Del ponga atención al ya no interrumpa: Los regaños de un juez a Duarte en audiencia por nuevos cargos
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Del ponga atención al ya no interrumpa: Los regaños de un juez a Duarte en audiencia por nuevos cargos

El juez capitalino que condujo la sesión no permitió que se respondieran la mayoría de las dudas que el exgobernador y sus abogados intentaron plantear, y les pidió esperar a la audiencia del próximo 20 de mayo.
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17 de mayo, 2018
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El día de ayer el exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, enfrentó la audiencia inicial de dos nuevas acusaciones que le imputa la Fiscalía de ese estado. A diferencia de las audiencias del caso que le imputa la PGR, donde en general ha cosechado victorias, en esta nueva audiencia el común denominador fueron las negativas y hasta llamados de atención que le hizo el juez a él y a sus abogados.

La audiencia se desarrolló en la sala 21 del edificio judicial en el Reclusorio Norte. La misma fue encabezada por el juez capitalino Júpiter López Ruíz, quien asumió estos casos luego de que Duarte consiguiera, mediante un amparo, que no se le trasladara ante la juez de Veracruz que giró originalmente las dos órdenes de aprehensión en su contra.

La sesión se prolongó por casi tres horas. El exgobernador de Veracruz se presentó con la camisa de color caqui que corresponde a los internos del Reclusorio Norte, y con una barba más larga y tupida que la que se le había apreciado en su última aparición pública en enero pasado.

Pero la barba no fue la única diferencia. Duarte exhibió esta vez un rostro de mayor seriedad y una actitud más inquieta.

Fueron varias las veces en que se movía en la silla, en que hacía anotaciones en un papel, o en el que se volteaba a hablar con sus abogados aun cuando los fiscales capitalinos le estaban hablando de las nuevas imputaciones: el desvío de 220 millones de pesos etiquetados para obras hidráulicas y el uso ilegal de un helicóptero oficial luego de que ya había dejado su cargo.

Fue esto lo que ameritó una de las primeras reprimendas del juez al exgobernador: “le voy a pedir que ponga atención, es importante que escuche la acusación”, le dijo.

Más tarde, cuando Duarte preguntó algo que los fiscales ya habían mencionado, la instrucción fue más enérgica: “ponga atención para que el Ministerio Público no tenga que estarle repitiendo lo que ya mencionó”, señaló el juez en tono imperativo

Cumplida la primera hora de la audiencia, los abogados de Duarte encabezados por Ricardo Reyes Retaba (quien asumió la defensa tras la separación del despacho de Del Toro) ya habían recibido del juez algunas observaciones y negativas.

Por ejemplo, el juez tuvo que repetirle en tres ocasiones a uno de los abogados que protestara oficialmente el cargo de defensor luego de que al parecer no comprendía la instrucción. Después el juez negó una petición de Reyes Retana para que el nombre de Duarte no se reprodujera, bajo el argumento que esa protección solo aplicaba a los menores de edad.

Ofensiva frenada

En la audiencia inicial que el año pasado se realizó por el caso que la PGR imputa a Javier Duarte, el exgobernador y sus abogados plantearon una serie de dudas que metieron en aprietos a los fiscales, al punto en que estos no encontraban los datos que se les pedía. El juez que lleva aquel proceso terminó reprendiendo a los agentes por no encontrar los datos.

Esta vez Duarte intentó plantear la misma ofensiva con diversas dudas, pero el resultado fue distinto.

“Le voy a permitir que plantee dudas respecto al comunicado de la acusación pero si yo advierto que lo que quiere es entrar a temas de fondo lo voy a frenar porque esa es materia del debate de vinculación a proceso, en un estadio posterior, no en esta audiencia inicial” dijo el juez… y así ocurrió.

En al menos seis ocasiones el juzgador frenó la respuesta a preguntas que el exgobernador y sus abogados intentaron planear. Por ejemplo, el juez detuvo la intención de Duarte que los fiscales le explicaran como él había girado la orden para hacer las transferencias de dinero, o que le explicaran el modo, tiempo y lugar de esos hechos.

En dos ocasiones más, el juez permitió que los fiscales respondieran pero porque eran cosas que ya habían dicho. “Señale al imputado lo que ya dijeron y todos oímos” llegó a decirle el juez a los fiscales capitalinos en tono impaciente.

Uno de los abogados tomó la palabra para preguntar si la hipótesis de uno de los casos era que Duarte no había entregado la administración y bienes que tenía a su cargo como Gobernador de Veracruz tras pedir licencia, algo que la acusación también señala como ilegal.

De inmediato una de las fiscales capitalinas que hizo la acusación, Lilia Mercado Cárdenas le respondió “con todo respeto abogado no es una hipótesis, es un hecho, Javier Duarte no entregó nada cuando se fue, así de claro”.

En otro momento Javier Duarte, por su propia cuenta y sin que se le diera la palabra, intentó interrumpir a los fiscales. El juez lo volvió a reprender: “le voy a pedir que ya no interrumpa al Ministerio Público. Cuando usted habla nadie lo hace entonces aténgase a lo mismo”.

Ante el planteamiento de más dudas de Javier Duarte, el juez – en un tono de inquietud mezclado con molestia – se dirigió al equipo de abogados defensores: “señores defensores por favor asesoren a su cliente y explíquenle qué tipo de dudas puede hacer y cuáles no en este momento”, les dijo en un tono de voz más elevado.

Los abogados de Duarte hicieron un último intento de que los fiscales capitalinos respondieran más dudas. Uno de ellos le señaló al juez “respetuosamente no estoy de acuerdo con usted. El código nacional (…) marca que nos debe quedar claro el modo, tiempo y lugar de los hechos para tener una debida defensa, por lo que son dudas legitimas las que planteamos”, dijo el litigante.

Pero no hubo caso. El juez reiteró que la audiencia inicial era para “comunicar” la imputación, no para abordar temas de fondo, y reiteró “la comunicación ya la ha hecho el Ministerio Público por lo que no ha lugar con su petición”, remató el juzgador.

El último revés… del primer round

La audiencia inicial  terminó con la determinación del juez Júpiter López de decretar como medida cautelar, por estas nuevas acusaciones, la prisión preventiva necesaria contra Javier Duarte. Aunque los cinco nuevos delitos que se le imputan no son graves,  la resolución en realidad no podía ser distinta dado que el exgobernador ya estaba preso por el caso de lavado de dinero promovido por la PGR.

Los abogados defensores parecían no tener mayor objeción, sin embargo, Duarte pidió una vez más la palabra para sostener que prefería que el juez no dictara una medida cautelar y que lo dejara pendiente dado que él ya estaba preso.

Pero el juez otra vez rechazó esa petición. Dijo que por procedimiento tenía que dictarse una medida cautelar y no podía ser otra que la de a prisión. Eso sí, hizo la precisión de que si el exgobernador quedara libre del caso federal entonces se tendría que volver a estudiar la medida dictada en este nuevo caso.

Minutos después de concluida la audiencia se preguntó al abogado Reyes Retana por su sensación de cómo habían acontecido la sesión. El prefirió no emitir ningún juicio de valor y dijo que esperarían al próximo domingo para presentar sus argumentos.

En la audiencia estuvo presente el fiscal General de Veracruz, Jorge Winckler, quien encabeza la investigación de los nuevos casos presentados contra Javier Duarte. Aunque el caso tuvo que ser presentado por fiscales capitalinos debido a que los procesos se realizan ante un juez de esta ciudad, Winckler funge como asesor técnico de los mismos. Su rostro al final de la sesión denotaba satisfacción.

¡Fiscal la invito a comer! – le dijo Winckler a la agente del MP capitalina Lilia Mercado afuera de la sala donde se realizó la audiencia. ¡Qué buen trabajo el de hoy! – remató.

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Qué puedes hacer para reducir el riesgo de contraer COVID cuando viajas en transporte público

Los ambientes ruidosos, donde la gente debe inclinarse y gritar para ser escuchada, tienen mayor riesgo que los espacios silenciosos.
9 de septiembre, 2020
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En el metro de Londres, los pasajeros más listos conocen algunos secretos para llegar más pronto a su destino.

En los túneles ubicados entre las plataformas de las estaciones, por ejemplo, hay rutas que no están señaladas y que ofrecen atajos.

Y si eliges ciertos vagones, éstos te llevarán exactamente al punto donde está salida en la plataforma para que puedas salir pitando antes que el resto.

Navegar el transporte público durante la pandemia, sin embargo, es algo que ni los pasajeros más experimentados habían tenido que hacer antes.

Transportarte de un lugar a otro rápidamente ahora parece mucho menos importante que hacerlo de manera segura.

¿Cómo pueden reducirse los riesgos?

metro

Getty Images
Durante el confinamiento el metro de Londres transportó sólo a una tercera parte del número normal de pasajeros.

Hay, por supuesto, algunas cosas esenciales: usar una mascarilla, tratar de evitar las horas más congestionadas y seguir las guías de distanciamiento físico.

Seguir los consejos de salud pública es lo más importante y esto reducirá el riesgo significativamente.

Pero hay otras medidas menos obvias que vale la pena conocer.

El análisis de la investigación del transporte y la psicología de pasajeros pueden ofrecer algunas claves, además de indicar los cambios que debemos llevar a cabo en los próximos meses.

Asuntos de ventilación y flujo de aire

Con una enfermedad como covid-19, entre más gente respire, tosa o hable en el mismo espacio confiando, mayores las probabilidades de que resultar infectado.

Tu mejor opción, si puedes, es optar por la bicicleta, caminar o un escúter, ya que así podrás mantener la distancia de los otros.

Los autos obviamente también son seguros, siempre y cuando viajes con gente que vive en tu casa. Pero si todos conducimos esto llevará al efecto de la “tragedia de los bienes comunes” de mayor tráfico y mayor costo medioambiental, así que es difícil recomendarlo como una alternativa socialmente responsable.

“Los autos son muy ineficientes al usar la infraestructura urbana. Si todos nos movilizamos en auto, nadie se mueve”, dice Carlo Ratti, director del Senseable City Lab del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT).

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Getty Images
Entre más ventilación tiene tu medio de transporte, mejor.

Si viajas por tren, autobús o metro, un factor que tienes que considerar cuando planees tu ruta es cómo está ventilado, explica Nick Tyler, investigador de transporte de la Universidad de Londres, quien ha hecho modelos de la forma como el virus se propaga en los autobuses.

“Fuera, en el aire libre, las microgotas se disipan en el aire y el viento”, dice. “Una vez que están dentro, éstas tienen menos movimiento”.

Los diseños difieren pero entre más ventanas, mejor. Por esta razón, un subterráneo es más difícil de ventilar que un tren o autobús en la superficie.

Según un estudio de 2018 realizado por Lara Gosce de la Universidad de Londres, la gente que usaba el metro de la capital británica regularmente tenía más probabilidades de sufrir síntomas de gripe que los que no lo hacían.

En general, los sistemas de ventilación del transporte público terrestre son menos efectivos que los de los aviones.

El aire en los aviones es redistribuido a través de sofisticados filtros HEPA (recogedor de partículas de alta eficiencia) con una cierta frecuencia, lo cual debe bloquear la mayoría de las partículas virales.

“La ventilación en los aviones es muy criticada de muchas formas. En realidad es uno de los mejores sistemas que podemos encontrar”, afirma Tyler.

Y a diferencia de muchos trenes y autobuses, el flujo de aire viaja directamente desde el techo al piso. Esto significa que las microgotas son empujadas al piso, lejos de las manos y las caras, más rápidamente.

Un vagón de metro de Nueva York, por el contrario, empuja el aire de forma horizontal, y usa filtros con menor rendimiento que los aviones, clasificados con siete en una escala de 20 en términos de eficiencia.

La ciencia es oro

Cuando analices tu medio de transporte, vale la pena que consideres cuánto se habla y a qué volumen.

Los ambientes ruidosos, donde la gente debe inclinarse y gritar para ser escuchada, tienen mayor riesgo que los espacios silenciosos.

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Muchos critican la ventilación de los aviones pero es el sistema más eficiente que hay.

Se piensa que esta es una de las razones por las que los clubes nocturnos, bares o plantas de empacado de carne tan experimentado altos niveles de contagio.

Así, un vagón de tren con cacofonía donde viajan hinchas deportivos que cantan presentará más riesgo que un autobús silenciosos donde los pasajeros leen sus teléfonos.

Dónde sentarse

Una viñeta muy citada de la revista New Yorker dice: “Nunca te subas en un vagón vacío”. Lo que implica que no te gustaría descubrir por qué todos han evitado subirse a ese vagón, por ejemplo, por un mal olor, o, en el peor de los casos, porque allí te podrían asaltar.

Ese consejo sigue vigente, por ejemplo si eres mujer y viajas de noche. Pero en la pandemia, evitar las multitudes de otros pasajeros es lo más prudente, si puedes hacerlo.

Además de alentar el uso de mascarillas, muchas autoridades de transporte han introducido señales y anuncios para recordar a la gente que mantenga la distancia física cuando se siente, pero ¿qué otras cosas hay que saber sobre qué asientos elegir o evitar?

Un estudio reciente en China analizó cuánto afecta la proximidad en los asientos en los trenes para el riesgo de transmisión.

Al rastrear los viajes y el lugar del asiento de más de 2.000 personas que tenían el virus en la red de trenes de alta velocidad de China, entre diciembre de 2019 y marzo de 2020, lograron ver cómo el virus se desplazaba entre la gente.

Sentarse en la misma fila, especialmente una adyacente, tenía el mayor riesgo en este escenario en particular.

Al parecer los respaldos entre las hileras en el tipo de tren que estudiaron, un tren interurbano de alta velocidad, pudo haber ofrecido cierto tipo de barrera.

La gente sentada en la misma hilera en un viaje interurbano también necesitaba pasar frente a los otros pasajeros para ir al baño o a buscar refrigerios.

(Es importante notar que los investigadores no descartaron que la transmisión en las hileras era más alta debido a que la gente sentada de forma adyacente tenía más probabilidades de ser familiar o amigo, y que tenían contacto cercano).

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El virus también puede propagarse cuando tocamos superficies que están contamiadas.

Quizás no sorprende que los viajes más largos incrementaron el riesgo, incluso para quienes estaban sentados a dos filas de distancia.

Los investigadores encontraron que después de dos horas, una distancia de menos 2,5 metros y sin mascarilla fue insuficiente para evitar la transmisión.

Algo tranquilizador fue el hecho de que sentarse en el mismo asiento de alguien que tenía el coronavirus no incrementó significativamente el riesgo de contagiarse.

Dónde pararse

Un estudio sobre conducta de pasajeros de metro en la ciudad de Nueva York sugiere que la gente que viaja parada tiene más probabilidad de agarrarse a los postes verticales que a otros asideros, como correas o tiras de resorte.

Aunque se piensa que el virus se transmite principalmente por el fino espray de aerosoles y microgotas que producimos cuando hablamos, respiramos o tosemos, también puede propagarse cuando tocamos superficies que están contaminadas con el virus y después nos llevamos los dedos a la boca o nariz.

Los investigadores también encontraron que los neoyorquinos que deciden pararse en los vagones tienen más probabilidad de permanecer cerca de las puertas, debido a la proximidad de la salida, las divisiones para recargarse o la oportunidad de evitar el contacto visual con los pasajeros sentados.

Así, quedarse cerca de las puertas puede tener beneficios mixtos. Quizás es uno de los espacios mejor ventilados, pero también es el más congestionado.

Se encontró que los hombres tienen más probabilidad de permanecer parados que las mujeres cuando los vagones comienzan a congestionarse.

Quizás se debe a la antigua cortesía social o quizás los hombres prefieren quedarse de pie.

Pero si consideras que los estudios muestran que los hombres se lavan las manos con menos frecuencia que las mujeres, podrías concluir que es mejor no compartir un poste con un hombre que puede tener las palmas sucias.

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Todavía no se sabe cómo cambiará el transporte en las ciudadaes cuando pase la pandemia de covid-19.

Lo que se desconoce

Aunque viajar regularmente en transporte público involucra cambios en el riesgo para la gente, por ahora no se sabe cuánto.

Hay cierta razón para el optimismo, como informó recientemente Christina Goldbaum en The New York Times: el rastreo de contactos en Japón, Francia y Austria no encontró vínculos entre los brotes y las redes de transporte público.

Algunos modelos matemáticos también sugieren que el transporte público bien ventilado con el uso de mascarillas presenta menos riesgo que otros ambientes interiores, como un bar concurrido y poco ventilado.

Es posible que los viajes de corta distancia, la ventilación y permanecer callados también ayuden. Pero es necesaria más evidencia.

Lo que es claro es que regresar a las formas prepandemia no funcionará, al menos en el futuro cercano.

Los autobuses en Londres, por ejemplo, han limitado su capacidad a 30%, así que por cada pasajero que regrese a la oficina ahora, necesitarás 2 o 3 autobuses más en la hora punta para mantener el distanciamiento social, o la gente enfrentará retrasos.

E incluso al llegar a su oficina, un trabajador en un rascacielos deberá esperar más tiempo formado para poder entrar a un elevador con distanciamiento social, afirma Tyler.

Quizás debemos ver esto como una oportunidad para repensar el transporte.

“Durante la época de cambios es importante permitir la experimentación en las ciudades”, dice Ratti.

“La capacidad de probar algo, ver si funciona y transformar la ciudad es algo que deberíamos conservar en el mundo post covid-19”.

Así, aunque hay formas para reducir a corto plazo tu riesgo en el transporte público, una pregunta más importante que debemos plantearnos es si es momento de reexaminar cómo transportarnos de un lugar a otro.

¿Cómo será trasladarse en una ciudad después de un año o dos de enfocarnos en la seguridad y no en la capacidad o la velocidad?

No se sabe pero, por ahora, lo único que podemos hacer como pasajeros es aferrarnos a lo que ha sido comprobado y esperar que el futuro nos lleve a un mejor lugar.

Esta nota fue publicada originalmente en BBC Future. Haz clic aquí si quieres leer la versión original (en inglés).

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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https://www.youtube.com/watch?v=RaH9rA2Kdxw

https://www.youtube.com/watch?v=sVc_VPSn_FI

https://www.youtube.com/watch?v=Ujpo0T9Cz-0

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