8 preguntas para entender por qué pelean israelíes y palestinos
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8 preguntas para entender por qué pelean israelíes y palestinos

Soldados israelíes mataron a más de medio centenar de manifestantes palestinos que protestaban en Gaza. Además, más de 2,700 resultaron heridos, según cifras de las autoridades palestinas, pero ¿cómo empezó el conflicto?
15 de mayo, 2018
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Son los peores enfrentamientos entre israelíes y palestinos en los últimos cuatro años y coinciden con el 70 aniversario de la fundación del Estado de Israel.

Lo que desató los enfrentamientos esta vez fue el traslado de la embajada de Estados Unidos en Israel de Tel Aviv a Jerusalén este 14 de mayo.

Israel considera a Jerusalén como su capital “eterna e indivisible”, pero los palestinos reivindican su zona este como la capital de su futuro Estado.

Soldados israelíes mataron a más de medio centenar de manifestantes palestinos que protestaban en Gaza. Además, más de 2,700 resultaron heridos, según cifras de las autoridades palestinas.

Es la cifra más elevada de víctimas que se produce en un día en Gaza desde la guerra de 2014.

Protestas en Gaza.

Getty Images
Los recientes enfrentamientos dejaron la cifra más elevada de víctimas que se produce en un día en Gaza desde la guerra de 2014.

Para entender el conflicto palestino-israelí es necesario ver más allá de los números.

BBC Mundo repasa las preguntas básicas necesarias para comprender por qué este antiguo enfrentamiento entre israelíes y palestinos es tan complejo y genera tanta polarización.

1. ¿Cómo empezó el conflicto?

Alentado por el antisemitismo que sufrían los judíos en Europa, a comienzos del siglo XX tomó fuerza el movimiento sionista, que buscaba establecer un Estado para los judíos.

La región de Palestina, entre el río Jordán y el mar Mediterráneo, considerada sagrada para musulmanes, judíos y católicos, pertenecía por aquellos años al Imperio Otomano y estaba ocupada mayormente por árabes y otras comunidades musulmanas. Pero una fuerte inmigración judía, fomentada por las aspiraciones sionistas, comenzaba a generar resistencia entre las comunidades.

Tras la desintegración del Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial, Reino Unido recibió un mandato de la Liga de Naciones para administrar el territorio de Palestina.

Pero antes y durante la guerra, los británicos habían hecho diversas promesas a los árabes y a los judíos que luego no cumplieron, entre otros motivos porque ya se habían dividido el Medio Oriente con Francia. Esto provocó un clima de tensión entre nacionalistas árabes y sionistas que desencadenó en enfrentamientos entre grupos paramilitares judíos y bandas árabes.

Luego de la Segunda Guerra Mundial y tras el Holocausto, aumentó la presión por establecer un Estado judío. El plan original contemplaba la partición del territorio controlado por la potencia europea entre judíos y palestinos.

Tras la fundación de Israel el 14 de mayo de 1948, la tensión pasó de ser un tema local a un asunto regional. Al día siguiente, Egipto, Jordania, Siria e Irak invadieron este territorio. Fue la primera guerra árabe-israelí, también conocida por los judíos como guerra de la independencia o de la liberación. Tras el conflicto, el territorio inicialmente previsto por las Naciones Unidas para un Estado árabe se redujo a la mitad.

Para los palestinos, comenzó la Nakba, la llamada “destrucción” o “catástrofe”: el inicio de la tragedia nacional. 750.000 palestinos huyeron a países vecinos o fueron expulsados por tropas judías.

Pero 1948 no sería el último enfrentamiento entre árabes y judíos. En 1956, una crisis por el Canal de Suez enfrentaría al Estado de Israel con Egipto, que no sería definida en el terreno de combate sino por la presión internacional sobre Israel, Francia e Inglaterra.

Pero los combates sí tendrían la última palabra en 1967 en la Guerra de los Seis Días. Lo que ocurrió entre el 5 el 10 de junio de ese año tuvo consecuencias profundas y duraderas a distintos niveles. Fue una victoria aplastante de Israel frente a una coalición árabe. Israel capturó la Franja de Gaza y la península del Sinaí a Egipto, Cisjordania (incluida Jerusalén Oriental) a Jordania y los Altos del Golán a Siria. Medio millón de palestinos huyeron.

El último conflicto árabe-israelí será la guerra de Yom Kipur en 1973, que enfrentó a Egipto y Siria contra Israel y le permitió a El Cairo recuperar el Sinaí (entregado completamente por Israel en 1982), pero no Gaza. Seis años después, Egipto se convierte en el primer país árabe en firmar la paz con Israel, un ejemplo solo seguido por Jordania.

2. ¿Por qué se fundó Israel en Medio Oriente?

La tradición judía indica que la zona en la que se asienta Israel es la Tierra Prometida por Dios al primer patriarca, Abraham, y a sus descendientes.

La zona fue invadida en la Antigüedad por asirios, babilonios, persas, macedonios y romanos. Roma fue el imperio que le puso a la región el nombre de Palestina y que, siete décadas después de Cristo, expulsó a los judíos de su tierra tras combatir a los movimientos nacionalistas que perseguían la independencia.

Con el surgimiento del Islam, en el siglo VII después de Cristo, Palestina fue ocupada por los árabes y luego conquistada por los cruzados europeos. En 1516 se estableció la dominación turca que duraría hasta la Primera Guerra Mundial, cuando se impuso el mandato británico.

El Comité Especial de las Naciones Unidas sobre Palestina (UNSCOP, por sus siglas en inglés) aseguró en su informe a la Asamblea General del 3 de septiembre de 1947 que los motivos para que un Estado judío se estableciera en Medio Oriente se centraban en “argumentos basados en fuentes bíblicas e históricas”, la Declaración de Balfour de 1917 en la que el gobierno británico se declara a favor de un “hogar nacional” para los judíos en Palestina y en el Mandato británico sobre Palestina.

Allí se reconoció la conexión histórica del pueblo judío con Palestina y las bases para reconstituir el Hogar Nacional Judío en dicha región.

Tras el Holocausto nazi contra millones de judíos en Europa antes y durante la Segunda Guerra Mundial, creció la presión internacional para el reconocimiento de un Estado judío.

Al no poder resolver la polarización entre el nacionalismo árabe y el sionismo, el gobierno británico llevó el problema a la ONU.

El 29 de noviembre de 1947 la Asamblea General aprobó un plan para la partición de Palestina, que recomendaba la creación de un Estado árabe independiente y uno judío y un régimen especial para la ciudad de Jerusalén.

El plan fue aceptado por los israelíes pero no por los árabes, que lo veían como una pérdida de su territorio. Por eso nunca se implementó.

Un día antes de que expirara el Mandato británico de Palestina, el 14 de mayo de 1948, la Agencia Judía para Israel, representante de los judíos durante el Mandato, declaró la independencia del Estado de Israel.

Al día siguiente Israel solicitó ser miembro de Naciones Unidas, estatus que finalmente logró un año después. El 83% de los miembros actuales reconocen a Israel (160 de 192).

3. ¿Por qué hay dos territorios palestinos?

El Comité Especial de las Naciones Unidas sobre Palestina (UNSCOP, por sus siglas en inglés), en su informe a la Asamblea General en 1947, recomendó que el Estado árabe incluyera “Galilea Occidental, la región montañosa de Samaria y Judea, con la exclusión de la ciudad de Jerusalén, y la llanura costera de Isdud hasta la frontera egipcia”.

Pero la división del territorio quedó definida por la Línea de Armisticio de 1949, establecida tras la creación de Israel y la primera guerra árabe-israelí.

Los dos territorios palestinos son Cisjordania (que incluye Jerusalén Oriental) y la Franja de Gaza, que se encuentran a unos 45 km de distancia. Tienen un área de 5.970 km2 y 365 km2, respectivamente.

Mapa territorios palestinos

BBC

Cisjordania se encuentra entre Jerusalén, reclamada como capital tanto por palestinos como por israelíes, y Jordania hacia el este, mientras que Gaza es una franja de 41 km de largo y entre 6 y 12 km de ancho.

Gaza tiene una frontera de 51 km con Israel, 7 km con Egipto y 40 km de costa sobre el Mar Mediterráneo.

Originalmente ocupada por israelíes que aún mantienen el control de su frontera sur, la Franja de Gaza fue capturada por Israel en la guerra de 1967 y recién la desocupó en 2005, aunque mantiene un bloqueo por aire, mar y tierra que restringe el movimiento de bienes, servicios y gente.

Actualmente la Franja está controlada por Hamas, el principal grupo islámico palestino que nunca ha reconocido los acuerdos firmados entre otras facciones palestinas e Israel.

Cisjordania, en cambio, está regida por la Autoridad Nacional Palestina, el gobierno palestino reconocido internacionalmente cuya principal facción, Fatah, no es islámica sino secular.

4. ¿Nunca firmaron la paz palestinos e israelíes?

Tras la creación del Estado de Israel y el desplazamiento de miles de personas que perdieron sus hogares, el movimiento nacionalista palestino comenzó a reagruparse en Cisjordania y Gaza, controlados respectivamente por Jordania y Egipto, y en los campos de refugiados creados en otros estados árabes.

Poco antes de la guerra de 1967, organizaciones palestinas como Fatah —liderada por Yasser Arafat— conformaron la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y lanzaron operaciones contra Israel primero desde Jordania y luego desde Líbano. Pero estos ataques incluyeron también atentados contra objetivos israelíes en territorio europeo que no discriminaron entre aviones, embajadas o atletas.

El primer ministro israelí, Yitzhak Rabin, el expresidente estadounidense, Bill Clinton, y el líder palestino Yasser Arafat en la firma de los Acuerdos de Oslo.

AFP
Los Acuerdos de Oslo, firmados en 1993, fueron el primer tratado de paz entre Israel y los palestinos.

Tras años de atentados palestinos y asesinatos selectivos de las fuerzas de seguridad israelíes, la OLP e Israel firmarían en 1993 los acuerdos de paz de Oslo, en los que la organización palestina renunció a “la violencia y el terrorismo” y reconoció el “derecho” de Israel “a existir en paz y seguridad”, un reconocimiento que la organización islámica palestina Hamas nunca aceptó.

Tras los acuerdos firmados en la capital noruega fue creada la Autoridad Nacional Palestina, que representa a los palestinos ante los foros internacionales. Su presidente es elegido por voto directo y él a su vez escoge un primer ministro y a los miembros de su gabinete. Sus autoridades civiles y de seguridad controlan áreas urbanas (Área A según Oslo), mientras que solo sus representantes civiles —y no de seguridad— controlan áreas rurales (Área B).

Jerusalén Oriental, considerada la capital histórica por parte de los palestinos, no está incluida en este acuerdo.

Jerusalén es uno de los puntos más conflictivos entre ambas partes.

5. ¿Cuáles son los principales puntos de conflicto entre palestinos e israelíes?

La demora para el establecimiento de un Estado palestino independiente, la construcción de asentamientos de colonos judíos en Cisjordania y la barrera de seguridad en torno a ese territorio —condenada por la Corte Internacional de Justicia de La Haya— han complicado el avance de un proceso de paz.

Vista de la ciudad de Jerusalén.

Getty Images
Jerusalén siempre ha sido uno de los principales puntos de discordia. Y está detrás del actual brote de violencia.

Pero estos no son los únicos obstáculos, tal como quedó claro en el fracaso de las últimas conversaciones de paz serias entre ambos grupos que tuvieron lugar en Camp David, Estados Unidos, en el año 2000, cuando un saliente Bill Clinton no logró un acuerdo entre Arafat y el entonces primer ministro israelí, Ehud Barak.

Las diferencias que parecen irreconciliables son las siguientes:

Jerusalén: Israel reclama soberanía sobre la ciudad (sagrada para judíos, musulmanes y cristianos) y asegura que es su capital tras tomar Jerusalén Oriental en 1967. Eso no es reconocido internacionalmente. Los palestinos quieren que Jerusalén Oriental sea su capital.

Fronteras y terreno: Los palestinos demandan que su futuro Estado se conforme de acuerdo a los límites previos al 4 de junio de 1967, antes del comienzo de la Guerra de los Seis Días, algo que Israel rechaza.

Asentamientos: Son viviendas, ilegales de acuerdo al derecho internacional, construidas por el gobierno israelí en los territorios ocupados por Israel tras la guerra de 1967. En Cisjordania y Jerusalén Oriental hay más de medio millón de colonos judíos.

Refugiados palestinos: Los palestinos sostienen que los refugiados (10,6 millones según la OLP, de los cuales casi la mitad están registrados en la ONU) tienen el derecho de regreso a lo que hoy es Israel, pero para Israel abrir la puerta destruiría su identidad como Estado judío.

Mapa áreas de Jerusalén.

BBC

6. ¿Es Palestina un país?

La ONU reconoció a Palestina como “Estado observador no miembro” a fines de 2012 y dejó de ser una “entidad observadora”.

El cambio les permitió a los palestinos participar en los debates de la Asamblea General y mejorar las posibilidades de ser miembro de agencias de la ONU y otros organismos.

Pero el voto no creó al Estado palestino. Un año antes los palestinos lo intentaron pero no consiguieron apoyo suficiente en el Consejo de Seguridad.

Casi el 70% de los miembros de la Asamblea General de ONU (135 de 192) reconoce a Palestina como Estado.

7. ¿Por qué EE.UU. es el principal aliado de Israel? ¿Quién apoya a los palestinos?

Primero hay que considerar la existencia de un importante y poderoso cabildeo pro-Israel en Estados Unidos y el hecho de que la opinión pública suele ser favorable a la postura israelí, por lo que para un presidente quitarle el apoyo a Israel es virtualmente imposible.

Además, ambas naciones son aliadas militares: Israel es uno de los mayores receptores de ayuda estadounidense y la mayoría llega en subvenciones para la compra de armamento.

Pero en diciembre de 2016, bajo la presidencia de Barack Obama se dio un paso inusual en la política de Estados Unidos hacia Israel: no vetar la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que condena la política de asentamientos de Israel.

Pero la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca dio nuevos bríos a la relación entre Estados Unidos e Israel, que se plasmó con el traslado de la embajada de Tel Aviv a Jerusalén, convirtiendo a Estados Unidos en el primer país del mundo en reconocer a esa ciudad como capital de Israel.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente estadounidense, Donald Trump.

Getty Images
Con Trump, Netanyahu tiene un fuerte aliado en la Casa Blanca.

Por su parte, los palestinos no tienen el apoyo abierto de una potencia.

En la región, Egipto dejó de apoyar a Hamas, tras la deposición por parte del ejército del presidente islamista Mohamed Morsi, de los Hermanos Musulmanes —históricamente asociados con el grupo palestinos— mientras que Siria e Irán y el grupo libanés Hezbolá son sus principales apoyos y aunque su causa genera simpatía en muchos sectores, por lo general no se traduce en hechos.

8. ¿Qué tendría que ocurrir para que haya una oportunidad de paz duradera?

Los israelíes tendrían que apoyar un Estado soberano para los palestinos que incluya a Hamas, levantar el bloqueo a Gaza y las restricciones de movimiento en Cisjordania y Jerusalén Oriental.

Los grupos palestinos deberían renunciar a la violencia y reconocer el Estado de Israel.

Y se tendrían que alcanzar acuerdos razonables en materia de fronteras, asentamientos judíos y retorno de refugiados.

Sin embargo, desde 1948, año de la creación del estado de Israel, muchas cosas han cambiado, en especial la configuración de los territorios en disputa tras las guerras entre árabes e israelíes.

Mahmoud Abbas y Benjamin Netanyahu.

Getty Images
El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se estrechan la mano durante el funeral del expresidente de Israel, Shimon Peres.

Para Israel eso son hechos consumados, para los palestinos no, ya que insisten en que las fronteras a negociar deberían ser aquellas que existían antes de la guerra de 1967.

Además, mientras en el terreno bélico las cosas son cada vez más incontrolables en la Franja de Gaza, existe una especie de guerra silenciosa en Cisjordania con la continua construcción de asentamientos judíos, lo que reduce, de hecho, el territorio palestino en esas zonas autónomas.

Pero quizás el tema más complicado por su simbolismo es Jerusalén, la capital tanto para palestinos como para israelíes.

Tanto la Autoridad Nacional Palestina, que gobierna Cisjordania, como el grupo Hamas, en Gaza, reclaman la parte oriental como su capital pese a que Israel la ocupó en 1967.

Un pacto definitivo nunca será posible sin resolver este punto. Otros podrían negociarse con concesiones, Jerusalén no.


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Foto ilustrativa Cuartoscuro

Crece caso de Mafia Rumana: indagan a 30 por lavado y van contra fiscal y policías por abusos en cateo

El dinero obtenido de la clonación de tarjetas se invirtió en bienes inmuebles, en apuestas y casinos, o en paraísos fiscales. La UIF denunciará la filtración de la lista bancaria de posibles implicados.
Foto ilustrativa Cuartoscuro
17 de febrero, 2021
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Los delitos y la corrupción detrás de la operación de un grupo criminal de origen rumano dedicado a la clonación de tarjetas bancarias, el cual operaba desde Cancún, Quintana Roo, van en ascenso.

La Fiscalía General de la República (FGR) inició una carpeta de investigación en contra de 15 personas y 15 empresas posiblemente fantasma, que conformaron una presunta red de lavado de dinero a través del cual se ocultaron millones de dólares provenientes del fraude en inversiones inmobiliarias y paraísos fiscales.

La indagatoria inició a partir de la denuncia formal que el pasado 12 febrero presentó la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda que, además, interpondrá una segunda querella en contra las instituciones bancarias que filtraron la lista de personas cuyas cuentas fueron bloqueadas como parte de las indagatorias.

Todo esto se suma a una indagatoria que la Fiscalía ya tenía abierta por la denuncia de un banco de origen español sobre el fraude con las tarjetas clonadas.

A su vez, la FGR ha solicitado a jueces federales audiencias para proceder penalmente en contra de al menos siete exfiscales y policías federales que el año pasado participaron en un cateo al domicilio del empresario Florian Tudor, supuesto líder del grupo criminal según las indagatorias, del que fueron sustraídos múltiples objetos de valor.

Lee: FGR detecta abusos en cateo contra presunto jefe de mafia rumana en Cancún

“Estamos ante un entramado de corrupción de múltiples niveles, donde la clonación de tarjetas bancarias solo fue el inicio. A partir de ahí vienen las complicidades con autoridades y funcionarios para blanquear los capitales en el sistema financiero, pero también los abusos e irregularidades registrados en las indagatorias del caso” dijo a Animal Político un funcionario federal con pleno conocimiento del caso.

De acuerdo con las autoridades, un juez federal y otros mandos de la policía de Quintana Roo y de la propia FGR, también estarían siendo investigados por irregularidades o negligencias en el caso. Florian Tudor, por su parte, ha negado en múltiples ocasiones ser parte o líder de grupo delictivo alguno.

La gran red de lavado

De acuerdo con los datos a los que este medio tuvo acceso, la denuncia presentada el 12 de febrero por la UIF va dirigida en contra de 30 sujetos, de los cuales 15 son personas físicas (individuos) y 15 son personas morales (empresas), estas últimas presuntas simuladoras de operaciones, es decir, compañías fachada.

La carpeta de investigación iniciada a partir de dicha denuncia por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita y los que resulten quedó a cargo de la Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo (SCRAPPA) de la Fiscalía General.

Lo que Inteligencia Financiera reporta es que esta red fue tejida y coordinada por ciudadanos de origen rumano pertenecientes a la denominada “Banda de la Riviera Maya”, que según una investigación periodística internacional habría obtenido ganancias por al menos 1 mil 200 millones de dólares gracias a la clonación de tarjetas bancarias con las cuales se retiraba dinero de cuentahabientes de diversos países.

El objetivo de dicho entramado criminal era reingresar al sistema financiero el dinero proveniente de los fraudes para darles una fachada lícita. El uso de las empresas fantasma, posiblemente ligadas a una misma estructura corporativa, tuvo la finalidad de simular operaciones que justificaran el movimiento del dinero.

Los cuantiosos recursos ilícitos, destaca la UIF, fueron movidos de distinta forma, a veces con retiros o depósitos en efectivo, pero también invirtiéndolos en bienes de lujo, en bienes raíces, en apuestas y sorteos, entre otros. Se detectaron además transferencias injustificadas a cuentas bancarias en paraísos fiscales.

La relación oficial de personas y empresas denunciadas por la UIF no ha sido detallada por dicha autoridad para no afectar las indagatorias. No obstante, el titular de dicha unidad, Santiago Nieto, dijo en diversas declaraciones que entre los indagados, además de ciudadanos de origen rumano, habría políticos y exfuncionarios públicos mexicanos.

Una investigación del diario Milenio reveló la semana pasada que entre las personas implicadas en la red delictiva están el diputado del Partido Verde, José de la Peña Ruiz de Chávez, así como Jonathan Medina, exfiscal del fuero común en Quintana Roo. A ellos se suman Israel López Salazar y Luis Miguel Zetina, presuntos colaboradores de René Bejarano.

La lista filtrada

El empresario Florian Tudor – quien en distintas indagatorias ministeriales y periodísticas ha sido señalado de encabar a la denominada “Banda de la Riviera Maya” o “Mafia Rumana – ha negado reiteradamente su implicación en el fraude. La última de ellas fue en una carta abierta publicada el pasado 14 de febrero, donde destaca que ni su familia ni sus empresas figuran en las indagatorias de Inteligencia Financiera.

Lee: Ley de Banxico debe analizarse para evitar lavado de dinero, dice Inteligencia Financiera

Para sostener lo anterior, Tudor publicó una respuesta que la UIF le dio en julio de 2020 donde le indicaba que no estaba en la lista de personas bloqueadas. Pero, además, el empresario publicó otro documento que la UIF envió el 4 de febrero pasado a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores para notificarle el bloqueo de las cuentas bancarias de diversas personas que estaban bajo investigación, entre las que no figura dicho empresario. 

En respuesta a estas publicaciones, funcionarios de la UIF confirmaron que interpondrán una denuncia de carácter penal en contra de la institución financiera que resulte responsable por la filtración de dicho documento.

En la unidad destacaron que se trataba de un documento confidencial que no debió haberse dado a conocer, y que solo estaba en poder de la CNBV y de los bancos. Sobre el rol de Tudor las fuentes confirmaron que se trata de uno de los posibles implicados en el caso, pero indicaron que no es posible revelar otros detalles.

Los abusos confirmados

El 28 de mayo de 2020 Animal Político reveló que las fiscalías especializadas en Combate a la Corrupción y Asuntos Internos de la FGR investigaban a por lo menos 20 funcionarios y exfuncionarios de distintos niveles debido a diversos abusos cometidos en un cateo realizado a la vivienda de Florian Tudor, en mayo de 2019.

Las indagatorias arrojaron que durante dichas inspecciones fueron sustraídos de forma ilícita objetos de valor de cajas fuertes que se ubicaban en dicho domicilio. Pese a que la inspección ministerial solo tenía la finalidad de ubicar posibles armas de fuego, del domicilio fueron robados relojes y pulseras de lujo, joyas, dinero en efectivo, documentos, todo ello valuado en al menos dos millones de dólares. También se llevaron equipos electrónicos diversos.

En ese contexto, la FGR ha decidido ahora proceder penalmente en contra de cuatro expolicías federales, dos policías ministeriales y un agente del Ministerio Público que participaron en dicha diligencia por su probable responsabilidad en el delito de ejercicio indebido del servicio público y lo que resulte. Los nombres de los implicados se mantienen bajo reserva.

De acuerdo con los funcionarios consultados, las imputaciones se encuentran listas desde el año pasado, sin embargo, los jueces federales de control han diferido en varias ocasiones la fecha de audiencia inicial debido a la contingencia sanitaria, y a otros aspectos de tipo burocrático.

Se prevé que sea a más tardar en marzo cuando se retomen las referidas audiencias iniciales en juzgados federales de Quintana Roo y Ciudad de México, en las que la FGR solicitará la vinculación a proceso de los implicados.

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