con su pasado.

En su libro, Voiceless (“Sin voz”), publicado en julio de 2019, cuenta su historia.

En cuanto a la moneda, todavía la guarda. La tiene en una pulsera que se pone de vez en cuando.

Marie McCreadie

Cortesía de Marie McCreadie
Marie publicó “Voiceless” en julio.

* Esta nota está basada en una entrevista de Marie McCreadie con el programa Outlook de la BBC.


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