La SCT aprobó construir el segundo piso de Puebla, aunque era la opción más cara y sin planeación
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

La SCT aprobó construir el segundo piso de Puebla, aunque era la opción más cara y sin planeación

Aunque había tres opciones que serían más baratas, tanto en construcción como en el peaje que pagarían los usuarios, el gobierno de Moreno Valle eligió la opción más cara y la que fue una promesa de campaña de Enrique Peña Nieto.
Cuartoscuro Archivo
24 de mayo, 2018
Comparte

En 2014 el gobierno federal dio luz verde a construir un Viaducto Elevado en Puebla aun cuando era el proyecto más caro de tres posibles opciones: un libramiento, que seis años antes se había presupuestado en mil 933 millones de pesos; ampliar la autopista a diez carriles en su cruce por la ciudad poblana, valuado en 4 mil 400 millones, o construir un paso elevado por 10 mil millones.

Se optó por el más caro, pero además sin que hubiera planeación previa: se adjudicó una obra de 13.3 kilómetros y 18 metros de ancho, pero se construyó un segundo piso de 15.3 kilómetros y 21 metros de ancho.

La obra resultó cara no sólo para las finanzas públicas —el gobierno federal pagó 4 mil 500 millones—, también para los usuarios. Recorrer la carretera México-Puebla cuesta 1.40 pesos por kilómetro, con dos casetas incluidas. El peaje del Segundo Piso cuesta 3.59 pesos el kilómetro, 2.5 veces más que toda la autopista.

Documentos oficiales consultados por Animal Político indican que el peaje del Segundo Piso también es más alto del que se hubiera pagado con el libramiento: 1.20 pesos por kilómetro.

Sin estudios previos

La Cámara de Diputados aprobó en diciembre de 2012 el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) del siguiente año con una partida de 43 millones de pesos para un estudio de preinversión para el Viaducto Elevado de Puebla, pero el estudio jamás se realizó.

El 17 de mayo de 2013, el titular de la dirección general de Desarrollo Carretero de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Óscar Callejo Silva, pidió la cancelación del estudio a pesar de que la documentación era necesaria “para la correcta proyección” de la obra, pues incluía un estudio de demanda, el anteproyecto ejecutivo y el estudio de impacto ambiental, entre otros documentos, según se lee en los documentos oficiales que consultó Animal Político.

Pero la falta de estudios no impidió que en 2014, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) aprobara la entrega de 5 mil millones de pesos para subsidiar el Viaducto Elevado, una de las 266 promesas de campaña que Enrique Peña firmó ante notario público como candidato a la Presidencia de la República. 

La entrega de los recursos públicos se hizo sin contar con la aprobación de la Cámara de Diputados. Lo que se hizo fue una “modificación presupuestal” para inyectar recursos al “Programa de Apoyo para Infraestructura Carretera U002”, un programa que en el PEF aprobado por los legisladores en 2014 estaba en ceros, sin recursos asignados.

De ese programa salieron 2 mil 500 millones de pesos para el arranque de la obra en 2014, y se repitió el esquema en 2015 y 2016 para asignar un subsidio de mil millones anuales, hasta que finalmente en agosto de 2016 se inauguró el viaducto elevado.

La falta de documentación y estudios que justificaran la obra fue la constante en el desarrollo del proyecto.

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) confirmó, entre otras irregularidades, que la obra se inició sin un proyecto ejecutivo autorizado, sin el estudio costo-beneficio y sin la Manifestación de Impacto Ambiental.

¿Fue mejor opción técnica? ¿la menos onerosa?

La promesa de campaña de Peña Nieto se rubricó con el folio CG-040 y se incluyó en el Programa de Inversiones en Infraestructura de Transportes y Comunicación 2013-2018, acompañado por la leyenda: “o la opción que técnicamente mejor resulte”.

La SCT consideró dos posibles opciones, según documentación que la dependencia entregó a Animal Político, aunque al final se optó por la más cara.

La primera alternativa: modernización y ampliación a diez carriles del paso de la vialidad en su cruce por la ciudad, con carriles para laterales para el tránsito local, una solución que tendría “vida útil de 30 años con el mantenimiento adecuado” y costo estimado de 4 mil 400 millones de pesos.  

La segunda el viaducto elevado, una solución que —igual que la primera opción—, tendría “vida útil de 30 años con el mantenimiento adecuado”, pero con la desventaja de que “el uso de esta infraestructura sería en hora de máxima de demanda, con lo que podría existir una sobreoferta de la misma”. El costo estimado de esa obra fue de 10 mil 500 millones de pesos, más IVA, y consideraba un tramo de 16.6 kilómetros de largo.

En el mismo documento oficial hay contradicciones sobre la valoración de las dos opciones. Primero se dice que “de manera objetiva y cuantitativa se consideró al Costo Anual Equivalente (CAE) como el mejor indicador”, lo que significaba que ampliar la carretera era la mejor opción. “La alternativa 2 es la que requiere de una inversión mayor a lo largo de la vida útil del proyecto”. Pero en otro párrafo se menciona que la alternativa 2 “representa el menor CAE por lo tanto resulta ser la más adecuada”.

Alternativa Costo de inversión Conservación rutinaria Riego de sello Carpeta Reconstrucción CAE
1 4,400,000,000 2,669 12,900 71,171 195,721 539.6
2 10,500,000,000 5,641 27,265 150,422 413,682 1,285.3

Más allá de lo contradictorio de las afirmaciones en el estudio, los datos del CAE y los costos totales de las obras muestran que el viaducto elevado era 2.3 veces más caro que la ampliación, pero el gobierno optó por esa alternativa.

Pero además de la económica, entre los proyectos hay otra diferencia: la segunda opción es la que prometió Enrique Peña Nieto durante la campaña presidencial y la que buscaba el entonces gobernador, Rafael Moreno Valle, quien buscó sin conseguirla la candidatura del PAN para los comicios de este 2018.

El estudio de la SCT consideró además que la obra podría generar una ganancia del 17.6% anual (la Tasa Interna de Retorno), aunque en el contrato de concesión que el gobierno de Puebla con OHL-Pinfra se estableció que la ganancia sería del 10% anual real, más la recuperación de la inversión inicial.

También señaló que la obra se pagaría a partes iguales por el gobierno y empresas del sector privado, con un proceso de licitación que se realizará en junio de 2015 para que la obra estuviera en operación en enero de 2018.

Pero el proceso planteado en los documentos de la SCT no se siguió, la obra se adjudicó a mediados de 2014 sin licitación de por medio y se puso en operación en octubre de 2016, justo al cierre del sexenio de Moreno Valle.

Una obra ‘exprés’

El 19 de junio de 2014, la SCT entregó al gobierno de Puebla el permiso de derecho de vía para construir el viaducto elevado sobre la autopista federal. Ese mismo día la dependencia emitió los lineamientos del programa U002 “Programa para Infraestructura Carretera” para entregar el subsidio de 5 mil millones de pesos y financiar la mitad de la obra.

De acuerdo con esos lineamientos, de los que Animal Político tiene copia, para recibir el subsidio el gobierno de Puebla debía demostrar, entre otras cosas, que tenía “proyectos ejecutivos, evaluaciones financieras y técnicas que aseguren la factibilidad” de la obra.

Pero la obra se inició sin tener ni estudio de costo beneficio ni proyectos ejecutivos.

Al analizar la cuenta pública 2014, la Auditoria Superior de la Federación dijo: “En la revisión del título de concesión, se observó que la SCT otorgó el subsidio en materia de infraestructura carretera al gobierno de Puebla, para el proyecto del viaducto elevado, aun cuando no se contaba con el estudio costo-beneficio ni con el proyecto ejecutivo”.

En respuesta a la auditoria, la SCT presentó en octubre de 2015, un año después de iniciada la obra, un estudio de costo-beneficio. Animal Político tuvo acceso al estudio, vía una solicitud de información que atendió la ASF. El documento no tiene la fecha en que fue realizado, no incluye firma, sello, ni tiene referencia alguna a los autores o responsables del estudio.

Además, dice la ASF, “no se tiene evidencia de que se contara con el estudio previo al otorgamiento del subsidio”.

Ni siquiera se tuvo el cuidado de tener un título de concesión que tuviera los datos correctos: la SCT se refiere a una autopista de 16.6 kilómetros de longitud y 21 metros de ancho, mientras que el título de concesión hace referencia a una obra de 13.3 kilómetros de largo y 18 metros de ancho, y la obra que se construyó fue de 15.3 kilómetros de largo y 21 metros de ancho.

Otras irregularidades

Pero no fueron las únicas irregularidades. La ASF revisó el desarrollo de la obra entre 2014 y 2016 y detectó costos inflados: “algunos de los precios son elevados respecto a los precios de mercado y a los propuestos en otros proyectos similares realizados por la misma empresa” por más de mil 173 millones de pesos.

También se detectaron pagos por obras y servicios no recibidos por más de 180 millones de pesos, y un pago de 2.7 millones de pesos por un anticipo no justificado.

A ello se sumaron “trabajos de mala calidad al interior de las trabes prefabricadas; cabezales, trabes, losas y prelosas; ramales de tuberías de PVC, de marcos y registros”.

Dice uno de los informes de la ASF que “no obstante que la obra ya se había concluido y se encontraba en operación, no se tenía autorizado en su totalidad el proyecto ejecutivo ni se contaba con la documentación que acreditara las modificaciones efectuadas”.

El gobierno de Puebla incluso intentó que vehículos pesados o de carga tuvieran la obligación de transitar por el viaducto elevado —y pagar la cuota por hacerlo—, restringiendo su circulación por la parte baja de la autopista México-Puebla. La acción fue señalada por la ASF, quién pidió el inicio de un procedimiento administrativo contra los funcionarios responsables, sin que hasta la fecha se haya sancionado a nadie.

El viaducto elevado, un logro en infraestructura según la administración federal de Enrique Peña Nieto y de Rafael Moreno Valle en Puebla, sí desahoga el tráfico en la zona y disminuye los tiempos de traslado.

Sin embargo, su construcción fue más para el lucimiento de los funcionarios involucrados y a un costo de 4 mil 500 millones de pesos, además de una concesión que no le retribuye ni un peso a las arcas públicas.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Lucy Dawson

La mujer que se convirtió en modelo después de que la ingresaran por error en un psiquiátrico

Lucy Dawson tenía 21 años cuando una encefalitis que ponía en peligro su vida fue diagnosticada erróneamente como una crisis mental. No acabaría allí su pesadilla: en el hospital, sufrió un accidente.
Lucy Dawson
19 de mayo, 2021
Comparte
Lucy

Lucy Dawson
Lucy Dawson tiene ahora 25 años: “En el transcurso de una semana mi comportamiento dio un giro completo”, cuenta sobre cómo comenzó a manifestar su enfermedad hace cuatro años.

“En un momento dado pensé realmente que mi vida se había terminado. Estaba muy deprimida”, cuenta Lucy.

“Pero de alguna manera conseguí darle la vuelta; tuve muy mala suerte, pero al mismo tiempo soy muy afortunada por haber perseverado”.

Lucy estaba en su último año de estudio de criminología en la Universidad de Leicester en 2016 cuando enfermó y experimentó un cambio completo de personalidad.

“En el transcurso de una semana mi comportamiento dio un giro completo”, cuenta esta mujer de ahora 25 años. “Pasé de ser jovial, animada y social a estar completamente deprimida y llorar todo el tiempo”.

“Me decía: ‘Estoy gorda, soy fea’. No le gusto a nadie, no tengo novio, voy a suspender la carrera… Eran cosas que nunca me habían importado”.

El día que comenzó a gritar

Una madrugada, las compañeras de piso de Lucy se despertaron por sus gritos.

La llevaron al hospital y allí les dijeron que sufría ataques de pánico causados por el estrés. Le dieron ejercicios de respiración y la enviaron a casa.

Pero a la mañana siguiente volvió a gritar.

Lucy Dawson

Lucy Dawson
Dawson quiere revindicar la presencia de las personas con discapacidad en el mundo de la moda.

“Me balanceaba hacia delante y hacia atrás, tenía las pupilas completamente dilatados y había destrozado mi habitación”, recuerda Lucy. “Sólo tengo vagos recuerdos e imágenes deslavazadas de este periodo”.

“Mis padres vinieron y cuando me encontraron estaban horrorizados. Preguntaron a mis compañeros de piso: ‘¿Ha tomado drogas o hay alguna posibilidad de que se haya pinchado?’. Y ellos respondieron: ‘No hay ninguna posibilidad'”.

Los padres de Lucy la metieron en el coche y la llevaron al hospital. Durante el trayecto, su comportamiento se volvió tan imprevisible que intentó saltar del vehículo en marcha.

Psquiátrico y electroshocks

Una vez en el hospital, sus padres fueron informados de que estaba sufriendo un “colapso mental” y que era necesario internarla en virtud de la Ley de Salud Mental. La ingresaron en un pabellón psiquiátrico, donde permaneció tres meses.

Lucy fue tratada con medicamentos antipsicóticos, pero su estado empeoró rápidamente.

“Estaba muy enferma y tenía alucinaciones, y luego algunas partes de mi cuerpo y mi cerebro empezaron a apagarse”, dice.

“Me quedé catatónica, es decir, en un estado de letargo rígido en el que no puedes sentir tu propio cuerpo”.

Los médicos estaban desconcertados por su deterioro. El día que cumplió 21 años, un mes después de su admisión en el hospital, los médicos comunicaron a sus padres que tendría que someterse a una terapia electroconvulsiva o moriría.

Lucy se sometió a tres rondas del tratamiento, que consistía en enviar una corriente eléctrica a través de su cerebro utilizando dos electrodos acolchados colocados en las sienes para provocar una convulsión.

El procedimiento se realiza con anestesia general.

MIND, una organización benéfica de salud mental, afirma que la terapia electroconvulsiva se recomienda a veces en caso de depresión grave o cuando se considera que la situación pone en peligro la vida.

En el caso de Lucy, el tratamiento hizo que su cerebro “se reiniciara de algún modo” y detuvo el avance de la enfermedad.

“Pero, por desgracia, la cosa no acabó ahí”, relata, “porque después de la terapia con electroshock me devolvieron a mi sala y me dejaron sola”.

Hospital

Lucy Dawson
Un mes después de su admisión en el hospital, los médicos comunicaron a sus padres que tendría que someterse a una terapia electroconvulsiva o moriría.

Diagnóstico equivocado y grave accidente

Lucy estaba en la cama, pero seguía teniendo ataques. Aquella noche de noviembre empezó a tener sacudidas y se cayó de la cama sobre el tubo de un radiador, que estaba extremadamente caliente.

“Estaba catatónica, así que no sentí nada. Me quedé tumbada sobre él, ardiendo, hasta que alguien me encontró”.

A los padres de Lucy les dijeron que “había tenido una pequeña caída”, pero el alcance de los daños producidos por la quemadura no se descubriría hasta meses después, cuando empezó a aprender a caminar y a hablar de nuevo.

“En realidad era una quemadura de tercer grado, que me atravesaba toda la cara izquierda del glúteo”.

Justo antes de la Navidad de 2016, Lucy recibió el alta de la unidad psiquiátrica.

Pero no fue hasta enero que la familia recibió finalmente un diagnóstico de su enfermedad.

No había sufrido un colapso mental: en realidad había tenido una encefalitis, una rara pero grave inflamación del cerebro que puede ser mortal si no se trata rápidamente.

A veces está causada por infecciones víricas o porque el sistema inmunitario ataca por error al cerebro, lo que se conoce como “fuego amigo”, que es lo que experimentó Lucy.

Puede ser difícil de diagnosticar, ya que los síntomas pueden desarrollarse a lo largo de horas, días o semanas, e incluyen confusión o desorientación, cambios de personalidad y comportamiento, dificultad para hablar y pérdida de conciencia.

La encefalitis puede dañar o destruir las células nerviosas (neuronas) y este daño se clasifica como lesión cerebral adquirida. Los supervivientes suelen experimentar resultados completamente diferentes.

Una portavoz de la institución hospitalaria, Lincolnshire Partnership NHS Foundation Trust, le dijo a BBC Ouch: “Lamentamos sinceramente cualquier atención recibida que haya estado por debajo de los estándares que se esperan de nosotros y el impacto que esto ha tenido en Lucy y su familia.

“Estamos comprometidos con ofrecer una atención al paciente segura y de alta calidad, y tenemos un sólido proceso de investigación interna para aprender lecciones para el futuro”.

Modelo Lucy Dawson

Lucy Dawson
“Tuve que aprender todo de nuevo desde cero: a hablar, a caminar. No podía leer ni escribir y estaba absolutamente devastada”, cuenta Dawson.

Empezar de cero

Cuando Lucy volvió a casa, dormía 23 horas al día mientras se recuperaba.

“Tuve que aprender todo de nuevo desde cero: a hablar, a caminar. No podía leer ni escribir y estaba absolutamente devastada”.

Por suerte para ella, su abuelo, profesor jubilado, decidió participar activamente en su recuperación.

“Mi cantante favorito es Elvis Presley, así que mi abuelo compró todos los libretos de Elvis en internet y aprendió a tocarlos con el teclado”, cuenta.

“Así es como aprendí a hablar de nuevo: cantando las canciones”.

Pero aún le costaba caminar y su salud mental se resentía.

“Vi a todos mis amigos graduarse en una transmisión en Facebook y realmente pensé que mi vida había terminado”, asevera.

“Estaba muy deprimida y le dije a mi familia: ‘Ojalá no me hubiera despertado nunca'”.

La discapacidad

Un año después de recibir el alta, Lucy descubrió por fin por qué seguía luchando por caminar.

La quemadura sufrida con el radiador le había atravesado el nervio ciático, paralizándole permanentemente la parte inferior de la pierna.

Aunque fue una revelación devastadora, saber cuál era el problema le permitió a ella y a su familia seguir adelante.

Ejemplo de terapia

Getty Images
La terapia electroconvulsiva es un procedimiento que se lleva a cabo con anestesia general y que consiste en pasar pequeñas corrientes eléctricas a través del cerebro.

Entre el canto, los juegos de palabras diarios y el caminar distancias cortas con un andador, Lucy se recuperó hasta el punto de poder volver a la universidad y terminar su carrera de criminología.

Tras su graduación, Lucy, que ahora lleva una férula en una pierna y utiliza un bastón, acudió a un casting para la agencia de modelos Zebedee y fue contratada.

La carrera de modelo de Lucy despegó y siempre le gusta presumir de su colección de coloridos y brillantes accesorios de movilidad, que espera que ayuden a aumentar la representación y la visibilidad de la discapacidad en los medios de comunicación.

Hasta ahora ha trabajado con marcas como Ann Summers, Love Honey y Missguided.

“No me avergüenza posar en lencería”, asegura. “Discapacitada y sexy no son dos términos mutuamente excluyentes”.

“Pero rara vez se ven personas con discapacidad en las campañas de moda, y mucho menos en las de lencería, así que es algo en lo que tenemos que seguir trabajando”.

Lucy espera seguir aumentando la visibilidad de la discapacidad y concienciando sobre la encefalitis.

“Quién sabe lo que me depara el futuro”, se pregunta.

“Si mi experiencia me ha enseñado algo, es que realmente no puedes planificar tu vida”.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=PdtPAfO8A2o

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.