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A ocho meses del asesinato de un aspirante a alcaldía en Puebla el caso está estancado, acusa su familia
Algunas de las versiones del móvil del homicidio apuntan a una posible extorsión, a una confusión del crimen organizado o a un conflicto personal, pero ninguna ha prosperado. Las autoridades locales y las estatales han guardado silencio.
Por Aranzazú Ayala Martínez
24 de mayo, 2018
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El 20 de septiembre de 2017, a plena luz del día, el aspirante de Morena a la alcaldía de Zacatlán, Puebla, Germán Villalba Luna, fue asesinado de dos balazos, uno en la cabeza y otro en el pecho, mientras conducía su vehículo sobre la carretera Tlaxco–Tejocotal, en la Sierra Norte de Puebla, zona con presencia de grupos dedicadas al robo de combustible o huachicoleo.

Recién salió de uno de sus negocios dedicado a la venta de celulares y llamó a su esposa para avisarle que iba rumbo a casa. A ocho meses del crimen la investigación del caso se encuentra “estancada”, denunció Miriam Piedrasanta, esposa de Germán Villalba.

“La carpeta de investigación está incompleta y escueta… han sido muchos bloqueos por muchas partes, no sabemos por qué, no sabemos si es negligencia, no sabemos si es a propósito. Tenemos abogado, tenemos todo, se está haciendo todo, pero (la investigación) es nefasta desde su inicio”, expuso Guillermina Villalba, hija mayor del aspirante asesinado.

Algunas de las versiones del móvil del homicidio apuntan a una posible extorsión, a una confusión del crimen organizado o a un conflicto personal, pero ninguna ha prosperado. Las autoridades locales y las estatales han guardado silencio.

Animal Político buscó una entrevista con la Fiscalía General del Estado para tratar de hablar de los avances de la indagatoria, pero hasta la publicación de esta nota no hubo una respuesta de la dependencia.

Zona de riesgo

María del Carmen Cabrera Camacho, actual candidata a diputada local por Morena, confirmó que Germán era uno de los 12 aspirantes a la candidatura, después de que se definió que en el municipio sería un hombre quien contendería para ganar el ayuntamiento.

En ese momento ya había reuniones para conformar el grupo de Morena en Zacatlán, un municipio que en los últimos meses ha despuntado en materia de delitos relacionados con el robo de combustible y que en los últimos tres años ha tenido un repunte en la comisión de asesinatos dolosos.

En enero pasado, el gobierno de Puebla emitió un informe en el que identificó a Zacatlán entre uno de los 67 municipios poblanos (de 217) que presentan problemas de violencia relacionados con el robo de hidrocarburos.

Zacatlán ubicado en la sierra norte de Puebla se localiza a 30 kilómetros del municipio de Huauchinango, por donde atraviesan ductos de Pemex. Desde principios de año, las autoridades federales y estatales han hecho operativos para detener a presuntos delincuentes en la región y decomisar litros de combustible de procedencia ilícita, así como vehículos usados para su transporte.

En febrero pasado, una bodega donde guardaban gasolina robada se incendió en la junta auxiliar de Ayehualco, y ese mismo mes la policía de Zacatlán participó en un operativo junto con la Policía Federal en la comunidad de San Antonio Matlahuacales, Chignahuapan, que terminó en un enfrentamiento con armas de fuego entre presuntos delincuentes y autoridades de seguridad pública, con un saldo de un muerto y 18 detenidos.

 Un idealista

María del Carmen Cabrera aseguró que Germán Villalba tenía capital político y era uno de los que mostraba más entusiasmo para que Morena figurara en Zacatlán, y siempre proponía proyectos y actividades en las reuniones.

Como aspirante a la alcaldía nunca habló públicamente de combatir a los grupos de la región dedicadas al robo de combustibles, tampoco lo hizo de manera interna en las reuniones de Morena donde sólo se hablaba de organizar al partido, según la candidata.

Su carrera política comenzó en el PAN. Fue uno de los fundadores de ese partido en Zacatlán. Estudió ingeniería en Matemáticas en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y después de estudiar en la Ciudad de México regresó a Zacatlán, donde se interesó en la vida política.

Originario de la junta auxiliar de Jicolapa, dentro del mismo municipio, fue candidato a la presidencia municipal del PAN en 1998, después candidato a diputado federal en 2006 y posteriormente aspirante a candidato a la presidencia municipal en 2013 por el PRD.

En 2013, al no obtener la candidatura para la alcaldía, rompió la alianza con el PAN y se sumó al PRI, apoyando la candidatura de Jorge Luis Coriche Avilés, quien perdió contra su oponente Marcos Flores. Después de eso, Germán desapareció por un tiempo de la escena política.

En 2017, Germán Villalba comenzó a buscar la candidatura a la presidencia municipal de Zacatlán ahora por Morena.

Miriam Piedrasanta y Guillermina Villalba, esposa e hija de la aspirante a candidato, recordaron a Germán como un idealista, entregado totalmente a la política.

“Si no mal recuerdo fue la decepción de ver lo mismo en Zacatlán por lo que se interesó en la política cuando regresó de la ciudad al pueblo. Decía que durante todo el tiempo que estuvo fuera no había cambiado nada. Entonces yo considero que eso fue lo que despertó sus aspiraciones de querer hacer algo más”, dijo Guillermina.

Germán era dueño de tiendas de celulares en el municipio y en los últimos años se había dedicado más a sus negocios que a la política.

Su asesinato tomó por sorpresa a su familia; Miriam dice que su esposo no había recibido amenazas previas.

Homicidios al alza

Juan Manuel Carreño, perredista de Zacatlán y actual candidato a regidor por la coalición Por Puebla al Frente, dijo que ningún candidato ha recibido amenazas. Comentó que en general el ambiente político es tranquilo, pero que hay un incremento de la inseguridad y la violencia en el municipio.

En eso coincide la esposa de Germán, que la violencia ha aumentado en el municipio. Desde hace unos meses casi cada semana se escuchan noticias de asesinatos, balaceras y ejecuciones.

Apenas el 12 de mayo pasado se hizo una marcha por la paz en el centro de la ciudad, y menos de una hora después, una persona armada dentro de un automóvil disparó e hirió a otras tres. A los pocos minutos se registró otra agresión con arma de fuego, todo cerca de la una de la tarde.

Se trata de un municipio cuyos homicidios dolosos se han incrementado de 2015 a la fecha, de acuerdo con las cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad, pues en 2015 se documentaron 4 homicidios de este tipo; en 2016 fueron 16; en 2017 un total de 23 y en hasta abril de 2018 se tenían 4 contabilizados crímenes (la misma cantidad que los ocurridos en 2015).

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La mayoría de las misteriosas emisiones de gas que destruyen la capa de ozono provienen de China
El gas, llamado CFC-11, es usado en la fabricación de espumas aislantes de poliuretano para casas y es además un potente gas de invernadero. A pesar de que un tratado internacional prohibió su producción, un equipo internacional de investigadores confirmó que sigue siendo emitido en grandes cantidades en el este de China.
24 de mayo, 2019
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Ya no hay dudas sobre las principales fuentes del enigmático aumento de un gas que destruye la capa de ozono.

El gas, llamado CFC-11, era usado principalmente en la fabricación de espumas aislantes para casas, pero se acordó a nivel internacional que la producción cesaría gradualmente a partir del año 2010.

Sin embargo, los científicos detectaron un extraño fenómeno: el ritmo de reducción se ha vuelto más lento en los últimos seis años.

Un nuevo estudio publicado en la revista Nature asegura tener una explicación. Gran parte de las emisiones provienen de fábricas que siguen manufacturando material aislante con el gas dañino en provincias del este de China.

El CFC-11 es también llamado triclorofluorometano, y es un tipo de clorofluorocarbono o CFC, una serie de sustancias químicas desarrolladas inicialmente como refrigerantes en la década de 1930.

A los científicos les llevó décadas descubrir que cuando los CFCs se descomponen en la atmósfera, liberan átomos de cloro que rápidamente destruyen la capa de ozono que nos protege de la luz ultravioleta.

El gran agujero en la capa de ozono sobre la Antártica fue descubierto recién a mediados de la década de 1980.

La comunidad internacional acordó el llamado Protocolo de Montreal en 1987, que prohibió la emisión de los CFCs más perjudiciales.

Estudios recientes indican que si se respeta la prohibición, la brecha en la capa de ozono en el Hemisferio Norte podría desaparecer para 2030, y la de la Antártica para cerca de 2060.

¿Cuándo se descubrió el problema de los CFC?

CFC-11 era el segundo CFC en abundancia, y las emisiones del gas comenzaron a bajar tras el protocolo de Montreal de acuerdo a lo esperado.

Sin embargo, en 2018 un equipo de investigadores encontró que el ritmo de disminución se redujo en un 50% después de 2012.

Las mediciones de estaciones de monitoreo en Corea del Sur y Japón fueron clave para detectar las misteriosas fuentes de CFC-11.

Los científicos especularon que el motivo de la caída en el ritmo de reducción era que el gas se seguía produciendo en el este de Asia.

Los autores del nuevo estudio señalan que si las fábricas que usan CFC-11 no son clausuradas, esto puede retrasar en una década la reparación de la capa de ozono.

¿Qué hallaron los científicos en el terreno?

Estudios adicionales de la Agencia de Investigación de China en 2018 indicaron que efectivamente ese país era la fuente de las emisiones.

El organismo constató el uso ilegal de CFC-11 en la gran mayoría de las fábricas productoras de aislantes de poliuretano que fueron investigadas.

Un vendedor señaló a la agencia que cerca del 70% del material aislante en hogares chinos es fabricado usando el gas prohibido.

Y el motivo es simple: CFC-11 es un producto de mejor calidad y mucho más barato que otros alternativos.

¿Qué demuestra este nuevo estudio?

El trabajo confirma más allá de cualquier duda razonable que entre el 40 y el 60% del aumento en emisiones de CFC11 proviene de provincias en el este de China.

Los científicos demostraron que desde 2012, los niveles de CFC-11 aumentaron debido a la producción en fábricas chinas en esa parte del país.

Los investigadores calcularon que hubo un aumento de un 110% en la producción del gas en esa región entre 2014 y 2017, en comparación con el período entre 2008 y 2012.

“Este nuevo estudio se basa en aumentos bruscos en las mediciones del aire que viene de China”, señaló al programa Inside Science de la BBC el autor principal del estudio, Matt Rigby, profesor del departamento de química de la Universidad de Bristol en Inglaterra.

“Usando simulaciones por computadora del transporte de estos gases en la atmósfera pudimos calcular emisiones de diferentes regiones, y así llegamos a la estimación de emisiones extra de 7.000 toneladas de CFC-11 provenientes de China en comparación con los niveles anteriores a 2012”.

“Sin embargo, los datos indican los niveles del gas en la atmósfera, pero no cómo fue usado ese gas donde fue producido”, afirmó Rigby

Es posible que el gas haya sido producido en otra región de China o incluso en otro país, y haya sido transportado a las fábricas de espumas aislantes. Es en esta última etapa que parte del CFC-11 es emitido a la atmósfera”.

¿De dónde proviene el resto de las emisiones?

Los científicos no están seguros. Es posible que el 40% restante provenga de otras partes de China, que no están cubiertas por las estaciones de monitoreo.

También podrían originarse en India, África o Sudamérica, pero el monitoreo de las emisiones de CFC-11 en esas regiones es muy escaso, según el estudio.

¿Tiene el aumento de CFC-11 implicaciones para el cambio climático?

Sí. Los autores del estudio señalan que estos clorofluorocarbonos también son gases de invernadero extremadamente potentes.

Una tonelada de CFC-11 equivale a cerca de 5.000 toneladas de CO2 o dióxido de carbono.

“Estas emisiones extra que identificamos en el este de China equivalen a la emisión de cerca de 35 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera al año, una cantidad similar al 10% de las emisiones anuales de todo Reino Unido, o las emisiones anuales totales de Londres“, afirmó Rigby.

¿Qué medidas tomará China?

Las autoridades chinas afirman que ya comenzaron a tomar medidas para reducir la producción del gas dañino por parte de lo que describe como “fabricantes corruptos”.

Varios sospechosos arrestados en la provincia de Henan en noviembre poseían 30 toneladas de CFC-11.

Clare Perry, de la Agencia de Investigaciones Ambientales, Environmental Investigations Agency o EIA, una ONG británica, señaló que el nuevo estudio enfatiza la necesidad de acabar con la producción de ese gas.

“Creo que con este estudio ya no quedan dudas de que China es la fuente de estas emisiones inesperadas, y esperamos que las autoridades chinas hagan todo lo necesario para descubrir las fuentes de la producción CFC-11“.

“A menos que la producción de esta sustancia química se elimine será casi imposible impedir su uso por parte de las compañías fabricantes de espumas aislantes”.


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