Un beneficiario de un programa público y una red de familiares, los presuntos lavadores del CJNG
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Cuartoscuro Archivo

Un beneficiario de un programa público y una red de familiares, los presuntos lavadores del CJNG

Una investigación de Animal Político arrojó que son por lo menos 62 los presuntos lavadores de dinero del CJNG; la mitad son mujeres vinculadas con los líderes de la organización. El notario Guillermo Alejandro Gatt Corona, se deslinda del caso.
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Por Redacción Animal Político
4 de junio, 2018
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De las 253 empresas que presuntamente lavan dinero para los cárteles del narcotráfico en México, 33 pertenecen al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y a sus socios los “Cuinis”, de acuerdo con información pública del Departamento del Tesoro (Tesoro) de Estado Unidos.

De las 33 empresas del CJNG, una fue sacada de la lista del Tesoro y una más, el “Hotelito Desconocido”, fue asegurada en 2015 por la Procuraduría General de la República (PGR), ante la sospecha de que la compañía era operada y utilizada como estructura empresarial del CJNG.

De acuerdo con el Tesoro, son seis las personas que manejan los negocios del CJNG (de 7 empresas no proporcionan nombres de los socios), quienes a su vez los vinculan directamente con Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, y Abigael González Valencia, “El Cuini”.

Una investigación de Animal Político, sin embargo, arrojó que como dueños, delegados, apoderados legales y comisarios de 21 de las 33 empresas boletinadas por el Tesoro aparecen un total de 62 personas, de acuerdo con las actas constitutivas de las compañías del Registro Público del Comercio.

Red familiar

La mitad de los socios son mujeres. Muchas de ellas familiares directos de los líderes del CJNG.

Jessica Johanna González Oseguera, hija de Nemesio Oseguera, cuyo nombre no aparece en la relación del Tesoro, es propietaria de dos de las empresas: J & P Advertising, S.A. DE C.V. y Jjgon, S.P.R. DE R.L. DE C.V., boletinadas en 2015.

En el caso de la empresa Jjgon, otra de las socias de Jessica Johana es su mamá Rosalinda “N”, quien tras su detención, el pasado 27 de mayo, fue vinculada a proceso por el delito de lavado de dinero.

Leer: Los vínculos empresariales de Rosalinda con el Cártel Jalisco

En el caso de la empresa W & G Arquitectos, S.A. de C.V., boletinada por el Tesoro en 2015, la dueña es Wendy Dalaithy Arévalo Amaral, cuñada de Abigael González Valencia. El nombre de esta mujer ha sido mencionado en repetidas ocasiones por las autoridades norteamericanas como socia de los negocios del CJNG. En el RPC solo aparece como dueña de una compañía.

Jeniffer Beaney Cazares Camacho, esposa de Abigael, es otro de las personas que aparece en la relación del Tesoro. En el RPC su nombre aparece en un par de ocasiones como dueña de Grupo Dijema, S.A. de C.V., boletinada en 2015, y Agricola Boreal S.P.R. de R.L., que desde 2016 se encuentra en la lista norteamericana de empresas lavadoras de dinero.

Beneficiario de Conagua es socio de empresa  

Otra empresa boletinada por el Tesoro es “La Firma Miranda”, dedicada a “la compra, venta, permuta, comercialización, arrendamiento, subarrendamiento, comodato y administración de toda clase de bienes inmuebles urbanos, rústicos y campestres y la disposición en cualquier forma de ellos, así como los derechos reales que sean necesarios para la realización de su objeto social”, de acuerdo con su acta.

Fue creada el 27 de diciembre de 2011 con un capital social de 50 mil pesos. Entre sus dueños aparecen: José Ramón Camacho Castillo y Blanca Ovalle Velázquez. Como comisario figura Manuel Salvador Villanueva Ortega.

En el caso de José Ramón Camacho, información pública de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y del Gobierno de Jalisco, lo ubican como beneficiario de recursos públicos en 2016, cuando ambas instancias le otorgaron un millón 731 mil pesos y 415 mil pesos, respectivamente, para instalar un sistema de riego por goteo en predio “denominado El Jazmín”, en el municipio de Sayula.

El recurso fue entregado un año después de que el Tesoro boletinara a esta empresa, propiedad de José Ramón, como una de las lavadoras de dinero para el CJNG.

La historia del hotelito

El Hotelito Desconocido es la única sociedad que públicamente se sabe fue asegurada por la PGR por sus nexos con el CJNG.

Un acta de 2000 señala que en ese año el académico del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente, maestro en derecho internacional y notario jalisciense, Guillermo Alejandro Gatt Corona, apareció como delegado de la empresa Hotelito Desconocido, S.A. de C.V., boletinada por el Tesoro en 2015 por sus nexos con el CJNG.

El 26 de enero de 2000 quedó constancia en el RPC que, a solicitud de  Gatt Corona, “representante y/o delegado” de la sociedad, se realizó una asamblea para formalizar una serie de acuerdos como el cambio de domicilio social y la modificación del valor de las acciones.

De acuerdo con el RPC, Gatt Corona es socio de otras cuatro compañías establecidas en Jalisco. Dos de sus socios son ciudadanos norteamericanos, según las actas de esas empresas.

El 17 de julio de 2016, la revista Proceso edición Jalisco publicó un reportaje titulado: “Alfaro, un gobierno para los amigos”, donde documenta que en 2010, cuando Enrique Alfaro, actual candidato a gobernador de Jalisco por Movimiento Ciudadano, “se desempeñaba como presidente de Tlajomulco, su hermano se asoció con el cuñado de Alfaro y con Guillermo Alejandro Gatt Corona, para crear la empresa Gatt Corona y Asociados”, compañía que en la administración de Alfaro, como alcalde de Guadalajara, recibió 139 mil 11 pesos por “servicios legales de contabilidad, auditoría y relacionados”.

En una carta aclaratoria a Animal Político, el Notario se deslindó de las operaciones que hizo esta empresa después de 2002-2003, fecha en que dejó de ser abogado de la sociedad.

“Es de público conocimiento (no tengo información particular del tema dado que ya no era abogado de dicha sociedad, y lo que sé me enteré por la prensa) que el señor Murzilli y quienes hayan sido en ese momento accionistas…vendieron la sociedad alrededor de los años 2007-2008 a la empresa W&G Arquitectos (también referida en su artículo), tal como lo detalla… Reporte Índigo”.

“Es claro que la fecha de dicha asamblea (2000 según la nota de ustedes, la cual no pongo en duda) es muy anterior a la venta de la sociedad (2007-2008), y coincide con los años en que fui abogado del señor Murzilli en lo referente a ciertos temas del hotel”.

“De esta forma, es a todas luces evidente que mi involucramiento con Hotelito Desconocido, S.A de C.V. Se dio únicamente como un servicio profesional completamente normal, además con mucha anterioridad al momento en que la empresa fue enajenada a sus nuevos propietarios y que sólo 7 u 8 años después de dicha enajenación (según su nota) dicha sociedad -junto con sus nuevos propietarios- fue boletinada por el Tesoro… por sus nexos con el CJNG”.

En relación a una nota periodística de la revista Proceso, retomada en el reportaje, donde se menciona una sociedad entre el Notario y el hermano del exalcalde de Jalisco, Gatt Corona negó cualquier vínculo de sociedad.

“Ni en este momento, ni con posterioridad han sido socios ni David, ni Enrique Alfaro de Gatt Corona y Abogados Asociados, S.C”.

En una primera carta enviada por el Notario, éste señaló que “cuando salió la nota de Proceso no hice réplica porque entendí que era parte de un golpeteo político por las aspiraciones al gobierno de Enrique Alfaro”.

Sólo una empresa asegurada

De acuerdo con las actas constitutivas de 22 de las 33 empresas boletinadas por el Tesoro norteamericano, solamente en un caso se ha registrado el aseguramiento de la sociedad (Hotelito Desconocido).

El resto de las empresas no cuentan con solicitudes de aseguramiento por parte de la PGR, como ha ocurrido con otras empresas vinculadas con actividades de lavado de dinero para diferentes grupos del narcotráfico.

Nota del editor: Este reportaje fue editado de su versión original el 5 de Junio de 2018, luego que el Notario Guillermo Alejandro Gatt Corona enviara una carta donde se deslinda de la sociedad Hotelito Desconocido. Animal Político pide una disculpa al Notario porque no se le buscó para hablar del tema previo a la publicación).

Respuesta del notario Guillermo A. Gatt Corona. 

Estimados señores:

1.- Les escribo con un tema relativo a una nota que aparece hoy en Animal Político, que como verán, en muchos de sus apartados falta a la verdad y que con toda honestidad, me tiene muy molesto. Le agradezco mucho al Lic. Francisco Sandoval haber tomado mi llamada hace unos minutos.

2.- Apareció hoy una nota en Animal Político que dice “Un notario, un beneficiario de un programa público y una red de familiares, los presuntos lavadores del CJNG”.

3.- La nota es larga pero en lo que a mi respecta dice lo siguiente:

“Notario es delegado de empresa. El académico del Instituto Tecnológico (y) de Estudios Superiores de Occidente, maestro en derecho internacional y notario jalisciense, Guillermo Alejandro Gatt Corona aparece como delegado de la empresa Hotelito Desconocido, S.A. De C.V., boletinada por el Tesoro en 2015 por sus nexos con el CJNG.

El 26 de enero de 2000 quedó constancia en el RPC que, a solicitud de Gatt Corona, “representante y/o delegado de la sociedad, se realizó una asamblea para formalizar una serie de acuerdos como el cambio de domicilio social y la modificación del valor de las acciones.

Se trata de la única empresa asegurada por la PGR por formar parte de las operaciones de lavado de dinero del CJNG.

De acuerdo con el RPC, Gatt Corona es socio de otras cuatro compañías establecidas en Jalisco. Dos de sus socios son ciudadanos norteamericanos, según las actas de esas empresas.

El 17 de julio de 2016, la revista Proceso edición Jalisco publicó un reportaje titulado “Alfaro, un gobierno para los amigos” donde documenta que en 2010, cuando Enrique Alfaro, actual candidato a gobernador de Jalisco por Movimiento Ciudadano “se desempeñaba como presidente de Tlajomulco, su hermano se asoció con el cuñado de Alfaro y con Guillermo Alejandro Gatt Corona para crear la empresa Gatt Corona y Asociados”, compañía que en la administración de Alfaro, como alcalde de Guadalajara, recibió 139,011 pesos, por “servicios legales, de contabilidad, auditoría y relacionados”.

4.- Me gustaría responder estos temas, porque la forma como se tratan, no corresponden al escrúpulo ético que caracteriza a un medio de noticias tan serio como el suyo.

Transcribo a continuación la parte de la nota que me afecta y en azul mis comentarios.

5.- El texto inicia como: “Notario es delegado de empresa. El académico del Instituto Tecnológico (y) de Estudios Superiores de Occidente, maestro en derecho internacional y notario jalisciense, Guillermo Alejandro Gatt Corona aparece como delegado de la empresa Hotelito Desconocido, S.A. De C.V., boletinada por el Tesoro en 2015 por sus nexos con el CJNG. Voy a buscar en mis archivos, pero no dudo que en el año 2000 haya yo aparecido como delegado especial de una asamblea de dicha sociedad. Fui abogado de dicha sociedad en algunos temas por algún tiempo, cuando el propietario era un italiano de nombre Marcello Murzilli. Si recuerdo adecuadamente, dejé de tener relación profesional (asesoría jurídica porque entonces yo no era notario) por ahí del año 2002, o 2003. No tengo a la mano la fecha exacta. De hecho, traté de buscar en mis archivos y ya no tengo nada porque hace unos 15 años que no tengo nada que ver con dicha empresa.

Me enteré por la prensa, porque no tuve involucramiento en ello, que la sociedad se vendió después (entiendo que en el año 2008) a otros propietarios y luego fue asegurada (a estos nuevos propietarios) en el año 2015. No tengo más información de lo que en su momento sacó la prensa.

Honestamente me parece que de firmar como delegado una escritura hace 18 años, y además, ocho años antes de venderse una sociedad (donde el aseguramiento fue hecho a los adquirentes), a incluirme en una lista de “presuntos lavadores del CJNG” hay una distancia enorme que ningún reportero honesto podría confundir.

El delegado especial de una asamblea es simplemente la persona que por instrucciones de los accionistas, comparece como notario a firmar la escritura. Los abogados que nos dedicamos al derecho corporativo aparecemos en muchas ocasiones con este carácter para muchas personas morales distintas.

Estoy absolutamente a las órdenes para recibir a cualquier reportero para corroborar esa información.

6.- El 26 de enero de 2000 quedó constancia en el RPC que, a solicitud de Gatt Corona, “representante y/o delegado de la sociedad, se realizó una asamblea para formalizar una serie de acuerdos como el cambio de domicilio social y la modificación del valor de las acciones. No lo tengo a la mano, pero seguramente es cierto.

7.- Se trata de la única empresa asegurada por la PGR por formar parte de las operaciones de lavado de dinero del CJNG. Supongo que es cierto, aunque no tengo ni idea.

8.-    El 17 de julio de 2016, la revista Proceso edición Jalisco publicó un reportaje titulado “Alfaro, un gobierno para los amigos” donde documenta que en 2010, cuando Enrique Alfaro, actual candidato a gobernador de Jalisco por Movimiento Ciudadano “se desempeñaba como presidente de Tlajomulco, su hermano se asoció con el cuñado de Alfaro y con Guillermo Alejandro Gatt Corona para crear la empresa Gatt Corona y Asociados”, David Alfaro (hermano de Enrique) fue mi alumno en la Universidad Panamericana y es mi amigo. Eso es público. Ni él, ni su hermano Enrique han sido jamás socios de Gatt Corona y Abogados Asociados, S.C., que por cierto, se constituyó en 1999 (de mi RFC se desprende GCA990121JH98) y no en 2010 como lo dice la nota de proceso. Entiendo que aquí el reportero de Animal Político solo transcribe de la nota de Proceso. No obstante, uno hubiera esperado que lo corroboraran. Por si lo quiere buscar alguien, el folio real de Gatt Corona y Abogados Asociados, S.C. En el Registro Público de la Propiedad en Jalisco es 2739 1.

Cuando salió la nota de proceso no hice réplica porque entendí que era parte de un golpeteo político por las aspiraciones al gobierno de Enrique Alfaro. No obstante, pongo a sus órdenes, todas las escrituras públicas de mi despacho (notaría desde 2011) para que las revisen detenidamente quien Ustedes determinen.

Compañía que en la administración de Alfaro, como alcalde de Guadalajara, recibió 139,011 pesos, por “servicios legales, de contabilidad, auditoría y relacionados”. No tengo el monto exacto que hemos cobrado al Ayuntamiento, pero sí le brindamos servicios notariales, como muchas otras notarías públicas y como lo realizo a otras muchas personas morales.

9.-    Soy un abogado y académico. Imparto clases hace 23 años en el ITESO y la UP. Lo único que tengo es mi familia y mi prestigio. El dinero no es mi meta última. Por eso, he decidido hace mucho impartir clases prácticamente todos los días (de lunes a jueves) durante todos los semestres de manera ininterrumpida, en adición a mi labor escribiendo textos jurídicos e impartiendo cursos de maestría y doctorado en distintos lugares incluyendo la Universidad Panamericana en Mixcoac.

10.-    Estoy profundamente comprometido con la ética y la lucha anti-corrupción. Pueden Ustedes preguntar a quienes han trabajado en el proceso del Sistema Anticorrupción en Jalisco, incluyendo al actual Presidente de la Barra Mexicana Colegio de Abogados en Jalisco (Alberto Estrella), a su expresidente (Jorge Torres) y al actual Fiscal Anticorrupción en Jalisco. Pero mucho más, de verdad que lo intento desde mi despacho, todos los días.

Por eso me duele la acusación falsa que hoy se me hace.

Atentamente,

Dr. Guillermo A. Gatt Corona

 

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5 interrogantes sobre Trump y el asalto al Capitolio de hace un año

Cuando se cumple un año de la toma del Capitolio, un comité del Congreso continúa recopilando información en una gran investigación para determinar qué pasó y cómo se llegó a ese momento.
6 de enero, 2022
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Ha pasado ya un año desde que una turba de seguidores de Donald Trump asaltara el Capitolio de EE.UU. en un intento por frenar la certificación de la victoria electoral de Joe Biden.

El recuento más completo de los eventos que llevaron a ese día y de lo que ocurrió durante esa jornada todavía se está recopilando: es la misión de un comité especial de la Cámara de Representantes del país creado para ese fin.

El comité, compuesto por siete miembros del Partido Demócrata y dos del Partido Republicano, se estableció después de que fracasaran diferentes intentos para crear una investigación independiente.

El comité tiene una tarea titánica: hasta el momento ha acusado a 275 personas de intentar impedir que el Congreso llevara a cabo la certificación de la victoria electoral del actual presidente Joe Biden.

Además, ha acusado a más de 300 personas por crímenes menores, que incluyen invasión de una propiedad del gobierno federal y conducta desordenada.

Según miembros del comité, la mayoría de aquellos que han sido contactados han accedido a cooperar.

Sin embargo, unos cuantos de los más cercanos a Donald Trump se han resistido. Han argumentado que poseen privilegios ejecutivos, un principio legal que protege las comunicaciones informales entre los presidentes y sus asesores.

Hasta el momento dos de ellos, el hombre de confianza de Trump Steve Bannon y el exjefe de gabinete Mark Meadows, han sido citados por la Cámara de Representantes acusados de desacato al Congreso.

Bannon enfrentará un juicio penal este año. Otros, como el exasesor de Trump Roger Stone y el exaliado de Trump Alex Jones han invocado la quinta enmienda de la Constitución (la cual defiende el derecho a permanecer en silencio para no autoincriminarse) para no responder preguntas sobre su papel en el levantamiento.

Hay una serie de vacíos y preguntas clave que el comité está buscando responder. Aquí hay algunas de las más urgentes.

1. ¿Qué tan involucrada estuvo la Casa Blanca en la organización de las manifestaciones del 6 de enero?

Bennie Thompson, el presidente de la investigación del Congreso, recientemente mencionó algunos de los elementos que su comité está tratando de entender sobre las marchas que ocurrieron en Washington DC y que precedieron al ataque al Capitolio.

Necesitamos saber quién organizó, planeó, pagó y recibió fondos relacionados con estos eventos, al igual que el tipo de comunicaciones que tuvieron organizadores con funcionarios de la Casa Blanca y del Congreso”, dijo.

Uno de esos organizadores, el activista conservador de ultraderecha Ali Alexánder, ya testificó ante el comité, y contó que estuvo en contacto con la Casa Blanca y miembros republicanos del Congreso con antelación.

La naturaleza exacta de esos contactos todavía no se ha revelado públicamente.

El expresidente de Estados Unidos Donald Trump durante un discurso el 6 de enero de 2021

Getty Images
Trump les dijo a sus seguidores que marcharan hacia el Capitolio durante una manifestación el 6 de enero de 2021.

El testimonio público inicial de Alexánder ante el comité puso algo de la culpa de lo que pasó ese día sobre los líderes de Women for America First (“Mujeres por América Primero”), quienes organizaron el evento cerca de la Casa Blanca, donde Trump les dijo a sus seguidores que marcharan hasta el Capitolio.

Además, agregó que hicieron poco por tratar de controlar la violencia y que pudieron haber estado en un hotel, a una cuadra de la Casa Blanca, “bebiendo champaña” mientras ocurría el ataque al Capitolio.

Las actividades en ese hotel, el Willard Intercontinental, han sido de particular interés para el comité del Congreso. Steve Bannon, el exalcalde de Nueva York Rudy Giulianni, el exasesor de seguridad nacional de Trump Michael Flynn, el locutor conservador Alex Jones y el confidente de Trump Roger Stone, son algunos de los nombres reconocidos que se vinculan con las reuniones en el hotel.

El comité indicó en su resolución de desacato al Congreso que cree que Bannon tuvo contacto directo con Trump sobre las manifestaciones del 6 de enero en al menos una ocasión. Y Jones dijo que la Casa Blanca le pidió liderar la marcha hacia el Capitolio.

El presentador de radio de ultraderecha Alex Jones hablándoles a los manifestantes mediante un megáfono

Getty Images
El presentador de radio de ultraderecha Alex Jones le habló a los manifestantes antes de la toma

2. ¿Tuvo alguien en el gobierno o en los círculos cercanos a Trump alguna razón para creer que el día se iba a tornar violento?

Luego de semanas de llamadas, mensajes en Twitter y batallas legales infructuosas, Trump enfocó su atención en el 6 de enero como el día clave que definiría si podría anular los resultados de la elección.

“Gran protesta en DC el 6 de enero”, escribió en Twitter el 19 de diciembre. “Vayan, ¡será salvaje!”.

Continuó esa línea 11 días después con otro mensaje en Twitter: “SEIS DE ENERO, ¡LOS VEO EN DC!”.

Según un reporte del diario The Washington Post, hubo amplia evidencia de que grupos militantes de ultraderecha estaban preparándose para viajar al Capitolio el 6 de enero, y que estaban siguiendo las declaraciones públicas del presidente como guía.

Las agencias federales de seguridad y el ejército, sin embargo, fueron reacios a tomar medidas más extensas para prepararse, por miedo a llamar la atención y la ira del presidente.

Una sugerencia del jefe del Estado Mayor Conjunto Mark Milley de asegurar la capital fue descartada por ser muy provocadora. Milley, según el Post, también estaba preocupado por que las fuerzas militares desplegadas en Washington pudieran recibir órdenes contradictorias del presidente.

El 5 de enero, Bannon dijo en su podcast que llegaba una “revolución”.

El infierno se desencadenará mañana”, añadió.

Esa misma tarde, Trump escribió en Twitter: “Washington se está inundando con la gente que no quiere ver una victoria electoral robada por demócratas radicales de izquierda. Nuestro país ha tenido suficiente, ¡no lo van a aceptar más!”.

Varios de los organizadores de las manifestaciones, según un reporte del sitio web de periodismo investigativo ProPublica, estaban preocupados de que el 6 de enero se tornara violento.

Y la marcha de la Casa Blanca al Capitolio generaba una preocupación particular.

Manifestantes a favor de Trump marchan de la Casa Blanca al Capitolio

Getty Images
Manifestantes a favor de Trump marchan de la Casa Blanca al Capitolio

“Una marcha de último minuto, sin permisos, sin la policía metropolitana que normalmente estaría allí para fortalecer el perímetro, se sentía insegura”, le dijo a ProPublica Dustin Stockton, uno de los organizadores de la manifestación de la Casa Blanca que fue citado por el comité.

Stockton quería que esas preocupaciones se le extendieran a la Casa Blanca, algo que, según cuenta, le aseguraron que sucedería.

Durante su discurso en la Casa Blanca, Trump específicamente incentivó a sus seguidores a marchar al Capitolio. Dijo que debían hacerlo “pacífica y patrióticamente”, pero en otro punto los animó a “pelear como nunca”.

Policías protegen la Cámara de Representantes durante la toma del Capitolio del 6 de enero

Getty Images
La policía le disparó a una manifestante mientras intentaba entrar a la Cámara de Representantes

3. ¿Cómo respondió el presidente cuando el Capitolio estaba bajo ataque?

Desde la época de Richard Nixon, los escándalos presidenciales se han definido por dos preguntas: ¿qué sabía el presidente y cuándo lo supo? Estas son aún relevantes en la investigación del ataque al Capitolio, pero además hay una tercera: ¿qué hizo el presidente una vez se enteró?

Gran parte de la investigación del comité se ha enfocado en tratar de entender las actividades del presidente el 6 de enero: antes, durante y después del ataque.

Es por lo que el comité ha estado enfrascado en una larga batalla legal para obtener documentos, incluyendo registros de llamadas y reuniones, notas y discursos, de los Archivos Nacionales referentes a ese día.

Ya hay algunos detalles sobre la presión que recibió el presidente para que respondiera con más fuerza cuando el Capitolio estaba bajo ataque.

La congresista republicana Jaime Herrera Beutler contó cómo el líder de la minoría republicana en la Cámara, Kevin McCarthy, llamó al presidente y le urgió a que hiciera que los atacantes se fueran. Cuando el presidente objetó, la conversación se transformó en un concurso de gritos envueltos en obscenidades.

El senador republicano por el estado de Alabama Tommy Tuberville también habló con el presidente y le dijo que las cosas no estaban yendo “muy bien”, agregando que él y el vicepresidente Mike Pence estaban siendo evacuados del Capitolio.

“Sé que tenemos problemas”, respondió Trump.

El entonces jefe de gabinete de la Casa Blanca Mark Meadows presentó al comité investigador mensajes de texto y correos electrónicos de personalidades conservadoras de TV y miembros de la propia familia de Trump, presionándolo para que el presidente hiciera una declaración televisiva y que tomara mayores acciones para frenar la violencia.

“Tiene que liderar ahora”, le escribió Donald Trump Jr. “Ha llegado demasiado lejos y esto se fue de las manos”.

“Estoy presionando fuerte”, respondió Meadows.

Agentes de policía se enfrentan con manifestantes durante los disturbios del 6 de enero

Getty Images
La batalla para retomar el Capitolio duró varias horas

Las acciones del presidente, sin embargo, son el gran agujero negro en medio de la investigación.

Si Meadows presionó, ¿cómo reaccionó el presidente? Hay reportes que indican que Trump pasó la mayor parte de esa tarde viendo televisión en su comedor privado en la Casa Blanca.

El comité ha citado a funcionarios de la Casa Blanca que pudieron estar cerca del presidente ese día y está en una batalla legal para adquirir documentos gubernamentales que le puedan ayudar a llenar ese agujero negro.

4. ¿Por qué se demoró la respuesta militar y de seguridad al ataque?

En la mañana del 6 de enero, la policía de parques de EE.UU. ya estaba enfrentándose con seguidores de Trump en el Monumento a Washington y en el Monumento a Lincoln.

A los agentes se les indicó que se mantuvieran al margen y que “solo monitorearan” la situación.

Luego de la marcha Stop the Steal (“Frenen el robo”) y del discurso de Trump, la violencia escaló.

Seguidores revoltosos de Trump atacaron a la policía alrededor del Capitolio y forzaron su entrada al edificio, donde ocuparon la cámara del Senado y saquearon las oficinas de líderes del Congreso.

Poco antes de que los manifestantes entraran en el Capitolio, el mayor General William Walker, comandante de la Guardia Nacional de DC, hizo una solicitud al secretario de Defensa interino Christopher Miller para poder desplegar sus fuerzas y manejar la crisis.

La autorización demoró más de dos horas y soldados de la Guardia Nacional no llegarían masivamente al Capitolio hasta una hora después.

Un 'marine' de los EE.UU. protegiendo la Casa Blanca el 6 de enero

Getty Images
Un ‘marine’ de los EE.UU. protegiendo la Casa Blanca el 6 de enero

El comité está buscando más pruebas de comunicaciones entre el Capitolio y el Pentágono y contactos, si es que los hubo, entre el Pentágono y funcionarios de la Casa Blanca, incluido el presidente.

El ataque al Capitolio representó un increíble vacío en la seguridad de uno de los asientos del poder gubernamental de EE.UU., y todavía no hay una idea clara de quién carga la mayor responsabilidad.

5. ¿Qué tan seriamente consideraron el presidente y la Casa Blanca tomar medidas extraordinarias para invalidar la elección?

Una de las revelaciones más llamativas en los aproximadamente 9.000 documentos que el jefe de gabinete de Trump entregó al comité del Congreso antes de dejar de cooperar fueron correos electrónicos sobre una presentación de PowerPoint de 36 páginas que circuló en la Casa Blanca y entre republicanos en el Congreso.

El autor exacto del documento aún no ha sido determinado, pero contiene varios alegatos conocidos y ya invalidados sobre fraude electoral. Lo que es extraordinario, sin embargo, es la amplitud de sus recomendaciones.

Sugería, por ejemplo, que el presidente declarara un estado nacional de emergencia, desechara todos los tarjetones tabulados electrónicamente y pusiera fuerzas federales de la Guardia Nacional a cargo de la supervisión de un recuento manual de votos físicos en estados clave.

Tales pasos no hubieran tenido precedentes en la historia de EE.UU.

El comité también está mirando reportes según los cuales el presidente estaba presionando a su propio Departamento de Justicia para declarar la elección como corrupta, diciéndoles a funcionarios de alto rango, según las notas de uno de los participantes, lo siguiente: “simplemente hay que decir que la elección fue corrupta y dejarme el resto a mí y al congresista republicano”.

El 3 de enero, el presidente habría contemplado forzar la renuncia del fiscal general en ejercicio Jeffrey Rosen y reemplazarlo por Jeffrey Clark, un asistente del fiscal general que había redactado una carta dirigida a autoridades electorales en Georgia en la que argumentaba que la victoria de Biden fue fraudulenta y los instaba a declarar a Trump como el ganador oficial.

El presidente se arrepintió cuando Rosen y funcionarios del Departamento de Justicia amenazaran con renunciar masivamente.

Clark, hasta el momento, se ha negado a cooperar con la investigación del 6 de enero y podría ser el próximo individuo al que citen por desacato al Congreso.

El vicepresidente Mike Pence era el objetivo final de la presión de Trump, y miembros clave de su equipo están cooperando con la investigación del Congreso.

El comité quiere saber más sobre una reunión que ambos tuvieron en la Casa Blanca el 4 de enero con John Eastman, un profesor de leyes de la Universidad Chapman que creía que Pence podía descartar los resultados estatales de las elecciones y declarar a Trump presidente.

O, al menos, demorar la certificación de los resultados hasta que las legislaturas estatales controladas por los republicanos pudieran tomar acciones para apoyar a Trump.

Según reportes de noticias, la presión para descartar los resultados de las elecciones continuó durante la noche del 6 de enero, cuando Eastman le informó al asesor legal de Pence que todavía tenía tiempo para negarse a certificar la victoria de Biden, incluso mientras en el Capitolio persistía el olor a gas lacrimógeno y aún había vidrios rotos tras la insólita jornada de violencia.


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